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Que los monovolúmenes ya no están tan de moda versus los SUV es algo que todos sabemos, de hecho, ¿tu mismo te plantearías comprarte uno? El Mercedes Clase V, es mucho más que una simple furgoneta, ya que podríamos decir que es un turismo grande y tan representativo como bien podría ser un Mercedes Clase S.

Las cifras de ventas del Clase V en 2019, del que se vendieron un total de 2.750 unidades en nuestro país, son un fiel reflejo de que por lo menos en esta casa, los monovolúmenes no están de capa caída sino, más bien al alza. Cabe destacar también, que todas esas ventas no han sido a particulares, y que muchos de estos Clase V estarán destinados a empresas que los harán servir para trasladar pasajeros y directivos, pero también a familias que buscan un vehículo con capacidad para hasta 8 pasajeros sin renunciar además a tener un buen maletero.

El nuevo Clase V está disponible en tres carrocerías, la compacta (4,90 metros), la larga (5,14 metros) y la extralarga (5,37metros), que están disponibles en las versiones de acceso denominadas RISE desde los 48.765€ y 49.560€ para la más larga en la versión 220d de 163CV. Dentro de los acabados disponemos de tres líneas diferentes, Avantgarde, Exclusiva y AMG la que se corresponde con nuestra unidad de pruebas cuyo precio de salida para el 300 d es de 77.077€ a los que tenemos que sumarle los opcionales como el color Gris Selenita metalizado (1.559€), paquete asistencia a la conducción (1.785€), paquete aparcamiento 360º (1.900€), accionamiento eléctrico para las puertas traseras (1.044€), cristales tintados en negro (544€), Tempmatic para las plazas traseras (1.018€), Thermotronic (840€) o el asistente de tráfico entre otros elementos que incrementan el precio hasta unos generosos 85.200€.

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Su diseño no pasa desapercibido, más todavía después de que en 2019 recibiera un facelifting, en el que lo más destacable es el morro, que cuenta con detalles exclusivos para las líneas de acabado Rise, Avantgarde y Exclusiva, donde una gran parrilla conforma básicamente la delantera del Clase V, y que en el caso de la línea AMG además dispone de un diseño diamantado, que junto a los faros de nuevo diseño enfatizan más si cabe su rediseño.

En la vista lateral destacan las llantas de 19” AMG calzadas con unos neumáticos en medida 245/45/19 para ambos ejes, que forman parte del acabado que lleva su nombre, en el que también encontramos unos disco de frenos sobredimensionados, a la vez que la carrocería rebajada en 15 mm. Quizás la zaga es la que menos cambios ha tenido con respecto a la versión anterior, donde prácticamente se han respetado todos sus elementos.

Acceder al habitáculo del Clase V es como entrar en cualquier turismo de la marca, donde el ambiente premium prevalece, ante todo. Los materiales utilizados, así como el diseño sobrio del salpicadero, conforman un espacio en el que pasarte largas horas al volante es una tarea más que apetecible. Tras este, encontramos un cuadro que todavía no es digital, ya que por el momento la Clase V no recibe las dobles pantallas de los turismos, aunque desde el próximo mes de marzo será posible solicitar como un extra el sistema de inteligencia artificial MBUX que podrá manejarse mediante una nueva pantalla táctil, ya que la de ahora no lo es.

El puesto del conducción es muy agradable a la vez que ofrece una sensación de gobierno total, por la posición que ofrece el asiento con respecto al volante, donde vas por encima de este, lo que te permite ver muy bien que pasa en la delantera y los alrededores. El espacio de las plazas delanteras es sumamente generoso, lo que se traduce en un confort extremo para pasar largas horas al volante, como bien podría ser el chófer de una multinacional, o para llevar a cabo un largo viaje.

Para el interior del Clase V, se ofrecen diferentes configuraciones que pueden variar entre las 5 y las 8 plazas ya que la parte trasera es totalmente modulable pudiendo escoger entre opciones 2+2+3, 2+3+3, 2+3 o 2+2+2, aunque la más racional por así decirlo sea la de nuestra Clase V, 2+2+3. Opcionalmente los asientos traseros y con un sobre coste de 4.391€ pueden ser individuales y con las mismas funciones que encontraríamos en un Clase S, es decir con reglaje eléctrico completo, masaje, calefacción y ventilación. Todos estos asientos además permiten una modularidad interior impresionante, ya que podemos desplazarlos longitudinalmente en función del espacio que podamos precisar del maletero, podemos quitarlos o bien incluso podemos hasta girar en sentido de contra marcha el asiento del copiloto, o bien, dejarla sin asientos para tener una capacidad de carga que nada tendría que envidiar a su hermana la Vito.

El acceso a esta parte del Clase V se hace mediante dos puertas laterales que se abren con accionamiento eléctrico (opcional), lo que facilita la entrada y sobre todo la salida sobre todo cuando aparcas en batería. Viajar en las plazas traseras es una sensación única ya que te olvidas por completo de lo que está pasando en el exterior para disfrutar de todo lo que ocurre en el interior, donde la combinación entre confort y habitabilidad es llevada a otro nivel.

La compra de este tipo de vehículos claramente está ligada a tus necesidades, es decir, en el caso de un Clase V, será o bien por motivos profesionales, o por una cuestión de necesidad de espacio, bien para poder viajar con una muy buena capacidad de carga o bien por qué no tenías TV en casa y tienes 6 hijos, sea cual fuere la necesidad este Mercedes cumple con su cometido.

El propulsor de nuestra Clase V es una novedad introducida con la renovación llevada a cabo a inicios de 2019, hablamos de un motor de 4 cilindros con la denominación MO 654, de 2.0 litros que rinde una potencia de 239 CV y un par motor de 530 Nm disponibles entre las 1.600 y las 2.400 rpm, asociado a una caja de cambios 9 G-Tronic de última generación con la que es posible sacar un rendimiento óptimo ante cualquier circunstancia de conducción a la vez, que optimizar el consumo, quizás no para llegar a los 5,9 litros que la marca homologa, pero si a unos 7,9 de media durante nuestra prueba. La tracción está encomendada al sistema 4MATIC, lo que es una garantía total para conducción en cualquier superficie sea cual sea su estado a la vez que te permite salirte del asfalto por pistas si decides utilizarla como complemento a tus deportes de montaña, aunque quizás para eso, podrías optar por un Marco Polo.

El nuevo Clase V solamente está disponible con el mismo motor de 4 cilindros y 2.0 litros para todas sus versiones, con potencias que oscilan entre los 163CV de la versión 220d y la más potente que se corresponde con la versión 300d, a la espera de la llegada de una versión 100% eléctrica no habrá más variantes que estas, ni siquiera al menos por el momento de una hibrida.

La sensación que tienes al volante del Clase V es la de ir en un turismo, aunque en una posición de conducción más alta. El sistema de suspensión del Clase V está heredado de los turismos de la marca, lo que se traduce en un confort sublime, haciéndote incluso pensar algunas veces que no llevas una furgoneta entre manos sino una berlina de gran tamaño, sensación que además se enfatiza, si decides en algún momento adentrarte en alguna carretera revirada de montaña, donde el Clase V ofrece un paso por curva muy bueno, quizás hasta me atrevería a decir que hay SUV’s mastodónticos que no giran tan plano ni con tanto aplomo.

El motor por su parte ofrece sus 530 Nm de par de una forma tan progresiva que a cualquier régimen tienes una respuesta inmediata, bien sea para adelantar como para afrontar una carretera revirada con subidas. Mercedes a través del selector de modos de conducción nos propone dos modos, Confort y Sport, que la verdad sea dicha no aportan mucho en un vehículo de estas características, pues entre uno y otro no hay muchas diferencias que sean notables a la hora de conducir.

Sus prestaciones son acordes a su motorización y segmento, siendo capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 8,5 segundos y de lanzarse cómodamente hasta los 214 km/h, aunque en nuestro país esto es impensable, estamos seguros de que aquellos puedan disfrutar del Clase V por la Autobahn lo agradecerán.

Para concluir diremos que el Clase V, nos ha parecido una clara alternativa a un SUV mastodóntico si lo que buscas son más de 5 plazas a la par que capacidad de carga y confort, ya que esta furgoneta te ofrece todo esto, a la vez que todo lo que la marca proyecta en sus turismos. Sin duda un compañero de viaje ideal, que además está fabricado en nuestro país, en la planta que Mercedes Benz tiene en Vitoria, de la que han salido más de 222.222 unidades (cifra que celebraron en diciembre de 2019) desde que en 2014 comenzó allí su producción junto a la línea de fabricación de sus vehículos comerciales.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

 

 

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