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Tesla desembarca en nuestra ciudad, y lo hace con un servicio técnico y con un pequeño concesionario situado en el centro de Barcelona, lo que nos ha permitido, gracias a su cortesía, ponernos al volante del Tesla Model X 100D.

Para entender al Model X, primero hemos de hacer una reflexión, sobre Tesla, marca que nace en el año 2003, y que siendo relativamente joven, se ha convertido en la revolucionaria dentro de la movilidad eléctrica aplicada al sector del automóvil, consiguiendo no solo que sus coches sean los que más autonomía dispongan, sino que además son los más prestacionales del mercado dentro de este segmento.

El Tesla Roadster fue su modelo de lanzamiento así que sobre la base del depotivo biplaza Lotus Elise fabricaron un deportivo eléctrico capaz de hacer casi 350 km con las baterías de entonces, lo que fue todo un logro para un coche eléctrico. Pero fue en 2012 cuando dio el salto a la fama de los por entonces incomprendidos eléctricos con el Model S, presentándose como el primer sedan premium eléctrico, que le ha llevado a vender miles de unidades desde sus inicios.

Ahora, con el Model X, Tesla ha querido posicionar a este coche dentro del reñido segmento de los SUV, que tan de moda están en nuestro mercado, aunque con una apuesta muy diferente, la de un coche muy prestacional, que en el caso del Model X 100D, el que ocupa nuestra prueba,  cuenta con una autonomía de conducción totalmente eléctrica de hasta 565 km, ofreciendo unas prestaciones que para un SUV son dignamente envidiosas, ya que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 4,29 segundos y de lanzarse hasta los 250 km/h. Ahora bien, si quieres dar un salto a la fama, y entrar en aceleraciones dignas de alguna hiperdeportivos, Tesla dispone del Model X P100D, que ofrece una fulgurante aceleración de 0 a 100 km en tan solo 3,1 segundos.

Diseño del Model X

Su diseño deriva del Model S, del que hereda el frontal y prácticamente todo el interior, aunque adaptado claro está a su aumento de generoso tamaño. Con una talla de 5,03 metros de largo, 2,07 metros de ancho y una altura de 1,62 metros, el Tesla X es capaz, según su configuración de dar cabida en su interior hasta 7 ocupantes, que podrán disfrutar además de dos maleteros, uno en cada extremo del coche. En función de la configuración que puede ser 2+3, 2+2+2, o 2+3+2 la capacidad de carga del maletero trasero varía entre los 357 litros y los 2002 si abatimos todos los asientos, mientras que en la parte delantera seguimos disponiendo de unos generosos 187 litros.

En la parte trasera, el ligero descenso que podemos observar de la línea del techo, no solo es una cuestión estética y para conferirle a todo el conjunto un aire más deportivo, sino también para mejorar su coeficiente aerodinámico que dispone de una cifra de Cx de 0,24. La zaga, la remata un alerón que en caso de este modelo no es retráctil pero aporta algo de carga aerodinámica a esta parte del coche.

Las 5 puertas del Model X, disponen de accionamiento eléctrico asistido. Las delanteras, se abren de forma automática con un angulo de apertura de entre 20 y 45º en función de los obstacúlos que pueda encontrar a su alrededor con tan solo acercarnos al coche, o si pulsamos las manillas del interior de la misma. Ahora bien, las que merecen una mención especial, son las puertas traseras, denominadas “falcon wings”, que no solo son una verdadera obra de ingeniería, sino que, a la vez, dan muestra de la espectacular maniobra que realizan para abrirse y cerrarse. Pero no es solo diseño, ni espectacularidad, sino que están ahí para facilitar el acceso a la segunda y tercera fila de asientos. Dado que necesitan un ángulo de apertura muy preciso, disponen de 6 sensores que se encargan de medir la distancia entre paredes columnas o cualquier otro objeto que pudiera entorpecer la maniobra de apertura o cerrado, que bien puede hacerse desde la misma puerta, o desde la pantalla delantera por el conductor.

Un habitáculo Premium y generoso en tamaño

El interior del Tesla es simplemente minimalista y respiara un aire premium. Tras el volante multifunción encontramos el cuadro de mandos, que es completamente digital, así como el mando para accionar el cambio y en la consola central, que en nuestro caso estaba revestida con detalles en fibra de carbono encontramos la pantalla de 17”. En la parte más baja, disponemos de un generoso hueco para poner el smartphone, por ejemplo y de dos posavasos, que en su parte inferior disponen de un cargador y una entrada USB.

El cuadro de mandos es totalmente personalizable, en cuanto a la información que podemos proyectar, pudiendo escoger entre la información de consumo eléctrico y la autonomía restante, la navegación o el sistema de presión de neumáticos del coche. En la parte central de esta pantalla, siempre está representado el coche, de forma que cuando está conduciendo, este representa a la vez unos diagramas de detección de todo cuanto le rodea, así como la proximidad con el coche que nos antecede.

Acomodado en el asiento del conductor o del copiloto, lo primero que aprecias es la gran visibilidad que aporta el parabrisas panorámico, que prácticamente cubre la cabeza de ambos, e inunda de luz el interior del coche, mejorando así la sensación de habitabilidad. Estos asientos sujetan el cuerpo realmente bien en toda circunstancia, a la vez que disponen de varios reglajes eléctricos con los que fácil es encontrar una buena postura de conducción.

Los asientos intermedios, para nuestro gusto, disponen de una banqueta algo corta, lo que dificulta comodidad para personas de una talla de más de 1,80, y la tercera fila de asientos, aunque parece esté encajonada, pueda albergar tranquilamente a un adulto sin que las piernas toquen con los respaldos de los asientos delanteros.

Sin duda alguna, en el habitáculo, la gran protagonista es la enorme pantalla de 17” situada en el centro de la consola, desde la que se maneja toda la configuración del coche, así como el navegador, que representa la cartografía a través de Google Maps, lo que permite hacer búsquedas directas, así como el uso de Spotify Premium durante 1 año por cortesía de la marca, o bien acceder a las gráficas de consumo o al estado de carga de las baterías entre otras muchas funciones que están muy bien representadas, pudiendo incluso a dividir la pantalla para dos usos diferentes. A través del navegador es posible ver la red de supercargadores, así como cuantos hay disponibles en ese momento en la estación que quieras parar a recargar tu Tesla.

Tesla ofrece un nivel de conectividad sin parangón entre sus coches, por lo que, de forma automática, cada Tesla durante su vida, recibirá de forma gratuita actualizaciones de software que permiten acceder a nuevas funciones con las que antes no contabas, como por ejemplo mejoras para aumentar el rendimiento del coche, el reproductor multimedia o mejorar los mapas de navegación.

Una de las principales características que ofrece el sistema de navegación de los Tesla, a la hora de poder planificar un viaje, es la sencillez con la que nuestro Tesla no solo tendrá en cuenta la carretera por la que queremos viajar, sino que además, nos dará información de los superargadores que podemos encontrar en nuestra ruta para poder optimizarla al máximo, ya que calculará el tiempo de carga que precisaremos en función de la carga con la que lleguemos, algo inaudito en sector de los coches eléctricos que hemos tenido ocasión de poner a prueba.

Mención especial también al sistema de climatización del Model X, que dispone de un filtro de aire HEPA, muy similar al utilizado en los quirófanos de los hospitales, que permite una recirculación perfecta del aire interior, además de disponer de un modo de defensa contra ataques biológicos.

En lo que a equipamiento se refiere el Model X 100D, de serie incluye diversos elementos que le distinguen de un SUV generalista, entre lo que destacamos, sistema anticolisión y frenado de emergencia automático, suspensión neumática inteligente, intermitentes LED dinámicos, luces antiniebla LED, hasta 4 fijaciones ISOFIX para asientos infantiles, acceso automático sin llave, portón eléctrico trasero, luces LED dinámicas, llantas Rines plata de 20”, o la garantía de 8 años para la batería y la unidad de tracción entre otros.

Dentro del equipamiento opcional, nuestra unidad de pruebas además, estaba equipada con Paquete mejoras premium (sistema de filtrado aire HEPA, puerta delantera de apertura automática, sistema de sonido personalizado, calefacción en todos los asientos, volante calefactado y parabrisas térmico), Piloto automático mejorado, Capacidad de conducción autónoma total o el exclusivo color blanco perla multicapas, accesorios que en conjunto incrementan el valor del coche hasta los 134.000€.

El Tesla Model X en carretera

El comportamiento dinámico del Model X, sorprende y mucho, ya que, a pesar del lastre de sus 2,5 toneladas de peso, es capaz de moverse con mucha soltura en carreteras secundarias en las que las curvas no parecen ningún obstáculo, sino más bien todo lo contrario, gracias al centro de gravedad por la colocación de las baterías de 100 KW que van situadas a lo largo de todo el coche.

Dado que dispone de dos motores, uno en cada eje, el sistema de tracción es integral, lo que facilita mucho una motricidad ante cualquier situación, mejorada también, por el sistema de suspensión neumática, que, aunque no permite la regulación de la rigidez si permite modificar la altura del coche entre 137 hasta 211mm, sobre todo para afrontar rampas o entradas y salidas de parking, siendo además inteligente su uso, ya que puede memorizar las coordenadas de donde hemos subido por ejemplo la suspensión para una próxima vez hacerlo el solo de forma automática.

Estos dos motores al unísino, ofrecen una potencia equivalente a 524 cv y un par motor de 600 Nm, cifras encargadas de mover con mucha soltura como hemos podido comprobar a un conjunto que ofrece unas sensaciones propias a las de una berlina deportiva.

Nuestro Tesla, estaba equipado con el sistema de conducción autónoma Autopilot 2, además del piloto automático mejorado y la capacidad de conducción autónoma total, sistemas que son opcionales, pero que consiguen que, a través de los diversos radares, sensores ultrasónicos y 8 cámaras, prácticamente el Model X conduzca solo, algo que evidentemente comprobamos en los más de 330 kilómetros que hicimos durante la prueba.

En autopista, es una delicia disponer del Autopilot, ya que puedes confiar la conducción básicamente al coche, que se detendrá en función del tráfico, de la velocidad máxima que hayas programado, de la distancia con el coche que nos precede o del sistema de detección de señales de tráfico. Este sistema, permite conducir, para garantizar una conducción segura, de la posibilidad de que el conductor deje libre el volante durante un periodo de tiempo, avisándote con un indicador en el cuadro de mandos y de forma acústica, de que tienes que volver a coger el volante para tomar las riendas. En caso de hacer caso omiso, el coche piensa que puedes haberte quedado inconsciente al volante, por lo que se activa un protocolo de seguridad, para empezar a detener al coche haciendo uso de los warning y hacernos hacia un lado de la carretera para evitar algún tipo de colisión por alcance o contra otro vehículo.

En carretera de curvas, gracias a todos sus sensores, y a la cartografía del sistema de navegación es capaz de reconocer a la perfección el terreno, por lo que traza las curvas sin ningún tipo de problema, incluso si estás no disponen de líneas de separación pitnadas en la calzada, algo que gratamente nos sorprendió.

Durante nuestra prueba tuvimos ocasión de probar la estación de recarga que recientemente Tesla ha inaugurado en Sant Cugat, a la que por ser cliente tienes acceso sin ningún tipo de coste, y donde en tan solo 40 minutos pasamos tener una autonomía de 110 kilómetros a disponer de 410 kilómetros. También es posible conectar un Tesla en la red convencional de casa, donde en 8 horas, podremos disponer de hasta 150 km de autonomía. Aunque es posible también utilizar los puestos de recarga públicos, o bien, acudir a los cargadores de destino, que suelen estar instalados en Hoteles, resorts o restaurantes.

Por el momento la marca dispone ya de 16 supercargadores en España, cifra que irá en aumento durante los próximos meses (Puedes consultarlos aquí).

En resumen, os podemos decir que el Tesla Model X, es un coche único, en su especie claro está, y dentro del segmento de los eléctricos que tan en boga está, aunque parece ser que por el por el momento ninguna de las marcas más latentes, se haya atrevido a lanzar un coche de estas características, con estas prestaciones y con una autonomía que roza la perfección para llevar a cabo cualquier tipo de viaje.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Tesla España
  • Bodegas Vilarnau
  • Fotografías: Cristóbal Arjona

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