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Sotheby’s celebrará a mediados de este mes una de las subastas de coches de lujo más exclusiva del año y espera superar los 36,5 millones de dólares obtenidos hace un año.

Aunque la corriente ya venía de lejos, el año que nos acaba de dejar ha sido el ejercicio donde mayor presión se ha producido sobre el sector del automóvil y en especial sobre los vehículos más contaminantes. Un sector que sufre una presión legislativa sin precedentes y que intenta encontrar el equilibrio entre lo que las autoridades pregonan, lo que la tecnología actual es capaz de generar y lo que el cliente desea. Un cóctel muy complicado de digerir por el momento.

Sin embargo, hay una parte del sector del automóvil que en lugar de fijar la vista en el horizonte, prefiere mirar hacia atrás. Y normalmente lo hace con mucho orgullo. Los coches de época siguen siendo un refugio para los nostálgicos y uno de los segmentos que no entiende de crisis. A mediados de este mes se celebra en Arizona una de las subastas con más solera del sector, la que promueve RM Sotheby’s. Tres días de frenético negocio en el que sus responsables esperan superar las millonarias cifras alcanzadas el año pasado.

Uno de los pocos Hispano-Suiza que llegaron a Estados Unidos

Porque en la edición anterior se vendieron casi el 90 % de los vehículos expuestos con un volumen de negocio superior a los 36,5 millones de dólares. En el extenso catálogo hay lotes de todo tipo y para todos los gustos. Con modelos de principios de siglo pasado, como un Hispano-Suiza de 1928 que tiene tanta historia como cilindros. Según consta en los registros originales de la fábrica, la elaboración artesanal de este Hispano-Suiza H6C Transformable Torpedo fue encargada por el distribuidor estadounidense Clarke D. Pease, lo que le convierte en uno de los pocos vehículos que viajaron directamente desde España a Estados Unidos y que sólo han recorrido carreteras americanas.

El interior está en perfecto estado

Su primer propietario fue uno de los hermanos Chopitea, herederos de los millonarios negocios de azúcar en Perú. Después pasó a manos de un comerciante de diamantes y de un coleccionista de arte armenio. El coleccionista afincado en California Arturo Keller lo recuperó e invirtió en él una buena suma de dinero para poner en orden su motor, los principales componentes mecánicos y la carrocería. Su actual propietario lo compró en 2013 y también procedió a una amplia restauración. RM Sotheby’s coloca su precio de salida en los 375.000 dólares.

Este Rolls-Royce Phantom V fue encargado por el dictador rumano Nicolae Ceausescu

Dicen que el diseño de la carrocería de este Hispano-Suiza se utilizó en numerosos chasis, incluido el Rolls-Royce que era propiedad de la actriz Marlene Dietrich. Una marca británica que está muy presente en el catálogo de RM Sotheby’s para esta subasta con varios modelos y donde destaca un Rolls-Royce Phantom V, uno de los automóviles más exclusivos y solicitados de los producidos por el lujoso fabricante británico. Su historia es una de las más llamativas del catálogo, porque este modelo fue encargado en 1966 por el dictador rumano Nicolae Ceausescu que no escatimó en extras y encargos para convertir a este modelo en uno de los más lujosos de su época.

Ceausescu lo encargó con todos los extras y alguno más

En su interior posee hasta un habitáculo a medida para mantener el vino refrigerado y aires acondicionados individuales, algo único en su época. Todo ello convirtió a este Phantom V en el más caro que jamás se haya construido. Tras su periplo por Rumanía, el coche acabó en manos de un matrimonio de coleccionistas de Pittsburgh, los Heath, que lo han cuidado desde entonces y que incluso lo prestaron en 1975 al gobierno de Bermudas para que transportara a la Reina Isabel II durante una visita oficial. Su precio de salida es uno de los más altos de la subasta: un millón de dólares.

El Shelby 427 Cobra superará ampliamente el precio de salida

Casi de la misma época que el anterior es otro de los coches con mayor tirón de la subasta. Entre los años 1962 y 1967 se elaboraron unos mil modelos del Shelby 427 Cobra. La unidad que subasta RM Sotheby’s salió de fábrica en 1966 y pertenece a una colección privada. A lo largo de su extensa vida ha pasado por numerosas manos, que lo han cuidado y restaurado de forma minuciosa. Una joya de la carretera que une diseño y potencia en un deportivo creado para volar por el asfalto. Superará sin miedo los 1,45 millones de dólares con los que sale en la subasta.

Este Ferrari 250 GT Coupe Speciale fue un regalo del Rey Leopoldo III de Bélgica a su segunda esposa, Lilian Baels

Un evento en el que están presentes firmas míticas como Ferrari, BMW o Mercedes Benz con varios modelos. Sus seguidores no quedarán defraudados porque están presentes modelos de pura colección, como un Ferrari 250 GT Coupe Speciale de 1957 diseñado por Pininfarina. Un coche ligado desde su creación a la familia real de Bélgica ya que fue un regalo personal del Rey Leopoldo III de Bélgica a su segunda esposa, Lilian Baels, más conocida como la Princesa de Réthy.

Su estado es impecable y su precio en subasta podría superar los 13 millones de dólares

Su marido fue un gran cliente de la marca italiana y ambos disfrutaron de este modelo durante varios años. En los últimos veinte ha estado en manos de un único dueño que lo ha conservado en un estado impecable. Su precio en subasta podría superar los 13 millones de dólares.

BMW 507 Roadster Series II se vendía en 1958 por once mil dólares

El BMW 507 salió al mercado a finales de los años 50 a un precio bastante elevado para la época. Once mil dólares era una cantidad más que exclusiva para aquellos tiempos y lo convirtieron en uno de los coches más lujosos de la época. Un deportivo fabricado a mano que dejó de fabricarse dos años y medio después de su estreno, con 252 unidades vendidas. Este BMW 507 Roadster Series II se puso a la venta un 10 de julio de 1958 y acabó en las manos de su primer dueño, Werner Preis en Dusseldorf.

Dos años duró la restauración de este vehículo

Tras un intenso periplo por Europa, a principios de 2000 el automóvil fue adquirido por el vicepresidente de Microsoft, Rick Thompson que encargó una minuciosa restauración. Un proceso en el que se emplearon dos años. En agosto de 2014 llegó a su actual propietario, que lo pone en venta y espera obtener por él más de tres millones de dólares.

Autor: Juan Cabal (The Luxonomist)