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El Alfa Romeo Giulia se ha convertido en el pilar fundamental para realzar de nuevo a la firma italiana en el segmento de las berlinas, junto a su hermano mayor el Stelvio, que lo hace en el de los SUV.

Para completar la gama, la marca, en 2016 y dentro del marco del Salón de París, presentó a la versión Veloce del Giulia que hoy ocupa nuestras líneas, apellido que procede del primer Giulietta en el año 1956, siendo en aquella época todo un estandarte para Alfa Romeo.

El Giulia se presenta en cinco versiones; Giulia, Super, Executive, Veloce y Quadrifoglio, cuyos precios arrancan en los 26.800€, para la versión más básica frente a los 93.200€ de la versión más potente o los 41.190€ para la versión que ocupa nuestra prueba, que con el equipamiento opcional incremente su factura hasta los 46.700€. Cabe destacar que estos precios forman parte de una promoción válida hasta el próximo 19 de agosto, sujetos a una campaña de FCA Capital financiando la compra del coche.

Las versiones Veloce, están disponibles con dos versiones mecánicas, una de ellas gasolina con 280CV, y otra versión diésel con 210CV. La principal diferencia con el resto de la gama es que estas versiones cuentan de serie con una caja de cambios ZF de 8 velocidades y la tracción permanente Q4 (misma denominación que utiliza Maserati), además de una estética y un equipamiento específico, que enfatizan más si cabe su lado deportivo.

El aspecto del Alfa Romeo Giulia es sin duda, como los trajes de diseño italianos, atraen miradas, ya que su estampa deportiva nos recuerda además a la de su primo, el Maserati Ghibli, aunque con reminiscencias a modelos de antaño de la casa. En el caso de las versiones Veloce, esta deportividad está enfatizada por unos paragolpes específicos, las molduras en las puertas en negro brillo, así como por las dos salidas de escape traseras que se encuentran incorporadas en los laterales del difusor.

Sus medidas lo convierten en una buena alternativa para aquellos entusiastas de la marca que busquen una berlina de tamaño media, así pues, con sus 4,64 metros de longitud, una anchura de 1,86 metros y una altura de 1,46 metros es capaz de dar cabida en su interior a 5 adultos. Su enorme distancia entre ejes, algo inusual en este tipo de coches (2,82 metros), favorece más si cabe la habitabilidad interior.

En el habitáculo, respira el aire sobrio de la marca, pero es dónde quizás, y con respecto a sus más directos competidores alemanes, le falte un poquito de calidad en algunos materiales para terminar de ser un “premium” al 100%, a la vez que equipamiento tecnológico. Parte del equipamiento de Giulia Veloce, son los nuevos asientos de corte deportivo denominados Sport y tapizados en piel negra con ajustes eléctricos y calefactados, que sujetan el cuerpo a la perfección, sobre todo en los apoyos laterales.

El volante de tres radios multifunción tapizado en piel incorpora dos levas de verdad en la parte trasera, que se quedan fijas cuando lo giras, lo que facilita mucho el uso de las mismas a la hora de conducir de forma deportiva. El cuadro de mandos se presenta con dos esferas analógicas para nuestra suerte, así como con una pantalla TFT intermedia que ofrece los datos del ordenador de a bordo, así como hace de apoyo a la navegación o el sistema multimedia.

En la parte más alta de la consola, encontramos una pantalla de 8,8” que no es táctil y cuya pantalla parece que tiene un protector que desmejora su vista. Desde esta se maneja todo el sistema de infoentretenimiento, siendo además compatible a través del pack Connected Nav con Apple CarPlay y Android.

Bajo los mandos del climatizador bizona, encontramos el selector del cambio, heredado de Maserati, así como el selector de modos de conducción DNA y el mando para manejar el sistema de infoentretenimiento.

En las plazas traseras encontramos sitio para tres plazas, aunque como pasa en este tipo de berlinas, solo dos viajarán cómodamente, mientras que la de en medio verá penalizada su comodidad por el volumen que ocupa el túnel de la transmisión. Ahora bien, las dos plazas laterales, gracias a la enorme distancia entre ejes del Giulia, gozarán de un buen espacio para las piernas con respecto a los respaldos delanteros.

El maletero por su parte dispone de 480 litros de capacidad, siendo acorde esta cifra a la de sus máximos rivales, entre los que podemos encontrar al Audi A4, el BMW Serie 3 o el Škoda Octavia entre otros.

Dentro del equipamiento específico que podemos encontrar en esta versión Veloce, cabe destacar el Pack Driver Assist Plus, Pack Climate Control, llantas de 18”, Cristales traseros tintados, cuadro de instrumentos con pantalla TFT de 7”, volante deportivo de piel con levas, Pack Connected NAV o el Pack Convenience. Entre los opcionales encontramos el color Azul Misano para la carrocería, las llantas de aleación de 18”, la suspensión deportiva activa Alfa, pinzas de freno en color rojo, interior negro o el control adaptativo.

Bajo el capó delantero, encontramos una mecánica de origen Alfa Romeo de cuatro cilindros Multiaiar de 2.0 litros turbo alimentada que rinde una potencia de 280 CV y un par motor de 400 Nm a partir de las 2.250 RPM. Sus prestaciones son acordes a lo que podemos esperar de un motor de estas características, que ofrece una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y es capaz de lanzarse hasta los 240 km/h. En lo que a consumos se refiere, la marca ha conseguido homologar unos discretos 5,4 litros a los 100 km, mientras que nosotros durante nuestra prueba y 850 kilómetros obtuvimos una media de 8,3 litros.

Este motor, como hemos comentado al inicio de la prueba está asociado únicamente a una caja de cambios automática ZF de 8 velocidades, a la vez que al sistema de tracción integral Q4, encargado de distribuir el par entre los dos ejes en función de las necesidades y de la adherencia disponible en ese momento. En condiciones normales transmite todo el par a las ruedas traseras, pero si se detecta una pérdida de adherencia puede llegar a transmitir hasta un 60% de par al eje delantero, a través de una caja transfer específica, lo que garantiza una motricidad y una capacidad de tracción excelente ante cualquier situación.

Para poder sacar rendimiento a toda la parte mecánica, el Giulia dispone de un selector de modos de conducción denominado DNA, que permite escoger entre tres modos, preseleccionados, Dynamic, Normal y All Weather, optimizado cada uno de ellos para que prime la eficiencia o bien el carácter más deportivo.

Uno de los elementos en los que Alfa Romeo ha puesto un verdadero énfasis para ofrecer un alto grado de confort a los ocupantes, ha sido en la suspensión, que está formada por un eje delantero de doble triángulo que dispone de un brazo inferior patentado por la marca denominado Alfa Link, y en tren trasero, encontramos un sistema multilink de cuatro brazos fabricado en aluminio. Esta suspensión absorbe prácticamente cualquier irregularidad que provenga del asfalto, aunque resulta un poco blanda, incluso con el modo Dynamic activado.

En carretera y autopista el Giulia Veloce se muestra como es de esperar una berlina de estas características, cómoda y confortable, ideal para viajar en familia, ofreciendo además un consumo ajustado para un motor que rinde una potencia de 280CV. Ahora bien, si juegas con el DNA, y activas el modo Dynamic, todo cambia, ya que todo el conjunto parece tomar una rigidez y una dureza con la que afrontar una carretera de montaña se convierte en una delicia. La dirección, es quizás a lo único que no le acabamos de encontrar el feeling, pues es demasiado directa, pero algo imprecisa, ahora bien, facilita la entrada en las curvas más cerradas.

El sistema de tracción Q4, que ya habíamos probado anteriormente con el Maserati Ghibli o el Levante, es un elemento necesario para transmitir toda la potencia al asfalto con la total garantía de que las trazadas serán perfectas, tanto que parece como si esta berlina estuviera guiada por raíles.

En definitiva, os podemos decir que teníamos muchas ganas de probar otro Alfa Romeo, pues nuestra primera toma de contacto fue con un Stelvio, del que no acabamos de obtener las sensaciones que esperábamos. Sin embargo, con el Giulia Veloce, las sensaciones han sido diferentes, ya que hemos encontrado una berlina que está a la altura de sus rivales alemanes, en cuanto a diseño y mecánica, siendo una muy buena opción a tener en cuenta si quieres un coche un tanto diferente a lo que estamos acostumbrados y con el ADN de una marca que a lo largo de sus años a apostado por la deportividad.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Alfa Romeo
  • Fotografías: Cristóbal Arjona