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Febrero de 2018 será recordado en la historia del automóvil, y sobre todo en la historia de SEAT, pues fue cuando dieron luz a un proyecto llamado CUPRA, con la fiel intención de promover a los modelos más deportivos de la marca con una marca que fuera totalmente independiente, y lo han conseguido.  

Desde entonces, hemos visto como el CUPRA Ateca, el primer coche fabricado en solitario, por así decirlo, se ha consolidado con uno de los SUV compactos más deportivos de nuestro mercado, estando a la altura de importantes rivales como el Audi SQ2 o el BMW X2 M35 i.

CUPRA nos ha dejado ver en las pasadas ediciones del Salón de Ginebra al Formentor, y en la de Frankfurt al Tavascán, lo que nos hace pensar que van muy enserio a la hora de crear una división de coches no solo exclusiva, sino con una imagen y un diseño rompedor como así han demostrado estos dos prototipos.

Volviendo al Ateca CUPRA que hoy ocupa nuestras líneas, es la tercera vez que tenemos ocasión de poneros a su volante, por lo que hoy, os contaremos como funciona fuera del asfalto, porque en ese terreno ya os hemos contado que a día hoy, y como opinión personal es una “M A Q U I N A”, un SUV deportivo como hay pocos dentro de su segmento capaz de sacarle los colores a otros de mayor potencia. Es por ello por lo que, para esta prueba, hemos decidido sacarlo de su hábitat natural para comprobar que tal va cuando ha llovido, y el barro amenaza a los neumáticos de carretera, así como que capacidad tiene para afrontar alguna que otra trialera, donde claro está, el sistema de tracción integral 4Drive de SEAT es su mejor aliado.

El CUPRA Ateca mantiene las mismas líneas y dimensiones del Ateca convencional, es decir 4,36 metros de largo, 1,84 de ancho, 1,61 de alto y una batalla de 2,63 metros, pero luce una estética exterior con multitud de detalles claramente deportivos que lo identifican como a un deportivo en toda regla.

Para aquellos neófitos en la materia de lo que puede o no hacer un todo caminos, fuera del asfalto, existen una serie de medidas con respecto al coche, que son las que permiten afrontar todos los obstáculos que puedas encontrarte en la montaña, como bien podría ser un rio, una trialera o una rampa. Es por ello, que a continuación y a modo de glosarios os vamos a explicar que significa cada una de ellas.

ALTURA MINIMA AL SUELO: Es la altura más baja de la parte mecánica del coche, como podría ser el diferencial o el cárter, y además es la única medida que condiciona al resto. En el caso del CUPRA Ateca, la altura mínima al suelo es de 20 cm.

Es muy importante conocer esta medida cuando se circula por una pista forestal por ejemplo en la que hay rodadas y conduces por ellas con los neumáticos un tanto hundidos, ya que podríamos tocar con la panza del coche en el badén formado justo en medio de estas rodadas, o bien, rozar con la vegetación existente, a riesgo de que entre ella pudiera haber oculta alguna piedra o roca que dañaran los bajos del coche.

ANGULO DE ATAQUE: Es el ángulo entre la horizontal y la superficie de la pendiente a la que nuestro vehículo puede subir sí que la parte delantera del coche o los bajos frontales toquen con el suelo. Hay elementos que influyen en esta medida, como la carga del coche, los neumáticos, que en el caso del CUPRA Ateca al ser de carretera tienen un perfil muy bajo o incluso el hecho de que los paragolpes de esta versión al ser muy deportivos sean un tanto más grande lo normal para mejorar la refrigeración del motor. El del CUPRA Ateca es de 20,6º.

ANGULO VENTRAL: Es el ángulo que nuestro vehículo es capaz de sortear sin que cualquier tipo de obstáculo toque los bajos en la parte central del coche. Por ejemplo, a la hora de afrontar una rampa en descenso sería el ángulo que quedaría formado entre la rampa y el coche. El del CUPRA Ateca es de 14º.

ANGULO DE SALIDA: El formado entre la horizontal y la pendiente más inclinada de la que podemos escapar sin tocar con el paragolpes trasero en el suelo. Aquí también existen variables como la carga del coche, el perfil de los neumáticos y la presión de estos o por ejemplo el uso de la bola de remolque. El del CUPRA Ateca es de 25,5º.

DISTANCIA ENTRE EJES: Quizás esta sea una de las medidas que mejora favorece al CUPRA Ateca, pues los coches que disponen de una “batalla” corta son más adeptos para el uso offroad. Por así decirlo, el Ateca sería mas adepto para hacer rampas y trialeras que su hermano mayor el Tarraco, ya que disfruta de una medida de 2.63 mts.

PROFUNDIDAD DE VADEO: Es la medida de la profundidad a la que podríamos someter al coche  la hora de vadear un río, charco o riachuelo sin que este se quedara parado, por que le entrara agua por el tubo de escape o bien se mojara el motor, así como los componentes eléctricos que lo componen.

INCLINACION MÁXIMA: Como su propio nombre indica sería el grado máximo de inclinación al que podríamos someter al CUPRA Ateca sin que este tendiera a volcar lateralmente. Desconocemos en este caso la medida de este SUV, pero en otros similares, y en algún curso de conducción siempre nos han indicado que entre 30 y 35º se encuentra el límite.

Destacar, además, que, haciendo esta maniobra, y dejando el coche inclinado, podemos abrir una puerta, lo que nos permite ver la calidad de construcción del coche, ya que de la misma forma que se abre sin impedimentos se puede volver a cerrar. Teniendo en cuenta que en esta “pose” el coche sufre un grado de torsión elevado, es aquí donde se ve si el chasis ofrece un buen ajuste o no.

El corazón que anima al CUPRA Ateca, y que es el que permite que sea tan divertido tanto dentro como fuera del asfalto, es un motor de cuatro cilindros, 2.0 TSI que desarrolla una potencia de 300 CV a 6.500 rpm con un par máximo de 400 Nm disponible entre las 2.000 y las 5.200 rpm. Sus prestaciones son a tener muy en cuenta, pues gracias a su mecánica es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,2 segundos y de lanzarse hasta casi 250 km/h.

Este motor está asociado únicamente a una caja de cambios DSG de siete velocidades y al sistema de tracción total 4Drive de SEAT, que dispone de un diferencial Haldex de quinta generación encargado de transmitir par a las ruedas delanteras en un inicio, y se apoya en el eje trasero cuando es imprescindible para conseguir así mejor tracción. El cambio, por su parte, ofrece unas transiciones perfectas y rápidas, y la única pega, es que aun funcionando de forma secuencial el solo salta de marcha si te aproximas a la zona de corte de inyección.

En lo que a consumos se refiere, CUPRA ha homologado unos discretos 7,4 litros a los 100 km, cifra a la que difícilmente te acercarás si quieras en conducción deportiva, pues se puede duplicar con mucha facilidad. Ahora bien, en autopista, con el modo Comfort activado y a velocidad de crucero, puedes conseguir consumos entorno a los 8,5 litros sin problema alguno.

EL CUPRA Ateca dispone dentro del selector de modos de conducción Drive Profile de 5 opciones, entra las que encontramos los modos Normal, Sport, Cupra, Individual, Offroad y Snow, cada uno de ellos pensado para ofrecer una experiencia de conducción totalmente diferente sea cual sea el terreno por el que circulamos. De estos modos vamos a destacar el funcionamiento de los modos offroad, donde básicamente se actúa sobre el control de tracción ofreciendo un reparto de par de hasta un 50% sobre cada eje de forma permanente para garantizar así una excelente motricidad sea cual sea el firme por el que conduzcamos, además de activarse de forma automática el control activo de la velocidad de descenso, lo que facilita las maniobras de bajada de pendientes sobre terrenos que no sean firmes frenando de forma automática a todo el conjunto.

Con el modo Snow activado, el coche se prepara para una mínima adherencia, por lo que este modo es ideal para la nieve o el hielo, actuando sobre al acelerador, haciendo que el tacto del pedal sea menos sensible, e iniciando el arranque en segunda velocidad dando además la sensación de que el reparto de par entre ejes estuviera bloqueado por un diferencial central.

Para nuestra prueba offroad con el CUPRA Ateca escogimos diferentes escenarios, a la vez que como podréis ver en las fotos, tuvimos suerte de encontrar agua en nuestro camino. Cabe destacar, que en aras de no dañar las preciosas llantas de 19” de nuestra unidad de pruebas, así como de no poner en riesgo a los neumáticos de perfil ultra bajo, y ocasionar un pinchazo fortuito, nuestra prueba estuvo un tanto contenida, pues aunque el CUPRA Ateca sea SUV, no es un todo caminos al uso, y por ello, adentrarnos más de lo que ya hicimos en algún que otro terreno, posiblemente hubiera traído sus consecuencias, algo que quisimos evitar, aun así, salió airoso de todas las maniobras que llevamos a cabo tras el volante, gracias a sus diferentes modos de conducción así como por su sistema de tracción integral.

Su escasa altura al suelo de 20 cm no ayuda mucho, pues deja expuestos elementos como los paragolpes o las taloneras de las puertas, aun así y como se puede apreciar en nuestras fotos te dan juego para hacer alguna que otra peripecia al volante. Una cosa que sí hemos echado de menos ha sido en la instrumentación offroad que se puede ver proyectada en la pantalla táctil de la consola central, donde solo podemos ver una brújula y el grado de giro de las ruedas, hubiera estado bien que aquí contáramos con también con un altímetro y un inclinómetro.

Una vez más, me declaro fan del CUPRA Ateca, no solo por su empaque deportivo  por un comportamiento dinámico impresionante, como ya os hemos comentado en las pruebas que hemos llevado a cabo anteriormente, sino también por su versatilidad. Hacía tiempo que no nos poníamos al volante de un SUV que nos diera una satisfacción tan global como la de este coche.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • SEAT
  • Fotos: Miguel Angel Solá