Compartir
Aston Martin DB11

Hay pocas marcas que navegan por si solas en el mar del sector del automóvil, y hasta ahora Aston Martin era una de ellas. Tan solo un 5% de las participaciones de esta compañía, han sido las que han pasado a manos de Mercedes-AMG, con el fin de hacer una joint venture en beneficio de la inglesa, que, desde ahora, contará con los experimentados motores V8 de la alemana, a la vez que para dotar de la última tecnología a los deportivos que saldrán de ahora en delante de la factoría de Gaydon.

El Aston Martin DB11, está llamado a ser el salvador de la marca, una pieza clave para el futuro de esta compañía que ha sabido sostener el paso de los años. De igual manera, el nuevo Aston Martin Vantage, estos dos modelos son ahora la punta de la lanza de Aston Martin, para los años venideros, de ahí, que la alianza con Mercedes AMG sea todo un acierto.

Todo es este coche es completamente nuevo, para sustituir al ya “viejito” DB9, cuya fabricación empezó en 2004, o al fugaz Aston Martin Virage, que vio la luz en el año 2012. Ha sido el equipo del diseñador polaco Marek Reichman quienes han cogido la responsabilidad de crear un coche totalmente diferente, pero sin perder la esencia claro está de que sigamos viendo a todo un Aston Martin, del que vemos una herencia directa del Aston Martin DB10 que condujo el actor Daniel Craig en el papel de James Bond en la entrega de Spectre.

Son dos versiones las que podemos encontrar en el catálogo del Aston Martin DB11. Una de ellas se presenta con un motor V12 de 5,2 litros y 608 cv, y la otra, la que hoy tenemos ocasión de poner a prueba con el motor V8 de origen Mercedes-AMG y 510 cv del que en breve os hablaremos con más detalle.  Entre ambas versiones, pocas diferencias hay a nivel estético, tan solo los más entusiastas de la marca serían capaz de diferenciarlas, quizás el peso, juega ahora en favor de la versión V8, pues es 115 kg más liviano que su hermano mayor. Si a esto le sumamos, que el reparto de pesos ahora es de un 51% para el eje delantero y de un 49% para el trasero, a la vez que se ha trabajado en una calibración específica para el chasis, se han utilizados unas nuevas barras de torsión y una nueva suspensión, esta nueva versión promete ser más dinámica que el V12.

DISEÑO PENSADO PARA LA AERODINÁMICA

El diseño exterior del DB11 tiene guiños al pasado, aunque claramente evolucionados, como la significativa parrilla delantera, el largo capó delantero que dispone de dos oberturas para la refrigeración del motor V8 (cuatro en el caso de la versión con motor V12), o los cortes que encontramos en las aletas laterales, que no solo están ahí como detalle estético, sino que son un elemento aerodinámico indispensable para la dinámica de conducción del DB11. Otro de los elementos clave para la aerodinámica, es el denominado AeroBlade, cuyas entradas situadas en el pilar C envían el aire hacia un alerón que encontramos bajo el portón del maletero para conseguir así mayor carga a la zaga del coche, lo que se traduce en apoyo a altas velocidades, gracias también a un pequeño alerón que emerge de forma automática. Este sistema se adapta de forma automática en función de la velocidad activándose a partir de los 80 km/h, alterando la altura del deflector hasta un despliegue máximo de 6,35 cms, lo que propicia downforce a la zaga del coche y se traduce en una aerodinámica perfecta, por si decides poner a prueba su velocidad punta.

Si el frontal, o el lateral son un verdadero ejercicio de diseño del que puedes enamorarte con facilidad, a nosotros nos ha dejado vislumbrados la zaga, donde vemos unos pilotos LED en forma de U, así como un difusor en el que se integran a la perfección sendas salidas de escape al más puro estilo de un coche de competición.

Sus medidas lo convierten en un GT en toda regla, lo que le lleva a situarlo en un mercado donde la competencia es dura y está a la orden del día. Así pues, con sus 4,75 metros de largo, una anchura de 1,95 metros y una escasa altura de 1,29 metros es en general más grande que su predecesor, el DB9.

UN INTERIOR ASTON MARTIN, PERO MÁS TECNOLÓGICO

El habitáculo del DB1 es un compendio, entre el diseño y la elegancia, donde las pieles, la madera, el aluminio o la fibra de carbono dan forma a uno de los cockpits más lujosos del mundo, cuya fabricación ha sido llevada a cabo de forma artesanal, que gracias al departamento Q by Aston Martin, permite infinitas combinaciones, pudiendo escoger entre una infinidad de colores y una serie de materiales que combinados entre sí, te llevarán a tal nivel de exclusivización que podrías tener un Aston Martin del que solo existiera una unidad.

Acomodados en el puesto de conducción, enseguida adviertes que estás frente a un Aston Martin, en el que todavía encuentras esos guiños al pasado, como el botón de encendido o los botones para accionar el cambio, tallados en cristal ubicados en la consola central. Los asientos, de corte deportivo, disponen de numerosos reglajes con los que fácil es encontrar una buena postura de conducción. Sujetan el cuerpo a la perfección sobre todo en los apoyos laterales, siendo muy cómodos además para disfrutar del lado más viajero del DB11, dónde el maletero, no es una de las mejores bazas, ya que ofrece tan solo en sus 270 litros de capacidad sitio para un par de maletas.

El volante deportivo multifunción tiene las levas integradas en la parte trasera para el manejo del cambio en forma secuencial en el que destacan dos botones; a la izquierda con el que se gestiona el modo de la suspensión, y a la derecha con el que se pueden activar los 3 modos de conducción disponibles (GT, Sport y Sport Plus), que permiten además gestionar por separado el motor, el cambio y el sonido del escape.

Un cuadro de instrumentos, de nuevo diseño, deja atrás a las antiguas esferas que disponían las agujas contrapuestas, de las que tengo que decir, que las echaré de menos, pues personalmente, creo era uno de los salpicaderos más bonitos del mundo. Ahora, en su lugar, encontramos una sola esfera digital representada en una pantalla LCD de 12” a color, en la que encontramos toda la información necesaria para poder gobernar al DB11.

En la parte más alta de la consola encontramos una segunda pantalla, está en medidas de 8”, de origen Mercedes, desde la que se maneja todo el sistema de Info entretenimiento a la vez que el audio, el teléfono o diversos parámetros de configuración del coche o la navegación, cuya cartografía he mejorado considerablemente. Esta pantalla se maneja desde un mando que encontramos en la parte más baja de la consola central, y que resulta muy familiar, pues está en uso en mucho de los Mercedes que hemos tenido ocasión de poner a prueba, disponiendo de un touchpad que permite escribir directamente.

Para los más melómanos, es posible de forma opcional, disfrutar de un exclusivo sistema de sonido firmado por Bang & Olufsen BeoSound que cuenta con una potencia de 1000 vatios y que convierten el DB11 en una prolongación del mismísimo Royal Albert Hall. Tecnológicamente la marca, con este coche ha dado un salto brutal, ya que el DB11 V8, al igual que su hermano mayor el V12, está dotado de elementos como diferentes asistentes y ayuda a la conducción, que justifican en gran medida su precio final con un equipamiento de serie muy completo y exclusivo.

Nuestra unidad de pruebas ofrecía una configuración cuyo precio ronda los 258.000€ con opcionales como el color AML Special del cuero interior, los asientos calefactados con ventilación, el contraste de costuras, el color Gloss Silver del techo, o el pack Jewerlly entre otros, que en combinación con el color exterior Magnetic Silver y el interior Metallic Black son un reflejo de la exclusividad llevada a la enésima potencia.

SU CORAZÓN, V8 DE ORIGEN AMG

Bajo el alargado y ancho capó delantero, encontramos un motor V8 biturbo de 4.0 litros que declara una potencia máxima de 510 cv y un par motor de 675 Nm, cifras que sin duda son la gran baza de este Aston Martin, que se mueve con si de un misil tierra aire se tratara.

La caja de cambio asociada a este motor es un cambio ZF de 8 relaciones, del que nos atrevemos a decir es uno de los mejores cambios con convertidor de par del mundo del automóvil. Para igualar el reparto de pesos este cambio está situado en la parte trasera del coche. Este cambio puede ser utilizado de forma automática o manual, y en este caso, puedes jugar con las revoluciones del motor casi hasta llegar al corte de inyección, ofreciendo unos cambios rápidos y precisos. Sin duda alguna, y no podía dejar de decirlo, aquí es donde Aston Martin ha evolucionado a la par que muchas marcas, pues con este cambio puede rivalizar con sus más directos competidores.

Cuando pones en marcha el motor del DB11, un sonido bronco inunda el habitáculo, aunque no llegue a sonar como un AMG, este sonido ha sido perfeccionado por Aston Martin, siendo más agudo, pero no tan bronco, para no perder así uno de los sellos distintivos de la marca, que precisamente radica en el sonido de sus motores, es por ello por lo que se ha trabajado en una nueva línea de escape, la admisión, la gestión electrónica y el sistema de lubricación.

Sus prestaciones son dignas de mención, ya que acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 4 segundos, mientras que como un gran turismo que es permite lanzarse hasta los 300 km/h.

ENTREMOS A PROBARLO

Para la prueba del DB11 V8, escogimos una carretera muy revirada, que va desde Sant Marti Sarroca hasta el pueblo de La Llacuna. En ella, hay diferentes curvas en las que someter a un conjunto que podríamos decir brilla por su dinámica. La verdad es que es sorprendente ver como se mueve este DB11 en curvas no solo rápidas, sino también en las lentas, donde ofrece un aplomo y unos cambios de dirección sorprendentes a la par que eficientes. Elementos como el diferencial mecánico de deslizamiento limitado, son el complemento ideal para sacar provecho a una mecánica impasiva a la hora de devorar curvas.

La dirección con el modo Sport activado tiene un tacto muy sensible, directo y preciso, lo que te lleva a entrar el coche en cada una de las curvas con mucha facilidad. El empuje que ofrece el bloque V8 es brutal, tanto como la forma que tiene de enlazar una curva tras otra, algo que en un coche de esta envergadura es difícil de asimilar, hasta que te pones al volante y lo compruebas por ti mismo. Tras 26 kilómetros de curvas que se suceden una tras otra, con el asfalto algo húmedo, te das cuenta de que este Aston Martin, en más de una ocasión te hace sacar al piloto que llevas dentro para corregir alguna de las trazadas, aun así, es un coche muy noble que permite bastante.

Los frenos son quizás el elemento que antes se fatiga, pero para ello, y como os hemos comentado, hicimos 26 kilómetros de sucesión de curvas, a un ritmo que podríamos decir era bastante alegre, lo que nos permitió comprobar, que unos discos cerámicos, si eres de a los que les gusta disfrutar de lo que llevas entre manos, no estarían de más. Aun así, los discos de 400 mm con pinzas de 6 pistones para el tren delantero y de 360mm con pinzas de 4 pistones para el trasero, cumplen con su cometido a la perfección.

Los neumáticos que calza el DB11, han sido diseñados específicamente por Bridgestone para este modelo, así que sus llantas de 20”, dan cabida a unas gomas con una denominación muy “emblemática” S007, en medidas 255/40 para el tren delantero y 295/35 para el trasero, siendo el complemento perfecto que te ayuda a transferir al suelo toda su potencia pegándolo como si de un chicle se tratara.

Tras haber probado, y gracias la cortesía de Cars Gallery, otros modelos de Aston Martin como el DB9, Rapide, Vantage V8, DBS, Vanquish o V12 Vantage, os puedo asegurar que como este coche ninguno ofrece, tantas sensaciones como el DB11 V8.

Si deseas más información a cerca del nuevo Aston Martin DB11 V8, puedes ponerte en contacto con el Concesionario Oficial Aston Martin Barcelona.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Aston Martin Barcelona
  • Ajuntament de Sant Martí Sarroca
  • Fotografías: Cristóbal Arjona