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Gracias a la cortesía del Servei Català de Trànsit hemos tenido la ocasión de compartir un vuelo con su helicóptero de vigilancia, pilotado por su comandante, Mariana García, que nos llevó a vigilar desde el cielo Barcelonés y en una hora de tráfico complicada, una de las zonas de mayor congestión del área metropolitana de Barcelona, dónde a vista de pájaro pudimos comprobar como en un periodo de apenas 30 minutos se cometieron alrededor de 20 infracciones.

Por otra parte, tuvimos ocasión de entrevistar, a Jean Peña, Responsable de la Gestión del Tráfico de la Generalitat de Catalunya, quien, con todo lujo de detalles, nos explicó cuales eran las competencias del Servei Català de Trànsit, así como para que se utilizan las distintas aeronaves que tienen. Jean Peña, además nos comentó las cuatro funciones llevadas a cabo desde aire por las diferentes aeronaves del Servei Català de Trànsit, que utiliza 2 helicópteros y un avión cuya base es la del aeropuerto de Sabadell, siendo este el que se utiliza para la inspección y la información viaria, ya que no tiene la capacidad del helicóptero de poder quedarse “quieto” en una zona, sino que va realizando constantemente vuelos de reconocimiento con diferentes finalidades.

LSM.- ¿Cuántos años hace que el Servei Català de Trànsit dispone de un helicóptero?

JP.- Pues básicamente desde que en el año 2000, la Generalitat acogiera las funciones en Catalunya de la Dirección General de Tráfico.

LSM.- ¿Es cierto que el servicio del helicóptero ha esta parado durante casi un periodo de dos años por problemas burocráticos?

JP.- Si, lamentablemente sí. Tras la crisis, las concesiones, así como los concursos han llevado a las empresas a hular muy fino, lo que llevó a una segunda empresa que pujaba por darnos este servicio, a recurrir la adjudicación de una primera. Todo ello se ha traducido en que durante casi dos años no hemos tenido el servicio del helicóptero con todo lo que ello ha supuesto.

A parte de este problema burocrático se ha dado la circunstancia de que otra segunda aeronave ha tenido que pasar la revisión de los 12 años, en la que por motivos de seguridad se tiene que desmontar completamente para garantizar el futuro de su uso.

El avión sirve para todas las acciones, menos para seguir a los infractores, es más económico y es más para información viaria. No permite la vigilancia estacionaria por lo que no es tan polivalente como un helicóptero.

LSM.- ¿Este parón por así decirlo ha perjudicado a los conductores?

JP.- Efectivamente, ya que como hemos comentado el helicóptero o así como todas nuestras aeronaves tienen un papel fundamental para gestionar el tráfico de la red viaria catalana, en la que diariamente monitorizamos desde el aire y desde el SIVICAT, el centro que recibe todas las imágenes de las cámaras de tráfico ubicadas a lo largo de la red viaria catalana, es una tarea complicada, en la que diariamente participan alrededor de 1.000.000 de coches que se desplazan por ella. Con todas estas imágenes obtenemos datos de densidad de tráfico en determinadas zonas, cuantos vehículos se mueven al día en una zona determinada o ver porque razón se pueden llegar a producir retenciones.

LSM.- ¿Es el helicóptero una pieza clave para poder sancionar?

JP.- Forma parte de sus tareas, como seguidamente te explicaré, siendo una de ellas la de vigilancia y la de sancionar, y así lo demuestran las casi 2.000 sanciones efectuadas en 2019 y que han sido grabadas desde el aire.

Volviendo a los helicópteros, estos son usados para cuatro misiones diferentes, pero que se complementan las unas con las otras.

INFORMACIÓN VIARIA.- El Servei Catalá de Trànsit es el órgano encargado de facilitar la información, así como de gestionar el tráfico en toda la geografía catalana. Cada día, una de estas aeronaves sale a volar, para informar al CIVICAT que está pasando en la red de carreteras catalanas, compuestas por un entramado de 12.000 kms, de los que 1.400 se corresponden con vías rápidas y entre ellas las que circundan la ciudad de Barcelona, donde diariamente nos encontramos con todos los problemas de congestión que conlleva el desplazamiento de miles de vehículos que entran y salen de la ciudad.

INSPECCIÓN VIARIA.- La red de carreteras está en constante evolución y cambio, ya que en ella se ejecutan a diario obras para mejorar el estado del tráfico en muchas zonas. LA misión de las aeronaves es grabar todo aquello que permita un posterior análisis para mejorar considerablemente una perfecta habilitación de la vía o mejora en la misma, para conseguir así que el tráfico vaya con mayor fluidez.

VIGILANCIA.- Quizás esta sea una de las misiones más importantes del helicóptero, la de vigilar a todos aquellos conductores que diariamente cometen infracciones, poniendo en muchos casos, no solo su vida en peligro, sino también el del resto de conductores que en ese momento circulamos por la carretera. En este sentido y gracias a la vista cenital, así como por su “discreción”, el helicóptero se ha convertido en una pieza clave, ya que permite ver con una resolución increíble y desde una altura que le vuelve indetectable infracciones que se llevan a cabo a diario.

Todas esas infracciones son grabadas para posteriormente poder sancionar a los conductores que las han cometido, entre ellas y como más frecuentes hay adelantamientos indebidos en línea continua o por el carril derecho, así como incorporaciones a entradas o salidas de autopista o carretera sin respetar los carriles de aceleración o desaceleración. Aunque desde el aire, y gracias a la cámara que lleva este helicóptero pueden llegar a grabar a conductores sin cinturón, hablando por el móvil o distraídos al volante, como puede ser el caso de conductores que mientras conducen leen papeles, se lavan los dientes, se maquillan o hacen un cubo de Rubik entre otras barbaridades.

MISION DE SEGUIMIENTO.- Por último, y como mejora para el tráfico, sobre todo en días de mucha congestión, vuelta de vacaciones o fines de semana, el helicóptero apoya al sistema de cámaras de vigilancia en aquellos tramos en los que por ejemplo se ha montado un carril adicional o se ha cambiado la inversión de prioridad en una zona de rotondas, vigilando que todas estas acciones llevadas a cabo por los agentes de tierra ayuden en gran medida a descongestionar o bien a no ocasionar caravanas, lo que en muchos casos origina accidentes por alcance.

LSM.- Los conductores, tienen la percepción de que cualquier medida que la DGT o el SCT ponga para reducir accidentes es con fines recaudatorios, ¿Cómo veis vosotros esta percepción?

JP.- Nos sabe muy mal esta apreciación por parte de los conductores, porque no es cierta. Nosotros intentamos garantizar que todas las vías sean seguras, y por nuestra parte ponemos todos los recursos que tenemos, como la educación vial, campañas de concienciación, mantenimiento de las vías, así como su vigilancia, pero al final, los que circulan por estas vías son esos propios conductores que en el algún momento pueden cometer alguna infracción, que es evidente puede llegar a ser sancionable.

Es evidente que una sanción es fruto de una infracción, así que son los propios conductores los que deben de concienciarse de que al volante debería de no cometerlas. Nosotros ponemos los medios para que nos las cometan, pero al final y como demuestran las cifras de siniestralidad, en muchos casos esto no se cumple, lo que deja a lo largo del año un gran número de personas heridas y en muchos casos muertos.

Intentamos en la medida de lo posible adaptar la velocidad de la vía para que la gente no corra, siendo el exceso de velocidad en muchos casos el factor determinante de muchos accidentes, de ahí que tengamos que recurrir a poner radares fijos o radares móviles, en aquellos tramos dónde nosotros consideramos por nuestra experiencia que puede ser considerado como un punto negro.

LSM.- ¿Son conscientes los conductores de las infracciones que comenten?

JP.- No siempre y no en todas las situaciones ya que hay infracciones en las que intervienen las distracciones por ejemplo, aunque hay otras que son imperdonables. Creo que los conductores no son plenamente conscientes de cómo puede llegar a quedar un coche tras colisionar con otro obstáculo a una velocidad de 60 km/h. La triste realidad de todo esto son los heridos y los muertos que quedan tras los accidentes.

LSM. – ¿Creéis que hay alguna manera de concienciar a los conductores a parte de castigarlos a través de las multas para que no comentan más infracciones?

JP.- El castigo debería de ser siempre el último recurso para un conductor. Al final lo que pretende el Servei Català de Trànsit es que todos los conductores en la mayoría de lo posible sean conscientes de que comparten la vía por la que circulan con otros conductores, por lo que cualquier despiste, infracción o imprudencia puede acarrear serios problemas, y como no, convertirse fácilmente en un accidente con fatales consecuencias.

Nosotros llevamos a cabo campañas como las que podéis ver en la TV, así como otro tipo de campañas de concienciación basadas en controles específicos de velocidad o alcoholemia, pero insistimos en que son los propios conductores los que deberían de concienciarse.

LSM.- ¿Podríamos hablar de que la edad va ligada a las infracciones?

JP.- Sorprendentemente, los jóvenes, como han recibido algún tipo de educación vial a veces hasta corrigen a los padres, “papá no corras tanto” o “porque has hecho esto si sabes que no se puede”, son frases muy comunes entre padres e hijos. Aunque está claro, que en el caso de los jóvenes el uso de las tecnologías se traduce en distracciones graves, como bien puede ser el uso del móvil al volante para escribir un mensaje mientras conducen, algo que no solamente se hace en el coche, sino también en las motos cuando por ejemplo circulando por la ciudad se detienen un semáforo. Todas estas acciones al final suelen ser el detonante para ocasionar accidentes.

LSM.- ¿Quiénes son más infractores, los coches, camiones, motos?

JP.- Está claro que las motocicletas son uno de los vehículos que por facilidad y tamaño se prestan a cometer algunas de las infracciones más usuales, como la de adelantar entre coches sin respetar distancias, saltarse líneas continuas o exceder la velocidad, pero en la red viaria todo influye. Un accidente en el que se ve involucrado un camión, puede causar estragos, ya que un vehículo con más de 12 metros de largo, parado en la vía en un objeto muy peligroso para el resto de los conductores. De hecho, tras un accidente en el que se ha visto involucrado un camión, restablecer el tráfico de nuevo es una tarea complicada que puede llevarnos muchas horas.

Tras la entrevista a Jean Peña, compartimos vuelo con la piloto Mariana García, que trabaja para el Servei Català de Trànsit desde que dejara su trabajo como examinadora de tráfico, vigilando el cielo a bordo de uno de los dos helicópteros que prestan servicio en todas las tareas de vigilancia aérea que os hemos comentado.

Durante el vuelo, Mariana tuvimos la ocasión de entrevistarla, para conocer un poco mejor de donde viene su vocación como piloto y para saber como desempeña un oficio muy complicado, así como a su compañero José Martínez, un agente de los Mossos d’Esquadra que nos enseñó como se sanciona desde el helicóptero. 

LSM.- ¿Nos puedes contar como ha sido tu formación para piloto de helicóptero?

MG.- Mi formación empezó en la aviación civil, donde cursé una formación específica para piloto comercial, y posteriormente me saqué la licencia de piloto de helicóptero para poder empezar a trabajar para la DGT tras dejar mi trabajo como examinadora de tráfico.

LSM.- ¿Es precisa alguna formación específica aparte de ser piloto para poder vigilar el tráfico desde el aire?

MG.- No, simplemente con ser piloto y trabajar para el Servei Catalá de Trànsit o en su defecto la DGT sería más que suficiente. Ahora bien, como ya os he comentado, y habéis visto, para poder sancionar a los infractores desde el aire es preciso que nos acompañe un agente para dar fe de las infracciones.

LSM.- ¿Es dura la vida de un piloto de helicóptero?

MG.- La verdad es que si, ya que básicamente tienes que aprender a vivir con un cuadrante de horarios, que en principio parece que te facilita mucho la vida, pero a la vez te la complica. Si bien es cierto que es un oficio precioso, se requiere de mucha formación que además de ser continuada es muy complicada. A la vez, se requiere también tener mucha responsabilidad, ya no simplemente por el hecho de cuando vuelas acompañado, sino por el hecho de cualquier accidente en el aire puede tener una consecuencia horrible en el suelo.

Es una profesión muy complicada que requiere que siempre estés al 100% física y mentalmente, lo que conlleva un desgaste y un stress añadido. Por así decirlo es una de aquellas profesiones en las que te tienes que dedicar plenamente a ella.

LSM.- ¿Qué te lleva a entrar en el Servei Català de Trànsit?

MG.- Pues estando en la DGT en el año 2000 tras pasar la competencia en Catalunya al Servei Català de Trànsit, le comenté al que entonces era mi jefe que em encantaría pasar a ser parte del servicio de vigilancia aérea, y tras aprobar la oposición pues empecé a trabajar aquí.

LSM.- ¿Cuánto tiempo llevas trabajando para ellos.

MG.- En Catalunya llevo toda mi vida trabajando como piloto de helicóptero desde hace 25 años. Desde que la DGT tenía la competencia l cogiera la Generalitat de Catalunya. Fue entonces cuando propuse al que era mi jefe si podría trabajar como piloto de helicóptero para poder sobrevolar Barcelona dentro de los diferentes servicios que se llevaban a cabo con esta aeronave y hasta el día de hoy.

LSM.- ¿Sabrías decirnos cuantos pilotos mujer hay en las diferentes fuerzas del estado, como la DGT, la Guardia Civil o la Policía Nacional?

MG.- En el Servei Català de Trànsit como piloto funcionario solamente estoy yo. Si que me consta que en otros cuerpos hay más mujeres y espero que con el tiempo esto vaya incrementando, pues el ser piloto no debería encasillarse a un trabajo de hombres, ya que es una profesión que bien puede desempeñar una mujer. Pasa lo mismo en la aviación civil, donde poco a poco vemos como cada vez más el papel de la mujer se irá solapando con el del hombre en este aspecto.

LSM.- ¿Cómo es un día de trabajo tuyo?

MG.- El inicio es ver el plan de vuelo, para acto seguido llevar a cabo la planificación del mismo. Así que tengo que mirar la climatología, ya que el comandante de una aeronave es el responsable de salir a volar, así que es él quien decide si un vuelo se llevará a cabo o no. Después hacemos una inspección visual del helicóptero en el hangar, para ver si todo está ok, y una vez todo revisado, ya podemos pasar a ejecutar el vuelo, que como ya os he comentado podría llegar a tener una duración de hasta 8 horas, claro está, parando a repostar.

LSM.- ¿Cuántas horas de vuelo llevas vigilando desde el cielo?

MG.- Pues nada más y nada menos que 7.300 horas. Piensa que nuestro cuadrante de trabajo es de 365 días al año, lo que no significa que volemos todos los días. Nuestros turnos nos llevan a hacer entre dos y ocho horas de vuelo los días que trabajamos, rigiéndonos siempre bajo la actual normativa Bravo 16, la misma por la que se rigen todos los pilotos, que cuenta con periodos obligatorios de descanso, así como con imaginarias.

LSM.- ¿Siempre vuelas acompañada?

MG.- No necesariamente, depende del tipo de vuelo que esté haciendo  requiere o no de que vaya acompañada por un agente de los Mossos d’Esquadra o no. A veces vuelo sola, para hacer reconocimientos de obras o simplemente para vigilar el estado de las carreteras o como apoyo visual al centro del control de Trànsit.

LSM.- ¿Que nos puedes explicar de la cámara que equipa este helicóptero?

Utilizamos una cámara WESCAM MX15i, desde la que podemos grabar a una altura máxima de 3.000 metros con una calidad de imagen excelente como habréis podido comprobar en el vuelo de hoy, utiliza un sistema omnidireccional que permite grabar en cualquier dirección. Yo dispongo de una pequeña pantalla a mi lado derecho en la que veo lo que el agente que me acompaña que es quién maneja la cámara lo que esté enfocando para tener una referencia.

LSM.- Se habla de que en breve podríamos ver drones vigilando el tráfico, ¿te gustaría ser piloto de un dron?

MG.- Pues no me importaría, ya que para mí es importante poder desarrollar mi trabajo para ayudar en las diferentes labores que llevamos a cabo bien sea para controlar las carreteras o para encontrar a infractores. Todo lo que esté ligado al mundo de la aviación me apasiona, y aunque estoy segura de que pilotar un dron no sería tan fantástico como pilotar un helicóptero no me importaría.

LSM.- Imagino que en todos los vuelos que has llevado a cabo habréis visto infracciones muy graves, ¿podrías destacar alguna en especial?

MG.- Pues la verdad es que tristemente sí que hemos visto demasiadas infracciones graves, pero quizás la más reciente que me viene a la cabeza fue la persecución cerca de Girona que nos llevó a ver como un coche robado protagonizaba una persecución de esas que vemos en las películas, en las que el conductor circula a toda velocidad cometiendo continuas infracciones perseguido por una patrulla de carretera que finalmente pudo darle el alto en un polígono industrial donde nosotros aterrizamos con el helicóptero para dar fe de todo lo que habíamos visto que este conductor había hecho desde el aire.

LSM.- Si pudieras escoger una imagen de tus vuelos, ¿con cuál te quedarías?

MG.- Es evidente que tengo una vista privilegiada desde el cielo, veo amaneceres, días de lluvia, sol, atardeceres y paisajes muy bonitos, pero de entre todas las imágenes que me vienen a la cabeza sin duda hubo una que me conmocionó y mucho. Tras un accidente, desde la pantalla del helicóptero vi la cara de un hombre que acababa de perder a su mujer en ese mismo accidente, y todavía la tengo grabada. Sin duda a este tipo de imágenes es algo a lo que uno no puede acostumbrarse.

LSM.- Como ex examinadora de la DGT, ¿consideras que es fácil sacarse el carné de conducir?

MG.- Considero que no es difícil, pero mi consideración más importante pasaría por formar y educar a buenos conductores, ya que creo que la seguridad vial y una buena formación es esencial para que se reduzca el número de infracciones y en consecuencia el número de accidentes en nuestras carreteras. Para mí el mejor conductor no es el más hábil al volante, sino el que mejor cumple con las normas. Personalmente creo que estos valores deberían de empezar a aprenderse en el colegio, para que cuando esos niño, esos adolescentes lleguen a la edad de poder sacarse el carné de conducir, respeten las normativas y sobre todo respeten a los que comparten la calzada con ellos.

Queremos agradecer al Servei Català de Trànsit y a todo su equipo la amabilidad y predisposición que nos han prestado para poder hacer este artículo de seguridad vial, en el que queremos que vosotros los lectores aprecieis la labor diaria de todas aquellas personas que trabajan para que nosotros los conductores tengamos a nuestra disposición una red viaria en perfecto estado de uso para poder circular por ella, en la que sin duda el papel más importante lo jugamos nosotros, ya que somos los responsables de todo lo que hacemos al volante.

Vistas las cifras de siniestralidad del año 2019 podemos hacernos una clara idea de que precisamente los conductores debemos mejorar en lo que seguridad vial se refiere, poniendo de nuestra parte todos los sentidos a la hora de conducir, pero sobre todo conciencia y respeto a la hora de salir a la carretera, donde muchas veces llegamos a pensar que conducimos solos, y no es así, compartimos la carretera con otros conductores a los que tenemos que respetar recíprocamente para garantizar ante todo, la seguridad de todos aquellos que cada día nos desplazamos por la red viaria.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Servei Català de Tránsit
  • Fotografías: Cristóbal Arjona