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El proyecto «El Biotop» destaca como una innovadora iniciativa de restauración marina, única en su tipo, al devolver una montaña subacuática compuesta de rocas de carbonato cálcico a su entorno original en el Mediterráneo, después de haber sido extraídas hace millones de años. Esta montaña se encuentra ahora en las aguas frente a la costa de Torredembarra, Tarragona, tras haber sido redescubierta en una cantera a 15 kilómetros de la costa. El esfuerzo de su restitución ha permitido no solo crear un nuevo hábitat para diversas especies marinas, sino que ha transformado el área en un punto clave para la investigación marina y la conservación ecológica.

Colaboración y apoyo institucional

El proyecto ha ganado apoyo de diversas instituciones tanto públicas como privadas, entre las cuales se destaca la colaboración de BMW Group España, que ha brindado su apoyo al proyecto Natural Art Reef. Esta iniciativa también cuenta con la colaboración del Port de Torredembarra y ha sido respaldada oficialmente por la Generalitat de Catalunya a través de la Consejería de Medio Ambiente, además de contar con el visto bueno del Ministerio de Transición Ecológica. La participación de estas entidades ha sido crucial para el desarrollo y consolidación del proyecto, cuya misión no solo es ecológica, sino también educativa y recreativa.

BMW Group España ha jugado un papel fundamental al aportar 10 arrecifes artificiales o «Biotopos» al proyecto, los cuales sirven para delimitar y balizar la montaña subacuática, además de crear refugios y áreas de proliferación para diversas especies marinas. Estos arrecifes ayudan a fomentar la biodiversidad y permiten la observación de procesos naturales en un entorno controlado y protegido.

Características y biodiversidad de «El Biotop»

La estructura del «Biotop» está compuesta por aproximadamente 40.000 toneladas de carbonato cálcico, cubriendo una superficie de 90 metros de longitud, 60 metros de ancho y 22 metros de altura. Estas dimensiones han permitido la creación de un hábitat marino donde ya se albergan más de 250 especies diferentes, un logro significativo para la restauración de la biodiversidad en la región. Este entorno ha comenzado a atraer a diversas especies marinas, generando un ecosistema diverso que sirve como un espacio de refugio y reproducción para peces, crustáceos y otras formas de vida marina.

Centro para la investigación científica

Uno de los aspectos más destacados del proyecto «El Biotop» es su papel como plataforma de investigación científica. Este ecosistema ha permitido la observación de comportamientos y fenómenos que antes no se habían documentado en el Mediterráneo. Un ejemplo de esto es la interacción mutualista entre el pez luna (Mola Mola) y la chopa (Spondyliosoma cantharus), que ha sido registrado por primera vez en este entorno. Esta relación simbiótica entre especies no solo es de gran interés científico, sino que subraya la importancia de los arrecifes artificiales como hábitats donde pueden desarrollarse interacciones complejas.

Otro caso de estudio ha sido el del mejillón, cuya presencia en la zona había disminuido drásticamente en las últimas décadas. Sin embargo, gracias a las condiciones favorables creadas por el «Biotop», esta especie ha comenzado a repoblar la zona, lo que supone un avance importante en la restauración del ecosistema. Además, se ha documentado el crecimiento de la gorgonia *Eunicella singularis*, un coral blando característico del Mediterráneo, que actúa como formador de hábitats y que ya se está reproduciendo en el arrecife, aportando un refugio esencial para numerosas especies.

Resultados y monitoreo del ecosistema

El proyecto ha generado resultados impresionantes en su primer año. Se han observado más de 250 organismos diferentes en la estructura, y se han identificado 147 especies de especial interés para la conservación, clasificadas en tres categorías: bioindicadores, especies comerciales y especies protegidas o amenazadas. Entre las especies bioindicadoras se destacan el coral *Eunicella singularis* y el briozoo *Pentapora fascialis*, que son esenciales para evaluar la salud y la calidad ambiental del entorno marino.

La protección de especies comercialmente valiosas ha sido otro logro importante, ya que la prohibición de la pesca en la zona ha permitido la reproducción y el aumento de cefalópodos como el pulpo (*Octopus vulgaris*), el calamar (*Loligo vulgaris*) y la sepia (*Sepia officinalis*). Además, se han registrado especies amenazadas y en peligro de extinción, como la raya obispo (*Aetomylaeus bovinus*) y el atún rojo (*Thunnus thynnus*), lo que convierte al «Biotop» en un refugio crucial para la preservación de la biodiversidad.

Educación, recreación y futuro del proyecto

El proyecto «El Biotop» no solo tiene un impacto ambiental, sino también educativo y recreativo. Hasta la fecha, más de 2.000 buceadores han tenido la oportunidad de explorar esta montaña subacuática, lo que ha fomentado el turismo sostenible en la región. Natural Art Reef también lidera un proyecto de ciencia ciudadana, donde los buceadores y visitantes pueden participar en la recolección de datos científicos, lo que hace que la información esté accesible para el público general en un futuro próximo.

Además, las escuelas locales están recibiendo formación y sensibilización sobre la conservación marina, lo que promueve una mayor conciencia sobre la importancia de los ecosistemas marinos. Este esfuerzo educativo se está expandiendo a más municipios, ampliando el impacto positivo del proyecto a lo largo de la costa catalana.

 

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