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El Audi Q7 es uno de los más destacados SUV que con el paso de los años, desde que viera la luz en 2006, se ha consolidado dentro de su segmento. Durante este tiempo, Audi ha realizado varios restyling a este modelo, tanto interior como exteriormente, para adecuarlo a las nuevas líneas de la marca y tendencias de mercado.

Estéticamente es su frontal el que le otorga un carácter elegante, gracias a la enorme parrilla delantera, los faros con tecnología LED de nuevo diseño, así como las dos entradas frontales de aire en la parte más baja del paragolpes.

En la parte trasera, un difusor trasero en el que encontramos las sendas salidas de los escapes, quizás es lo que más nos llama la atención, aunque una vez encendidos, las líneas de luz LED que ofrecen los pilotos traseros es sin más un toque de distinción que Audi le está confiriendo a todos sus modelos.

Las grandes dimensiones de este Q7 que ofrece 5 metros de longitud por 2 metros de anchura, no son solo visibles en el exterior, sino notables en el interior, teniendo en esta ocasión a un todo 7 plazas ante nosotros. Aunque los asientos traseros pueden ir abatidos en el maletero, lo que también otorga más capacidad de carga, pueden hacerse servir, sin ello perjudicar el baúl de los recuerdos en que podemos meter muchas cosas para viajar.

Tras abrir la enorme puerta del conductor y acceder al interior, vemos en toda regla a un Audi, en el que la sobriedad, la elegancia y el cuidado en los acabados y materiales está presente dentro de todo el habitáculo, algo a lo que la marca nos tiene bien acostumbrados.

El cuadro de mandos está presidido por dos grandes esferas, separadas por una pantalla multifunción que dan soporte a la pantalla de 7” que encontramos en el centro del salpicadero, desde la que se controlan básicamente el navegador, el sistema multimedia, sonido, algunos de los parámetros de configuración del coche o el Audi Select Drive con sus 5 programas de conducción.

En las plazas traseras, encontramos a la altura del túnel de la transmisión el sistema de climatización, y opcionalmente podríamos llegar a poner un sistema de entretenimiento multimedia para que los pasajeros hagan sus viajes de una forma más amena, viendo una película o bien, jugando con una consola de video juegos.

Los asientos delanteros son muy cómodos, y gracias al elevado número de reglajes que permiten podemos encontrar fácilmente una muy buena posición de conducción, no solo para trayectos cortos, sino ara disfrutar largas horas tras el volante, deleitándonos por un paseo por una campiña francesa, por una pista forestal, terreno ideal para este tipo de SUV, o bien por una sinuosa carretera de montaña.

Como ya hemos comentado al inicio del artículo, el corazón que anima a estas casi 2,5 toneladas de peso, es un V8 de 4.2 litros TDI, cuya potencia alcanza los 340 cv, lo que le permite mover con muchísima soltura a todo el conjunto. La relación peso/potencia que ofrece este bloque es impresionante, y en conjunto anima al Q7 a que sea un coche ágil, y no torpe por su merecido peso, ya que la capacidad del V8, junto al par motor que ofrece (800nm), ofrecen unas prestaciones más que suficientes para un SUV de estas características.

Es sorprendente que cuando giras las llave de contacto, y presionas el botón que enciende el motor, en ningún momento se acuse la típica rumorosidad de los motores diesel, que cada vez mejor adaptados a la vanguardia del mercado, son mas silenciosos, e incluso ofrecen en algunos casos prestaciones y comportamientos muy similares a los gasolina, sobre todo y en lo que a este Q7 se refiere, al bronco sonido que ofrece al encenderlo. Para cualquier persona profana al mundo del motor, le costaría mucho detectar que motor lleva este coche, ya no solo al oírlo, sino también al conducirlo.

La caja de cambios que equipa este Q7 de ocho velocidades Tiptronic, no es tan rápida como una de doble embrague, pero cumple sobradamente con su cometido, sobre todo a la hora de utilizar las marchas largas, con las que se consiguen a velocidades de crucero unos consumos más que aceptables, teniendo en cuenta que bajo el motor llevamos 8 cilindros demandando combustible, gracias a que el motor gira a muy bajas revoluciones entre 1.200 y 1.300 a ritmo constante.

Nuestra unidad estaba equipada con la suspensión neumática adaptativa, y con el Audi Drive Select, que nos permite escoger entre 5 modos de conducción, entre ellos uno confort, que es el ideal para viajar, uno sport, si quieres disfrutar un poco de la radicalidad de este brioso V8 y dos programas para utilizar por pistas o montaña que nos permiten adaptar la altura del vehículo por el terreno en el que circulemos.

En nuestra prueba, estuvimos conduciendo durante bastantes kilómetros por el campo, por pistas forestales, e incluso nos atrevimos a afrontar dos bruscas pendientes para ver cual era el comportamiento off-road, y la verdad es que todo y su tamaño salió muy bien parado. Aunque si que tenemos que decir, que el fuerte de este coche son las vías rápidas y las carreteras abiertas, en las que se puede disfrutar desde el interior no solo del potencial dinámico, sino de la comodidad que ofrece este modelo a su conductor y pasajeros. Algo que encontramos a faltar, para conducir por carreteras de curvas, fueron las levas en el volante, con las que poder así sacar más jugo al cambio Tiptronic.

Algo que sorprende mucho en este Audi son las cifras de consumo, pues conseguimos ajustarlo al máximo para sacar una media de 8,7 litros por autopista y vías rápidas y unas cifras de entre 12 y 15 litros exprimiéndolo al máximo en conducción más deportiva o en ciudad. Teniendo en cuenta lo que llevamos bajo el capó delantero, son cifras más aceptables.

Como siempre queremos destacar el alto nivel de seguridad y aplomo, así como capacidad de tracción que Audi ofrece mediante su sistema quattro en sus modelos, ya que sea un compacto, una berlina, un avant o un SUV, sabes que tienes la garantía que este sistema ofrece, con el que sin duda alguna, te puedes permitir en muchas ocasiones sacar a ese “diablillo” que llevas dentro para disfrutar de la conducción llevada a un puntito más radical. El conjunto motor, chasis, suspensión, cambio y tracción de este Q7 te permite hacer muchas cosas con el tras el volante, sabiendo siempre, claro está, que llevamos entre manos.

Nuestra valoración final, es más que sobresaliente para este Audi, con el que puedes disfrutar de lo mejor una berlina de alto rendimiento, como podrían ser la comodidad o las prestaciones, por carretera o por cualquier tipo de firme por el que te atrevas a adentrarte con este Q7 para hacer de tu viaje, toda una aventura.

Escrito por, Miguel Angel Solá

AGRADECIMIENTOS
www.audi.es