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Hemos tenido la ocasión de comprobar como el Volkswagen Golf GTI Cabrio dispone de un único corazón, pero de dos almas totalmente diferentes, pero muy compatibles. El Golf GTI Cabrio, cuya carrocería es de sexta generación, ha sido el último modelo lanzado por Volkswagen antes de la aparición del Golf 7. Es el primer GTI de la marca descapotable, y está dotado del motor 2.0 TSI de 210 cv que utiliza la versión cerrada.

El Golf GTI Cabrio, cuya carrocería es de sexta generación, ha sido el último modelo lanzado por Volkswagen antes de la aparición del Golf 7. Es el primer GTI de la marca descapotable, y está dotado del motor 2.0 TSI de 210 cv que utiliza la versión cerrada.

Gracias a la cortesía del Departamento de Comunicación y R.R.E.E. de Volkswagen-Audi España, S.A, hemos podido realizar una prueba muy especial de este Golf, pues tuvimos la ocasión de rodar en el Circuito de Catalunya con el, para ver que realmente este coche, puede llegar a ser muy diferente según el uso que le quieras dar. Si bien podríamos pensar que al ser un cabrio ha sido concebido para disfrutar para ir sin la capota y disfrutar del sol, os podemos asegurar, que dentro de un circuito no se “arruga” ante nadie.

Estéticamente es muy similar a cualquier GTI, en el que podemos ver una deportiva parrilla realizada en forma de nido de abeja, unos paragolpes deportivos, los estribos ensanchados o dos sendos tubos de escape cromados, detalles, que sin duda realzan la estética deportiva de este precioso cabrio. El toque final lo encontramos en las llantas de 18” específicas de los modelos GTI que cuentan con un atreviso diseño.

La línea del Golf descapotado no pasa inadvertida para todas aquellas personas a las que les gustan los cabrios, quizás es mucho más bonito sin capota que con ella. Tan solo 9 segundos, tras presionar el botón que la acciona, pudiéndose hacer en marcha, son los culpables de exhibir tal belleza y de ver un interior que respira deportividad lo mires por donde lo mires, algo típico de los modelos GTI a lo que nos tiene acostumbrado la marca.

VW ha trabajado muy bien en el aislamiento acústico del coche, y ha resuelto los típicos ruidos y crujidos que este tipo de capotas suelen ofrecer, además de ser totalemente estanca.

Quizás y por sacarle alguna pega, podríamos decir que el maletero es algo justo, y que la boca de apertura es algo reducida, aunque con los asientos traseros abatidos se gana bastante capacidad de carga.

En el interior encontramos detalles como un volante deportivo de 3 radios achatado, asientos envolventes, pedales de aluminio o costuras bordadas en color rojo que son algunos de los elementos distintivos de la generación GTI.

El corazón, su motor que mueve con muchísima soltura este cabrio, es el cuatro cilindros 2.0 TSI de 210 cv de potencia, que ofrece nada más y nada menos un par motor de 280 Nm, lo que le garantiza una buena respuesta desde tan solo 1.700 rpm.

VW ofrece dos tipos de cambio para este motor, uno manual de 6 velocidades, o la versión DSG de doble embrague que llevaba el coche que nosotros probamos, y que como ya hemos comentado en alguna otra prueba tiene un comportamiento excelente, no solo en el modo secuencial accionable desde las levas del volante o el mismo selector, sino también en modo automático.

Como es normal, y debido al aumento de peso por el refuerzo en la carrocería, el GTI Cabrio, merma sus prestaciones con respecto al GTI normal, aun así, ofrece una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,4 segundos y una velocidad máxima de 237 km/h. En cuanto al consumo, las cif ras homologadas hablan de 7,6 litros, mientras que en conducción deportiva nos acercamos a los 11/litros, algo muy aceptable, dado que no te sabrá mal consumir combustible para disfrutar de su alma deportiva.

Llegó el momento estelar; entramos en el Golf, ajustamos el asiento, la altura del volante, seleccionamos el modo de conducción Sport de la suspensión adaptativa DCC (que consta de modo Confort y Sport), para conseguir  endurecer el tarado de la suspensión y ponemos la palanca del DSG en modo S para alargar los cambios, y por fin, entramos en la pista.

Tras cruzar la línea del pit lane, salimos catapultados para tomar el final de la recta y sin darnos cuenta y tras pisar a fondo el acelerador, deleitarnos con el sonido del motor, y después de que el cambio DSG cumpla su función a la perfección y engrane las marchas una tras otra, vamos a una velocidad considerable para afrontar la prime ra de las curvas del circuito. Frenamos, reducimos dos marchas en cuestión de milisegundos con las levas, apuntamos con la delantera del Golf, y en ese preciso momento, te das cuenta de que este coche tiene algo especial y que vas a disfrutar mucho tras el volante.

El comportamiento dinámico es impresionante gracias al diferencial electrónico de deslizamiento limitado (denominado XDS) se asegura unos pasos por curva muy rápidos y sobre todo estables.  El tarado de la suspensión es perfecto, y el conjunto motor, cambio y chasis, podemos asegurar que os sorprendería como nos sorprendió a nosotros,  pues es un coche que aun siendo nervioso, ya que para disfrutar de los mejor de el, has de ir “subidito” de vueltas, a la hora de trazar las curvas lo hace como si del mismísimo Golf se tratara, ya que la carrocería para ser un cabrio no se “arruga” ante nada, y le puedes pedir  lo que quieras pues su capacidad de torsión es algo impresionante.

Si acelerar, reducir una marcha y recuperar como lo hace este GTI es una delicia, la mención especial tenemos que hacerla al equipo de frenos, que además de tener un tacto muy bueno, no rebotar cuando pisas a fondo, son insaciables y les puedes pedir mucho trabajo. Tras un par de vueltas al circuito para llevar a cabo nuestra prueba, y dejándolos reposar un poquito, es como si te dijeran “aquí estamos, vamos a por más”.

Terminada nuestra labor en el circuito, y con un sobresaliente por el comportamiento en general del Golf, hicimos la prueba que ya dio una nota de un excelente al Golf, y fue conducir descapotados por una carretera de curvas, con el cambio en modo automático para comprobar su precisión, disfrutando de un estupendo domingo de sol, para llegar a dar un paseo por las playas de Sitges, y tras encontrar un escenario en que hacer posar al Golf, sacar su lado más fotogénico, como si de una bella modelo se tratara.

En resumen, podemos decir, que este coche es una muy buena opción para aquellos amantes de la marca, que estén indecisos entre comprarse un coche deportivo, no olvidando que hablamos de todo un 4 plazas, o un coche cabrio, que les permitirá disfrutar del viento y el sol, pero haciendo, de vez en cuando, alguna diablura tras el volante, pues el Golf GTI Cabrio lo permitirá.

Estamos seguros que la nueva versión «R» de este modelo que se presentará dentro de poco en el Salón de Ginebra, dará que hablar a todos los medios que lo prueben, pues si este Golf, ya va sobrado de motor, chasis y frenos, no queremos imaginar lo que llegará a ser la nueva versión potenciada y un poco más radical.

Agradecimientos
Volkswagen Audi España S.A -www.comunicacion.volkswagen.es
Cars Gallery – www.carsgallerybcn.com