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Es una verdadera lástima que los cabrio haya pasado de moda, porque sin duda hay coches, como este Audi, que puede presumir de ser muchísimo más bonitos en esta versión convertible, que la versión coupé de la que deriva.

Una verdadera pena que en un país como el nuestro del que disfrutamos de más de 300 días de sol al año, no esté inundado de coches convertibles como este, que reflejan más si cabe el “buen vivir” de sus propietarios, y nos referimos a esto, por el hecho de poder disfrutar de algo como el sol, cuando lo más curioso es que en países donde no tienen como en Inglaterra, no parece ser un problema a la hora de comprar un coche y hacerlo en la versión descapotable.

Esto ha llevado a la marca a sacrificar a este Audi, que ha dejado de venderse ya dando así por terminada su historia que ha durado dos generaciones. El motivo viene dado también porque en el futuro de la electrificación de este modelo tal y como hoy en día lo entendemos, un cabrio no tiene cabida.

Con una talla de 4,69 metros el Audi A5 Cabrio, puede presumir de ser un 2+2 plazas, y estas son para verdaderos adultos. A nivel de diseño es calcado a su hermano coupé, al que si lo dotamos con el acabado S Line nos deja una estampa, no solo bonita, sino también deportiva, gracias a elementos como la parrilla en panel de nido de abeja, el singular faldón delantero, las llantas de 20” calzadas con neumáticos en medidas 265/30/20 o los asientos deportivos S tapizados en piel.

La perfecta combinación de una capota de tela, a nuestro parecer mejor que un techo duro practicable, deja una preciosa estampa, esculpida en este caso entre el rojo y el blanco. Sobre todo esto se aprecia en la vista lateral, donde destacan no solo las llantas sino los pasos de rueda y la marcada línea de cintura que recurre básicamente todo lo largo del A5 Cabrio.

En el habitáculo no hay nada que destaque o sea diferente al de cualquier Audi A5 que haya pasado ya por nuestra redacción. Encontramos un interior refinado, con buenos acabados y mucha tecnología, como cabe esperar. Lo más destacable, sin duda, es la sensación que ofrece el hecho de poder conducir a cielo abierto disfrutando sin más del sol y el viento en la cara, acomodado en unos asientos deportivos que recogen el cuerpo a la perfección.

El maletero por su parte tiene una capacidad de 370 litros, limitada claro está porque guarda parte del sistema de la capota.

La capota eléctrica se acciona mediante un pulsador que encontramos en la consola central, y precisa tan solo de 16 segundos para abrirse o cerrarse, dejando así un coche bonito, para pasar a ser, más bonito todavía, maniobras que pueden llevarse a cabo si no excedemos más de 50 km/h. El aislamiento es tan bueno, que no se perciben ruidos extraños del exterior, ni siquiera a altas velocidades, tan solo un poco más de rumorosidad que en el modelo coupé.

Nuestro Audi A5 Cabrio 40 TFSI S tronic, equipaba un motor gasolina de dos litros turboalimentado, con una potencia de 204 y un pequeño sistema de hibridación que le permite obtener la etiqueta ECO de la DGT, de 1,32 kW, asociado a una batería de iones de litio. Está asociado a un cambio de doble embrague DSG que hace las delicias a la hora de conducir sobre todo de forma secuencial.

A nivel de sensaciones de conducción, como cualquier A5 que ya hemos probado, sea en la versión que sea, es un coche que se comporta de forma muy neutra. El motor de 204CV mueve con ligereza a todo el conjunto, que para ser disfrutado en la forma que se ha concebido, no precisa de un sinfín de prestaciones. Es muy correcto en cualquier de los escenarios por donde conduzcas. En vías rápidas es un gran viajero, que ofrece consumos contenidos de entorno a los 6,5 litros a velocidad de crucero.

Ahora bien, si decides adentrarte en alguna sinuosa carretera para sacar su lado más deportivo, que lo tiene, más todavía si juegas con el Audi Drive Select, disfrutarás de la esencia de un Audi que no deja indiferente por el aplomo y perfecto guiado que ofrece a la hora de gobernar cada una de las curvas que te encuentres por el camino.

Conclusión

Es una pena como hemos dicho al inicio de la prueba que estos coches convertibles sean incomprendidos, pues ofrecen sin duda un placer de conducción que ningún otro puede darte. Y más todavía es una lástima que Audi lo deje de fabricar ya.

Nos ha quedado un muy buen sabor de boca al volante del Audi A5 Cabrio, por su polivalencia, dinámica y sobre todo por su finura, y como no, por ser lo resultón que es con esta carrocería y perfecta combinación con su capota de tela.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Audi España
  • Fotografías: @dc.audiovisual

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