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Hace unos meses BMW nos sorprendió con la presentación del BMW X2, este pequeño SUV de aspecto descarado, atrevido y deportivo que se postuló como una nueva opción en la marca, como un Crossover, a caballo entre un Serie 1 y el tan laureado X1.

El lema que escogió la marca para este coche, (atrévete con todo), le viene como anillo al dedo, dado que este X2 no es solo un X más dentro de la gama BMW, sino que cumple con la función de un compacto deportivo a la vez que con la versatilidad de un SUV que ha llegado sin duda alguna en un momento álgido y dulce por las ventas que representan y la cuota de mercado que han llegado a alcanzar.

Su diseño no pasa desapercibido, y es el de un coche deportivo, que respira el ADN de la marca por los cuatro costados. En el frontal, vemos la parrilla típica de la marca, con la forma de doble riñón, aunque ahora está invertida. Los nuevos faros LED son ahora un tanto más alargados, y le confieren a esta parte del coche una mirada un tanto descarada y desafiante. El parachoques por su parte remarca la anchura del coche, a la vez que resaltan más si caben las poderosas tomas de aire del faldón delantero.

Una de las cosas más bonitas, vistas en los laterales del X2, son los logos de BMW, que rememoran a los BMW de los años 60 y 70, donde modelos como el BMW 200 CS o el BMW 3.0 CSL, coupés deportivos que marcaron su estilo propio en la época hicieron gala de este signo tan llamativo. Otro de los sellos de identidad del X2, podemos verlo en la denominada y famosa curva Hofmeister, que desde el año 1.950, lleva siendo otra de las señas de identidad propias de la marca y que fue vista por primera vez en el BMW 1500, siendo uno de los elementos claves en la vista lateral del coche, que enfatizan más si cabe su lado más deportivo.

La zaga, ha sido concebida en lo que podría tildarse como un laborioso ejercicio de diseño, en el que destacan los nuevos pilotos de forma tridimensional con tecnología LED, que le confieren a esta parte del coche un aspecto muy deportivo, a la vez que elementos como el paragolpes trasero el alerón integrado en el techo, o el paragolpes con la doble salida de escape.

Para la construcción del X2, se utiliza la plataforma UKL1, que es la misma empleada para el ensamblaje del del BMW X1 o el MINI Countryman, o lo que es lo mismo, la plataforma que BMW utiliza para aquellos vehículos con motor delantero en configuración transversal y tracción delantera, como sería el caso también el Serie 2 Active Tourer.

Sus medidas son propias, ya que, por ejemplo, es 7 cm más corto que el X1, pasando a tener una longitud de 4,36 metros, una altura de 1,53 (8 cm menos), y un maletero con una cabida para 470 litros, lo que equivale a 35 litros menos que en un X1 en condiciones normales. Esta capacidad puede verse ampliada hasta unos generosos 1.355 litros, abatiendo los asientos traseros, asientos que se encuentran homologados para albergar 3 plazas.

Todo lo que podemos ver en el exterior del coche, se traduce en un interior rediseñado, parecido, pero diferente al del BMW X1, donde sin duda, encontramos ahora nuevos materiales que hacen resaltar más si cabe el habitáculo del coche, dándole quizás un aspecto según la configuración, más juvenil a todo el conjunto, como las nuevas telas, tapicerías o molduras, con la fiel idea de captar nuevos clientes, que “se atrevan a todo” como bien incita su lema.

La posición de conducción se encuentra reducida en 20mm, lo que nos permite incluso ver justo por encima del salpicadero y hasta el final del morro del coche, siendo más bien parecida la de un Serie 1, más que a la de un SUV, lo que enfatiza más si cabe su lado más deportivo.

El salpicadero, está ligeramente orientado hacia el conductor, lo que premia la ergonomía a la hora de utilizar todos los mandos o bien, ver la pantalla de 8” táctil de infoentretenimiento de la consola central, pasando por un climatizador cuyos mandos han sido rediseñados. Este, es el mismo que podemos encontrar en un X1, salvo por pequeños detalles decorativos. Tras el volante encontramos el rediseñado y nuevo cuadro de mandos con dos esferas, donde toda la información precisa para la conducción se puede ver de un solo vistazo.

Una de las novedades más significativas que encontramos en el X2 a la hora de configurarlo, son los diferentes niveles de acabado, ya que dispone de cinco opciones de configuración a escoger entre Básico, Advantage, Impulse, M Sport y M Sport X, siendo esta última una novedad en la e incorpora elementos sacados del mundo de la competición para alzar su imagen más deportiva, a la vez que un equipamiento más amplio y un tren de rodaje deportivo para mejorar su comportamiento dinámico.

En lo que a equipamiento se refiere, nuestra unidad de pruebas estaba equipada de serie con llantas de 17”, climatizador, sistema multimedia de 6,5”, sensor de lluvia y luces, selector de modos de conducción o las luces diurnas LED, entre otros elementos, siendo estos los más destacados, aunque como buen BMW, es posible personalizarlos hasta límites insospechados, encontrando elementos en la larga lista de opcionales como el Head-Up Display, sistema de sonido Harman Kardon, la pantalla táctil de 8,8”, el techo panorámico, el acceso CarPlay de Apple, control de crucero adaptativo, lector de señales de tráfico, aviso de colisión con detección de peatones o el asistente de conducción en atascos entre otros elementos.

La gama de precios da comienzo con el modelo de acceso, que sería el que hoy ocupa nuestra prueba, con un precio base en los 35.100€ sin opcionales hasta los 42.750€ de la versión X2 xDrive 20d, siendo esta la más cara y potente hasta que se puede adquirir la versión M35i dotada de un motor V6 y una potencia de 306 CV que podremos ver en el primer trimestre de 2019.

Bajo el capó delantero y en posición transversal, encontramos un bloque de 1.995 cm3 de 4 cilindros turbo diésel, que rinde una potencia de 150 CV y un par motor de 350 disponible entre las 1.750 y las 2.500 rpm, asociado a una caja de cambios manual de 6 velocidades, cuyo tacto, recorridos, así como por la dureza del embrague son excelentes, y como no el mejor de los aliados para sacar lo mejor del motor de tres cilindros. Particularmente, si tuviéramos que escoger entre esta y la automática de 8 velocidades, seguramente optaríamos por esta última, por la comodidad que ello supone, pero si eres de los que le gusta sacar punta a la parte mecánica la manual es la mejor opción.

Si hay algo en lo que BMW destaca con respecto a su competencia es por la eficiencia de sus motores, y prueba de ello son las cifras de consumo que con esta versión se pueden lograr. Si partimos de la base, que sería el consumo homologado de la marca de 4,5 litros a los 100 km, nosotros durante nuestra prueba hicimos un total de 538 kilómetros, durante la semana que lo tuvimos. La media que conseguimos durante ese periodo y esos kilómetros fue de 5,1 litros a los 100 km, lo que nos deja al X2 como uno de los SUV compactos más eficientes e interesantes del mercado que han pasado por esta redacción.

En lo que a prestaciones se refiere, es capaz de lanzarse hasta los 207 km/h, y de acelerar de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos, cifra acorde a Crossover de estas características con un motor más que aceptable para mover con soltura sus 1.575 kg de peso.

Por el momento la gama mecánica del BMW X2, está compuesta por dos opciones con motor de gasolina sDrive 18i (3 cilindros y 140cv) y sDrive20i (192cv), las dos primera con versiones de cambio manual o caja de cambios automática, y por dos y por dos versiones diésel que pueden optar a la caja de cambios manual y la tracción integral xDrive en las variantes SDrive 18d o xDrive 18d (150CV), y una última opción xDrive20d (190cv) con caja de cambios automática y tracción xDrive.

Es la segunda vez que nos ponemos al volante del X2. La primera fue en la presentación donde tuvimos la oportunidad de conducir la versión 20d con cambo Steptronic y con el Pack M, de la que tenemos que decir, en los pocos kilómetros que con el pudimos hacer nos dejó sorprendidos por su comportamiento. Ahora que lo hemos tenido una semana, y lo hemos utilizado como coche de diario, os podemos asegurar, que este BMW ocuparía una de las plazas que asignaríamos a un SUV de estas características dentro de nuestro garaje ideal, en el que, sin duda, tendríamos a un coche, un tanto “diferente” a lo visto hasta ahora.

Escrito por, Miguel Angel Solá

  • Agradecimientos BMW España