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El CUPRA Formentor es un coche que no pasa inadvertido, que ha roto moldes en su segmento y que ha consolidado a la marca haciéndola despegar de forma estrepitosa, gracias a la enorme aceptación que ha tenido por parte de clientes, así como por el acierto de haberlo dotado con motorizaciones a lo mejor impropias, dado su carácter deportivo, pero con las que se ha conseguido una buena cuota de mercado.

En el inventario encontramos como acceso la versión 2.0 TSI de 150CV con cambio manual desde los 33.100€ o misma versión con cambio DSG desde los 34.870€ pasando por el TSI de 190CV por 41.190€, la versión híbrida enchufable con 245CV y precio de 39.260€, una versión diésel con 150CV manual o con cambio DSG desde los 35.260€, un TSI de 245CV desde los 46.800€, la versión VZ de 310CV que probamos hace unos meses con un precio de salida de 49.550€ y por encima de esta la que hoy ocupa nuestras líneas, el VZ5 2.5 TSI de 390CV con un precio de salida de 65.340€.

Un dato relevante y no menos curioso es que en 2021 de los 80.000 CUPRA que se han vendido en Europa se corresponden con este modelo un 70%, gracias sobre todo al amplio abanico de motorizaciones, entre las que destaca la versión diésel de 150CV, siendo la que más éxito comercial ha tenido.

¿Ha sido un acierto dotar al Formentor con el mismo propulsor que podemos encontrar en un Audi RS3 o en un TT RS? Nosotros pensamos firmemente que sí, por dos razones obvias. La primera es una cuestión económica, ya que el RS3, parte en unos muy generosos 77.800€, mientras que el TT RS lo hace desde los 92.200€, y el VZ como hemos comentado antes en los 65.000€ lo que sin duda lo convierten en una opción racional desde este punto de vista. Pero más allá de lo económico, y os lo dice alguien que ha tenido ocasión de poner a prueba a estos tres deportivos, es que las sensaciones que el VZ5 nos ha dado no las hemos tenido con los otros dos. Os lo iremos contando a lo largo de la prueba, para convenceros, claro está.

Estamos frente a una versión de edición limitada de tan solo 7.000 unidades para todo el mundo, que podrán personalizarse con los colores Negro Midgnight, Gris Magnetic, o Azul Petrol mientras que en un futuro próximo se lanzará una serie de 999 unidades tintadas en el nuevo color Gris Taiga y con tapicería de cuero Nappa en color marrón.

Diseño contundente e imperativo

A nivel de diseño y estético el VZ5 difiere poco del VZ o cualquier otro CUPRA Formentor, salvo por pequeños detalles que encontramos en el exterior, como el splitter en la delantera de fibra de carbono, las molduras de los pasos de rueda o el trenzado específico de la parrilla delantera.

Quizás la parte trasera sea la que más denota su carácter deportivo, donde encontramos las dobles salidas de los escapes, montadas en forma diagonal en el difusor trasero fabricado en fibra de carbono y tintadas en el color Copper que la marca parece haber puesto de moda.

En la vista lateral, vemos a un CUPRA más asentado y firme, gracias a la reducción de 10mm de la carrocería, donde destacan también las llantas de 20” específicas de esta versión que dejan entrever el sistema de frenado firmado por especialista Akebono compuesto por unos discos perforados para el tren delantero de 375 mm con pinzas de 6 pistones y de 310 mm para el tren trasero, calzadas con unos neumáticos en medida 255/35/20” para ambos ejes.

Habitáculo premium y deportivo

En el interior se respira un ambiente de los más racing, destacando nada más abrir la puerta los CUP Backet firmados por Sabelt cuya estructura está fabricada en fibra de carbono. Sujetan el cuerpo a la perfección y se adaptan al cuerpo como un guante a una mano. En los apoyos laterales vas literalmente tan encajado que el cuerpo no se mueve para nada. Si bien no son muy cómodos para viajar, son el complemento ideal para disfrutar de la esencia de deportivo del VZ5.

Tras el volante encontramos el cuadro de mandos, representado en una pantalla de 10,25” totalmente personalizable en lo que a vistas e información mostrada se refiere, y muy similar a la de los modelos RS de Audi, sobre todo en la vista más deportiva, en la que él cuenta vueltas toma gran protagonismo.

El salto tecnológico lo encontramos con la pantalla de 12” táctil que ya hemos podido probar en otros modelos como el nuevo León, que aglutina básicamente el funcionamiento del sistema de infoentretenimiento, así como diversos parámetros de configuración del Formentor o el sistema de climatización, entre otras muchas funciones. Concentrarlo todo tiene una ventaja, y es que el resto del salpicadero queda libre de muchos botones, que, en el caso del Formentor, encontramos solamente al lado izquierdo del volante para el sistema de iluminación exterior. Pero, por otro lado, tiene la desventaja, de que tienes que aprenderte de memoria donde está cada una de las funciones del coche, lo que lleva su tiempo. Una de las cosas que no nos ha convencido, y que vemos no tiene sentido, es poner bajo esta pantalla los mandos del volumen y los termostatos del sistema de climatización, como acceso directo, sobre todo, porque no están retroiluminados, lo que hace que, por la noche, sea difícil encontrarlos.

El sistema multimedia cuenta con conectividad sin cable, con Android Auto, Apple CarPlay y MirrorLink, lo que supone una conectividad del 100% con cualquier smartphone de última generación.

En la consola central encontramos el “pequeño” selector del cambio denominado by-wire del grupo, siendo más que suficiente para cumplir con su función, además del botón con el que podemos desconectar de forma rápida el control de tracción, así como el hueco para cargar el móvil dotado de dos tomas tipo USB C. Este selector, deja pues que para manejar el cambio de forma secuencia, tengamos que recurrir a las levas que encontramos tras el volante deportivo.

Hay que destacar como no el sistema de iluminación ambiental, que dispone en la parte frontal por debajo del parabrisas de una tira lumínica que aparte de cambiar de color se ilumina cuando tenemos un vehículo en la posición de ángulo muerto o al abrir la puerta si se acerca alguien por los flancos.

Las plazas traseras son amplias y pueden dar cabida a tres ocupantes, aunque la central como en todos los compactos no disfrutará de la misma comodidad que las laterales. El maletero por su parte, en esta versión ofrece 420 litros al tener tracción integral, resta 30 litros frente a los 450 litros de las versiones con tracción delantera y puede ampliar su capacidad hasta los 1.475 litros si abatimos los respaldos de los asientos traseros.

Motor galardonado, efectivo y de gran rendimiento

Bajo el capó encontramos el mismo motor que utilizan los Audi RS3 y TT RS, el TFSI de 5 cilindros y 2.5 litros que rinde en este cado 390CV, 10 menos que sus primos, por aquello de querer diferenciar a las marcas, algo incomprensible. El par motor ofrece unos géneros 480 Nm, y como aliado perfecto una caja de cambios DSG de 7 velocidades, dotada del sistema Launch Control, con el que es posible hacer un 0 a 100 km/h en tan solo 4,2 segundos.

El motor de 5 cilindros empuja al Formentor de forma estrepitosa, gracias a sus 480 Nm de par, disponibles desde bajas vueltas, por lo que cualquier toma de decisión es inmediata, bien sea para llevarte de una curva a otra o para hacer un adelantamiento. Una de las cosas que nos ha encantado es que el cambio DSG no cambia de marchas en modo manual como en otros coches del grupo, lo que te permite llegar incluso hasta las revoluciones de corte de inyección. Una de las novedades importantes es el sistema lumínico que nos indica que nos acercamos a dicho corte cuanto subimos hasta las 7.000 rpm, indicando con unos leds en color rojo este hecho.

Estuvimos comentando con Jordi Gené, quien ha participado activamente en la puesta a punto y desarrollo del Formentor VZ5, la capacidad de tracción que llega a tener, y nos decía que esto es gracias en parte al sistema 4Drive dotado de tecnología Torque Splitter y su diferencial mecánico trasero de control electrónico que varía el reparto de par entre las ruedas para mejorar así la motricidad, pero es que además, se le ha dotado de un modo Drift con el que la tracción total permite hacer derrapajes totalmente controlados, ya que este sistema envía fuerza a la rueda trasera exterior a la curva permitiendo deslizar la trasera del coche con muchísima facilidad, la misma con la que puedes corregirlo, de ahí que sea tan tan tan divertido, sobre todo si tienes ocasión de probarlo en un circuito como hicimos nosotros.

Prueba en carretera, arena y circuito

Entramos en el habitáculo y pulsamos el botón START ubicado en uno de los satélites del volante, y el motor de cinco cilindros empieza a tomar temperatura para dejar un ronroneo en el interior que nada tiene que ver con el sonido de su hermano pequeño el VZ de 310CV y mucho menos con el sonido digital de la versión Hybrid. Aquí suena, como diría nuestro amigo y piloto Marcel Besolí a juguete “gordo, gordo”.

La dirección del VZ5 es directa, más y dura y precisa que en los otros modelos que hemos tenido ocasión de probar, así como algo más comunicativa, transmitiendo muy bien todo lo que pasa en el eje delantero, gracias al trabajo que se ha llevado a cabo a nivel de geometrías, lo que se traduce en un paso más elevado por curva ya que el coche se asienta mucho mejor a la entrada de las mismas, así como de las barras estabilizadoras delantera y trasera que juegan un papel fundamental para la torsión del chasis.

Uno de los elementos clave para asegurar una dinámica de conducción intachable es el DCC que permite hasta 15 niveles de configuración de forma individual, o bien, a través de los diferentes modos de conducción, por lo que puedes tener un SUV confortable o bien un verdadero kart de competición donde si pasas por encima de un bache puedes llegar a castañear los dientes.

Para llevar a cabo nuestra prueba con el CUPRA Formentor VZ5 escogimos dos escenarios muy distintos y diferentes. El primero de ellos fue el Parc Natural del Delta de l’Ebre, donde tuvimos ocasión de en la zona de la playa del Trabucador probar el modo Drift, en un suelo resbaladizo como lo es la arena, donde hacer largas cruzadas es muy fácil a la vez que el coche no sufre en absoluto porque se desliza como si estuviera sobre el hielo. Allí tras un buen shooting disfrutamos de lo lindo llevando de lado a lado al Formentor con una facilidad pasmosa, pero lo que más nos sorprendió es la capacidad de corrección que tiene, ya que tan pronto lo cruzas, como lo cambias de dirección o lo vuelves dejar el línea recta, es tan divertido que casi asuste lo fácil que es de controlar.

Condujimos casi 300 kilómetros por autopista, lo que nos llevó a comprobar que el VZ5 es un SUV cómodo para viajar, donde puedes hacer consumos de entorno a los 8,5 o 9 litros si conduces a velocidad de crucero de 120 km/h. Ahora bien, la cosa cambia si entras en carreteras secundarias o puertos de montaña, donde si lo aprietas un poco para dar rienda suelta a sus casi 400CV estas cifras se disparan por encima de los 12 litros a los 100.

El segundo de los escenarios y gracias a la colaboración de nuestro amigo, piloto e instructor David Bosch, lo hicimos en el Circuito Escuela Fast Parc Motor Castellolí, en la explanada de asfalto liso donde se llevan a cabo los cursos de conducción y donde se llevó a cabo también parte de la presentación de este coche hace unos meses. David nos preparó un circuito con conos para mostrar nuestras habilidades al volante del VZ5 y como podéis apreciar en las fotos, es tan fácil cruzarlo como corregirlo. Este coche lo permite absolutamente todo, gracias claro está a la electrónica, que juega un papel fundamental a través del sistema Torque Splitter y el modo Drift que ya os hemos comentado.

Dejamos el circuito para conducir por la carretera de montaña de Montserrat, un trazado sinuoso y exigente, como bien sabrán todos los que allí hayan conducido. Aquí de nuevo el VZ5 hace gala de ser un deportivo en toda regla, un coche que no se arruga ante anda y que curva tras curva ofrece un aplomo y un guiado propio de un coche de scalextric que parece estar guiado por railes y del que con toda la electrónica conectada es difícil sacarlo de sus casillas.

Conclusión

Para este apartado, escribiré en primera persona, para que vosotros los lectores juzguéis mi valoración. Hemos tenido ocasión de poner a prueba tres versiones del Formentor; la primera fue el VZ de 300CV del que ya nos quedamos prendados, si bien por su diseño más todavía por el apartado dinámico. En la versión Hybrid encontramos una opción más urbana pero no menos deportiva, pero es que con el VZ5 hemos encontrado a nuestro unicornio.

Hace escasas semanas probamos en el Circuito de los Arcos a dos de sus más directos rivales, el Audi RS3 y el RS Q3, os podemos asegurar que con ellos rodamos muy rápido por el trazado de Navarra, y sobre todo con el RS Q3 que nos sorprendió gratamente, pues el RS3 ya sabíamos que sería una apuesta fija y que no decepcionaría nada, en cualquier de sus dos versiones, pero tengo que decir que el VZ5 nos ha enamorado por lo bien que va en carretera, pero sobre todo por su capacidad para rodar en circuito, donde sacas constantemente al piloto que todos llevamos dentro para poner a pruebas tus capacidades. Si no tenemos en cuenta el precio con respecto a los otros dos coches con los que le comparamos, ya nos lo quedaríamos como primera opción, pero si además hacemos ese cálculo más todavía.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • CUPRA
  • Fast Parc Motor Castellolí
  • Fotografías: Cristóbal Arjona y Daniel Cudié

 

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