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El Arona es la alternativa de SEAT, para entrar de lleno en el reñido segmento de los B-SUV, que tan de moda está ahora y donde todas las marcas están entrando de lleno para copar este mercado que deja un poco de lado a los típicos compactos que hasta ahora estábamos acostumbrados a ver y que a priori eran utilitarios cuyo rango de acción estaba limitado a la ciudad y su entorno.  

Este SEAT, está a caballo entre el Ateca y el Ibiza, de los que hereda cosas como esa línea juvenil que tan bien se fusiona con ese aspecto campero. La parte frontal toma la clara y viva imagen del Ibiza, del que utiliza su misma plataforma MQB-A0 para su fabricación, en la que tan solo se aprecia algunos ligeros cambios que proceden por esa altura que tiene de más, así como por las líneas horizontales que recorren la carrocería y que le dan una sensación de robustez a todo el conjunto.

Para romper con la estética del Ibiza en SEAT han ingeniado, y es la implantación de una moldura metálica situada en el pilar C, a la vez que jugar con la combinación de la carrocería y el techo en colores diferentes, como era el caso de nuestra unidad de pruebas. Las preciosas llantas de 18”, calzadas con neumáticos en medidas 245/45/18 así como el empaque del acabado FR, hacen que el Arona dibuje una figura un tanto atlética.

La parte trasera es la que más parecido tiene con su hermano mayor el Ateca, y es la que le da el título de SUV a este coche. Aquí encontramos un portón de grandes dimensiones y con un parachoques que realza ese toque campero, donde se alojan las salidas de escape en el difusor de plástico plateado.

Con 4,13 m de largo y 1,54 m de alto y con una altura libre de 19 cm que le permite esa polivalencia a la hora de poder conducir fuera del asfalto, el Arona es casi 8 cm más largo y 10 cm más alto que el SEAT Ibiza, mientras que la distancia entre ejes es 97 mm más larga en el Arona con respecto al Ibiza, lo que se traduce en mayor habitabilidad y espacio de carga extra en el maletero.

El nuevo SEAT Arona está disponible con cuatro variantes mecánicas; 3 de ellas con motor gasolina y una variante con motor TDI de 115 cv y cambio manual de 6 velocidades que es la que ocupa nuestra prueba. Las versiones gasolina comprenden potencias de 115 y 150 cv para la más potente que tan solo está disponible por el momento con cambio manual de 6 velocidades, mientras que el motor de 115 cv tiene una variante con cambio DSG de 7 velocidades.

En lo que a precios se refiere, en función de la línea de acabado, podemos encontrar un Arona disponible desde 14.420€, siendo esta la Reference Plus. Dentro de las otras tres, Style, Xcellence o FR, los precios incrementan por el equipamiento que cada una de ellas dispone.

Nuestro Arona, se corresponde con el acabado FR, en color Rojo Desiré con el techo negro, y con un equipamiento muy completo que incluye, faros delanteros con LED + Luces traseras LED, Street Pack FR (Llantas de 18” Dynamic Machine + suspensión selectiva), Easy Pack (Sistema apertura KESSY y control de crucero adaptativo), Beats Sound Pack, Cámara de visión trasera, Detector de ángulo muerto, Asistente de frenada, Sistema de navegación, pantalla táctil de 8”, Climatizador automático bizona, Asistente de aparcamiento o Detector de fatiga entre otros, que en conjunto hacen un total de factura de 24.070€ para esta unidad de pruebas.

Bajo el capó delantero, encontramos un motor de 4 cilindros en línea diésel de 1,6 litros que desarrolla una potencia de 155 cv y 250 Nm, asociado a una caja de cambios manual de 6 velocidades. En lo que a consumos se refiere, SEAT ha homologado unos discretos 4,0 litros a los 100 km, cifra a la que conduciendo por autopista a 100 km/h constante puedes acercarte, eso sí, en conducción deportiva o fuera del asfalto puedes llegar a los 7/8 litros con facilidad.

Las prestaciones del Arona son discretas, ya que consigue acelerar de 0 a 100 km/h en 10,1 segundos y es capaz de lanzarse sin problemas hasta los 185 Km/h.

En el habitáculo el ambiente que se respira es el que podemos ver en el Ibiza, pues es calcado. Vemos como los estándares de calidad de la marca poco a poco mejoran, en aras de ofrecer un ambiente más premium dentro de su segmento y con respecto a sus rivales. El salpicadero está muy bien ordenado, para que el conductor lo tenga todo bien a mano.

Una de las cosas que más destaca en este interior y que forma parte del equipamiento de serie del Arona en la versión FR es la pantalla táctil de 8”, desde la que se maneja todo el sistema de infoentretenimiento y que dispone de conexión para Android Auto y Apple CarPlay, así como del sistema Mirror Link.

Debajo de esta pantalla se sitúan los mandos del climatizador, así como dos tomas USB, y junto al selector del cambio de marchas, encontramos nos encontramos con unos botones para el bloqueo de las puertas, la desactivación del Start&Stop y el selector de modos de conducción que nos permite escoger entre cuatro modos que cambian el comportamiento del coche con el SEAT Drive Profile (Eco, Normal, Confort, Sport e Individual).

El cuadro de mandos dispone de dos esferas que por el momento son analógicas, aunque no tardaré en llegar posiblemente el mismo cuadro digital que podemos encontrar en el Leon y el Ateca.

En la parte trasera encontramos una banqueta que bien podría dar cabida a tres ocupantes, de los que el de la plaza central no disfrutará de la misma comodidad que las laterales. El maletero, gracias al aumento de tamaño con respecto al Ibiza, nos permite disponer de una capacidad de carga de 400 litros en condiciones normales y de hasta 1280 litros si abatimos los asientos traseros.

El comportamiento dinámico del SEAT Arona es bastante similar al de un Ibiza, pero dista mucho al de un Leon incluso al del Ateca. La trasera, si la fuerzas en conducción un poco deportiva tiende al sobreviraje, en parte porque la electrónica en los apoyos más fuertes no acompaña de todo al conjunto, que, gracias a su esquema de suspensiones y su chasis, es capaz de dejarte rodar a buen ritmo en una carretera de montaña.

La mayor distancia entre ejes (+97 mm) con respecto al Ibiza sirve para que el Arona, a pesar de tener un centro de gravedad ligeramente más alto, conserve el aplomo y la estabilidad de su hermano compacto, así como la agilidad que se pretende obtener de un coche urbano.

En autopista es un verdadero galán devora kilómetros, siendo cómodo y bastante silencioso, ya que básicamente engulle cualquier ruido del exterior a la vez que los del propio motor diésel. Para sacar mayor partido y rendimiento mecánico a todo el conjunto disponemos de 4 modos de conducción, aunque quizás en el Arona estos, no denoten mucha diferencia entre ellos, sobre todo para conducir por autopista será con el modo ECO con el que podrás sacar cifras de consumo ridículas.

Está claro que SEAT ha presentado una alternativa con el Arona, para estar presente dentro de los segmentos SUV, con el Ateca y con este modelo, que permite un programa de personalización muy completo, para llegar a tener casi un Arona único, pues podemos optar entre 68 combinaciones de colores diferentes para el exterior además de las del interior.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • SEAT España
  • Fotografías: Miguel Angel Solá