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Maserati estrena SUV, y lo hace con una propuesta atractiva y muy deportiva, que ha alcanzado el equilibrio perfecto entre la versatilidad, elegancia, rendimiento e innovación con un claro objetivo: que quien viaje en él, sienta que cada día es excepcional.

Tras el lanzamiento del Levante en 2016, este nuevo modelo, toma de nuevo el nombre de un viento, en este caso uno que nace en el Mediterráneo y que sopla del noreste, siendo frecuente en las regiones central y adriática. La marca del tridente inició esta tradición hace casi seis décadas con el legendario Maserati Mistral, el primero que recibió un nombre asociado a un viento.

Si el Grecale supone para la marca lo que el Levante ha supuesto en ventas, en breve se convertirá en un éxito comercial, ya que era un coche muy esperado, de hecho, se ha tardado dos años en presentar por culpa de la pandemia. Este SUV llega en un momento dulce y de transición para la marca, que está emergiendo hacia un futuro proceso en la que la electrificación de sus modelos tomará gran protagonismo, de hecho, en 2023 será el primer Maserati 100% eléctrico en una versión que pasará a llamarse Folgore que estará dotado de una batería de 105 kWh con una autonomía que superará los 500 kilómetros, ofreciendo hasta 800 Nm de par motor y una potencia cercana a los 500CV.

El Maserati Grecale está disponible en tres versiones dentro del configurador de la marca, GT, Módena y Trofeo. Las dos primeras dotadas del motor de 4 cilindros con 300 y 330CV simultáneamente y la última, que cuenta con el propulsor del Maserati MC20, el V6 Nettuno, pero en este caso con 530CV y un par motor de 620 Nm, todas ellas con un equipamiento específico que puede verse ampliado gracias a un amplio abanico de opcionales.

Su precio de partida es de 81.050€ para la versión GT, 96.100€ para Módena y de 129.200€ para la versión Trofeo. Las tres versiones ofrecen un alto nivel de equipamiento, al que nosotros sumamos opcionales como los cristales tintados, Paquete de Asistencia al conductor Plus, pintura exterior Grigio Lava, el sistema de cámaras de visión o las llantas de 20” que periféricas que incrementan el precio hasta los 91.000€.

DISEÑO SINGULAR PERO CONTINUISTA

Con una talla de 4,85 metros, una distancia entre ejes de 2,9 una anchura de 1,98 y una altura de 1,67, el Grecale es un SUV grande, de hecho, es solamente 20 cm más corto que un Levante. La plataforma utilizada para su fabricación es la denominada Giorgio, utilizada también en el Alfa Romeo Stelvio y Giulia, aunque en el caso de este SUV han decidido extender la batalla todo lo posible dejando así unos voladizos más cortos.

El diseño del Maserati Grecale adopta los principios que hacen inconfundibles a cualquiera de los modelos de la marca, cuyo sello de identidad está presente en una calandra de gran tamaño que además de incorporar el tridente luce 8 lamas en disposición vertical, además de un paragolpes que acoge dos generosas entradas de aire en los laterales dando más sensación de anchura al frontal.

Al fijarnos en la silueta, puede verse el continuo contraste entre la pureza del diseño y la tecnología, prestando mucha atención al movimiento desde el capó hasta la parte posterior para destacar su dinamismo. Aquí destacan las tres pequeñas branquias que vemos en toda la gama Maserati.

En la zaga encontramos una firma lumínica en forma de boomerang inspirada en el Giugiaro 3200 GT que adoptan una característica apariencia Maserati, así como unas dobles salidas de escape encorsetadas en el difusor, aunque lo primero que llama la atención en esta parte del coche es el enorme pilar C que lleva como no, el tridente de la marca en ambos laterales.

HABITÁCULO PREMIUM Y TECNOLÓGICO

Donde el Grecale más se diferencia de sus hermanos, es sin duda en el habitáculo, donde él se respira, además de un ambiente muy premium, un aire tecnológico, gracias al uso de hasta las tres pantallas utilizadas, así como por el reloj digital que encontramos en la consola central, que además de representar la hora, dispone de tres diferentes skins además de mostrar una brújula, un medidor de fuerzas G o un potenciómetro, además de otras animaciones.

El cuadro de mandos, y tengo que decir que lástima, es totalmente digital, y digo esto porque nos encantan las esferas con agujas del Ghibli o el Levante, pero claro está que uno de los encantos del Grecale es la digitalización, precisamente para poder batirse con sus rivales más directos. Está representado en una pantalla de 12,3” que es totalmente personalizable en lo que a vistas se refiere, permite ver el navegador a pantalla completa y se complementa con el Head-Up Display.

Por su parte la pantalla del sistema de infoentretenimiento es panorámica en medida de 12,3” y prescinde de cualquier mando físico. Dispone el avanzado sistema multimedia Maserati Intelligent Assistant (MIA), así como Maserati Connect, lo que convierte a esta pantalla en una prolongación de tu smartphone. Hemos de decir que es tan gráfica como intuitiva, lo que permite una facilidad tremenda para acceder a los menús y a todas sus funciones. El sistema operativo es Android Automotive y dispone de un asistente personal que responderá a nuestras preguntas de forma natural, además ofrece una APP para poder conectarse con el coche, así como conexión para los asistentes Google Home y Alexa de nuestra casa.

Bajo esta encontramos una tercera pantalla de 8,8” denominada Confort, desde la que se controla el sistema de climatización del Grecale, así como para activar la calefacción de los asientos. Los mandos del cambio están situados entre ambas pantallas, en una ubicación un tanto extraña, pero a la que es fácil acostumbrarse.

Las plazas traseras son muy generosas en lo que a espacio se refiere. Los adultos de 1,80 metros como es mi caso disponen de espacio suficiente sin tocar con las rodillas en los respaldos de los asientos delanteros. Por su parte el maletero dispone de 535 litros de capacidad para las dos versiones mild-hybrid y de 570 litros para la versión Trofeo, siendo una de las grandes bazas del Grecale pues es más grande que el de la mayoría de sus más directos rivales.

PROPULSOR POTENTE Y EFICIENTE

La versión que hoy probamos equipa el motor de 4 cilindros y dos con tecnología Mild Hybrid, heredada del Maserati Ghibli y Levante, que rinde 300CV de potencia ay un par motor de 450 Nm, lo que permite acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,6 segundos y de lanzarse cómodamente hasta los 240 km/h y que obtiene la etiqueta ECO de la DGT con todos los beneficios asociados a ella. Está asociado para transmitir la potencia a ambos ejes a una caja de cambios automática de 8 velocidades, así como un sistema de tracción integral a las cuatro ruedas que es común para toda la gama.  

Para garantizar una extraordinaria dinámica de conducción el Grecale estrena el sistema VCDM de control del chasis que controla los movimientos verticales, longitudinales y laterales del coche para corregir cualquier exceso que comprometa su conducción, todo ello a través de los tres modos de conducción que son tres; Confort, GT y Sport, cada uno de ellos pensado para poder dar el mejor rendimiento de todo el conjunto, haciendo que nuestra sensación de conducción sea o la más eficiente y tranquila, como la que podríamos tener en trayectos urbanos, o bien, la que esperas en un Maserati a la hora de por ejemplo abordar un puerto de montaña. La versión Trofeo incorpora un cuarto modo denominado CORSA, siendo este el ideal para entrar con el coche en circuito, pues básicamente lo que hace es desconectar toda la electrónica y dejar que el diferencial autoblocante reparta hasta el 80% de la potencia al tren trasero.

El sistema de suspensiones en la versión de acceso GT, es fija, mientras que en las versiones Módena es variable y neumática en la versión más potente denominada Trofeo. Nuestra versión de pruebas ofrecía un tarado duro, pero confortable, tanto para la conducción en ciudad como en carretera, donde parece abordar la transición entre curvas sin muchos movimientos innecesarios de la carrocería.

La dirección es precisa y directa, algo mítico en un Maserati, aunque dispone de una calibración específica. Por su parte, los frenos que por el momento son en las tres versiones de acero, sin posibilidad de que haya unos de carbono, estos tienen que lidiar con la regeneración de electricidad para recargar la batería que alimenta el sistema Mild Hybrid de 48 voltios.

EN CARRETERA

Nosotros hemos tenido ocasión de poner a prueba el Maserati Grecale GT, la versión que más espíritu urbano, minimalista y contemporánea, con la que recorrimos la ciudad condal de punta a punta buscando diferentes localizaciones para llevar a cabo un shooting para nuestros compañeros de Maserati Barcelona.

En esta prueba urbana, quisimos comprobar cómo se mueve el Grecale entre el tráfico, así como ver el consumo que ofrecía circulando en ciudad, del que tenemos que decir obtuvimos unos generosos 6,2 litros de media en los más de 65 kilómetros que hicimos en este escenario.

Posteriormente, nos llevamos el coche de ruta, por autovía, autopista y carretera, aquí las cifras de consumo se elevaron hasta los 8,6 litros, pero teniendo en cuenta que sacamos a relucir lo mejor del motor de 4 cilindros y sus 300CV.

CONCLUSIÓN

Si en 24 horas hemos sido capaces de alabar el trabajo que Maserati ha llevado a cabo con el Grecale, habiendo probado la versión GT, la de acceso, no quiero pensar, que hubiera pasado si esto lo hubiéramos traducido a tener en nuestro garaje a la versión Trofeo durante 3 o 4 días.

El Grecale nos ha parecido un SUV excepcional, un coche necesario para la marca, para rivalizar con el BMW X3, el Audi Q5 o con su primo el Alfa Romeo Stelvio. Ahora, Maserati tiene un coche premium, con una potente imagen, un interior soberbio, con un diseño italiano y una tecnología a la altura de estos rivales, que muchos ya han pasado por nuestra redacción.

Hemos tenido ocasión de hacer pocos kilómetros con él, pero lo poco que hemos visto nos ha encantado. Es un coche cómodo, dinámica y divertido, y de la misma manera que ya advertimos en su día cuando probamos el Maserati Ghibli Hybrid, el motor de 4 cilindros es más que suficiente para mover con mucha soltura el Grecale, dejándote una sensación única de lo ágil que es y lo bien que se mueve entre el tráfico urbano y en curvas.

En breve os volveremos a contar más sobre este SUV, ya que nuestros amigos de Maserati Barcelona, nos van a ceder otra unidad para poder llevar a cabo una prueba más exhaustiva del nuevo representante de la familia del Tridente.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Maserati Barcelona
  • Fotografías: Cristóbal Arjona

 

 

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