Compartir
Ferrari GTC4 Lusso

Tras el éxito del Ferrari FF, en la casa de Maranello, han pensado en seguir con la estirpe de deportivos familiares, por ello, el Ferrari GTC 4Lusso, se sitúa para satisfacer a aquellos clientes que, aun siendo verdaderos amantes, y pasionales de la marca, como lo son todos los clientes Ferrari, puedan disfrutar de esa pasión con la familia sin renunciar a la deportividad de todo un Ferrari.

Cuando hace 5 años se presentó el Ferrari FF, nadie imaginó, que este modelo de 4 plazas sentaría un precedente dentro de la marca, pero tras vender más de 3.000 unidades en todo el mundo, decidieron hacer una evolución, que ha llegado bajo el nombre de GTC Lusso.

El Ferrari GTC 4Lusso, es mucho más que un simple restyling del FF, así que presenta muchas novedades, entre ellas, su nombre, que ha sido escogido a conciencia por los de Maranello, haciendo apología a otros Ferrari que a lo largo de los años han dejado huella, como es el caso del Ferrari 330, el Ferrari GTC de 1966, o el Ferrari 250 Berlintetta Lusso, del que recibe su apellido y está considerado como uno de los Ferrari más elegantes de la historia.

Sobre la base del FF, encontramos a un deportivo de nueva concepción, cuya evolución, convierte al Lusso en uno de los rivales más temidos de los SUV más deportivos que se pueden encontrar hoy en día en el mercado y que tan solicitados y de moda están. Así pues, bajo una carrocería shooting Brake de casi cinco metros de envergadura, con cabida para 4 plazas y con un maletero con una capacidad de 450 litros, encontramos a este Ferrari, que para nuestra suerte, hemos tenido la ocasión de poner a prueba gracias a la cortesía de Cars Gallery, el Concesionario Oficial Ferrari Maserati de Barcelona.

En lo que su línea se refiere, quizás los cambios más notables de diseño se encuentran en la parte trasera, dónde ahora vemos un techo más alargado que incluye un discreto alerón y que como en todos los Ferrari, no está ahí solo como elemento decorativo, sino para ejercer apoyo aerodinámico a esta parte del coche. Los pilotos traseros y las formas más angulosas, son también otro sello de identidad propio de este modelo. En la delantera, los cambios son muy discretos, y los podemos ver en el nuevo diseño de los faros y la parrilla.

Otro de los apartados en los que se ha trabajado a conciencia, ha sido en la mecánica y la electrónica, así como en la introducción de una nueva motorización, presentada el pasado año en el Salón de Paris para el Lusso, que dispone ahora de dos variantes, la del motor V12, objeto de esta prueba y otra con motor V8 Turbo, siendo la versión GTC Lusso T.

Esta versión, está pensada por la marca, para atraer a nuevos clientes, un público más joven, al que llegar con una variante que pueda competir con las berlinas deportivas del momento, que sea más ágil y un tanto más económica. El motor V8 de 3,9 litros de cilindrada twin-turbo, es el mismo propulsor que utilizan en California T con una potencia de 560cv, y el 488 GTB con 670 cv, siendo el Lusso el camino intermedio con una potencia de 610 cv con un par motor de 760 Nm, lo que garantizan que esta versión no quede atrás en lo que a prestaciones se refiere si la comparamos con la versión V12.

Nuestra prueba la ocupa la versión con motor V12 atmosférico, de 6,3 litros de cilindrada cuya potencia de 700 cv mueven con total soltura a un conjunto de casi dos toneladas. Este propulsor, es de la vieja escuela de Ferrari y carece de ningún tipo de ayuda para la alimentación para entregar hasta 700 Nm de par y llegar hasta un régimen de giro de casi 8.000 rpm. Es un motor muy elástico que ofrece un gran empuje, ya que su rendimiento es óptimo durante casi todo su régimen de giro, ya que desde tan solo 2.000 rpm, ya contamos con 557 Nm de par.

Tras abrir la puerta, y al acomodarte en el asiento, lo primero que te llena, no es la vista, sino el olfato, pues todos los Ferrari, tienen un olor especial, el de las pieles nobles que en este caso recubren todo el habitáculo.

Los asientos delanteros, recogen el cuerpo a la perfección, ofreciendo numerosos reglajes, para encontrar una posición de conducción adecuada, siendo en el Lusso, algo más cómoda que en otros Ferrari. El cuadro de mandos, que encontramos tras el volante, está claramente diseñado por y para el conductor del Lusso. A la usanza de Ferrari, y como sello en todos sus modelos actuales, encontramos una enorme esfera con el cuenta revoluciones. En la parte izquierda, una pequeña pantalla, ofrece la información del ordenador de a bordo, y los sistemas que tenemos activados para la conducción. La pantalla de la derecha, sirve como apoyo a la pantalla centra, y en ella podemos representar el sistema de navegación, el audio o las cámaras de asistencia para aparcar el coche.

El volante cuenta con la parte inferior achatada, tiene un tacto y grosor adecuados, para la conducción deportiva y agrupa todo lo necesario para gobernar al Lusso. Desde los mandos de los intermitentes, hasta el del limpiaparabrisas, el control por voz, el cambio de luces, hasta el manettino, que dispone de 5 modos de conducción a escoger, bien sea por el conductor, o el piloto, nunca mejor dicho. Las levas para accionar el cambio, cuentan un tamaño ideal y siempre están fijas, por lo que nos las pierdes de vista nunca.

En el centro de la consola del GTC Lusso, encontramos una inesperada, y digo inesperada, porque ningún Ferrari, a excepción del recién llegado 812 Superfast, hasta la fecha había tenido una pantalla táctil de 10,2 pulgadas, desde la que se maneja todo el sistema de Info entretenimiento y que dispone de unas grafías de nuevo diseño a la vez que, de una nueva cartografía, y permite la conexión de smartphones mediante la aplicación Apple Car Play.

El copiloto, también es parte fundamental de la experiencia de conducción del Lusso, por ello, y bajo el salpicadero, dispone de su propia pantalla horizontal, en la que podrá ver cifras relativas a la aceleración, el régimen de giro del motor, las fuerzas G o el modo de conducción seleccionado entre otras cosas.

La parte trasera, ofrece dos asientos, que son igual de cómodos que los delanteros. Pueden albergar dos adultos de hasta metro ochenta y cinco sin problema, y su posición, se encuentra elevada por encima de los asientos delanteros, lo que garantiza una visión impresionante de la carretera a través de la luna delantera. El techo acristalado, opcional que nuestra unidad de pruebas llevaba, es sin duda un acierto, pues la sensación de amplitud y luminosidad que aporta a todo el habitáculo te hace sentir que estás en un espacio más grande. El maletero, dispone de una generosa cabida de 450 litros, en los que claro está, podemos guardas las exclusivas y específicas maletas que Ferrari ha optimizado en piel, para este coche.

Cuando presionas el botón de encendido, situado en el volante, se pone en marcha el V12 atmosférico, y es, en ese preciso momento, en el que te das cuenta de que el sonido de este motor, nada tiene que envidiar al de los V8, que con la integración del Turbo, apaciguan más si cabe el sonido agudo de sus anteriores generaciones.

Los 690 cv empiezan a ponerse nerviosos, y quieren salir desbocados bajo la demanda del pie al acelerador. Hasta el pasado mes de febrero, el Ferrari Lusso, era el Ferrari en serie más potente de la marca, título que le ha quitado el recién aparecido Ferrari 812 Superfast, presentado en la pasada edición del Salón de Ginebra, aun así, las prestaciones del Lusso son dignas de admirar, teniendo en cuenta su alma de GT, ya que es capaz de lanzarse hasta los 335 km/h y de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,4 segundos.

El consumo es una de las cosas que están al orden del día, incluso en los deportivos como este, por ello, Ferrari ha homologado un consumo mixto de 15,3 litros a los 100 km, consumo que nosotros, vimos aumentado hasta los 19,7 litros durante nuestra prueba. Está claro que la eficiencia no es su fuerte, para ello, la marca ha hecho muy bien en crear la versión GTC Lusso T.

La simbiosis perfecta entre el motor y el cambio secuencial F1 de 7 velocidades de doble embrague, que se encuentra acoplado al diferencial electrónico E-Diff, es algo que se traduce en unos cambios rápidos y en unas reducciones perfectas con un sistema de retención que asusta, sobre todo, por el sonido que ofrece el V12 en ese momento, que te hace pensar, que te encuentras en el interior de un F1 de la antigua escuela.

El sistema de tracción 4RM que hereda del FF ha sido evolucionado para mejorar la dinámica, del Lusso. Dispone de una caja de cambios de doble embrague situada en el tren trasero, a la que se le suma una caja de transferencias en el eje delantero, cuya finalidad es la de recibir directamente el par motor desde el cigüeñal sin que el cambio actúe sobre el mismo. Este sistema, solo funciona con las 4 primeras relaciones del cambio F1, por lo que está presente hasta los 200 km/h, a partir de ahí, ya se considera que no es necesario, o no tan necesario, como a bajas velocidades, en las que prima la tracción a las ruedas traseras.

La electrónica juega un papel fundamental en el GTC 4Lusso, ya que sin ella, el potente motor V12 sería prácticamente ingobernable. Gracias al control de deslizamiento lateral SSC4 (Side Slip Control), así como al control de tracción DCT que se halla integrado en el control de estabilidad, la garantía a la hora de trazar cualquier tipo de curvas está más que presente, si a ello le sumamos, que estos sistemas entran en acción al unísono con el sistema de antibloqueo de frenos ABS EVO.

Si a todo esto, le sumas, el sistema de suspensión Magnaride SCM-E, el eje trasero direccional de las ruedas traseras, heredado del Ferrari F12tdf, que no solo es efectivo en zonas urbanas, donde permiten que el Lusso, dada su talla, maniobre con gran facilidad, sino que además y al actuar en conjunto con el sistema de vectorización de par, ayude en las trazadas de las curvas al actuar sobre la rueda que se encuentra en el exterior de la misma para mejorar no solo la tracción sino también para mejorar la respuesta del chasis y evitar inercias innecesarias dado su tamaño y peso, estamos ante un Ferrari que parece estar guiado por railes.

Tras coger, el Lusso, lo primero que nos encontramos al acceder a la carretera por la que íbamos a conducirlo, es una larga recta. En ese momento, y sabiendo lo que llevas entre manos, lo primero que te viene a la cabeza, es la sensación que te vas a llevar cuando aceleres a fondo, y el sonido del motor V12 embargue el habitáculo. En efecto, así es. El V12 brama como si no hubiera un mañana, y su sonido te transforma de conductor a piloto en un abrir y cerrar de ojos.

Entramos en una carretera de curvas, y para nuestra suerte, el tráfico es escaso, lo que nos permite comprobar si el sistema de dirección para el eje trasero y el sistema de tracción integral, son tan efectivos como habíamos leído. Tras haber tenido la ocasión de poner a prueba a su predecesor, el FF, os puedo decir que este Ferrari no solo es más dinámico, sino que también es más ligero y preciso a la hora de trazar las curvas. La posición central delantera del motor, no penaliza para nada el comportamiento del Lusso, por ello, la dirección juega un papel fundamental siendo muy directa, aunque poco transmisora. Este coche gira muy bien, es fácil de adentrarlo hasta en las curvas más cerradas, ya que se ciñe como si todo el conjunto midiera un metro menos.

Jugar con el manettino del volante, es como adentrarte en un mundo de nuevas sensaciones. Empezamos a conducir con la posición Comfort, que te hace pensar, que llevas una berlina, por lo cómodo que llega a ser y la gran capacidad que tiene de absorber las irregularidades del asfalto. En el momento en el que cambias al modo Sport, ya empiezas a notar que todo el conjunto se endurece, desde la suspensión hasta el volante, pasando por el tacto del acelerador que se vuelve más sensible y por el cambio que alarga sus cambios. Es aquí, donde te das cuenta de lo que es ponerte a manos de un Ferrari, aunque en este caso sea en su versión más familiar, el ADN de una marca que se ha rendido durante toda su historia por elaborar deportivos, está presente en todo momento.

La sensación que tienes al volante del Lusso cuando conduces rápido, es que es un coche fácil de conducir, sin grandes complicaciones, aun dado su tamaño y peso. Todo lo que pasa en el asfalto se traduce en el interior del coche, de forma agradable, algo que por ejemplo en sus hermanos el 488 GTB o el California, percibes de otra forma más directa.

Ahora bien, recuerda, que ese manettino, no está en el volante por casualidad, y sabes que siempre puedes girarlo hacia la derecha, para activar el modo ESC OFF, el más deportivo de todos, aunque para ello, lo mejor es hacerlo en un circuito, ya que es el único sitio donde podrás sacarle todo el partido al Lusso sin llevarte algún que otro susto que provenga de la parte trasera del coche al intentar adelantarte.

Como toda diversión, llega el final de la misma, y con mucha pena, tenemos que devolver al Ferrari GTC Lusso, que durante unos cuantos kilómetros nos ha mostrado y demostrado porque en Maranello son unos verdaderos magos de la mecánica. Es la variante más familiar dentro de la casa de Ferrari, pero, ni por un momento, os penséis que esto es solo un Gran Turismo. Es mucho más, aunque para sentirlo, tienes que probarlo.

Escrito por, Miguel Angel Solá

AGRADECIMIENTOS


  • Cars Gallery
  • Castillo de Vullpellac
  • Fotografías: Cristóbal Arjona