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Volkswagen T-Roc

Con un diseño rompedor y descarado, se presentó al Volkswagen T-Roc en el marco del Salón de Frankfurt de 2017, el SUV más pequeño de la marca, que completaría la gama en la que sus hermanos mayores el Tiguan y Touareg han conseguido hacerse un importante hueco en un reñido segmento.

Ahora Volkswagen, dispone de dos modelos que competirán entre sí, el T-Roc que hoy ocupa nuestra prueba y el recién llegado T-Cross.

Nuestra unidad de prueba pintada en el Color Naranja Calatea metalizado en combinación con el techo de color negro que es sin duda de las 11 opciones disponible una de las más atrevidas para configurar a este coche. Color que, por cierto, también vemos en el salpicadero y que, en combinación con el negro, ofrece una vista mu dinámica del habitáculo.

El ejercicio de diseño que la marca ha llevado con este SUV urbano será seguramente el que presagie por donde irán las nuevas líneas futuras, como hemos podido ver ya en el recién llegado Volkswagen T-Cross, dejando ya un poco atrás todo lo que hemos visto en sus otros modelos, cuyos diseños eran del todo continuistas. Destacan las nuevas luces diurnas con forma cuadrada, que están disponibles con los nuevos faros Full LED, enmarcados en una nueva parrilla bastante prominente que le da a toda la delantera una mayor sensación de anchura.

La vista lateral, está igual de lograda que la delantera, en la que destaca más si cabe, la combinación bicolor que empieza en el pilar A y se extiende hasta casi el final del coche. Las llantas, de 18” opcionales calzadas con unos neumáticos en medidas 215/50/18, son las preciosas bambas que se encargan de otorgarle ese toque deportivo. Para la zaga, se ha optado por un diseño muy horizontal dividiendo en tres niveles esta parte del coche, lo que le da una personalidad propia a la vez que deportiva.

El T-Roc está fabricado con la plataforma modular MBQ del grupo Volkswagen, utilizada para el SEAT Arona o el T-Cross, estando su posición en lo que a medidas se refiere entre este último y el Tiguan. Así pues, con unas medidas de 4,23 metros de largo, una anchura de 1,81 y una altura de 1,57 metros es capaz de dar cabida hasta 5 plazas y ofrecer un generoso maletero.

En el interior se respira un aire nuevo y fresco, minimalista pero resultón, que nos recuerda al del Polo. Destacar que a nivel de personalización es posible equipar una moldura del mismo color de la carrocería para la parte central del salpicadero, que en este caso era del mismo color Naranja Calatea del exterior, así como los laterales de las puertas y el túnel central, lo que junto al color negro del resto del habitáculo conforma un diseño que disimula bastante la calidad del plástico utilizado, dejando en primer plano las zonas coloreadas.

Todo el salpicadero está orientado ligeramente hacia el lado del conductor, convirtiéndose este en protagonista. El volante tiene un corte y tamaño perfecto, y gracias a los botones agrupados en ambos lados, es posible configurar parámetros del coche, así como acceder al ordenador de a bordo, o cambiar la vista del cuadro de mandos Volkswagen Digital Cockpit de 11,7” (opcional), que es totalmente personalizable y ofrece mucha información.

La pantalla táctil de 8” que encontramos en la consola central, ofrece todo el acceso al sistema de infoentretenimiento, el audio y la navegación a la vez que ofrece conectividad total con nuestro smartphone gracias al Apple CarPlay y Android Auto.

La postura de conducción es muy acertada, ya que es muy similar a la de un compacto, y sus 2,6 metros de batalla, ofrecen una buena habitabilidad para la parte delantera del coche, en la que gracias a unos asientos que recogen el cuerpo muy bien y a sus reglajes, es fácil acomodarse. En la parte trasera, encontramos dos plazas muy marcadas, en la que pueden acomodarse dos adultos de hasta 1,90 metros de altura, y por su parte el maletero, ofrece 445 litros de capacidad en condiciones normales, y de 1.290 litros si abatimos los asientos traseros.

La gama dinámica está comprendida por 6 motorizaciones disponibles, entre las que encontramos tres variantes de gasolina con las versiones 1.0 TSI (115CV), 1.5 TSI (150cv) con cambio manual o DSG, 2.0 TSI 4 Motion (190CV) con cambio DSG de 7 velocidades y dos versiones con motor TDI, la 1.6 TDI de 115 CV, la 2.0 TDI de 150CV y una más potente 2.0 TDI de 190 CV. En un futuro, es posible que veamos alguna versión de combustión a Gas comprimido (GNC) incluso alguna híbrida que ya entrará dentro de la nueva gama que la marca destinará para este tipo de tecnología y la eléctrica denominada I.D.

Para las motorizaciones más potentes equipadas con el Sistema de tracción integral 4Motion, este cuenta con cuatro programas de uso, Snow- Off-Road y Off-road individual, que funcionarán al unísono con el sistema de modos de conducción que ofrece 4 modos predefinidos (Comfort, Normal, Eco y Sport) y uno denominado Individual que permite configurar el coche a modo del conductor.

Nuestra unidad de pruebas estaba equipada con el motor de 3 cilindros gasolina 1.0 TSI de 105 CV, con cambio manual, tracción delantera y que ofrece 200 Nm de par, con los que el T-Roc, la verdad se mueve con bastante soltura, a la vez que hace gala de ofrecer unos consumos muy ajustados, dónde la marca ha homologado uno mixto de 5,1 litros a los 100, nosotros conseguimos durante nuestro trayecto una cifra de 6,2.

Las prestaciones de este motor son acordes a su eficiencia, por tanto, es capaz de lanzarse hasta los 187 km/h y de acelerar de 0 a 100 km en 10,1 segundos.

Con esta motorización el T-Roc en autopista o ciudad se mueve con mucha soltura, claro está que también juega a su favor su liviano y contenido peso de 1.270 kilos. Ahora bien, si quieres sacar ese lado más atrevido de él, su lado más deportivo, entonces aquí te ves obligado a tener que jugar con el cambio para poder sacar a relucir sus 105 CV en todo su esplendor.

A nivel dinámico es un coche con las medidas de un compacto, y la verdad es que se comporta como tal, ofreciendo un buen paso por curva sin apreciar apenas inercias. La puesta a punto del chasis es excelente, tanto que a veces hace que olvides que entre las manos llevas un SUV.

La gama del T-Roc está disponible en cuatro líneas de acabados, cuyo precio parte en los 22.760€ que se corresponde con la versión Edition y el motor TSI de 115CV con cambio manual, pasando por las versiones Advance, Advance Style y Sport, que con el motor más potente de gasolina de 190CV tiene un precio de salida de 35.100€.

Básicamente la diferencia entre todas estas líneas, es el equipamiento específico que cada una de ellas ofrece, entre el que cabe destacar, las llantas de entre 17 o 18”, la tapicería o los asientos entre otros elementos, el Asistente de velocidad de crucero adaptativo ACC con Front Assist y detección de peatones, Asistente mantenimiento de Carril “Lane Assist”, Climatizador Climatronic, lunas traseras tintadas, Selector de modos de conducción, Volkswagen Digital Cockpit o los faros LED con regulación dinámica del alcance, a la vez que con un equipamiento muy completo que incluye elementos destinados a la seguridad activa y pasiva entre muchos otros.

En resumen, os podemos decir que el nuevo Volkswagen T-Roc es un SUV urbano que ha encajado muy bien un mercado, donde los clientes más atrevidos quieran tener en su garaje un coche, #SoloUnoÚnico, como su campaña de marketing, protagonizada por un carnero decía.

Escrito por Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Volkswagen España
  • Fotografías: Cristóbal Arjona