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Desde que a mediados del 2016 apareciera en la escena del reñido segmento C-SUV, el Ateca ha ido poco a poco cosechando éxitos a la vez que ganando adeptos. Tras probar el SEAT Ateca FR, os podemos asegurar, que este coche no solo es versátil, lo que la mayoría de los clientes buscan en un SUV, sino que además ofrece un comportamiento deportivo a la altura de las siglas FR.

Las versiones FR y FR Plus (se diferencian por el equipamiento, más completo en esta última), las podemos encontrar con dos motorizaciones de gasolina de 150cv, una de ellas con cambio manual y la otra con cambio de doble embrague DSG de 6 velocidades y una más potente, la que ocupa nuestra prueba con un motor que desarrolla 190 cv, con cambio DSG de 7 velocidades y tracción integral (4drive), algo que es común también para las versiones de 150cv. Para las versiones con motor diésel, encontramos dos variantes con tracción integral, una de 150cv con cambio manual y la otra de 190cv con cambio DSG.

La oferta de estas 5 versiones empieza en los 29.076€ de la variante gasolina de 150cv con cambio manual, lo que se traduce en una oferta muy atractiva para un vehículo de estas características, siendo la más cara la versión de 190cv diésel con un precio de salida de 38.766€ (sin ayudas), con un equipamiento tan completo que la lista de opcionales se reduce considerablemente.

Este SUV tiene unas medidas compactas, así que, con 4,36 metros de largo, por 1,84 metros de ancho, una altura de 1,61 metros y una batalla de 2,63 metros lo sitúan como el más compacto de sus más directos rivales, ofreciendo 5 cómodas plazas y un maletero de 510 litros y de 485 para el Ateca que ofrece la tracción integral, como el de esta prueba, pudiendo llegar hasta los 1.605 litros de capacidad total si abatimos los respaldos de los asientos traseros. La apertura del maletero puede hacerse de forma eléctrica y con la opción de abrirlo deslizando el pie por debajo del parachoques trasero.

En lo que a diseño se refiere las versiones FR se diferencian de las “normales”, en primer lugar, porque todos los elementos exteriores de la carrocería van pintados en el mismo color que esta, y por detalles como la parrilla delantera o las entradas de aire frontales que lucen en color negro brillante, así como por los logos FR de la parrilla y el portón trasero, como por los parachoques específicos, las llantas de 18″ o los faros Full LED delanteros y traseros. Todos estos detalles le dan al conjunto una imagen más deportiva a todo el conjunto, a la vez que la carrocería, al ser toda del mismo color parece hasta un poco más grande y más ancha.

En el interior, también encontramos elementos que nos hacen ver que nos encontramos ante la versión más deportiva de la gama. Así pues, tras abrir la puerta, lo primera que llama la atención son los asientos de corte deportivo, tapizados en tejido/alcántara, así como el volante de tres radios con la parte inferior achatada y los pespuntes de todas las costuras en color rojo.

El cuadro de mandos con doble esfera y la pantalla intermedia, no difiere del resto de la gama, ofreciendo una información muy completa y efectiva, siendo un apoyo a la pantalla que encontramos en el centro de la consola, en tamaño de 8”, desde la que se maneja todo el sistema de infoentretenimiento, el navegador, el equipo de sonido, y desde la que a través del Mirror Link nos podemos conectar a nuestro smartphone para así permitir, por ejemplo, escuchar música a través de Spotify o navegar a través de Google maps. En esta pantalla también se ven representados los diferentes modos de conducción, así como los datos de conducción eficiente, así como unos indicadores deportivos o del uso off-road.

Las plazas traseras, pueden albergar 3 personas, aunque como ya es costumbre en los compactos y estos SUV de tamaño medio, la plaza de en medio es para niños. Los asientos son cómodos, y disponen de un espacio generoso con respecto a los asientos delanteros. Una de las pegas que tiene el Ateca, es que los asientos traseros no son correderos, lo que no permite aprovechar más si cabe la profundidad total del maletero como por ejemplo en el Volkswagen Tiguan o el Škoda Kodiaq.

El equipamiento de serie del Ateca es muy completo, así que dentro de la línea FR Plus, encontramos elementos como sistema Kessy (llave inteligente), asientos delanteros deportivos, cámara de visión trasera, sensor de parking trasero, cristales tintados, Faros full LED, ASR+ABS+ESP+XDS, asistente de arranque en pendiente, detector de fatiga o sistema de frenado automático postcolisión, control de descenso, Cruise control, climatizador bizona, SEAT Drive Profile, o estriberas de aluminio en las puertas delanteras entre otros. Además, nuestra unidad de pruebas opcionalmente estaba equipada con el Connectivity box (cargador Wireless), cámara de visión 360 grados, detector ángulo muerto + alerta tráfico posterior, llantas de aleación de 19”, SEAT Full Link, SEAT sound System, apertura eléctrica del maletero y pantalla táctil de 8”, que deja a este coche con un precio total de 36.800€.

La motorización de nuestro Ateca FR, es un motor de 4 cilindros de dos litros de cilindrada TSI, que cuenta ahora con el sistema de desconexión de cilindros (ACT) para ahorrar combustible en momentos de baja demanda, como puede ser conduciendo a 100 km/h por autopista. Desarrolla una potencia de 190 cv y un par motor de 320 Nm, disponibles desde tan solo 1.450rpm. Este propulsor, está unido a una caja de cambios de doble embrague DSG de 7 velocidades que funciona a la perfección en modo automático, y que utilizada de forma secuencial permite sacar algo más de jugo a toda la mecánica, ofreciendo unos cambios rápidos y unas reducciones perfectas.

Para garantizar un comportamiento dinámico optimo, la tracción 4Drive es un elemento imprescindible, que gracias a su embrague Haldex de quinta generación permite salir de parado sin que ninguna de las cuatro ruedas tenga pérdidas de tracción.

En lo que a consumos se refiere, SEAT ha homologado de un registro de 7,0 litros a los 100 km, cifra a la que te puede acercar sin problema si no conduces de forma deportiva, o por carreteras secundarias o fuera del asfalto. Nosotros durante nuestra prueba, en la que hicimos un total de 538 kilómetros conseguimos hacer una media de 8,9 litros. Sus prestaciones son acordes a lo esperado, ya que es capaz de acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 7,9 segundos y de lanzarse hasta los 215 km/h de velocidad punta.

Para nuestro desplazamiento diario, tenemos que hacer 18 kilómetros por una carretera de montaña, y os podemos asegurar que el Ateca FR nada tiene que envidiar a los hothatch que tan de moda estás y lucen sus vestidos GTI. Demuestra un paso por curva elevado y una sorprendente ligereza de todo el conjunto, sin acusar inercias innecesarias, algo de agradecer en un coche cuyo centro de gravedad no es precisamente bajo. Aquí, es donde se nota el trabajo que SEAT ha llevado a cabo, colocando un eje delantero preciso para apuntar bien a la hora de entrar en las curvas y un eje trasero multibrazo que acompaña en los giros además de aportar estabilidad en carretera o autopista.

El SEAT Drive Profile con DCC (opcional), ofrece 6 modos de conducción (ECO, Normal, Sport, Individual, Offroad y Snow) y es un elemento indispensable para poder sacar lo mejor de todo el conjunto, ya sea en el asfalto, la nieve o por terrenos off-road, dónde nosotros estuvimos conduciendo y haciendo algún que otro pinito por alguna trialera, en la que salvo por los neumáticos que son de asfalto, el Ateca nos sacó airosos.

La tracción en esta versión 4Drive, es muy efectiva, gracias al sistema Haldex que reacciona en décimas de segundo para aportar par al tren trasero bajo la demanda del acelerador, aunque la clave del tremendo comportamiento dinámico del Ateca, es sin duda el sistema XDS, que garantiza tracción en todo momento a la rueda que se encuentra siempre en el exterior de la curva dado que es la que tiene más apoyo, frenando además la que se encuentra en el interior.

No quisimos desaprovechar la ocasión de poner a prueba al Seat Ateca fuera del asfalto, y aunque con neumáticos 100% de carretera, nos adentramos en una pista forestal por la que condujimos durante unos 25 kilómetros con el modo off-road activado, lo que permite alguna que otra diablura al volante, ya que el control de tracción se desactiva automáticamente, para permitir, ligeros deslizamientos de la trasera, aunque mínimamente controlados electrónicamente. La altura libre al suelo facilita la rodadura por pistas, pero quizás queda en entredicho si tienes que salvar alguna trialera o alguna que otra rampa. El sistema control de descenso HDC, es muy efectivo, ya que te permite dejar el coche con una marcha engranada para bajar una pendiente sin tener que tocar ni freno ni acelerador, acciones que hace de forma automática para garantizar un descenso controlado.

Sobra decir que, en carretera o autopista, este Ateca es un devorador de kilómetros, haciendo gala de ser un SUV muy confortable y cómodo para realizar viajes largos, con unos consumos que pueden ser además muy ajustados, conduciendo a velocidad de crucero.

Tras haber probado otras dos versiones del Ateca, teníamos muchas expectativas a la hora de ponernos al volante de la versión más potente de la gama, y esas expectativas las henos visto cumplidas, ya que este SUV es capaz de sacarte mientras lo conduces más de una sonrisa. Ahora, solo nos queda esperar que podamos poner a prueba, al modelo del que este es tan solo el telonero, nos referimos al Cupra Ateca y su motor de 300cv.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • SEAT España
  • Fotografías: Miguel Angel Solá