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A lo largo del 2018 Audi llevó a cabo la renovación de tres de sus más distinguidas berlinas, el Audi A6, A7 y su buque insignia, el Audi A8 que hoy os presentamos.

Esta cuarta generación adopta el actual lenguaje de diseño que a nivel estético poco difiere en esos tres modelos, que, de hecho, se fabrican todos ellos en la Será en la factoría alemana de Neckarsulm, donde también se fabrican los Audi A4 y los R8.

El nuevo Audi A8 está fabricado con la plataforma MLB EVO, que utiliza la misma base para modelos como el Bentley Bentayga o el Lamborghini Urus, así como para el A4, en la que se utilizan una combinación de aluminio, polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP) y magnesio para conseguir una carrocería que prima no solo por su ligereza, sino también por su resistencia y fluidez de torsión.

Fruto del trabajo del diseñador Marc Lichte, quien ha sido el encargado de dibujar y plasmar las nuevas líneas del buque insignia de la marca, y para ello, ha puesto especial énfasis, en lo que más caracteriza a los últimos modelos de la marca, la parrilla singleframe de lamas horizontales, que ahora adopta un tamaño más grande y ofrece una sensación de robustez a la delantera ensalzando más si cabe su prominente anchura, cuyo toque “sensual” se le podía atañer a los faros de nuevo diseño HD Matrix LED con tecnología láser (opcionales), formados por 138 diodos LED.

El nuevo Audi A8 se presenta con dos carrocerías; una versión estándar que cuenta con una talla de 5,17 metros de longitud, siendo está ya 37 mm más larga que anterior generación, y una versión denominada A8 L, que cuenta con una envergadura de 5,30 metros, siendo el espacio que encontramos extra para las plazas traseras. El resto de las medidas son compartidas, pues ambas versiones disponen de una anchura de anchura de 1,95 metros, una altura de 1,47 metros, así como un maletero con una capacidad de 505 litros.

En la vista lateral, es dónde verdaderamente se ve la estilizada y elegante silueta del Audi A8, en la que destacan las llantas de 20” que equipaba nuestra unidad de pruebas, calzadas con unos neumáticos en medidas 285/40/20 para ambos ejes.

Para la zaga, los pilotos traseros Audi Matrix OLED son el complemento ideal para dar una espectacular forma lumínica a la parte trasera del coche, que se conforma con una línea de luces led que unen la parte trasera a los pilotos laterales.

Entrar en el habitáculo de un Audi A8, ha sido siempre una grata experiencia, pues es dónde la marca se ha esforzado mucho en hacer una clara demostración de que el lujo y la tecnología son el maridaje perfecto para un vehículo de estas características.

Pero no solo, es el lujo, o el ambiente premium lo que encontramos en este habitáculo, sino una serie de elementos tecnológicos que hacen del nuevo A8 un verdadero portento de un mundo actual en el que las nuevas tecnologías adaptadas al mundo del automóvil parecen moverse a velocidades de vértigo. Entre muchos de los asistentes a la conducción, encontramos un avanzado sistema de conducción semi autónoma de nivel 3, que evidencia más si cabe, los agigantados pasos que Audi está dando para ofrecer a sus clientes lo último en este sentido. Lástima que por el momento la legislación no permita poder usar estos sistemas a pleno rendimiento.

Para aquellos clientes que quieran un A8 exclusivo, o básicamente único, es posible recurrir a las líneas de personalización dentro del programa Audi Exclusive, donde la imaginación de quien quiera personalizar un Audi no tiene límites, ya que la marca ofrece no solo una paleta de colores para el exterior exclusiva, sino distintos tipos de piel, molduras o moquetas.

Audi se ha esmerado en crear un ambiente, que va más allá del premium dentro del A8, por lo que la ergonomía tiene ahora un papel fundamental, sobre todo, en aras de que muy probablemente, este coche sea conducido en su mayoría de casos por un chófer, por lo que sea su propietario quien disfrute al 100% de la parte trasera del coche, bien sea para viajar cómodamente, o incluso, para utilizarla como una oficina rodante.

Tras el volante encontramos el ya conocido Audi Virtual Cockpit, elemento de serie que permite ver mucha información a la vez que la cartografía del navegador de forma ampliada en la pantalla personalizable de 12,3 pulgadas y de la que en otras pruebas ya os hemos hablado con más detalle, mientras que en la consola central, encontramos ahora dos pantallas táctiles; una de ellas de 10,1 pulgadas, denominada MMI Touch Response, desde la que se maneja todo el sistema de infoentretenimiento, y otra secundaria, pero no menos importante de 8,6” que permite activar todo lo relacionado con la climatización y el ambiente confort del habitáculo, así como escribir de forma libre para por ejemplo introducir el nombre de una calle o ciudad en el sistema de navegación.

Ambas pantallas ofrecen una calidad de imagen impresionante, ofreciendo una perfecta combinación de respuesta acústica y háptica lo que facilita su uso como si de la pantalla de un smartphone o Tablet se tratara. Aunque para la introducción de datos, es posible hacer una escritura de forma natural sobreponiendo una letra encima de otra, y os aseguramos, que, aunque tengas letra de médico, esta pantalla es capaz de reconocer todo lo que hayas escrito. El uso de ambas pantallas ha permitido que en salpicadero y en la consola, se reduzca drásticamente el número de botones, que ahora está limitado tan solo a 6 botones.

En esta berlina, la parte trasera del Audi A8 puede configurarse con tres o con dos plazas, siendo en el caso de esta última configuración, dónde encontremos dos butacones que disponen de numerosos reglajes eléctricos con los que es posible acomodarse hasta llegar casi a tumbarse, disponiendo además de un sistema de masajes con diferentes programas, ventilación y calefacción, a la vez que podemos hacer que se parezca a la clase business de un Airbus 380, ya que podemos incluir mesitas para trabajar o un sistema de masaje para los pies, extra que encontraremos en la versión extendida, donde el asiento del pasajero delantero puede llevarse hasta la parte más adelantada, lo que permite reclinar el asiento trasero hasta su totalidad, siendo esta plaza la más cómoda para usar.

Esta zona del coche dispone de su propio sistema de climatización, que se controla desde una Tablet de 5,7 pulgadas ubicada entre ambas plazas desde la que se controla también las cortinillas de las ventanillas, la posición de los asientos, la iluminación o el sistema de audio.

Elementos como las pantallas de 10,1” que emergen del respaldo de los asientos delanteros, permitirán a los ocupantes de la parte trasera que puedan navegar por internet gracias a la propia red de WIFI del A8, o bien, disfrutar de una buena película gracias al acceso a la televisión digital. Audi ha pensado en los melómanos a los que les encante la música, y por ello nos ofrece de forma opcional por 7.940€, un sistema de sonido Bang&Olufsen Advanced que cuenta con una potencia total de 1.920 vatios y 23 altavoces repartidos todos estratégicamente por el habitáculo, ofreciendo así un alto nivel auditivo para aquellos que quieran que su A8 sea una sala una verdadera sala de audición.

Nuestra unidad de pruebas, 50 TDI quattro Tiptronic, dispone de un motor V6 diésel denominada en combinación la caja de cambios Tiptronic de 8 velocidades y el eficiente sistema de tracción integral quattro de Audi.

Este motor V6 TDI no solo sorprende por el empuje que ofrece gracias a su par motor de 600 Nm, sino también por su suavidad y refinamiento, ya que en marcha es prácticamente imperceptible cualquier tipo de ruido o vibración, que te haga pensar que estás conduciendo un coche con motor diésel. Esto se debe al uso de los soportes del motor activos.

En lo que a prestaciones se refiere, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,9 segundos y de lanzarse hasta los 250 km/h, velocidad punta autolimitada, todo ello ofreciendo un consumo medio homologado de tan solo 5,9 litros a los 100 kms, que, durante nuestra prueba, y en los 560 kilómetros que hicimos, vimos incrementados hasta los 8,4, cifra nada espeluznante para una mecánica que sobre sale por si sola

Para conseguir estas cifras de consumo, en un motor que desarrolla una potencia de 286 cv y que lastra más de dos toneladas de peso, Audi recurre a la utilización de un sistema eléctrico de 48 voltios como complemento al motor de combustión, basado en la tecnología MHEV (mild-hybrid), que permite circular en modo vela si cuando conduces a una velocidad de entre 55 y hasta 160 km/h con el motor apagado, lo que unido a un sistema de recuperación de energía en la frenada que alimenta varios de los sistemas electromecánicos del coche, optimizan en mayor medida el consumo y como no la eficiencia.

El Audi A8 es una berlina en toda regla, por lo que esperas lo que te encuentras cuando te pones al volante, o bien la disfrutas como pasajero, una comodidad excepcional. Pero como todo buen Audi, también, tiene sus connotaciones deportivas, motivo por el cual, han dotado al Audi A8 de un sistema de dirección dinámica para el eje trasero, que permite que las ruedas giren hasta un máximo de 2 grados en la misma dirección de las delanteras cuando estamos trazando una curva, lo que es sinónimo de un guiado perfecto, a la vez que para maniobrar facilita el radio de giro, teniendo en cuenta su talla de 5,17 metros para esta versión.

Otro de los elementos clave que encontramos en el A8, para garantizar el máximo confort a todos los ocupantes, así como para una conducción más dinámica, es el sistema de suspensión inteligente denominada Audi AI Active Suspensión que es capaz de leer a través de una cámara situada en la delantera del coche, todas las irregularidades que podamos encontrar en el asfalto, adaptando de forma automática el tarado de la suspensión, gracias al uso unísono al sistema de 48 voltios y cuatro motores acoplados a cada una de las ruedas, que por ejemplo en las frenadas, a arrancadas desde parado evitan los balanceos que la carrocería haría de forma involuntaria, o bien, por ejemplo, cuando encontramos un badén, algo que parece en nuestro país, un recuerdo para los extranjeros.

En los más de 500 kilómetros que hicimos al volante del nuevo Audi A8, condujimos por diferentes escenarios, autopista, autovías y carreteras secundarias, así como por la ciudad, ya que quisimos comprobar, si todo lo que en la presentación a la que acudimos el pasado año, a diario, podría ser real, y os aseguramos que lo es.

Este coche, sin duda, es para gozarlo como pasajero, para hacer uso del arsenal tecnológico del que dispone, o bien, para trabajar desde la parte trasera. Pero, tiene una grandeza, y es que cuando te pones al volante, la sensación que tienes es de que no llevas un coche de talla XL, que pesa más de dos toneladas, por la sensación que ofrece de conducción, tanto en reacciones como en prestaciones.

Como ya hemos comentado al inicio de la prueba, el Audi A8, es uno de los primeros coches del mundo de producción que ofrece el nivel 3 en lo que a conducción autónoma se refiere, algo que evidentemente no pudimos probar, pero si, utilizamos el denominado Audi AI Traffic Jam Pilot, que nos permite pasar de ser conductores a espectadores en cualquier situación de tráfico denso, ocupándose el coche por sí solo, y  hasta una velocidad de 60 km/h de parar o ponerse en marcha en función de lo que haga el coche que le precede, lo que en caravanas típicas de entrada a la ciudad te permite descansar un poco del estrés que esto produce.

Otro de los sistemas que encontramos en el A8, es el sistema de aparcamiento autónomo, que a través del Audi AI Remote Parking Pilot y Audi AI Remote Garage Pilot, permiten desde un smartphone controlar la maniobra de aparcamiento, bien sea en un parking público, donde por ejemplo podemos estacionar en batería, o bien, dentro de nuestro propio garaje.

Los Audi A8, están disponibles con el motor V6 diésel a un precio de salida de 99.250€ y de 106.480€ para la versión gasolina con motor TFSI de 340CV. A estos precios si deseamos la versión extendida tendremos que añadirle un sobre coste de 3.000€, además de los muchos opcionales con los que es muy fácil hacer un A8 muy exclusivo.

Para concluir, diremos que el Audi A8, sigue siendo en toda regla el buque insignia de la marca, no solo por tener a una de las mejores berlinas del mundo, sino porque en cada generación que ha llevado a cabo se han superado, y en esta, el perfecto maridaje entre lujo y tecnología está muy por encima de sus más directos rivales.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Audi España
  • Fotografías: Cristóbal Arjona