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Audi A4 g-tron

Estamos en un momento, en el que las marcas de coches están apostando por nuevas soluciones para la movilidad. Aunque todo apunta a que el futuro será para los coches eléctricos por las estrictas restricciones que las ciudades impondrán en el futuro, hoy tenemos otras alternativas como los vehículos híbridos de GCN, y en este sentido el grupo VAG ha apostado firmemente por ello.

Audi, en 2013 presento al mundo una variante del Audi A3 Sportback, bajo la denominación g-tron, que entonces equipaba un motor 1.4 TSI de 110CV, y que ofrecía una autonomía de hasta 400 kilómetros, por lo que de forma combinada se podían obtener hasta 1.300 kilómetros de autonomía, sin duda un reto para hace 5 años atrás.

Este vehículo no solo podía funcionar con GNC, sino que podía hacerlo con el combustible Audi e-gas, que no es más que metano producido de forma sintética que Audi fabrica en una planta en Werlte (Alemania), a partir de energía renovable. El GNC es exactamente el mismo gas que se utiliza en los hogares, salvo por la diferencia de que en los motores de combustión este gas funciona a una presión determinada y no debe de confundirse con el GLP o Gas licuado que son derivados del petróleo.

Desde finales de 2017 Audi tiene 3 modelos con esta tecnología disponibles para aquellos clientes que quieran no solo un ahorro de combustible, sino que además quieran ser partícipes de menores emisiones ya que estos motores emiten hasta un 15% menos de CO2, por lo que en la actual gama encontramos al Audi A3 Sportback g-tron, al Audi A4 Avant g-tron (el que ocupa nuestra prueba) y al Audi A5 Sportback g-tron.

En el caso del Audi A3, la motorización de 4 cilindros TFSI de 1,5 litros ofrece 131CV mientras que los A4 Avant y A5, disponen de un motor TFSI de 2.0 litros que rinde un potencia de 170CV. Con estos motores los tres modelos reciben la etiqueta ECO otorgada por la DGT, a la vez que se benefician de un reducción en el consumo del combustible, poder circular por el centro de las ciudades sin restricciones, exención del pago del impuesto de circulación, así como recibir ayudas de hasta el 75% del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica.

El Audi A4 Avant g-tron se convierte en la alternativa familiar más ECO de toda la gama Audi. En lo que a diseño se refiere, el A4 ofrece una imagen dinámica y estilizada, a la vez que elegante pero continuista, algo que parece agradar a los clientes a los que va dirigido pues sigue siendo un super ventas dentro de la marca.

Está disponible en la versión Advanced a un precio de 43.685€ y en la versión S line, la de nuestra unidad de pruebas desde los 45.905€ con un equipamiento de serie muy completo entre lo que cabe destacar los asientos deportivos, climatizador confort de 3 zonas, Audi pre sense city, Audi smartphone interface, llantas de 18”, faros LED, sistema de información FIS con pantalla a color, llamada de emergencia, Audi Parking System Plus o el control de velocidad de crucero, y opcionales como la pintura Azul Navarra, las llantas de 19”, faros Matrix LED, asientos de cuero Napa Fina, paquete deportivo S line, asientos delanteros calefactables, sistema MMI navegación Plus, Audi side assist, sistema de sonido Bang & Olufsen Premium o el Paquete de Asistentes Tour entre otros que elevan su precio hasta unos generosos 58.710€.

El A4 g-tron en apariencia es exactamente igual que cualquier Audi A4, incluso en el interior, salvo por la instrumentación del cuadro de mandos, que dispone de dos indicadores de niveles de combustible, a la izquierda el del CNG y a la derecha el de la gasolina. En el cuenta vueltas, hay un testigo de color verde que nos indica si está funcionando el sistema GNC en ese momento, y en el ordenador de a bordo, podemos ver también los datos de consumo, así como un indicador que nos dice la calidad del GNC que hemos repostado y estamos utilizando, así como un indicador de ambas autonomías.

Ventajas y desventajas del GNC

Durante nuestra prueba llevamos a cabo un repostaje, que fue de lo más curioso en el surtidor que escogimos de GNC. En primer ligar estos surtidores pueden estar o no en una gasolinera, en nuestro caso, estaba situado en una zona industrial a escasos kilómetros del centro de Barcelona. Una vez introduces tu tarjeta de crédito se abren las puertas de forma automática del surtidor en sí, donde está colgada la manguera especial para poder suministrar el GNC. Una vez la introduces en la boca de carga del vehículo, se introduce a presión el gas. La única pega que se le puede sacar a este sistema de abastecimiento es que es algo lento, ya que tuvimos que esperar casi 10 minutos a que cargara los 19 kg de gas que caben en el depósito, frente a los 2-3 minutos que hubiéramos tardado en una gasolinera en llenar el depósito de combustible.

Por el momento la red de estaciones de carga de GNC en nuestro país no está muy expandida, habiendo, según datos de febrero de este mismo año un total de 79 gasineras abiertas y 46 en fase de construcción. En Catalunya, por ejemplo, disponemos de un total de 16, mientras que en Madrid hay 17.

Se prevé que el número de estaciones de carga crezca exponencialmente, por lo que lo ideal sería que en 2020 estuvieran en funcionamiento unas 300 gasineras en toda la Península, para poder dar un correcto servicio a todas las comunidades autónomas. Está claro, que la venta de coches GNC no crecerá si no lo hace el número de gasineras, algo similar a lo que está pasando con los vehículos eléctricos y los puntos de recarga rápida, que todavía son insuficientes.

En lo que a ventajas se refiere, vamos a hacer números. El coste medio del kilo de GNC ronda los 0,96€, por lo que llenar el depósito del A4 Avant nos costaría unos 18€ con los que podrías llegar a recorrer, unos 400 kilómetros, con un consumo medio, a velocidad de crucero claro está, de 5 kg/100 km, por lo que hablamos de un promedio de 4,8€ cada 100 km, sin duda una proeza que por ahora solo mejoran los vehículos eléctricos. En cuanto al consumo de gasolina Audi ha homologado unos 5,6 litros a los 100 kilómetros, cifra que nosotros vimos incrementada hasta los 7,9 litros de media durante nuestra prueba.

En el A4 g-tron disponemos de un depósito de gas natural comprimido que tiene una capacidad para 19 kg, así como uno de 25 litros para la gasolina. Según la marca, con el de gas podemos recorrer hasta 500 kilómetros y con el de gasolina hasta 450 kilómetros, por lo que de forma teórica obtenemos una autonomía total de 950 kilómetros. Durante nuestra prueba con el depósito de gas conseguimos hacer 432 kilómetros, y con el de gasolina 387.

Bajo su capó encontramos un motor 2.0 TFSI adaptado para su uso con GNC, que rinde un potencia de 170CV y dispone de un par motor de 270 Nm, con los que mueve con mucha soltura a un conjunto que lastra 1.665 Kg.

La perfecta asociación a una caja de cambios S tronic de 7 velocidades permite sacar a relucir todo ese potencial, sobre todo si usamos el cambio de forma secuencial alargando así el régimen de giro. Sus prestaciones son discretas, pero a tener en cuenta, pues acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 8,4 segundos mientras que es capaz de lanzarse hasta los 221 km/h.

El Audi A4 Avant g-tron está programado para que arranque con el motor de gasolina, a menos que la temperatura exterior sea excesivamente fría. Una vez nos ponemos en marcha, de forma instantánea cambia al modo GNC siendo esto algo imperceptible para el conductor. Todo este proceso se lleva a cabo de forma automática, por lo que no es preciso pulsar ningún botón, simplemente la transición se hace de forma automática y nos damos cuenta de ello por el testigo de color verde que se enciende en el cuenta revoluciones.

Los depósitos de gasolina y GNC están situados en la parte trasera del vehículo, y comparten la tapa al haber colocado juntas las bocas de llenado. Con la ubicación de los nuevos elementos se elimina la rueda de repuesto a la vez que disminuye la capacidad del maletero desde los 505 litros de un A4 convencional a los 415 litros de esta versión.

En lo que la seguridad de los depósitos de GNC, estos, son sometidos a estrictas pruebas en las que aumentan la presión de estos hasta los 300 bares, siendo la presión de 200 bares la que se usa en los vehículos. Los depósitos están compuestos por cuatro cilindros recubiertos por chapa y acero, y están envueltos por un compuesto formado por CFRP (polímeros reforzados con fibra de carbono) y fibra de vidrio (GFPR) lo que proporciona una gran resistencia de estos.

Para reducir la presión del gas, que en el depósito se encuentra a nada más y nada menos que 200 bares, hay un sistema electrónico que se encarga de reducirla hasta los 5-10 bares, presión que varía en función de la demanda que hagamos a través del acelerador, es decir, cuanto menos aceleremos menos será la presión que necesitemos.

Comportamiento dinámico

Cuando te pones al volante de este coche, no notas nada diferente con respecto a cualquier otro Audi A4 que hayas probado con anterioridad, quizás el sonido del motor con el GNC, nos recuerde al de un motor de tres cilindros, pero sin tanta rumorosidad. La respuesta del motor, así como la dinámica de marcha y conducción, es la misma que podemos encontrar en un A4 con motores gasolina o diésel.

A través del Audi drive Select, que permite escoger entre 5 modos de conducción (Efficiency, Comfort, auto, Dynamic o individual), podemos cambiar sutilmente el comportamiento del coche, para que prime la eficiencia o el dinamismo, ya que la configuración afecta a la sensibilidad del acelerador a la vez que incide en el endurecimiento de la dirección asistida electromecánica y en la gestión del motor, que permite estirar un tanto más los cambios para sacar mayor rendimiento a la parte mecánica.

Conclusión

Tras haber probado el A4 g-tron, opinamos que antes de adquirir un vehículo híbrido enchufable, con el que por el momento se pueden llegar a hacer hasta 60 kms de autonomía en modo eléctrico, nos compraríamos un g-tron, por el coste que supone el hecho de poder conducir hasta 400 kilómetros por un precio de más o menos 18€, contando además con las ventajas que os hemos comentado. ¿Es una alternativa real? Pensamos que sí, ahora bien, se precisan más puestos de carga para tener la garantía de que por ejemplo podrías dar la vuelta a España usando este tipo de combustible, realidad que, por el momento, dado el número de gasineras que hay, no sería posible, aun así, si utilizas tu coche para tu uso cotidiano, esta una opción tangible y económica.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

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