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Nos hemos puesto al volante del nuevo Audi Q5, el SUV de Audi más vendido y que, entrado en su segunda generación cuenta con más de 1,6 millones de unidades vendidas en todo el mundo, siendo uno de los SUV Premium más demandados por los adeptos a este tipo de coches.

Tan claro lo tiene la marca, que, para producirlo, han construido una factoría en México de la que saldrán unas 150.000 unidades anuales, destinadas al mercado americano y europeo.

Aunque este nuevo Audi Q5, tenga rasgos muy similares a su anterior generación, nos aseguran que estamos ante un coche totalmente nuevo, que comparte la plataforma modular MLB de su hermano mayor el Q7, con el que guarda a nuestro entender un cierto parecido, aunque miniaturizado, no solo en el exterior sino también en el nuevo habitáculo. La utilización de esta plataforma le ha permitido someterse a una dieta de adelgazamiento, con la que ha perdido nada menos que 90 kg, para ofrecer sin duda, un mejor comportamiento dinámico.

Son muchos los que piensan que Audi, cuando renueva sus modelos, es algo continuista, pero, si algo funciona, ¿Por qué cambiarlo? Conceptualmente este nuevo Audi Q5, tiene alguna similitud con su anterior generación, pero es un SUV totalmente nuevo, que adopta las nuevas líneas de lenguaje de la marca, que hemos visto en muchos de los nuevos modelos que últimamente se han presentado y hemos tenido ocasión de poner a prueba en Luxury News Motor.

Su nueva línea parece ahora más estilizada, desde los dos trazos que podemos ver en el capó delantero, que pueden recordar a las de su hermano el nuevo Audi A5, hasta las nuevas líneas horizontales que recorren todo el coche hasta la zaga que le confieren un aspecto más deportivo a todo el conjunto, enfatizando su lado más campero con unos pasos de rueda sobre dimensionados. El lenguaje de diseño que utiliza es al que la mara de los 5 aros nos está acostumbrando en todos sus últimos lanzamientos, y de la que la parrilla tridimensional Single Frame se ha consolidado como un perfecto sello de identidad.

Ahora, dispone de unas medidas de 4,66 metros de longitud, 1,89 metros de anchura y 1,66 metros de altura, aunque el cambio más notable es la distancia entre ejes que aumenta hasta los 2,82 metros, lo que se traduce en una mayor habitabilidad.

El interior del nuevo Audi Q5, es completamente nuevo y es ahora más espacioso, gracias a las nuevas cotas exteriores a la vez que más tecnológico. El ambiente premium que se respira dentro del habitáculo es típico en Audi, donde la calidad de los materiales está escogida a conciencia para ser un sello distintivo dentro un segmento premium, en el que la competencia no es fácil y está muy reñida.

Su salpicadero es muy similar al del Q7, aunque de reducidas dimensiones, dónde todo está a mano, y premia la ergonomía para el conductor. Tras el volante, encontramos de forma opcional, siendo casi indispensable, el Audi Virtual Cockpit, en el que dispones de muchísima información para poder gobernar el coche y ofrece dos vistas personalizadas, que permiten por ejemplo acceder a una cartografía ampliada del sistema de navegación en la generosa pantalla TFT de 12,3”.

En la consola central, encontramos de forma superpuesta, una pantalla de 7 “, que no es táctil y que opcionalmente puede ser de mayor tamaño (8”), y que se maneja desde el nuevo mando MMI all-in touch situado frente al selector del cambio S Tronic, y nos permite acceder al sistema de Info entretenimiento, la navegación, diversos parámetros de configuración del coche, el sistema de audio o el selector de modos de conducción entre otros. Otra de las novedades que incorpora este nuevo Q5, es el útil Head Up Display, que nos ofrece información de la velocidad, el reconocimiento de señales o las indicaciones del navegador.

La posición de conducción es muy buena y acertada, bien para la ciudad, autopista, y sobre todo para la conducción off road, donde precisas tener algo más de altura para ver por donde pisas. Los asientos, disponen de numerosos reglajes con los que es fácil acomodarse, además de ofrecer opciones como los masajes o la calefacción.

Las plazas traseras gozan de un espacio muy bueno, pero la central, no es tan cómoda como las otras dos, por su respaldo y por encontrar en la parte más baja el túnel de transmisión. El maletero ha sido otra de las cosas que ha mejorado este Q5, que goza ahora de 610 litros de capacidad, 100 más que su anterior generación. En función de la posición de los asientos traseros, este espacio merma hasta los 550 litros, pero abatiendo los respaldos de los mismos, podemos dejar una capacidad de carga total de 1.550 litros.

La mecánica de nuestra unidad de pruebas es un motor diésel de 4 cilindros y 2 litros turboalimentado que ofrece una potencia de 190 cv y 400 Nm de par máximo desde tan solo 1.750 rpm.

Sus prestaciones son para tener en cuenta, pues es capaz de acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 7,9 segundos y de lanzarse hasta unos generosos 218 km/h y todo ello con un consumo muy ajustado, pues frente a los 5,2 litros a los 100 km que la marca da por homologados, durante nuestra prueba conseguimos una media total de 6,7 litros.

Este motor está asociado a una caja de cambios de doble embrague S Tronic de siete relaciones y al nuevo sistema de tracción permanente quattro ultra, que optimiza automáticamente el uso de la tracción a las 4 ruedas del coche, mediante un embrague multidisco acoplado a la caja de cambios S Tronic, de manera, que, tras leer diferentes parámetros de la conducción, aplica la tracción de forma predictiva o en función del estado del firme, como por ejemplo si llueve o hay hielo en la calzada. En resumen, solamente tendremos la tracción quattro activada, si el coche sabe que va a necesitar más tracción para arrancar o ante una posible pérdida de tracción, en cualquier otra situación tan solo dispondremos de dos ruedas motrices (tren delantero), lo que se traduce también, en un ahorro del consumo y de los neumáticos.

En carretera o autopista el Audi Q5 hace gala de ser un SUV cómodo, sobre todo para llevar a cabo grandes desplazamientos, gracias a un conjunto que ofrece un alto grado de confort, al que la suspensión dinámica adaptativa contribuye bastante. El nivel de insonorización está muy bien tratado en este Audi, pues ningún sonido se filtra del exterior, ni siquiera el del motor, que tan solo se escucha un pequeño ronroneo en frío y en parado.

A velocidad de crucero de 120 km/h, es fácil con esta motorización, ver él cuenta vueltas por debajo de las 2.000 rpm en séptima velocidad, y un consumo medio que no llega a los 5,5 litros a los 100 km en el ordenador de a bordo y que se acerca bastante al homologado por la marca.

Entrados en una carretera de curvas para comprobar su lado más deportivo, seleccionamos el modo Dynamic, con el que el coche adapta de forma automática la dureza de la suspensión, endurece la dirección, nos permite alargar un poco más los cambios y vuelve al acelerador algo más sensible. El paso por curva que ofrece este coche, aun lastrando 1.800 kg, es admirable, ya que apenas se notan los balanceos típicos de la carrocería dado su peso y tamaño.

Eso sí, aquí es donde vemos que el motor prima la eficiencia, como está pasando últimamente, por lo que los 190 cv, no brillan en todo su esplendor. Para poder sacar mejor rendimiento a todo el conjunto, es preciso entonces jugar con las levas del volante, y efectuar uno mismo los cambios, ya que, de lo contrario, en alguna ocasión y a la salida de alguna curva, notarás que al coche le falta empuje, y no es que no lo tenga, sino que es el propio cambio s Tronic el que cambia de marcha y en ocasiones tienes la sensación de que has quedado en vacío.

El sistema de tracción quattro ultra, es muy efectivo en asfalto, ya que es un perfecto complemento para la seguridad, ya que de forma inteligente hace que el par que llega a las ruedas haga traccionar al Q5 como si su vida dependiera de ello.

Proseguimos con nuestra prueba, y esta vez, sometemos al Q5 a un recorrido off road, para comprobar así, lo que ya pudimos probar en la presentación nacional a la que acudimos en Madrid, donde pudimos conducirlo por un trazado dentro de una finca en los que superamos varios obstáculos, como rampas, algún badén incluso el vadeo de un rio y conducir por el barro.

Destacar que los dos modos de conducción para fuera del asfalto, el off-road (limitado a 80 km/h) eleva la carrocería 2,5 centímetros y el modo road lift limitado a 35 km/k eleva la carrocería 4,5 centímetros para sortear por ejemplo rocas o cualquier obstáculo que podamos encontrar en el camino. La verdad, es que, en ambos modos, el Q5 hace gala de ser un gran montañero, sopena de los neumáticos claro está, pero aptitudes camperas no le faltan.

La polivalencia de este coche es muy buena, ya que en tu garaje puedes encontrarte con un coche apto para la ciudad, pues su tamaño para conducir por ella todavía es comedido. Un gran viajero que aúna confort y consumo para los viajes en autopista, con el que, además, podrás divertirte al paso de cualquier puerto de montaña si eres de los que les gusta sacar provecho a todo el conjunto, y todavía, para mayor colofón, saber que llevas entre manos un pequeño todo terreno, con el que conducir por el barro, la nieve o por cualquier pista forestal te hará sacar ese montañero que llevas en el interior.

Nuestra unidad de pruebas tiene un precio de salida de 57.375€, ya que partimos de la base de un Q5 S Line. A este precio podemos sumar la larga lista de opcionales que equipa como el color Gris Daytona efecto perla, faros Audi Matrix LED delanteros y traseros, techo panorámico, llantas de 20”, paquete deportivo S line, equipo de sonido Bang & Olufsen, Audi Virtual Cockpit, MMI Navegación Plus, llave confort, climatización tri-zona, asientos en piel y alcántara, volante de tres radios con levas, Head Up Display, Audi pre sense Basic, Audi Hold Assist, suspensión neumática, cámara de visión trasera o el Audi Phone Box con carga por inducción, que incrementan la factura hasta unos generosos 74.000€.

Uno de los opcionales que vale la pena pagar lo que vale, y para poder sacar mejor provecho a todo el conjunto en cualquier situación de conducción, es las Suspensión neumática adaptativa (2.385€), que regula de forma automática ale nivel y la amortiguación del Q5 y que dispone de 5 modos de funcionamiento; Comfort, Allroad, auto, Dynamic y lift/road que funcionan al unísono en el Audi Drive Select. Otra de las cosas que permite es rebajar la altura libre al suelo 50mm pulsando un botón que está situado en el maletero, para facilitar la carga del mismo.

Nuestra prueba nos has dejado muchas sensaciones y buenas sobre el nuevo Audi Q5, que fuera de seguir con su diseño continuista presenta muchas novedades técnicas y tecnológicas como os hemos contado. Sobre todo, lo que más nos ha gustado, es su comportamiento fuera del asfalto, ya que pocos son los coches de este segmento premium los que pueden darte la satisfacción de saber que llevas entre manos un campero en toda regla, sin renunciar claro está, a las prestaciones y confort que ofrece en carretera.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Audi España
  • Fotografías: Cristóbal Arjona
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