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El GTI 50 Fest es de esos eventos que te cargan de energía, a la vez que de nostalgia y en los que se respire y se vive mucha pasión. Volkswagen reunió en el Circuit de Barcelona-Catalunya más de 1.500 Golf GTI de las ocho generaciones y a no menos de 4.000 aficionados para celebrar los 50 años de uno de los compactos deportivos más reconocibles de la historia.

Bajo un sol intenso y con un calor propio de pleno verano, Montmeló se transformó en un gran punto de encuentro para la comunidad GTI. Familias, niños, jóvenes, propietarios y aficionados llenaron el paddock y la gran explanada del circuito. Vista desde arriba, la concentración parecía un museo al aire libre con filas interminables de Golf GTI de distintas épocas, colores y preparaciones, cada uno con una historia detrás. Esa fue, precisamente, una de las claves del evento.

Al caminar entre los coches, muchos propietarios compartían con orgullo el origen de sus unidades, los años dedicados a conservarlas o el vínculo personal que mantienen con ellas. Más que una exposición estática, el GTI 50 Fest fue una celebración de comunidad, memoria y pasión por el automóvil.

La fiesta del Golf
La jornada, con más de diez horas de actividades, combinó música, gastronomía, simuladores, zona de tatuajes, exposición de modelos especiales y la posibilidad de conducir la gama más deportiva de Volkswagen. También acogió el debut en España del nuevo ID. Polo GTI, el primer GTI 100% eléctrico de Volkswagen, que se fabricará en España.

El momento más esperado llegó al acceder a la pista de Fórmula 1 de Montmeló con el Golf GTI EDITION 50. Esta edición conmemorativa desarrolla 239 kW (325 CV) y 420 Nm de par, acelera de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 270 km/h. Volkswagen lo define como el GTI de producción más potente hasta la fecha, y desde luego le sobran argumentos para convencer.

Rodar con él en el Circuit de Barcelona nos permitió entender esas cifras y datos desde el volante. Al salir del pit lane y encarar la recta principal, el coche gana velocidad de forma majestuosa, como quien no quiere la cosa, como acostumbrado a competir en escenarios tan exigentes como si tal cosa…  pero sin perder esa sensación de control, estabilidad y exquisito bastidor que siempre ha definido al GTI en cualquiera de sus generaciones. La primera gran frenada exige precisión, y después llegan los apoyos largos, las curvas más rápidas y los cambios de dirección de un trazado de 4,657 kilómetros mágico.

En un Fórmula 1 son catorce curvas y una distancia total de carrera de 307,236 km… hicimos alguno menos, pero lo disfrutamos mucho. En ese contexto, el Golf GTI EDITION 50 no se percibe solo como una versión más potente. Lo que transmite es equilibrio, una dirección precisa, tracción a la salida de las curvas y una respuesta inmediata que permite enlazar cada viraje con confianza. En los apoyos más largos, el coche mantiene el aplomo y en las frenadas fuertes, conserva su legendaria estabilidad.

Además, al volver al acelerador, el diferencial delantero ayuda a colocar el coche hacia la siguiente trazada y todo parece más fácil tras cada vuelta completada.

Durante esos minutos desaparecen el calor, el ruido del padecí y la multitud. Solo quedan el sonido del motor, la mirada puesta en el siguiente vértice y la sensación de estar conduciendo una pieza muy especial de la historia GTI de Volkswagen en uno de los grandes escenarios del automovilismo en España.

El GTI 50 Fest dejó una conclusión clara, cincuenta años no es nada para los recuerdos, en el Golf GTI es la demostración de la evolución tecnológica más emocionante para un GTi que sigue siendo mucho más que un coche, es comunidad, una forma de entender la conducción y un icono capaz de reunir a varias generaciones alrededor de una misma pasión.

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