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Maserati Levante Diésel

Gracias a la cortesía del Concesionario Oficial Maserati Barcelona, Cars Gallery, que pertenece a la red de concesionarios Quadis, nos hemos puesto en esta ocasión al volante del primer SUV de Maserati, el Levante.

Tenemos que remontarnos al año 2011, donde Maserati presentó dentro del marco del Salón de Frankfurt al Kubang, para en 2012 hacerlo en el Salón del Automóvil de París, ya con la denominación de Levante. Pero no fue hasta 2014 cuando empezó su producción, siendo el primera Maserati fabricado fuera de Italia.

Con este imponente vehículo, Maserati entró en 2014 en el segmento de los SUV Premium, donde marcas como Porsche, BMW Audi o Mercedes llevan desde entonces ofreciendo alternativas similares, en cuanto a concepto, empaque y deportividad, aunque el Levante despunte en algún sentido con respecto a estos.

En cuanto al diseño el Levante ofrece un empaque elegante a la vez que deportivo, rasgo característico en la marca del tridente que hemos podido ver en todos los deportivos que han visto la luz desde que se fundara Maserati en 1914.

Su frontal, dispone de una parrilla que le da un aspecto imponente, en la que encontramos su signo de identidad, el Tridente. Tras esta, hay unas lamas activas que se abren y se cierran de forma automática para ofrecer mayor o menor flujo del aire al motor, a la vez qua ayudan en la mejora del coeficiente aerodinámico que cuya cifra en el Levante es de (Cx) de 0,31, siendo esta una de las mejores de su clase.

Los nuevos faros rasgados de xenón que disponen de luces diurnas LED, le confieren una mirada de tono desafiante. Tras la parrilla encontramos unas lamas activas que sirven para ofrecer mayor o menor refrigeración al motor, en función de la necesidad, lo que mejora también la aerodinámica del coche que ofrece un coeficiente aerodinámico de (Cx) 0,31.

La vista lateral es quizás la que más define al Levante, donde vemos en primer lugar las originales tomas de aire comunes en toda la gama de la marca, así como una línea de media cintura que recorre los casi 5,5 metros y que finaliza en la musculosa trasera, en la que encontramos el logo “Saetta” en el pilar C, otro de los signos más distintivos de la marca. Y por último en la zaga unos pilotos LED dan la forma lumínica a esta parte del coche, donde destaca también el difusor-protector cromado que aloja las dobles salidas de escape y un spoiler que corona el portón trasero.

El Levante es un SUV de los grandes, como muestran sus medidas. Con 5,03 metros de largo, una anchura de 1,96 metros y una altura de 1,67 metros es uno de los que más espacio y habitabilidad interior ofrece, teniendo en cuenta su batalla de 3 metros que le permite dar cabida a tres adultos en la parte trasera sin problema.

Para su construcción se ha tomado la base del Maserati Ghibili, del que toma también su esquema de suspensiones multibrazo para para ambos ejes así como su geometría. Para aligerar un tanto a todo el conjunto, el Levante ha utilizado el aluminio para el capó delantero, el portón trasero y las puertas, que no disponen de marco, algo muy acertado que tan solo solemos ver en los coupés.

Lujo, refinamiento y diseño italiano

El habitáculo del Maserati Levante es un espacio premium, donde se aprecia el increíble trabajo que la marca ha llevado a cabo durante muchos años en cada uno de sus modelos para estar a la altura de lo que esperan sus más distinguidos clientes. La perfecta combinación de materiales, unida a un diseño italiano, fresco y ergonómico, hacen del interior un lugar único  y confortable que puede ser configurado de forma exquisita, gracias a los diferentes paquetes de personalización que se ofrecen.

Los asientos tapizados en piel, sin tener un corte deportivo se ajustan al cuerpo a la perfección ofreciendo un buen agarre, incluso en conducción deportiva. Es fácil encontrar una buena posición de conducción gracias a los números reglajes eléctricos de los que dispone, pudiendo disponer de calefacción o ventilación de forma opcional. El tapizado de cuero acompaña también al salpicadero, los paneles laterales de las puertas, así como la consola central y el apoyabrazos, mientras que el techo se encuentra tapizado en alcántara.

Tras el volante deportivo de tres radios que es multifunción e incorpora dos enormes levas para el manejo del cambio de forma secuencial, encontramos el cuadro de mandos que presenta dos esferas analógicas (como tiene que ser), separadas por una pantalla TFT de 7” en la que se pueden ver representados datos del ordenador de abordo o bien, la posición de la suspensión neumática, así como una grafía que muestra el porcentaje de par que el Levante entrega a cada uno de sus ejes entre otra información.

En el centro de la consola, encontramos una pantalla táctil de 8,4” desde la que se maneja todo el sistema de infoentretenimiento a la vez que el sistema de climatización denominada Maserati Touch Control Plus que además es compatible con Apple CarPlay & Google Android Auto.

Junto al selector del cambio, en la parte izquierda disponemos de los botones con los que se accede de forma directa a la desconexión del control de tracción o bien, a los diferentes modos de conducción, I.C.E, Sport y Offroad y del mando giratorio y poco intuitivo desde el que se maneja el sistema de infoentretenimiento.

La parte trasera del habitáculo está configurada para acoger a tres ocupantes de talla alta, aunque presenta el mismo problema que la mayoría de SUV del segmento premium, y es que la plaza central no ofrece la misma comodidad que las otras dos a la vez que situar los pies en la parte más baja es una dificultar por encontrar un abultado túnel de transmisión.

Los respaldos de estas plazas son abatibles en proporción 60/40, y aunque no se puede variar la distancia de la banqueta si se puede variar la inclinación. En cuanto al maletero disponemos de una capacidad de 580 litros con un buen portón de accionamiento eléctrico, que dispone de varios puntos de anclaje, así como una trampilla para poder transportar por ejemplo unos esquís, algo muy normal para un cliente que quiera un coche con el que disfrutar en familia de los deportes de aventura o invierno, será solamente cuestión de tomar una decisión.

La conectividad es algo a lo que Maserati le ha dado mucha importancia, por ello, encontramos tomas AUX, USB y SD Memory Card que están situadas en en el compartimento de la parte delantera de la consola central así como en la guantera, mientras que los pasajeros, disponen de dos tomas USB y una de 12 voltios situadas en el interior del compartimento ubicado al final de la consola central.

El Maserati Levante se ofrece con tres líneas de acabo denominadas, Levante, Granlusso y Gransport que unido a la serie de paquete opcionales permiten configurar un Levante de forma única, bien para hacerlo más lujoso, como podría ser con el Pack Luxury Zegna Edition o para darle un toque más deportivo con el Pack Sport Dark Finish o las inserciones de fibra de carbono para el interior, además de poder escoger entre una gama de 13 colores para el exterior y de 28 combinaciones para el interior.

Su nivel de equipamiento de serie es muy completo, a la vez que incluye elementos como la suspensión neumática, 8 airbags para protección de conductor y pasajeros, sistema de frenada de emergencia (BAS), control de descenso en pendientes, asistente de arranque en pendientes, control de estabilidad (MSP), control de tracción (ASR, MSR), faros bi-xenón, diferencial trasero de deslizamiento limitado, luz diurna LED, selector de modos de conducción, programador de velocidad, acceso sin llave (Key-less-Entry) o el climatizador bizona entre otros.

Nuestra unidad de pruebas equipaba algunos extras como el Pack Driver Assistance (alerta cambio involuntario de carril, alerta de colisión delantera, control de crucero adaptativo con función Stop&Go), faros adaptativos AFS dentro del paquete Premium (lavafaros, pedales con ajuste eléctrico, acceso confort, volante ajuste eléctrico), techo panorámico, llantas de 21”, Pack Luxury, acabado en madera Radica o la pintura metalizada Grigio Maratea entre los más destacados.

El precio de salida del Maserati Levante con el motor diésel es de 84.500€ y de 96.000€ para la versión de gasolina. Nuestra unidad de pruebas incrementaba su precio hasta los 104.000€ teniendo en cuenta todos los opcionales que os hemos enumerado.

Mecánica conocida pero mejorada en el Maserati Levante Diésel

Bajo el capó delantero, encontramos al corazón que anima al Levante, un motor turbo diésel V6 de 3 litros que desarrolla una potencia de 275 CV y dispone de 600 Nm de par entre las 2.000 y las 2.600 rpm de origen VM Motori, que dispone de elementos mejorados como los colectores de escape en acero  de un soplado del turbo específico. La perfecta asociación con una caja de cambios ZF de 8 velocidades hacen que podemos sacar un rendimiento óptimo a todo el conjunto mecánico, gracias a sus siete programas, entre los que encontramos uno denominado auto off road que permite al cambio interactuar sobre el ESP reconociendo el terreno por el que se circula.

Este propulsor ofrece un empuje bastante lineal y progresivo, aunque el rango de entrega del par motor es muy corto, no desvanece en ningún momento moviendo con mucha soltura a todo el conjunto hasta pasadas las 4.200 rpm. Los cambios de marcha son correctos, rápidos y precisos, lástima que sea tan inteligente el cambio que el mismo, aunque tengas seleccionado el modo sport y el cambio de forma manual para utilizarlo a través de las levas, cambie el solo cuando llega a su nivel óptimo de giro.

La tracción está encomendada al sistema de tracción integral de Maserati denominado Q4 AWD basado en un embrague multidisco de control electrónico está situado en la caja de la transferencia uniéndose al eje delantero a través de un árbol de transmisión, es el perfecto aliado para poder disfrutar de este SUV en toda su esencia, de igual manera que el diferencial autoblocante o el sistema Torque Vectoring. En condiciones normales, la tracción Q4 transmite el todo el par sobre el eje trasero, pudiendo llegar hasta un reparto del 50% en función de la tracción que precise o de la adherencia en según el firme por el que estemos conduciendo.

En cuanto a las prestaciones, si tenemos en cuenta que lastra un peso de 2.205 kg, sus dimensiones y que disponemos de un motor diésel, sorprende gratamente la cifra de aceleración de 0 a 100 km/h de tan solo 6,9 segundos y sea capaz de lanzarse hasta unos muy generosos 230 km/h.

Maserati ha querido sobresalir por encima del segmento en el que compite con el Levante, y por ello ofrece la suspensión neumática de serie, que pueden modificarse de forma manual o bien a través del selector de modos de conducción que permite escoger entre dos niveles (Normal o Sport), más uno denominado I.C.E (Increased Control Efficiency) siendo este el más eficiente de los tres, que junto al sistema Start/Stop permite que el Levante Diésel haya conseguido homologar un consumo de 7,2 litros a los 100 km. En este sentido, tenemos que decir que, a nosotros durante la prueba, conseguimos una media durante los 340 kilómetros que hicimos de 9,5 litros, teniendo en cuenta que condujimos por diferentes escenarios.

La suspensión neumática del Levante dispone de 6 niveles de altura, que permiten elevarlo hasta 40mm en la posición off road, la más alta de todas, con la que podemos bien sortear cualquier tipo de obstáculo o vadear algún que otro riachuelo. Para el caso de obtener la mayor capacidad dinámica de rodadura, por el contrario, activaremos el modo Aero 1, que deja al Levante en la posición más baja ante la inminente situación de afrontar curvas evitando en la media de lo posible balanceos de la carrocería, a la vez que para asegurar un elevado paso por curva gracias a un aplomo que para un coche que lastra 2,2 toneladas de peso ofrece una agilidad que nada tiene que envidiar al resto de la gama Maserati.

Esta suspensión puede modificar la altura de forma independiente, con el selector que tenemos tras el cambio, o bien de forma automática, por ejemplo al seleccionar el modo Sport que la situará en la posición Aero 2 o Aero 1. Destacar que con el modo off-road 2 activado el Levante pasa en milisegundos de ser un deportivo a un todo terreno, elevando al coche hasta los 247 mm del suelo, y enviando el 10% del par al eje delantero, para lo que pueda venir.

Pensado para disfrutar al volante

El Levante dispone sobre el papel de unas buenas cifras para su uso offroad, como son la capacidad de vadeo de 50cm, el ángulo de ataque de 22º y de 26º de ángulo de salida, pero no solo son sobre el papel, son muy reales y podemos dar fe de ello, ya que en un test drive que llevamos a cabo con Cars Gallery por rutas montaña, vimos la facilidad que este SUV tiene de afrontar rampas incluso de circular por el barro, donde solo los neumáticos te ponen el límite.

Cuando activamos el modo Sport, parece que todo el conjunto toma rigidez, ya que este sistema actúa sobre la dirección, la suspensión, así como en la respuesta del acelerador que se vuelve más sensible y sobre el sonido, que en el caso de esta versión diésel lo varía de forma electrónica a través del equipo de sonido en el interior del habitáculo.

El esquema de suspensiones del Levante, así como su sistema de tracción Q4, hacen que este SUV a veces te haga olvidar que llevas entre manos, pues el comportamiento que ofrece en conducción deportiva nada tiene que envidiar al de un Ghibli del que hereda las suspensiones, o al de un Quattroporte. Si a esto le sumamos que el reparto de pesos de este SUV es de un 50/50 y que dispone de uno de los centros de gravedad más bajos de su segmento, enseguida nos damos cuenta de que no es tan solo un SUV que Maserati ha creado para tener un líder de ventas, sino que lleva el ADN deportivo de la marca lo que es una garantía en aras de premiar su carácter más deportivo.

En carretera o autopista es fácil circular a velocidad de crucero, disfrutando del gran viajero que es y el confort que proporciona a cada uno de sus ocupantes,  haciéndote sentir el gran trabajo que han llevado a cabo en la marca, para conseguir un nivel de insonorización que te aísla completamente del exterior para que puedas disfrutar  de un interior digno de llevar el escudo del Tridente.

Para el apartado frenos, la marca no ha escatimado en medios, así que tras las llantas de 21” calzadas con unos generosos neumáticos en medidas 265/40/21 encontramos un equipo compuesto por unas pinzas de 6 pistones capaces de detener a los discos de 345 mm en cualquier circunstancia de conducción.

En Cars Gallery saben muy bien lo que el Maserati Levante le ha supuesto a la marca, en lo que a ventas se refiere. David Blanchart, Sales Manager de Maserati, nos comenta que “El Maserati Levante no es solo un SUV más, es un Maserati desarrollado para satisfacer las necesidades de aquellos clientes que buscaban un coche con más polivalencia que un deportivo a la vez que un tamaño que les permitiera utilizarlo o más bien compartirlo en familia y a diario. Estamos frente a uno de los mejores SUV del mercado, que además ofrece en cualquiera de sus dos versiones un nivel de equipamiento y refinamiento que le sitúan al frente de sus competidores”.  

Cierto es, que, tras haberlo probado en diferentes ocasiones, como hemos tenido ocasión de hacerlo, en la versión diésel y gasolina, estamos frente a uno de los SUV más dinámicos que han pasado por nuestra redacción, que, además, para su uso offroad dispone de unas buenas aptitudes convirtiéndolo en un serio competidor para este segmento tan reñido.

Podríamos entrar a valorar el tema del precio, que es quizás donde más despunte de sus más directos rivales, pero al final, hemos de pensar que en tu garaje tendrías un Maserati, con todo lo que eso conlleva.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Cars Gallery
  • Fotografías: Cristóbal Arjona