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Škoda está muy presente en el segmento SUV con dos modelos que poco a poco van ganando adeptos, sobre todo para aquellos clientes que buscan espacio y maletero, algo que en los Škoda han sabido trabajar muy bien.

Sus dos alternativas, el Škoda Karoq y el Kodiaq que hoy ocupa nuestra prueba, tienen a sus rivales dentro del grupo Volkswagen, pero es Škoda la que ofrece dos alternativas a un precio muy competitivo.

El Kodiaq, está fabricado con la plataforma modular MBQ de Volkswagen, y cuenta con unas generosas dimensiones, que le permiten ser configurado con hasta 7 plazas, así que con 4,70 metros de longitud, una anchura de 1,88 metros y 1,68 metros de alto y una distancia entre ejes de 2,79 metros, en su interior es capaz de sacar espacio para que todos los ocupantes vayan sumamente cómodos y que a la vez dispongan de un maletero de generosa capacidad.

La parte frontal del Kodiaq, tiene señas de identidad propias, vista en otros modelos de la marca como el Octavia o su hermano pequeño, el Škoda Karoq, que también ha pasado ya por nuestra redacción y con el que guarda similitudes también en el habitáculo.

En la vista lateral, es donde se ve realmente el tamaño de este SUV, que dispone de una línea de tensión que recorre todo el coche, marcando así una figura atlética. Todas las zonas bajas de la carrocería y los pasos de rueda disponen de unas protecciones que le dan ese aire campero que este tipo de coches precisan para poder se utilizados fuera del asfalto, protegiendo las zonas más sensibles.

Para la zaga, los checos se han decantado por una estética, puramente alemana, ya que las líneas horizontales dibujan muy bien la parte trasera del coche, acompañada por unos pilotos de forma triangular que por la noche son fácilmente reconocibles gracias al uso de la tecnología LED.

El Kodiaq está disponible con diferentes motorizaciones, cambios y la opción de tracción 4×4. Dentro de las variantes de gasolina, podemos escoger entre el motor TSI 1.4 de 150CV con cambio manual o DSG y con tracción a 2 o 4 cuatro ruedas. Para la versión TSI 2.0 de 180 CV solo hay una versión asociada al cambio DSG de 7 velocidades y tracción 4×4.

La gama de motores diésel está representada por un 2.0 TDI de 150 CV con cambio manual, DSG y tracción 2 o 4 ruedas, mientras que la variante más potente, el 2.0 TDI de 190 CV solo tiene como opción el cambio DSG de 7 velocidades y la tracción 4×4.

Si hay algo en lo que Škoda, en estos dos últimos años y con la llegada de sus SUV ha dado un salto cualitativo, además de cuantitativo ha sido en la calidad de los acabados, así como en el equipamiento tecnológico, que ya poco tiene que envidiar a sus primos del grupo VAG.

El puesto de conducción es muy ergonómico, por lo que todos los mandos se han orientado hacia el conductor, para poder ser utilizados por el conductor de forma muy intuitiva destacando que el uso del plástico al que la marca nos tenía acostumbrados en sus anteriores generaciones está desapareciendo por completo para dar paso a materiales que como ya hemos comentado, fomentan un empaque más premium. En breve, todos los Škoda dispondrán también y como herencia directa del Grupo VAG de un cuadro totalmente digital y personalizable.

El interior no difiere mucho de los actuales modelos de la marca, donde sin duda, la gran protagonista es la pantalla de 8” que en opción puede ser de hasta 9,2”, situada en el centro de la consola, que es táctil y desde la que se maneja todo el sistema de Info entretenimiento, como el sistema de sonido, el navegador, diversos parámetros de configuración del coche, así como el sistema Škoda Connect, que nos permite acceder a información real sobre el tráfico, radares o la meteorología.

Uno de los elementos claves en los que a tecnología se refiere es la conectividad que el Kodiaq ofrece, ya que podemos tener wifi, cargador para teléfono por inducción, y por supuesto la compatibilidad a través del sistema Mirror link con Apple Car Play o Android.

Las soluciones Simply Clever, son otros de los muchos detalles que Škoda ofrece a sus clientes y que durante el paso de los años, y en sus diferentes modelos ha sabido adaptar, como es el caso de la lengüeta del parabrisas para los tickets de la zona azul, la papelera de la puerta del conductor, el rascados de hielo que encontramos en la tapa del combustible o los útiles protectores que se accionan al abrir la puerta y evitan que las rocemos al tocar con otros coches, columnas o paredes.

En lo que a equipamiento se refiere, encontramos tres líneas de acabado diferentes; Active, Ambition y Style, ofreciendo cada una de ellas un equipamiento específico. Nuestra unidad de pruebas se correspondía al acabado Active, estaba equipada con diferentes airbags (rodilla, cabeza, laterales delanteros y traseros), ABS, Front Assist con función de frenado, Asistente de arranque en pendientes, control de estabilidad (ESC), control de tracción (ASR, EDS), control de crucero, cámara de visión trasera , Faros LED, anclajes ISOFIX, llamada de emergencia E-Call, faros adaptativos o el selector de modos de conducción entre otros. Al tratarse de una unidad destinada a prensa, además encontramos de forma opcional, el sistema de infoentretenimiento Bolero con pantalla táctil de 8”, paquete LED plus, regulación dinámica de luz de carretera, reconocimiento señales de tráfico, cámaras de entorno Área View, Detector vehículos en ángulo muerto o el control de crucero adaptativo.

El acceso al interior del habitáculo es sumamente cómodo gracias a sus enormes puertas, sobre todo para la parte trasera, capaz d albergar en la segunda fila de asientos, gracias a su banqueta de 143 cm hasta 3 adultos, aunque como suele pasar ya en todos los coches, la plaza central no goza de la misma comodidad que las otras dos. Esta banqueta, además, dispone de un reglaje longitudinal, lo que permite jugar con el espacio con respecto a los asientos delanteros.

Una de las claves del Kodiaq es sin duda alguna el tamaño de su maletero, que ofrece unos muy generosos 720 litros de capacidad, y que pueden aumentarse hasta los 2.005 litros si abatimos los asientos traseros en su totalidad. Hay que destacar también que para aquellos Kodiaq en los que el asiento del copiloto no disponga de reglaje eléctrico, este permite su abatimiento con lo que obtendremos un espacio de carga cuya longitud es superior a los tres metros.

Bajo el capó delantero de nuestra unidad de pruebas, encontramos un motor de 4 cilindros TDI de dos litros que proviene del Grupo VW, y que desarrolla una potencia de 150 cv y un par motor de 340 Nm. Este propulsor está asociado a una caja de cambios manual de 6 velocidades, siendo opcional el cambio DSG de doble embrague de 7 velocidades y transmite todo su potencial al asfalto mediante el sistema de tracción 4×4 de Škoda.

El Kodiaq puede equipar el selector de modo de conducción que permite al conductor ajustar la gestión del motor, el cambio y la dirección a través de sus 5 programas (Eco, Confort, Normal, Sport y Snow), siendo este último de uso específico para la montaña. Con estos programas se puede optimizar mucho el comportamiento del Kodiak en carretera, en función de cuál sea tu idea de desplazarte para viajar, bien para hacer curvas o salirte del asfalto.

Sus prestaciones al igual que sus consumos son cifras discretas. Acelera de 0 a 100 km/h en 10,2 segundos y es capaz de lanzarse hasta los 194 km/h y tiene un consumo medio homologado por la marca de tan solo 5,7 litros a los 100 km, cifra que nosotros vimos aumentada durante los 695 kilómetros de nuestra prueba, por la que condujimos por diferentes escenarios hasta los 6,9 litros.

Al igual que pasa con otros modelos de la marca que hemos tenido ocasión de probar, este SUV es sumamente versátil, algo de lo que Škoda puede estar orgulloso, ya que no es solo cómodo para viajar, sino que gracias a su comportamiento dinámico es un SUV con el que puedes aventurarte en cualquier tipo de terreno.

En autopista, donde hace gala de ser tan cómodo como el Škoda Superb, o bien sea en un puerto de montaña, donde a pesar de su tamaño y volumen, se mueve con bastante soltura, el Kodiaq aun lastrando casi 1,7 toneladas es capaz de lidiar con todo, incluso en conducción deportiva es sumamente noble en cuanto a reacciones.

Si decides adentrarte en caminos forestales, por ejemplo, puedes disfrutar mucho, ya que el sistema de tracción 4×4 que es muy efectivo. Este sistema basado en un embrague multidisco con control electrónico reparte el par de forma automática entre los dos ejes para garantizar siempre una buena motricidad, sobre todo si conduces por tierra, gravilla, o incluso si te aventuras como fue nuestro caso a meterlo en alguna rodera o trialera donde literalmente alguna de las ruedas quede en el aire, el resto trabajarán con este sistema de tracción para garantizar una salida airosa.

Para sacar mayor partido de este SUV en montaña, disponemos de un modo de conducción específico denominado off-road, siendo este tu mejor aliado, ya que de forma automática ajusta tanto el chasis, como la gestión del motor, el sistema antibloqueo ASR (permite deslizamiento) y el bloque del diferencial electrónico EDL funcione de forma más rápida, a la vez que se activa también el asistente de descenso en pendientes, una ayuda muy útil sobre todo en bajadas pronunciadas,, ya que permite que el coche mantenga una velocidad constante y frene el solo.

Aunque su altura libre al suelo de casi 19 cm no sea suficiente para tildarlo de todo camino, aptitudes no le faltan, y estamos seguros de que, para un uso frecuente y particular, con todos estos elementos, podrás disfrutar de la montaña como lo hicimos nosotros en la prueba y como podéis apreciar en las fotos.

Škoda ha sabido entrar en el mundo de los SUV, y lo ha hecho con dos SUV que potencialmente son muy buenas opciones con respecto a sus más directos rivales, que además son del mismo grupo, como sería el SEAT Arona o el Volkswagen T-Roc, como opción al Škoda Karoq, o bien, con el Volkswagen Tiguan o el SEAT Ateca como opción para el Kodiaq.

Nosotros, no nos cansaremos de decir, que es una pena la vista hacia el marquismo, pues Škoda te ofrece un muy buen producto a un precio muy competitivo, como por ejemplo el de esta unidad de pruebas, que se encuentra disponible desde los 27.470€ sin opciones, con un empaque dinámico y con unas medidas a los que sus rivales no llegan, además de ofrecer unas sensaciones al volante propias de un todo camino.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos