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BMW M6 Competition Packcage

BMW es sin duda una de las marcas con mas prestigio dentro del sector del automóvil, pero, además, es de aquellas marcas, que consiguen hacer “aberraciones” tan maravillosas como el M6 Competition Package.

Todos conocemos al Serie 6, una berlina de la que BMW ofrece tres versiones; coupé, cabrio y l aversión gran coupé que ocupa nuestra prueba, pero que además esconde bajo su capó delantero a uno de los motores más potentes de la marca, un V8 de 4,4 litros que desarrolla nada más y nada menos que 600cv.

Este coche es la clara ofensiva hacia otras “aberraciones”, como lo son el Audi RS7 Performance o el Mercedes AMG S63, que con sus propulsores alcanzan potencias de hasta 610 cv, siendo deportivos con clase, capaces de dar cabida a 4 ocupantes y que pueden utilizarse a diario.

Sus cifras lo dicen todo de este coche, ya que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 4,9 segundos, algo que solo podrías igualar en la marca con el BMW M4 GTS, o bien, los 11,3 segundos que emplea para para pasar de 0 a  200 km/h. ¿Podemos considerar que estos registros son su mejor carta de presentación?

La línea del M6 Gran Coupé es esbelta, a la vez que atlética. Particularmente me gusta más esta versión, que el coupé, principalmente porque las puertas traseras le dan un toque de originalidad a todo el. El frontal, es una declaración de intenciones, pues ya con su mirada nos deja entrever mucho de este deportivo, dónde un faldón delantero con sendas entradas de aire te hace pensar lo que estas tienen que refrigerar.

En la vista lateral, destacan sobre todo las preciosas llantas de 20” pulgadas M, calzadas las traseras con unos neumáticos Michelin Pilot Sport en medidas 295/35/20 que dejan entrever a los discos de freno opcionales de carburo de silicio con las pinzas doradas de 6 pistones M. La trasera, es quizás la parte más delatadora del M6, ya que las dobles salidas de escape separadas por el difusor y el paragolpes específico de esta versión unido al anagrama ///M6 del portón del maletero, nos deja claro lo que tenemos ante nosotros.

Nuestra unidad de pruebas lucia un precioso y llamativo color Gris Spacegrau, en combinación con el techo de carbono y con uno de los interiores más bonitos que he visto en los coches de prensa de BMW, en cuero integral Merino Aragonbraun. Otro de los elementos que combina a la perfección el habitáculo, es el techo tapizado en alcántara color anthrazith.

Entrados en su interior, enseguida se aprecia que la marca con este coche no se “anda con chiquitas”, ya que la perfecta combinación entre materiales y diseño hacen que sea uno de los habitáculos más bonitos que BMW tiene en la actualidad, donde aparte de respirar buen gusto, se respira también deportividad.

Tras el volante deportivo de tres radios, que incorpora las levas para el manejo del cambio de forma secuencial, encontramos dos esferas, que para mi sorpresa y agrado son totalmente analógicas, y digo esto, porque no soy muy amante de las esferas digitales. El cuadro de mandos está orientado ligeramente hacia el conductor, premiando así la ergonomía y la fácil lectura de un entorno donde la fibra de carbono guarnece la consola central.

El head-up display, de serie en este M6, nos ofrece una información específica proyectada en la luna delantera, ideal para conducción deportivo, pues podemos ver representado un cuentarrevoluciones con la indicación de la velocidad y de la marcha que llevamos engranada.

La pantalla de 8,3” es la encargada de manejar todo el sistema de infoentretenimiento, a la vez que el navegador, el teléfono, el increíble sistema de Audio firmado por Bang & Olufsen o los sistemas BMW Connected Drive, que en este caso disponen además de un servicio de Concierge. Desde aquí, también pueden configurarse diversos parámetros del coche, como los Modos M Drive o ver representadas en la pantalla dos esferas que nos indican el par motor y la potencia que estamos utilizando en cada momento.

En la parte más baja de la consola, y rodeado por un panel de fibra de carbono, encontramos el selector del cambio M con drive Logic, a la vez que los botones con los que podemos convertir a este GT en una berlina o en un deportivo en toda regla.

Los asientos delanteros tienen un corte deportivo siendo muy cómodos a la vez, ya que gracias a los numerosos reglajes de los que disponen es fácil acomodarse en ellos, a la vez que te permiten disfrutar de un mansaje con tan solo pulsar un botón. En la parte trasera encontramos espacio para tres ocupantes, aunque la plaza de en medio no es muy cómoda, ya que tiene el túnel de transmisión que es muy voluminoso y resta espacio para las piernas. Las laterales son realmente cómodas y capaces de dar cabida a dos adultos de más de 1,80 metros.

El maletero, no es una de las mejores bazas del coche, pero aún así, tiene una cabida para unos generosos 460 litros, lo suficiente para guarda en él las maletas de la familia.

El precio base del M6 parte desde los 158.000€, si a ello le sumamos el paquete competición (10.860€), los frenos M de Carburo de Silicio (11.240€), el equipo de música envolvente Bang & Olufsen (6.320€), como los extras más significativos, y el equipamiento enumerado a continuación que comprende, control electrónico de la suspensión EDC, acceso confort, cristales confort climático, Concierge Service, TeleServices, receptor DAB, M Asientos multifunción, moldura interiores Carbon Fibre, alfombrillas de Velours, techo de Alcántara, Apple CarPlay, internet, punto wifi, Speed Limit Info, Driving Assistant, surround view, control de distancia de aparcamiento PDC o los faros LED adaptativos entre otros, lo situamos en un precio de casi 200.000€, o lo que es más, un artículo de lujo al alcance de muy pocos.

Ahora que ya os hemos contado la sensación que te inunda cuando entras en su interior, os contaremos lo que oculta bajo el capó delantero, un corazón que bombea a un ritmo frenético ofreciendo uno de los sonidos más bonitos y exclusivos del mundo.

El motor V8 de 4.4 litros TwinTurbo con tecnología Twin Power turbo de BMW, ofrece una potencia de 600 cv y un par motor de 700 Nm desde las 1.500 rpm hasta las 6.000 rpm, lo que se traduce en una entrega de potencia progresiva y brutal durante básicamente todo el régimen de giro. La perfecta combinación de este propulsor, con la caja de cambios de doble embrague M-DCT de 7 relaciones con Drive Logic, hacen que puedas sacarle todo el jugo desde el primer momento, ofreciendo unos cambios rápidos y precisos. Dispone de tres modos de conducción (Effycient, Sport y Sport +), a la vez que del sistema start-stop para mejorar ligeramente los consumos, donde BMW ha conseguido homologar un registro de 9,9 litros a los 100 km, cifra a la que nosotros no nos acercamos durante los más de 500 kilómetros de nuestra prueba, donde conseguimos un consumo medio de 14, 5 litros.

En condiciones normales, el M6 Competition Package, es un Gran Turismo con el que se puede llevar a cabo un a viaje de forma civilizada por autopista, donde ir a velocidad de crucero de 120 km/h te llevará a poder disfrutar del increíble sistema de sonido Bang & Olufsen. Las vías rápidas son el hábitat natural de este coche, que con sus 5,011 mm y una anchura de 1,899 mm traza las curvas con suma facilidad siendo un coche aparentemente noble para conducir.

Ahora bien, si decides adentrarte en una carretera revirada, de curvas ratoneras, ándate con ojo, pues esto es lo más parecido a un GT3 de Circuito. Con el modo Sport o Sport + activados, el M6 se convierte en otro coche. La dirección M Servotronic, se vuelve más directa si cabe, para transmitir mayor sensibilidad al volante y al conductor. Aquí puedes empezar a jugar también con la configuración de la suspensión, que ahora está en su modo más duro, para ofrecer a todo el conjunto un aplomo sin igual a la hora de hacer los cambios de curva.

El sonido, se vuelve embriagador a la vez que aceleras, entre curva y curva, la capacidad de recuperación que tiene este V8 es brutal, literalmente te deja pegado al asiento. El comportamiento dinámico de todo el conjunto es sorprendente, tanto que nos ha recordado al del nuevo Aston Martin DB11 que probamos hace poco. Si tenemos en cuenta el peso de 1.950 kg y el tamaño del M6, es encomiable ver como se mueve en zonas reviradas, donde el coche te anima a ajustar los cambios de peso a la hora de afrontar una y otro curva.

La puesta a punto del chasis, suspensión, así como de un equipo de frenos carbo cerámicos que, aunque opcionales, creo son un indispensable en este coche, todo al unísono te ofrece una experiencia al volante difícil de igualar.  La electrónica juega un papel muy importante en el M6, pues controlar 600 cv en un solo eje no es “moco de pavo”. El MDM (M Dynamic Mode), permite si lo desconectas que la trasera se deslice de forma controlada a la salida de las curvas más cerradas, ahora bien, has de tener mucho tacto con el acelerador, de lo contrario, podrías llegar a ver la zaga en un intento de adelantarte, aun teniendo cuidado, es fácil ver como la luz del control de tracción se enciende continuamente a la salida de las curvas si decides acelerar de forma contundente.

Una de las cosas que nos hubiera encantado que sonara más, es el motor. Con el modo Effycient activado, suena como un M6 convencional, sin grandes pretensiones, pero, cuando activas los modos Sport o Sport +, el sonido se amplifica ofreciendo un rugido típico de los motores V8 de BMW, que te sacan al piloto que llevas dentro.

Nuestra conclusión, es que el M6 Competition Package, es una de aquellas aberraciones como ya hemos dicho al inicio de la prueba, a la que las marcas saben sacar provecho, y menos mal que están ahí, pues clientes tienen, aunque la mayoría seguro se conformarán con un M6 convencional que con sus 560 cv ya da para mucho, pero al final, la exclusividad es algo que está al alcance de pocos, y en BMW lo saben muy bien.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • BMW Group Prensa
  • Fotografías: Cristóbal Arjona

Fotografías: Cristóbal Arjona