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Nunca una marca ha querido hacer una demostración tan abismal del compromiso que tiene por la denominación de sus modelos, y CUPRA así nos lo demuestra, en este caso con el CUPRA Terramar, que recibe el apellido del mítico Circuito ubicado en Sitges, el Autodróm de Terramar, dejando patente así ese sello Made in Spain, aunque este modelo se fabrique fuera del país.

Para aquellos que no lo conozcáis, el Autódrom es un circuito oval construido en 1.923 y que en la actualidad está en desuso a espera de recibir una licencia para llevar a cabo un ambicioso proyecto que lleva ya gestándose desde hace más de 10 años.

CUPRA ha presentado con el Terramar su propuesta más ambiciosa para consolidarse en el segmento SUV compacto premium de Europa, recibiendo el testigo del CUPRA Ateca.  Tras el éxito del Formentor, la marca española se pone otra vez en posición de ataque con un vehículo más grande, tecnológicamente avanzado y con una clara orientación dinámica, aunque veremos a lo largo de la prueba, si así es.

Nuestra unidad de pruebas se corresponde con la versión tope de gama híbrida enchufable: el Terramar VZ e-HYBRID de 272 CV, siendo quizás de la gama la más orientada a obtener un perfecto equilibrio real entre eficacia en ciudad y deportividad en carretera, sin renunciar a la practicidad, claro está. Al final, es un vehículo polivalente que se sitúa por encima del Formentor en lo que a tamaño y polivalencia se refiere.

El Terramar es el SUV más grande de la gama CUPRA hasta la fecha y está construido sobre la plataforma MQB Evo del Grupo Volkswagen, siendo esta la isma base que utilizan por ejemplo sus primos el Volkswagen Tiguan o el Skoda Kodiaq. Cuenta con dimensiones que le dan no solo mayor presencia sino también algo más de habitabilidad que a un Formentor, ya que talla 4,50 m de largo, tiene una anchura de 1,86 m y una altura de 1,58m.

La familia mecánica que comprende toda la gama del Terramar, contempla tres líneas: microhíbrida (eTSI), híbrida enchufable (e-HYBRID) y gasolina pura (2.0 TSI). La versión de acceso es el 1.5 eTSI de 150 CV con sistema de 48 V y etiqueta ECO, mientras que las  variantes PHEV se ofrecen en 204 y 272 CV con etiqueta CERO, mientras que por encima encontramos  las opciones 2.0 TSI de 204 y 265 CV, siendo esta última la única en equipar el sistema de tracción total 4Drive.

COMBINACIÓN MECÁNICA

Esta versión que hoy probamos combina un motor de gasolina de 177 CV con un propulsor eléctrico de 85 kW, lo que se traduce en una potencia conjunta de 272 CV y 400 Nm de par. La batería neta tiene 19,7 kWh, lo que permite homologar entre 112 y 121 km de autonomía eléctrica, una cifra sobresaliente en el segmento PHEV y muy útil para un uso diario en modo cero emisiones. En lo que a prestaciones se refiere, es capaz de hacer el  0 a 100 km/h en 7,3 segundos y lanzarse hasta una velocidad máxima de 215 km/h.

La batería de 19,7 kWh de esta versión es lo bastante generosa como para cubrir muchos trayectos diarios en modo eléctrico, siempre que el usuario disponga de puntos de carga en casa o en el trabajo. En corriente continua (50 kW) la recarga del 10 al 80 % se realiza en alrededor de 26 minutos, mientras que en alterna a 11 kW el tiempo se aproxima a las dos horas y media para una recarga completa.

DISEÑO ROBUSTO Y DEPORTIVO

A primera vista, el Terramar ofrece un diseño contundente, quizás es un aspecto que al CUPRA Ateca le faltaba, pues poco difería del SEAT del que provenía. El frontal incorpora la llamada “nariz de tiburón”, un capó prominente y una parrilla de tamaño contenido que otorgan una imagen poderosa, subrayada por una firma lumínica con tres triángulos, marca de la casa, y los faros CUPRA Matrix LED.

En la vista lateral el Terramar combina volúmenes robustos con líneas tensas y una caída de techo que no sacrifica demasiado la practicidad. Destacan las llantas de las llantas de 20” calzadas con neumáticos en medida 255/40/20  que dejan entrever el potente equipo de frenado.

La zaga, dispone unos pilotos en los que encontramos de forma retroiluminada la denominación del modelo, y que está unidos por una tira LED que recorre todo el capó en la que encontramos también retroiluminado el logo de CUPRA, dando una sensación de anchura más extrema a esta parte del coche, mientras que el difusor y los elementos inferiores confieren un aspecto más atlético.

HABITÁCULO DEPORTIVO PERO SOBRE TODO TECNOLÓGICO

El habitáculo luce el sello de la casa y al que nos  han acostumbrado ya, con materiales buenos y que además recurren a un diseño muy acertado. En el caso del Terramar, vemos como todo está orientado a merced del conductor, ya que toda la parte central está a su plena disposición, dejando muy bien marcado el espacio del copiloto.

El volante achatado con levas, los asientos tipo baquet y las costuras en color cobre subrayan la identidad deportiva, siendo este el color que encontramos también en otros elementos como los tiradores de las puertas o los deflectores del sistema de climatización. Entre las opciones para la tapicería, destacan materiales sostenibles como la Dinamica y SEAQUAL Yarn, un tejido que se obtiene a partir de plásticos recuperados del océano.

En el apartado tecnológico, el Terramar equipa una pantalla central de 12,9″ para infoentretenimiento, un cuadro de instrumentos digital de 10,25″ y un Head-Up Display que proyecta la información en el parabrisas. Este interfaz incluye una barra de aplicaciones mejorada, widgets y controles de climatización integrados en la pantalla y es compatible con Apple CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica, mientras que el sonido ha sido encomendó a un sistema firmado por Sennheiser.

El Terramar ofrece espacio real para tres adultos en las plazas traseras, destacando además que la plaza central, y no pasa lo mismo por ejemplo en un Formentor, que es  sorprendentemente amplia, además la banqueta puede desplazarse hasta 15 cm, lo que permite modular la cota entre habitabilidad y el volumen de maletero. En las versiones no híbridas, el maletero puede alcanzar hasta 642 litros con un doble fondo,  mientras que en esta versión PHEV la ubicación de la batería bajo el piso, reduce algo el espacio.

DINÁMICA URBANA Y RUTERA

En ciudad el Terramar es un SUV cómodo, además, con una autonomía cercana a las 120 kilómetros en modo 100% eléctrico se convierte en una opción muy racional para aquellas personas que buscan un vehículo de estas características para uso diario con el compromiso de la eficiencia y como no la Etiqueta ECO de la DGT.

Proseguimos nuestra prueba por autovía y autopista, en la que nos demuestra que es un fiel viajero, ofreciendo incluso consumos con ambos motores de forma combinada de entorno a los 5,7 litros a los 100 kms, cifra que no está nada mal.

Llegamos a una carretera de curvas, para comprobar que tal su dinámica de conducción, y aquí, tenemos que decir que quizás el aumento de tamaño con respecto a un Formentor le penaliza un poco, además en esta versión el hecho de ser un PHEV con el aumento de peso que conlleva con respecto por ejemplo a una versión térmica.

Equipa la nueva generación del Control de Chasis Adaptativo (DCC), que cuenta con amortiguadores de doble válvula, combinada con una suspensión deportiva que deja el coche 10 mm más bajo, y una arquitectura de eje delantero optimizada, que proporciona un tarado más acertado. Aún asi si bien es cierto que es un SUV que afronta la entrada en la curvas con decisión y control le penaliza lo anteriormente expuesto, pero para aquellos que no busquen un PHEV muy deportivo no deja de ser una muy buena opción para disfrutar de una buena carretera revirada.

La recuperación de energía en las frenadas mediante la función blending y el servofreno eléctrico contribuyen a una respuesta de frenada muy consistente, la verdad es que a diferencia de otros coches híbridos el sistema de frenado actúa desde el inicio del recorrido del pedal de freno algo que nos ha gustado mucho.

Ofrece los modos de conducción Comfort, Performance, CUPRA (específico de las versiones VZ) e Individual, y entre ellos se modos modifica el tacto del acelerador, la asistencia de la dirección y la gestión del chasis a través del DCC. En el modo CUPRA, que puede activarse con un pulsador directamente desde el volante, la respuesta es más directa y firme, mientras que en el Individual se pueden personalizar varios parámetros a gusto del conductor.

En lo que a seguridad activa y pasiva se refiere, el Terramar ofrece un amplio elenco de asistentes avanzados, entre ellos el control de crucero adaptativo con mantenimiento de carril, frenada de emergencia automática con detección de peatones y ciclistas, la monitorización del ángulo muerto o el útil asistente de tráfico cruzado trasero entre otros.

PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

En CUPRA Terramar está disponible desde los 39.862€ para la versión de acceso que se corresponde con el 1.5 eTSI de 150 CV, mientras que nuestro Terramar VZ e-HYBRID 272 CV parte en unos muy generosos 51.010€ con una dotación de equipamiento muy amplia, a la que si le sumamos opcionales como el color exterior Dark Void (1.100€), llantas de 20” (990€), sistema de sonido Sennheiser (590€), techo panorámico (1.430€), asientos delanteros calefactados (380€) o el sistema de Navegación con CUPRA Connect, incrementamos la factura hasta los 57.880€.

CONCLUSIÓN

El CUPRA Terramar VZ e-HYBRID 272 CV nos ha gustado, pero no más que su homónima versión del CUPRA Formentor o el CUPRA Leon, de los que tenemos muy buen recuerdo. Quizás nos encaja mucho el diseño del coche, pero al final nos encanta la dinámica de conducción y aquí es donde vemos que aun siendo el sucesor del CUPRA Ateca aquel era muy fino y preciso. Quizás cuando probemos la versión VZ 2.0 TSI de 265CV cambiemos de opinión, así que hacemos una llamamiento a la marca para no prolongarla en el tiempo.

Escrito por, Miguel Angel Solá

AGRADECIMIENTOS

  • CUPRA
  • Fotografías: @cristobalarjonafoto

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