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El año pasado, y durante la celebración del Salón de Ginebra, el día previo a la apertura del mismo a la prensa, tuvimos la ocasión de conocer al protagonista de esta historia, al nuevo Mercedes-AMG GT 4 puertas, pero, esa cita que tuvimos fue un tanto especial, pues lo vimos en una habitación a oscuras, en la que solamente se insinuaban las líneas del coche, y donde solo pudimos ver iluminado el habitáculo.  

Al día siguiente, Mercedes presento a todo el mundo al AMG GT Coupé 4 puertas, aunque nosotros, al menos y por un momento, ya lo habíamos, por así decirlo, “palpado”.

Para terminar un año redondo, el departamento de prensa de Mercedes nos invitó a un test drive en tierras madrileñas para poder hacer una toma de contacto con el nuevo Mercedes-AMG GT 4 puertas, y como no, nos dio la oportunidad de hacerlo con la versión más potente, equipada con un motor V8 Biturbo de 4.0 litros que rinde una potencia de 639 CV y 900 Nm de par.

Hay que hacer hincapié en algo muy importante, y es que este coche, es un Mercedes, pero está completamente desarrollado por AMG, de ahí que su denominación pase a ser Mercedes-AMG, de la misma forma que ocurre con su hermano pequeño el AMG GT de dos puertas y dos plazas o el ya desaparecido SLS AMG, siendo estos los tres modelos que son puramente AMG.

Este nuevo Mercedes, utiliza para su construcción la plataforma MRA (modular rear architecture) que se estrenó en 2015 para la Clase C, los Clase E y los CLS, con el que guarda cierto parecido, aunque como hemos comentado al tratarse de un modelo exclusivo AMG sus connotaciones deportivas son más extremas si cabe.

En la parte frontal, vemos con sello de identidad de los modelos GT, la parrilla Panamericana de lamas horizontales, así como un prominente faldón delantero que encargados de refrigerar los intercoolers que acogen en su interior. Esta parrilla dispone de un sistema de aerodinámica activa, permitiendo que las lamas centrales se abran o se cierren en función de la refrigeración que el motor precise para su óptimo rendimiento, mejorando claro está el coeficiente aerodinámico.

El lateral destaca por su calzado, unas llantas de 21” calzadas con unos neumáticos en medida 265/40/21 para el tren delantero y 295/35 para el trasero, que dejan entrever unos discos perforados con pinzas de 6 pistones, siendo los frenos carbocerámicos una opción destinada a aquellos clientes que quieran un verdadero carreras-cliente.

La zaga presenta su propio carácter, aunque utiliza la misma línea de diseño para los pilotos que el resto de la gama GT, entre los que se encuentra el portón trasero que pasa totalmente desapercibido como tal, y del que emerge un alerón para ofrecer carga aerodinámica a esta parte del coche. En la parte más baja, el difusor separa las dobles salidas de escape de forma trapezoidal por las que brama el potente rugido del V8.

Como ya es habitual en las berlinas de Mercedes-AMG, el habitáculo ofrece una perfecta simbiosis entre el lujo, la tecnología y la deportividad, aunando cada uno de estos elementos de una forma única. En la consola central, encontramos la misma disposición de los mandos que podemos encontrar en el AMG GT de 2 puertas y 2 plazas, pero en este caso, con una nueva botonera que recurre al uso del LCD, mientras que el cuadro de mandos está formado por dos pantallas completamente digitales de 12,3 pulgadas, siendo la de la derecha táctil.

El volante Performance es, uno de los elementos que más destacan, no solamente por su corte deportivo, sino por las funcionalidades que podemos encontrar en él, y lo bien dispuestos que están todos los mandos. Por un lado, encontramos dos superficies desde las que se manejan en el mismo orden de izquierda a derecha, las funciones del cuadro de mandos y de la pantalla del infotaiment. Ahora bien, hay dos mandos que merecen especial atención y son los situados en la parte más baja, desde los que se puede acceder a los modos de conducción, así como a las diferentes funciones que encontramos en los mandos de la consola central, pudiendo escoger de forma independiente, el tarado de la suspensión, el modo del uso del cambio o modificar el sonido de los escapes.

Para la parte trasera del AMG GT, Mercedes ofrece 3 configuraciones diferentes, siendo claro está la de dos plazas la más radical de todas, y la que se ofrece de serie. Opcionalmente, es posible contar con unos asientos configurados para tras plazas, o bien, otra configuración para dos plazas que podrá disfrutar de una pantalla multimedia, así como de portavasos refrigerado y cargador por inducción para smartphones.

Por su parte, el maletero ofrece con la configuración de los asientos de dos plazas una capacidad de 465 litros, y de hasta 1.324 litros con la configuración de tres plazas, ya que esta ofrece la posibilidad de abatir los respaldos de los asientos.

La gama del Mercedes-AMG GT Coupé 4 puertas la componen inicialmente tres versiones: 53 4Matic, 63 4Matic, y 63 S 4 Matic+. La primera de ellas es por el momento la versión de acceso por así decirlo hasta que llegue la versión “43”, y equipa un motor de 3.0 litros de 6 cilindros en línea, con turbo y compresor eléctrico, que desarrolla 435 CV y que además incorpora un alternador/motor con red eléctrica propia de 48 voltios que ofrece puntualmente hasta 22 CV extras, asociado a un cambio de 9 velocidades de convertidor de par.

Las versiones 63 4Matic+ y 63 S 4 Matic+, disponen ambas de un motor V8 Biturbo, con potencias de 585 CV y 629 CV para la más potente, ambas con el sistema de desconexión selectiva de cilindros y asociados a un cambio AMG SpeedShift MCT 9G de 9 velocidades, siendo lo más destacable de este último propulsor sus 900 Nm de par motor.

Nuestra prueba la llevamos a cabo precisamente con la versión 63 S 4MATIC +, así que pudimos comprobar la capacidad de aceleración que tiene, así como lo tranquilo que puede llegar a ser este coche, circulando a velocidad de crucero de 120 km/h por una autopista con solamente una bancada de cilindros en funcionamiento, para mejorar así sus cifras de consumo.

El sistema de tracción total AMG Performance 4MATIC+, es sin duda alguna el mejor de los aliados para poder transmitir todo ese potencial al asfalto, y evitar en toda medida que la trasera intente adelantarte cada vez que hundes el pie en el acelerador, ya que cuenta con reparto selectivo de par, así como con un diferencial autoblocante con control electrónico en el eje trasero.

El selector de modos de conducción (AMG Dynamic Select) que dispone este AMG GT, permite escoger entre 5 modos de diferentes, optimizados cada uno de ellos para una experiencia diferente de conducción: Comfort, Sport, Sport +, Race e individual, además de poder optar al Drift Mode que ya tuvimos ocasión de probar con el Mercedes E63 AMG, y al que acceder, supone hacer una serie de maniobras entre el cambio, así como con el botón que conecta y desconecta el control de tracción, por lo que es prácticamente imposible activarlo por descuido. Con este modo activado lo mejor que puedes hacer, sino eres un piloto experimentado, es utilizarlo únicamente en circuito, pues con 639 CV bajo el pie derecho y tracción solamente en el eje trasero, ya sabes en lo que esto se puede convertir.

Otra de las novedades que presenta el AMG GT 4 puertas, y de ahí, que sea tan efectivo en conducción deportiva, es el sistema AMG Dynamics en el que hay 5 programas establecidos (Basic, Advanced, Pro, Master e Individual), para de forma automática y según sea nuestro tipo de conducción, el coche controle el ajuste del ESP, así como la capacidad de tracción y la dirección del eje trasero, lo que se traduce en una conducción mucho más ágil, o bien, por el contrario, complicarla, pero para ello, has de ser un piloto experimentado, y al ser posible hacer todas estas cosas en un circuito, es por ello, que además encontramos un AMG TRACK PACE, que ofrece información sobre diferentes circuitos a la vez que permite hacer algunas pruebas como aceleración, o tiempos por vuelta para hacer tandas. Esto es sin duda un gadget, que demuestra el énfasis y espíritu AMG de esta berlina de 4 puertas.

Otro de los elementos que garantizan este optimizado dinamismo de conducción es la dirección activa del eje trasero, que permite que las ruedas traseras giren en el mismo sentido que las delanteras desde los 100 km/h para garantizar así un guiado más precioso a la hora de tomar las curvas. Este elemento es de serie en los modelos con motor V8 y opcional para la versión de 6 cilindros.

Por último, destacar también el chasis AMG Ride Control +, que incorpora un sistema de suspensión adaptativa neumática que funciona al unísono con el AMG Dynamic Select, ajustando y calibrando en milisegundos la suspensión en función de nuestra conducción, ofreciendo un tarado muy cómodo para llevar a cabo viajes, pero a la vez más duro y firma para trazar curvas sin acusar a penas titubeos ni movimientos innecesarios de la carrocería.

No fueron muchos los kilómetros, y menos todavía las condiciones idóneas debido a las inclemencias meteorológicas del día de la prueba, pues no solo llovía, sino que además por la carretera por la que pudimos conducir, estaba ocupada por la niebla, lo que dificultaba la prueba de nuestra unidad de pruebas. Aun así, pudimos comprobar, como el propulsor V8 empuja con fuerza desde abajo, haciendo gala de esos 900 Nm que te hacen de pasar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,2 segundos, tiempo al que algunos deportivos con 500 kg menos de peso ni se acerca y de lanzarse hasta los 315 km/h.

Para concluir, debemos decir que por el momento el AMG GT Coupé 4 puertas ha sido la berlina de Mercedes, y tras haber probado al Mercedes AMG S63 4MATIC y al  Mercedes AMG E63 S 4MATIC + la que más nos ha sorprendido, por lo que esperamos tener pronto otra unidad y poder disfrutarla con algo más de tiempo para completar, lo que para nosotros sería, una cita ideal, para después contárosla claro está.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Mercedes Benz España

Precios gama AMG-GT 4 puertas

·       Mercedes-AMG GT 53 4Matic+ 135.700 €
·       Mercedes-AMG GT 63 4Matic+ 176.200 €
·       Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 195.500 €