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Nos encontramos frente a unos de esos coches a los que nosotros denominamos “demenciales”. A esos modelos a los que a las marcas les encanta sobre dimensionarlos a la vez que, sobre potenciarlos para conseguir, lo que Mercedes ha hecho con el GLA 45 4MATIC.

Por decirlo de alguna manera, este coche, igual que el AMG A 45 4MATIC eran los de acceso a la gama AMG, en breve, pues acaba de ser presentado en la recién celebración del Salón de París, hemos podido ver ya al AMG A 35 4MATIC.

En este caso, la estrella que luce bajo el capó delantero es un motor de 4 cilindros de 2.0 litros turboalimentado que derrocha una potencia de nada más y nada menos que 381CV del que más adelante os hablaremos en más profundidad. Si a esto le sumamos el empaque aerodinámico de esta versión, el resultado es lo más parecido a un híbrido entre un SUV del segmento C y un hothatch, pero con unas connotaciones deportivas que saltan a la vista.

El GLA recibió una actualización en 2017, desde que fuera introducido en el mercado en 2014, lo que aporta a esta versión un empaque más dinámico para el exterior gracias a la aportación de un nuevo paragolpes frontal, los faros LED High Performance, un splitter con unas tomas de aire más generosas, así como un nuevo alerón para el techo, el difusor que integra las dobles salidas de escape o las llantas de 20”. Los retoques que se han llevado a cabo en cuestión de estética han sido también para mejorar la aerodinámica del GLA, que precisa de mayor carga aerodinámica para mejorar su comportamiento a altas velocidades.

De la misma manera que por fuera vemos que este GLA es un AMG en toda regla, en el interior pasa lo mismo, donde encontramos un volante deportivo tapizado en piel y alcántara con pespunte en color rojo, así como unos pedales en acero inoxidable, cuadro de mandos AMG, asientos deportivos semi backets y unos difusores de aire que disponen de unos aros en rojo.

Algo que nos ha encantado es ver como todavía este GLA se resiste al uso del cuadro digital, prevaleciendo dos marcadores con agujas reales, una de ellas para el velocímetro y otra para el tacómetro, que se encuentran dividas por una pequeña pantalla TFT que muestra información del ordenador a de abordo, así como sirve de apoyo a la pantalla de la consola central de estilo flotante en medida de 8” desde la que se maneja todo el sistema de infoentretenimiento, a la vez que el navegador o el sistema de sonido, y en la que se puede ver representados unos útiles indicadores deportivos que nos muestran la potencia utilizada y el par motor utilizados, así como la temperatura del radiador y del aceite del motor.

En el túnel de transmisión el AMG, junto al logo de Affalterbach, encontramos el selector del cambio, así como el Dynamic Drive, así como un botón que nos permite seleccionar el modo de funcionamiento del cambio entre automático o secuencial.

El selector de modos de conducción (Dynamic Drive), permite escoger entre 4 modos preseleccionados (Comfort, Sport, Sport + e Individual), siendo opcional un quinto denominado RACE que forma parte del paquete AMG Dynamic Plus y que es el complemento ideal para uso en circuito, ya que integra un diferencial autoblocante mecánico para el eje trasero, así como la suspensión adaptativa y el control vectorial de par.

Todo y que estamos frente a un SUV, la posición de conducción es muy correcta y no vas en posición muy elevada, lo que propicia la conducción deportiva y a la que es fácil acceder gracias a los diversos reglajes del asiento. En la parte trasera encontramos espacio para tras plazas, aunque realmente sean dos adultos los que puedan acomodarse bien, y por su parte, el maletero ofrece una capacidad de 421 litros en condiciones normales y de 1.235 litros si abatimos los asientos traseros.

En lo que a equipamiento se refiere, encontramos elementos como las cámaras 360º, detector de fatiga, sensor de luces, sistema de llamada de emergencia, acceso y arranque sin llave entre otros. Para poder disfrutar del elenco tecnológico de nuestra unidad de pruebas, es preciso tirar del largo listado de opcionales, que claro, incrementan considerablemente la factura.

En lo que a precio se refiere, el GLA 45 AMG es caro, si lo comparamos con sus más directos rivales., ya que su precio de salida parte en 71.000€, llegando a unos generosos 88.888€ como esta unidad de pruebas.

Como al inicio de la prueba os hemos comentado, bajo el capó encontramos un motor 2.0 de 4 cilindros turboalimentado que desarrolla un potencia de 381 CV a 6.000 r.pm y una par motor de 475 Nm, disponible entre las 2.250 y las 5.000 rpm, lo que se traduce en una fuerza de empuje descomunal, prueba de ello son los 4,4 segundos que precisa para pasar de 0 a 100 km/h. Destacar además que es el 4 cilindros más potente del mundo, al que le siguen el del Volvo S60 y V60 Polestar con 367 CV, el Ford Focus RS con 350 CV o el del Porsche 718 Cayman S con 320 CV.

La velocidad a la que es capaz de lanzarse esta bala es de 250 km/h, ahora bien, para aquellos que puedan disfrutar de la Autobahn, pueden adquirir el paquete AMG Dynamic Plus, en cuyo caso, esa cifra se podrá ver incrementada hasta unos generosos 270 km/h.

Que la marca haya conseguido homologar un consumo de 7,4 litros en un motor como este es toda una proeza, a la que tu seguramente, no llegarás, sobre todo si decides sacar a relucir todo el potencial de su motor. En autopista es fácil ver en el ordenador de a bordo, a velocidad de crucero cifras de entre 8,2 y 8,8 litros a los 100, ahora bien, si decides convertirte en un piloto de rallyes, este consumo puede verse triplicado con suma facilidad.

Este propulsor está asociado a una caja de cambios automática SPEEDSHIFT DCT AMG de doble embrague y 7 velocidades, que ofrece no solo unos cambios rápidos sino precisos, siendo imperceptibles en conducción normal, pero contundente si lo haces con las levas que encontramos tras el volante que permite su uso de forma secuencial. Las reducciones que ofrece este AMG van acompañadas de unos petardeos que merece la pena escuchar por el sistema de escape deportivo opcional, cuyo coste es de casi 1.000€.

Para transmitir la potencia al asfalto, encontramos el eficiente sistema de tracción integral AMG Performance 4MATIC, que ofrece un reparto de par variable en función de la necesidad de conducción, llegando a un equilibrado reparto del 50/50, siendo este un elemento clave con el que todo el conjunto ofrece un paso por curva que te hace sentirte como a un piloto. En condiciones normales, este sistema envía toda la potencia al tren delantero.

Otro de los elementos claves para poder sacar un rendimiento óptimo a todo el conjunto son sus frenos de discos perforados de 350 mm situados en el tren delantero y de 330 mm en el tren trasero, que dejan entreverse a través de los radios de las llantas de 20” calzadas con unos neumáticos en medidas 235/40/20. Estos frenos son bastante infatigables tras el uso continuado por ejemplo al conducir como hicimos nosotros durante unos 17 kilómetros seguidos en un puerto de montaña, donde experimentamos las sensaciones que ofrece este pequeño AMG.

Gracias a un conjunto que brilla por su excepcionalidad, formada por la apuesta a punto del chasis, amortiguación y mecánica, este coche es un verdadero devorador de curvas, ofreciendo además un aplomo y un guiado perfecto. El sistema de tracción 4MATIC, es el encargado de hacer que la potencia se entregue a ambos ejes de forma controlada, aunque si abusas del acelerador a la salida de las curvas, veras como la trasera empieza a insinuarse.

Para ello, el control de estabilidad cuenta con tres programas de funcionamiento: activado desactivado y modo Sport Handling, encargado de posponer la entrada de este control lo que facilita una mayor entrega de par al eje trasero para permitir ligeros deslizamientos.

Han sido muchos los SUV o compactos que han pasado por nuestra redacción, entre ellos, rivales mencionados anteriormente, o incluso SUVs de talante deportivo como el desaparecido Audi RS Q3 que podría ser un claro rival para este coche. Si tuviera que escoger entre el Clase A o este GLE en esta versión, me quedaría con este, por la polivalencia que ofrece, además de que porque me parece que ofrece un comportamiento más equilibrado en conducción deportiva.

Sin duda alguna, la perfecta simbiosis entre Mercedes y AMG, hacen que puedan construir coches como estos, que son sensacionales y de carácter muy deportivo a la vez que te permiten los puedas conducir a diario sin la necesidad de tener que ir con cuidado con los bordillos o los badenes como en otros deportivos.

¿Qué es una alternativa cara?, si, lo sabemos, pero debes tener en cuenta una cosa, que estas al volante del cuatro cilindros más potente del mundo, y eso, claro está, tiene un precio.

Escrito por, Miguel Angel Solá

AGRADECIMIENTOS

  • Mercedes España
  • Ajuntament de Sant Martí Sarroca
  • Fotografías: Cristóbal Arjona