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Jean Louis Dulau (Director Casa Anamaria), Miguel Angel Solá (CEO Lifestyle Motor), Xavier Dausà (Marketing Manager Casa Anamaria), Albert Montes (chef Casa Anamaria)

Nuestra Lifestyle Experience de este mes, nos ha llevado a conocer el Hotel Casa Anamaria, una pieza arquitectónica ubicada en una de las zonas más bonitas de Catalunya, denominada la Toscana Catalana. Para desplazarnos hasta allí, escogimos a un referente en el segmento de los Gran Turismo de lujo, el Bentley Continental GT V8 que nos fue cedido por el Concesionario Oficial Bentley Barcelona.

El Hotel Casa Anamaria, representa a mayores, lo mismo que nuestro Bentley, la posibilidad de vivir una experiencia extraordinaria que ofrece un alojamiento ubicado en una zona exclusiva comparable a la Toscana, por sus paisajes, sus campos, bosques y verdes prados, en los que disfrutar de un precioso atardecer es un sueño que puedes hacer realidad con los ojos bien abiertos. De la misma manera, ponerse al volante de un Bentley es sin duda una de las mejores experiencias que los amantes de los automóviles de lujo pueden llevar a cabo, saboreando el placer de conducir una máquina que ha sido básicamente construida y ensamblada a mano por verdaderos artesanos y que está pensada para ser disfrutada con los cinco sentidos.

Nuestra visita, nos llevó a entrevistar a su director, Jean Louis Dulau, quien nos mostró el Casa Anamaria así como todas sus instalaciones, junto a su responsable de marketing, Xavier Dausà. Además, y de forma fortuita, tuvimos la ocasión de conocer su emblemático propietario, el Sr. Olivier Miterrand, sobrino del expresidente francés François Mitterand, un enamorado de la Costa Brava y como no, de los coches de lujo, pues también posee un Bentley Flying Spur, lo que propició que tuviéramos con él una divertida y entrañable  conversación mientras le mostramos nuestro Continental GT.

Casa Anamaría, mucho más que un hotel de lujo

La construcción del Casa Anamaria comenzó en 2011, cuando se empezó la restauración de lo que fuera la antigua Masía Can Motas, y no fue hasta el año 2015 cuando por primera vez abrió sus puertas al público. Un público que busca un lugar, un espacio mágico, un entorno dónde premia la tranquilidad y en la que se pueden hacer infinidad de actividades, para gozar de la naturaleza en todo su esplendor.

Todo el complejo, está comprendido por tres edificaciones, rodeadas de 65 hectáreas de terreno rústico y que conforman una extensión de agradable vista, pues nada enturbia la preciosa estampa que desde cualquiera de las ventanas del hotel se pueda apreciar hacia el horizonte donde a lo lejos podemos ver una preciosa postal del eje pirenaico.

Tras restaurar la original Masía que data del siglo XIV, y que en su día ocupara Pedro IV el Ceremonioso, se ha convertido ahora en el espacio más emblemático del Casa Ana María, un lugar, o un hogar como lo denominan sus clientes, donde se han adaptado dos apartamentos de turismo rural con una capacidad de entre 6 y 8 personas distribuidos en dos plantas, que dan la posibilidad de poder disfrutar de un espacio único e independiente de la edificación principal. Para su rehabilitación se ha respetado la tradicional arquitectura catalana, donde predominan los altos techos, las vigas de madera y los anchos muros de piedra natural.

Villa Ana, es la tercera de las edificaciones que podemos encontrar en el recinto. Una villa que disfrutas de unas privilegiadas vistas, y en la que de forma independiente también se puede dar cabida a una familia o un grupo de personas en sus tres habitaciones dobles, un salón y a una espaciosa cocina office.

El edificio principal, que alberga el Hotel, es una construcción que bien podría recordar a la de un palacio de estilo francés, fruto del diseño del arquitecto Xabier Gelabert y rodeada por unos frondosos jardines obra del paisajista Martirià Figueras, que dan la bienvenida a sus huéspedes dónde además encontramos una preciosa fuente situada en la entrada principal. Aquí, encontramos 16 lujosas habitaciones, bajo las denominaciones Deluxe, Prestigi, Junior Deluxe y Junior Prestige. Estas últimas son las suites más exclusivas que disponen de una superficie de entre 32 y 48 m2 y que gozan de unas maravillosas vistas a las zonas campestres que rodean al hotel, así como varios salones y como no, el restaurante, donde la apuesta gastronómica mucho tiene que ver con los productos autóctonos y de proximidad.

De las zonas comunes cabe destacar como no los frondosos jardines, las terrazas, así como la zona de la piscina que dispone de un pool bar, la pista de tenis, el centro de convenciones y la zona del Spa, donde relajarse es cuestión tan solo de tomar una decisión.

Estamos ante el que podría ser uno de los Hoteles más exclusivos de Catalunya, situado los aledaños de la población de Ollers que pertenece a la Comarca del Pla de l’Estany. Su estratégica ubicación lo convierten en una atractiva propuesta para aquellos huéspedes que busquen un lugar tranquilo, donde disfrutar de la experiencia de alojarse en un Hotel que bien podría ser lo más similar a estar en tu propia casa.

A tan solo 30 kilómetros encontraremos las más prestigiosas playas salvajes de la Costa Brava, en las que pasar un día de playa se convierte en una agradable experiencia sensorial. Banyoles y su lago, están a tan solo 15 kilómetros del Hotel, lo que puede propiciar una visita a la que en 1992 fuera subsede oficial de los Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona, siendo esta una de las localizaciones más cercanas y una de las muchas posibilidades dentro de las diferentes actividades que se pueden llevar a cabo mientras te alojas aquí.

Vista aérea del Hotel Casa Anamaria

El equipo que gestiona el Hotel Casa Anamaria está formado por profesionales que llevan muchos años al frente de otros hoteles, como es el caso de su director, Jean Louis Dulau, a quién tuvimos el placer de entrevistar en nuestra visita.

Jean Louis Dulau, un director con experiencia contrastada

LNM.- Háblanos un poco de ti, ¿cuántos años llevas trabajando en la Hostelería – Hotelería?

JL.- Llevo muchos años dedicado a la gestión de Hoteles, de hecho, antes de incorporarme como director en el Hotel Casa Anamaria, estuve como director durante 6 años en el Hotel Majestic de Barcelona. Anteriormente, estuve en Le Meridiene Barcelona, en el Hotel Puente Romano de Marbella, en Isla Mauricio y en Seychelles. Como puedes ver Hoteles que nada tienen que ver el uno con el otro sobre todo por sus ubicaciones.

Jean Louis Dulau, Director Hotel Casa Anamaria

LNM. ¿Es duro el trabajo como director de un hotel?

JL.- Si lo quieres hacer bien sí. Son muchas horas de dedicación, en las que tienes que estar pendiente de todo, de los clientes, del personal y del hotel en sí. Es un trabajo que puede parecer fácil, pero es realmente complicado.

LNM.- ¿Cuánto tiempo hace que gestionas el Hotel Casa Anamaria?

JL.- Básicamente desde que se terminó el proyecto y abrió sus puertas en el año 2015.  

LNM.- ¿Qué esperas de tu gestión en un Hotel como este?

JL.- Lo primero de todo, darlo a conocer comercialmente, lo que nos lleva a realizar junto al departamento de marketing labores que den a conocer al Casa Anamaria, a nivel nacional, pero también a nivel internacional. Ahora tenemos un buen equipo de trabajo, y me ha costado porque en esta zona es muy complicado, en general la Hostelería es complicada, porque el personal bueno escasea y en un hotel esto es un requisito indispensable.

LNM.- ¿Cuál es el objetivo del director de un Hotel como el Casa Anamaria?

JL.-  Conseguir la proximidad con el cliente de forma recíproca. Los clientes son los que disfrutan del Hotel y los que se dan cuenta de todo, de hasta el mínimo detalle que tú a veces no ves o no aprecias, quizás porque puede ser algo que lo ves todos los días o porque ha pasado desapercibido. Aquí, los clientes te buscan, pero no solo al director, sino a todo el personal, porque quieren y desean un trato personalizado.

LNM.- ¿Es más difícil la gestión de un hotel como el Casa Anamaria a la de un hotel en la ciudad?

JL.-  Es diferente, por lo que he comentado antes, la proximidad con el cliente, y sobre todo por el tipo de clientela que tenemos, cuyo trato es muy personal. En los hoteles de ciudad, hay mucho cliente de empresa, los que vienen aquí son ellos los que pagan su estancia, por lo que son mucho más exigentes.

LNM.- Cuéntanos un poco más sobre el Casa Anamaria.

JL.- El Hotel está construido en tres edificios, el Hotel, la Masía y la caseta. En el Hotel hay 16 habitaciones, en la Masía 8 y en la caseta 4, y todo está rodeado por 65 hectáreas de campo y bosque que están explotadas en la actualidad.

LNM.- ¿De qué año data la parte más antigua?

JL.- Del Siglo XIV. Cuando el propietario adquirió la finca hace unos 15 años, tan solo existía la Masía y la Caseta.

LNM.- ¿De qué año es la construcción del edificio nuevo?

JL.- El Hotel se empezó a construir en 2011 y se abrió finalmente en 2015.

LNM.- ¿Qué alojamientos podemos encontrar en el Hotel?

JL.- El Hotel dispone de 28 habitaciones en total , repartidas entre la Masía, la Caseta y el edificio principal.

LNM.- ¿De las actuales instalaciones que tiene, que podríamos destacar? ¿Hay prevista alguna en el futuro?

JL.- En la actualidad encontramos una piscina exterior de tamaño olímpico, una pista de tenis, un spa con gimnasio. Hay una extensión prevista para el Hotel, pero todavía se está gestionando los permisos. Algo que nos gustaría hacer también es una pista de Paddel y un helipuerto para aquellos clientes que quieran llegar en helicóptero.

LNM.- ¿Está considerado o podría estar considerado con un Hotel con encanto?

JL.-Si, es el típico Relaix Château como podéis ver. Todo el Hotel está pensando para que sea un lugar romántico, desde su entorno, pasando por la decoración y el mobiliario.

LNM.- ¿Por qué un 4 estrellas y no un 5 estrellas?

JL.- Porque para poner la calificación de cinco estrellas hay cosas que no podemos tener, que en su mayoría son de aspecto técnico. Por ejemplo, nos exigían un ascensor en la masía o tener dos restaurantes, algo que aquí carece de sentido.

LNM.- ¿Tenéis abierto el Hotel todo el año?

JL.- Cerramos en enero y febrero, y la temporada más alta es julio, agosto y septiembre.

LNM.- Hablemos de lujo, ¿es un Hotel de lujo, hablamos de lujo efímero, contemporáneo?

JL.- Es un hotel de lujo dadas su arquitectura, construcción, zonas comunes, así como por la exquisita decoración que podemos encontrar, no solo en las zonas comunes sino también en las habitaciones que han sido decoradas con un exclusivo mobiliario y decoradas para hacer sentir a los huéspedes una sensación especial. Pero quizás, la máxima representación en lo que al lujo se refiere de este Hotel, sea su ubicación, así como el servicio que ofrecemos a los clientes.

LNM.- Esta zona está considerada como la Toscana Catalana, ¿coincides con esta afirmación?

JL.- Si, la verdad es que si, la prensa en este sentido siempre habla de esta zona como la Toscana Catalana, y los clientes que vienen al hotel y han visitado la Toscana Italiana, así lo consideran.

LNM.- El cliente particular que viene aquí, aparte de tranquilidad, ¿qué busca?

JL.- Sobre todo tranquilidad. Curiosamente vienen muchos clientes catalanes, franceses e ingleses, que buscan estar en un entorno natural como este, donde no se oye más que el sonido del campo y los pájaros, y, sobre todo, una muy buena apuesta gastronómica.

LNM.- Este es un sitio ideal para una celebración, ¿suelen alquilar los espacios para eventos?

Si, sobre todo para bodas, comuniones, celebraciones y eventos. Lo normal es que para una boda se privatice el Hotel para todos los invitados y la familia, es lo más cómodo para ellos. El hecho de no tener otros huéspedes facilita la intimidad y sobre todo la privacidad.

Por otra parte, también tenemos empresas interesadas en alquilar el hotel para hacer convenciones, eventos o presentaciones de producto, o simplemente, para estar reunidos con sus empleados en un entorno como este.

LNM.- ¿Qué porcentaje de cliente particular tenemos y cual de cliente empresarial?

JL.- Diría que un 85% sería cliente particular y un 15% empresas.

LNM.- A parte de un espacio que es único, ¿qué puede encontrar una empresa aquí?

JL.- Como ya he comentado, el hecho de que el hotel este situado en un entorno único, tranquilo y despejado de cualquier núcleo urbano. Imagina una convención en un hotel urbano, donde  tus empleados, quizás ya trabajen en la ciudad. Ahora imagina hacerlo aquí, en este maravillo entorno, la sensación que transmites cambia por completo.

LNM.- ¿Es un Hotel sostenible?

JL.- No al 100%, aunque disponemos se sistema como la geotermia para la calefacción y el aire acondicionado. En cuanto a la comida si que podemos decir que es sostenible, porque trabajamos con productos de la zona y cultivados en nuestro propio huerto como luego os explicará nuestro chef.

Albert Montes (Chef Casa Anamaria), Jean Louis Dulau (Director Casa Anamaria), Miguel Angel Solá (CEO Lifestyle Motor)

LNM.-  La gastronomía es algo muy importante en un Hotel, y está claro que en este sentido os lo habéis tomado muy enserio, con la contratación del chef Albert Montes, ¿cuánto tiempo lleva aquí?

JL.- Albert lleva en el Casa Anamaria dos años, ahora que tendréis ocasión de entrevistarle a él también os contará más sobre la propuesta gastronómica del Hotel.

Albert Montes y su propuesta gastronómica de proximidad

LNM.- ¿Cuánto tiempo hace que llevas la cocina de Casa Anamaria?

AM.- Estoy trabajando en este hotel desde hace dos años, y este es el primero que lo haré con mi propio equipo con el que gestiono al 100% la parte creativa y ejecutiva del restaurante.

LNM.- ¿Qué tipo de cocina ofreceréis a los clientes?

AM.- Ahora y quizás por tendencia lo que se suele llamar cocina de mercado con productos de temporada, a lo que nosotros añadimos los de proximidad. Jugamos con productos de nuestro propio huerto, y abrimos campo para abrir la excelencia con productos de la zona que son muy buenos, y con un base de cocina catalana.

LNM.- ¿Es más complicado trabajar para un cliente de un hotel?

AM.- La propuesta que debes tener tiene que ser para diferentes días y diferentes horas. Somos estacionales pero diferentes a lo que podría ser un restaurante situado en la zona de la costa o de montaña. No es fácil, pero hemos conseguido hacer una carta dinámica sin menú de degustación. Primamos el gusto del cliente, aunque intentamos en la medida de lo posible adaptarnos a sus necesidades culinarias.

LNM.- ¿Hablamos siempre de productos de proximidad?

AM.-  En la mayoría de los casos si, ya que intentamos trabajar con todos los productos autóctonos de esta zona, como todo aquello que provenga de cultivos de la zona o de nuestro propio huerto, así como la carne de granjas cercanas o bien, el pescado de la costa brava.

LNM.- ¿Es posible hacer cocina creativa con este tipo de productos?

AM.- Si, y tanto. Podemos hacer cocina creativa con los productos de la zona. La cocina creativa depende del producto que utilices y en este caso podemos hacerlo porque tenemos la materia prima y sobre una base muy bien hecha.

LNM.- ¿Cuál es la estrategia para coordinar una buena carta?

AM.- Básicamente lo que hemos comentado antes, saber combinar los productos de la zona. Llegar a un equilibrio para hacer una carta que pueda estar bien para muchos días, con la intención de que los clientes no repitan platos durante su estancia. Hay muchos platos pensados para compartir.

LNM.- ¿Qué elementos comprenderían el menú ideal de un alojamiento como este?

AM.- Intento trabajar con productos de la zona, desde el aceite, a los quesos, carne de la zona, nuestro huerto, con la finalidad de que la gente que venga a comer aquí pruebe un pedacito de la zona.

LNM.- ¿Es posible hacer una carta y que la cocina sea de autor?

AM.- Es posible, pero tienes que combinar con platos convencionales. Tienes que abrir el abanico para los clientes, porque también hay gente internacional que buscan cosas básicas como platos típicos.

LNM.- ¿En eventos, también cocináis vosotros?

AM.- Si, intentamos que sea siempre nuestra cocina la que se sirva para aunar nuestra filosofía gastronómica a la experiencia de alojarse o celebrar un evento en el hotel.

LNM.- ¿Cuál o cuáles son vuestros platos estrella?

AM.- Para nosotros todos nuestros platos son estrella, los cocinamos con ese cariño para que así lo sean. Damos mucha importancia a los arroces, algo que estará presente en las cartas de cada una de las temporadas, así como a los embutidos que son de elaboración propia.

Ahora mismo y con la actual carta que tenemos quizás sean los que vais a tener ocasión de degustar, como el surtido de embutidos de la casa, la ensalada de habitas con mató y jamón de pato, la coca de calçots, o el arroz de sepia con gambas.

LNM.- ¿Dónde han nacido?

AM.- Muchos de ellos aquí, en la zona ya que están cocinados como te he comentado para con productos que son autóctonos.

LNM.- ¿Llegaréis a conseguir que la gente venga solamente al Hotel a comer?

AM.- Es difícil, por la ubicación del Hotel. Se hace una barrera psicológica por parte del cliente al que le cuesta acercarse a un Hotel para comer. Piensa que no estamos en la ciudad, dónde es más fácil hoy en día entrar en un Hotel, aquí tienen que saber que estás y llegar hasta aquí.

Nuestro fiel compañero de viaje, el Bentley Continental GT V8

Un Bentley, no es solo un coche, es mucho más. Cuando entras en el exclusivo mundo que te ofrece esta marca, pasas a formar parte de un grupo reducido de personas que pueden gozar a diario, como ellos dicen, de algo extraordinario. Aunar el lujo, con la tecnología y el trabajo artesanal, es algo que Bentley lleva haciendo desde hace 100 años, algo que se puede apreciar en cada uno de sus coches, y que, en este caso, nosotros vamos a hacerlo a bordo del Continental GT V8.

Esta tercera generación, no solo ofrece un diseño atemporal, sino que además conjuga su propio estilo con detalles únicos, como los preciosos faros de cristal dotados con tecnología LED, que le dan esa mirada desafiante a un frontal que deja entrever la magnificencia del Continental GT.

Bajo su capó, encontramos un motor V8 Twin-Turbo de 4.0 litros que entrega una potencia de 550CV y entrega unos 770 Nm de par motor, culpables de mover con muchísima soltura a un conjunto cuyas prestaciones nada tienen que envidiar a la de otros deportivos biplaza, ya que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,9 segundos y de lanzarse hasta los 318 km/h.

Su diseño, la obra escultural que hace girar los cuellos de los transeúntes al pasar, es fruto del trabajo y de la inspiración de Stefan Sielaff en una aeronave de los años 30. Para conseguir estas formas únicas, Bentley recurre al moldeado de algunas piezas bajo una técnica denominada Superforming.

En el interior, y de la misma forma que en Hotel Casa Anamaria, encontramos una atmósfera en la que el lujo toma otra dimensión, gracias al empleo de materiales como la piel y la madera, encargados de guarnecer un habitáculo fabricado de forma artesanal en la factoría de Crewe.

La perfecta combinación del color Moroccan Blue del exterior, con el interior en piel Linen e Imperial Blue Split y el contraste de la inserciones de madera Dark Fiddleback Eucalyptus, conforman un espacio único en el que la tecnología también tiene cabida. Tras el volante de tres radios, encontramos un virtual cockpit totalmente personalizable. En la parte más alta de la consola central una pantalla de 12,3” táctil, es la encargada de gestionar todo el sistema de infoentretenimiento, así como de configurar los canales de audio del increíble sistema de sonido firmado por Naim que hará las delicias de cualquier melómano.

Los asientos recogen el cuerpo como si de un guante a una mano se tratara, con su tapizado acolchado y sus bordados Diamond in Diamond que precisan de hasta 18 días de trabajo para conformar un precioso dibujo que nos recuerda a lo más parecido a un diamante, como bien podría ser un Continental GT.

Como si de Sancho Panza se tratara, este fiel compañero de viaje nos acompaño en nuestra aventura, que nos llevó a conducir disfrutando de un silencio sepulcral en los más de 150 kilómetros que hicimos por autopista, donde gracias al sistema desconexión selectiva de cilindros es fácil ver consumos cercanos a los 11 litros a los 100 km a velocidad de crucero.

Ahora bien, donde más pudimos apreciar la magnificencia de este Gran Turismo, y de su potente motor V8, fue en las sinuosas carreteras de curvas que encontramos antes de llegar al Casa Anamaria, un trazado dónde todos los sistemas del Continental como las barras estabilizadoras, la suspensión neumática o el selector de modos de conducción Bentley Dynamic Ride, están ahí para que disfrutes del ADN de una marca que lleva más de 100 años en la competición y que ha sabido transmitir a cada uno de sus modelos a lo largo de estos años, el espíritu deportivo para lo que han sido creados.

Todo en el Bentley Continental GT está pensado para que los sentidos del conductor y acompañantes te hagan disfrutar de una experiencia que podríamos tildar de extraordinaria, desde el olor de piel del interior, pasando por el tacto de la madera, o el increíble sonido del motor V8.

Sin duda alguna, el Continental GT es el compañero de viaje ideal para disfrutar de experiencias como la que nosotros tenemos ocasión de compartir con vosotros, en la que podéis ser partícipes de ella, si tras leer este artículo, cerráis los ojos y sois capaces de trasladaros a un lugar como el Hotel Casa Anamaría, en uno de los que sin duda es, uno de los coches de lujo más preciado del mundo.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Bentley Barcelona
  • Hotel Casa Anamaria
  • Fotografías: Cristóbal Arjona y Hotel Casa Anamaria

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