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Volkswagen California

El mito hippie sobre ruedas se ha convertido en el camper por excelencia, en un superventas al alcance de pocos bolsillos pero muchos sueños. El Volkswagen California conquista al viajero por su versatilidad, equipamiento y las infinitas posibilidades que ofrece llevar la casa a cuestas. Pasamos un fin de semana único a bordo del California Ocean con motor 2.0 TDi de 204 CV y cambio automático DSG pero ¿Es necesario el motor más potente de la gama?

No. Esa sería la respuesta más impulsiva pero hay mucho más que contar de este camper, empezando por su punta de lanza: su compacto tamaño. El Transporter es la base del vehículo que hoy nos atañe, un furgón que mide 4,90 metros de largo por 1,90 de ancho, 1,99 de alto (incluso con el techo desplegable) y tiene una batalla de 3 metros. Estas cotas son las que hacen al modelo más ocioso del portfolio T6, el California, un camper ideal para viajar pero también para el día a día.

Queda muy poco para que Volkswagen Vehículos Comerciales lance una nueva versión, o mejor dicho restyling, de la sexta generación del T6. Los cambios respecto al anterior modelo no fueron destacables pero dieron en el clavo en cuanto a diseño se refiere y se apoyaron en la aparición de nuevas tecnologías. Los nuevos grupos ópticos LED son un ejemplo, con ellos el frontal del Bulli se afila y junto a los embellecedores cromados de la parrilla consiguen un look deportivo pero sofisticado.

La firma alemana lo tenía complicado. Debía desarrollar un camper actual sin perder la esencia del modelo original, de ello dependía su éxito. Para mostrar ese respeto por su pasado, los diseñadores han rescatado detalles clave que evocan a ese furgón pequeño y redondeado que los hippies adoptaron como propio allá por la década de los 70-80’s. Uno de los más obvios es la carrocería bicolor, un extra nada barato que en nuestro caso combina el Blanco Candy y el Gris Indio Metalizado (1.905 €). Este mix es más lujoso que desenfadado pero no se puede negar que le sienta como un guante. Las llantas de aleación Palmerston de 18 pulgadas (1.775 €) nos confirmaron que estábamos ante un modelo cargado de opciones y extras… no nos faltaría de nada.

La gama Volkswagen California se divide en dos niveles de acabados: Beach (de acceso) y Ocean (superior). Son muy diferentes entre ellas ya que la primera opción solo sirve para dormir y en la tope de gama encontramos todo lo necesario para poder hacer vida en su interior. En el acabado Beach contamos con el sistema de asientos giratorios, cama superior y cama inferior. La unidad probada, en cambio, incorpora los elementos clásicos que hacen del camper un vehículo independiente: cocina, fregadero, nevera y mueble. La calefacción estacionaria llega de serie en ambas pero el equipamiento es notablemente superior en la versión Ocean, como también el precio.

Una vez el cliente decide su modelo de California ideal las posibilidades de personalización son bastante reducidas frente a otros camper recién llegados y los elementos opcionales van subiendo la factura sin miramientos. Mientras firmas como Nissan o el grupo PSA ofrecen modelos al gusto, el Volkswagen California llega montado y listo para ir añadiendo euros al marcador. Por ejemplo, los muebles con acabado White Wood con la ducha exterior son 450 € más y si quieres los asientos tapizados en Alcántara son 1.090 €, un extra que no recomendamos ya que el uso habitual de un vehículo así acabará por poner en peligro ese tejido. Mejor quedarse con la tela Valley de serie que luce nuestra unidad y que pese a ser clara aguantará bien el estilo de vida campista.

Como ya habréis podido comprobar, el concepto Bulli actual dista mucho del viajero con pocos recursos que muchos imaginamos viviendo en un camper. El Volkswagen California Ocean no está disponible para cualquier bolsillo pero a cambio llega cargadito de equipamiento, para que puedas utilizarlo también entre semana. Es grande sí, pero si tienes parking y posibilidades de aparcar allá donde te dirijas su conducción es cosa de niños y tan solo los más entendidos sabrán qué tipo de vehículo llevas así que llamar la atención no será un problema.

VIDA EN SU INTERIOR

Recuerdo asistir al lanzamiento del Volkswagen California, entrar en el nuevo modelo y pensar… ¿Qué ha cambiado? Era complicado ver las diferencias en su habitáculo ya que el mobiliario, las camas e incluso el diseño eran idénticos al T5. Las diferencias residían, principalmente, en el equipamiento tecnológico de la parte delantera como el navegador Discover Media Plus (1.410 €) en la pantalla de 6,3 pulgadas o sistemas de ayuda a la conducción como el asistente de marcha atrás, además de algunos retoques estéticos que se agradecían mucho.

El puesto de conducción es de lo mejor que tiene este California. Estamos ante un furgón y como tal nos sentaremos bastante altos, con buena visibilidad y una amplitud de lo más agradable. El volante esta algo inclinado, como suele suceder en las furgonetas y contamos con dos apoya-brazos que nos irán de perlas durante los largos tramos por carretera. Estéticamente ha mejorado, y mucho, este Bulli. Deja atrás la robustez del modelo más Transporter e incluso se parece a los turismos de la marca, con los embellecedores en color personalizable y un buen nivel de acabados.

Pasamos a la parte más importante, la zona trasera. Como ya he comentado, las diferencias respecto a Californias anteriores son mínimas. Los muebles están situados en la misma distribución y los sistemas (camas, techo, asientos, nevera, calefacción…) se accionan del mismo modo. Los asientos delanteros se giran mediante unas palancas, el techo puede elevarse electrónicamente y estirar los asientos traseros para montar la cama es coser y cantar.

Como estamos ante un California Ocean contamos con el mobiliario en la parte izquierda (mirando hacia el frontal). El fregadero y cocina dan servicio suficiente para hacer cenas (más bien precocinadas) y lavar el menaje sin sufrir por la autonomía del agua con 30 litros de aguas limpias.  Los armarios bajo y la nevera de 42 litros tienen espacio para una compra semanal, dos elementos más que necesarios si quieres vivir una experiencia camper completa, sin pasar por campings ni restaurantes.

En la parte posterior hay más armarios pero ojo, la practicidad será tu aliado en este caso. El espacio para guardar objetos, equipaje y demás enseres no es su mejor baza así que es fácil llevar de más. Por suerte también hay un buen maletero. En este bloque de armarios encontramos la ducha y el hueco para la botella de butano. La alcachofa de la ducha es una solución de lo más práctica en verano para sacarse la arena de la playa o refrescarse pero en pleno invierno lo más importante es la calefacción estacionaria de serie. Ya puedes estar en una pista de esquí, bajo cero, que su sistema de ventilación te mantendrá de lo más calentito y sin necesidad de tenerla al máximo.

El único pero que se le puede encontrar al California es la falta de baño, algo lógico teniendo en cuenta su tamaño. Existen preparaciones que consiguen incluir un WC Químico en la camperización pero siempre acaba perjudicando al espacio interior. Si lo que busca es un vehículo completamente independiente, con ducha y baño interior, el campervan compacto no es la solución. Puede optar por una autocarvana o campers de mayor tamaño como la futura Crafter Camper o Gran California (ya veremos que nombre le ponen), que llegará al mercado en unos meses.

ESPACIO PARA CUATRO

El Volkswagen California está pensado para cuatro personas muy bien avenidas. La cama superior mide 1,50 metros de ancho por 2 metros de largo y gracias al somier es bastante más cómoda que la inferior. Montarla es tan fácil como levantar el techo apretando un botón, un sistema eléctrico colocado sobre la cabeza de los asientos delanteros donde también encontraremos el monitor de la calefacción, la iluminación y la nevera. La cama también se puede empujar hacia arriba y con el sistema hidráulico no pesa nada. Una vez arriba encontramos dos pulsadores de luz LED que nos darán toda la iluminación que necesitamos y si queremos podemos abrir las “ventanas” para ventilar el espacio.

La cama de debajo de 1,20 de ancho por 1,80 metros de largo se monta en cuestión de segundos al estirar los asientos traseros. Como estos asientos tienen costuras e incluso algo de forma, es fácil que la cama se sienta más incómoda que arriba pero la sensación de protección y de aislamiento es mejor. Para contrarrestar esta dureza, Volkswagen ofrece un colchón desplegable para colocar por encima, una solución más que recomendable.

Para poder hacer vida en el exterior, el modelo probado contaba con toldo extraíble. Además, han encontrado una solución de lo más ingeniosa para guardar la mesa y sillas exteriores. Mientras las sillas las encontramos en el propio portón trasero, la mesa está imantada en la puerta lateral. Aprovechamos para solucionaros una duda muy corriente entre los usuarios de campers o autocaravanas: ¿Podemos dormir en cualquier lugar? Sí, siempre y cuando el vehículo este bien aparcado y no se haga uso de la parte exterior (toldo y mesas) de este ni se viertan residuos al exterior. En este caso se considera pernoctar y está permitido por ley.

CONDUCCIÓN

Empezábamos esta prueba hablando sobre su motor 2.0 TDi de 204 CV y una afirmación: No hace falta tanto motor. Con los caballos pasa como con las pulgadas de la televisión, nunca están de más pero pueden resultar contraproducentes en algunos casos. En el caso concreto del Volkswagen California tener un bloque así nunca es negativo (pesa casi tres toneladas) pero es innecesario teniendo en cuenta el estilo de viaje que se realiza con él.

El confort en vías rápidas es exquisito, con una insonorización muy conseguida y un tarado de suspensiones con recorrido pero sin llegar a ser blando. Eso facilita mucho el paso por curva en carreteras de montaña pero  no debemos olvidar que llevamos mucho peso tras nosotros, el balanceo aparece y es inevitable pero lo hace de una manera controlada. Del cambio automático DSG ya se han dicho muchas maravillas y este caso no iba a ser diferente, si bien hubo momentos de lentitud en tramos más exigentes, se mostró  rápido y eficaz durante toda la prueba.

He podido probar otros California con bloques menos potentes y me decidiría sin dudarlo por el 2.0 TDI de 150 CV, para mí el más equilibrado. Tener 200 CV bajo el pie ofrece algunas ventajas, empuja más sí, pero también dispara el consumo y este es un detalle a tener muy en cuenta cuando acumulas kilómetros.

CONCLUSIONES

El segmento camper está en un momento muy dulce, hay quien vaticina que su crecimiento alcanzará el 30% durante este 2019. Este éxito es un arma de doble filo para Volkswagen. Hasta ahora estaban muy tranquilos, liderando el mercado con el California y la presencia del Mercedes-Benz Marco Polo apenas les asustaba. Las cosas han cambiado, las grandes marcas generalistas como Peugeot, Citroën, Toyota, Ford y Nissan han visto el filón y ya tienen en su portfolio un camper más económico y personalizable.

Pese a la competencia que le ha surgido, el California tiene muchas cosas que ofrecer: Historia, experiencia, equipamiento y un nivel de acabados más elevado. El precio puede ser el gran escollo del comprador pero a cambio adquiere el “mejor camper del mercado”. Un vehículo con muchísimas posibilidades en el mercado de segunda mano y que le asegurará los mejores viajes en pareja, con amigos o en familia.