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Si hay una marca que está llegando a todos los públicos esa es Audi, y lo hace con modelos tan “originales” como el Audi A1 Citycarver que hoy ocupa nuestra prueba.  

Es de sabida cuenta que las marcas han apostado por el segmento de los SUV en todos sus variaciones, y Audi ha querido ser de los primeros con este modelo, al que lo ha dotado de una estética un tanto más “campera” que al A1 Sportback para entrar en un segmento en el que apenas podemos encontrar otros coches tan llamativos como el Hyundai i20 o el DS3 Crossback.

El A1 Citycarver, cuyo nombre está compuesto por dos palabras que van con su estilo y filosofía de uso, en el caso de City, porque es un coche urbano y para la ciudad, y en el caso de Carver, porque hace mención a las tablas de skate que se usan para surfear en la urbe. Está basado en la plataforma modular del Volkswagen, bajo la que se fabrican no solo el A1, sino también el Volkswagen Polo, el SEAT Ibiza o el Arona.

Diseño robusto y deportivo

Su diseño está orientado a enfatizar mas si cabe la imagen dinámica del A1 Sportback, donde ahora vemos una imponente parrilla sigleframe en color negro mate, del mismo estilo que sus hermanos SUV más grandes como el Q3 Sportback, una doble entrada de aire sobre esta (el resto de la gama Audi tiene tres), a la vez que cuenta con unos protectores en la parte frontal y trasera para darle ese toque más de todo caminos, aunque al uso no lo sea. En el lateral destacan los pasos de rueda y las taloneras pintadas en color de contraste, así como en la zaga encontramos un paragolples de aspecto más robusto.

También se ha recurrido al aumento de la carrocería en 5cm con respecto al suelo, algo conseguido con un aumento de la suspensión que es 35 mm más larga a la par que con unas llantas de 16” calzadas con unos neumáticos en medidas 205/60/16 y que opcionalmente pueden ser de hasta 18”, como los de nuestra unidad de pruebas.

Gama disponible

En cuanto a las mecánicas disponibles para esta exclusiva versión, encontramos una que se correspondería a la versión de acceso denominada 25 TFSI con un motor tricilíndrico de 1.0 litros y 95 CV asociado a un cambio manual de 5 velocidades, la versión que hemos probado nosotros (30 TFSI) con el mismo motor pero con 116CV y asociada a un cambio S Tronic de 7 velocidades (también puede ser manual), y una tercera opción (35 TFSI) con un motor de 4 cilindros de 1,5 litros que rinde una potencia de 150CV y puede estar asociado de igual forma a una caja de cambios manual o S Tronic.

De la misma forma que en el A1 Sportback, ninguna de las motorizaciones podrán estar asociadas al sistema de tracción quattro, por lo que tendremos que limitar el uso del Citycarver a pistas de tierra, sin el espíritu de adentrarnos más allá de ellas en el barro o la nieve, aunque dicho sea de paso, teniendo en cuenta la agilidad de este coche, con unos buenos neumáticos de invierno se podría hacer un intento. Esto último es más bien un pensamiento propio que una idea.

Comparte medidas con el A1 Sportback convencional, por lo que es capaz de dar cabida hasta 5 ocupantes, en sus 4,03 metros de largo y una anchura de 1,74 metros, entendiendo claro está que en las plazas traseras 3 no podrán ser adultos. Por su parte el maletero disfruta de una capacidad de 335 litros y de 1.090 litros si abatimos los asientos traseros.

Habitáculo premium y minimalista

El minimalismo a la vez que la sensación premium está presente en todo el interior, donde el salpicadero toma gran protagonismo gracias al uso masivo de la tecnología, que está representada por el Audi Virtual cockpit, así como por la pantalla táctil de 10,1” del sistema multimedia MMI de la consola central, desde la que se controla todo el sistema de infoentretenimiento

La posición de conducción es agradable y gracias a esos 5 cm de altura extra con respecto un A1 convencional, vas en una posición algo más elevada. Los asientos deportivos que forman parte del paquete S Line  recogen el cuerpo a la perfección y son muy cómodos para largos trayectos.

En cuanto a las plazas traseras, y aunque esta nueva generación de A1 ha aumentado su distancia entre ejes en 9,4 centímetros, el espacio para dos adultos de 1,80 metros es algo justo, sobre todo con respecto a la posición de las piernas con respecto a los respaldos de los asientos delanteros.

A nivel de equipamiento el Audi A1 Citycarver, tiene básicamente todo lo que le puedas pedir a un coche de estilo urbano, como las diferentes ayudas a la conducción, sistemas de seguridad, equipamiento tecnológico y todo lo relativo a la conectividad. Esta unidad de pruebas al tratarse de un EDITION ONE, cuenta además con un equipamiento específico, entre el que cabe destacar el llamativo color Naranja Pulso en combinación con el techo negro, las llantas de 18”, los faros delanteros y traseros ligeramente tintados, así como un exclusivo equipamiento interior que forma parte del acabado S Line.

De serie encontramos algunos ADAS fundamentales como el aviso de distancia y frenada de emergencia o el aviso de salida involuntaria de carril y dentro de la lista de opcionales hay algunos que encontramos imprescindibles como el  Audi Park Assist (930 €), Asistente de velocidad adaptativo (645 €), los modos de conducción (200 €), Faros LED de 1.150 euros, cámara de marcha atrás (410 €) entre otros.

El precio de salida del Citycarver en su versión de acceso 25 TFSI es de tan solo 24.330€, y el de nuestra unidad de pruebas de 31.230€ a los que sumándole algunos de los extras que os hemos comentado, llegamos a la barrera de los casi 35.000€.

Mecánica resolutiva, eficiente y dinámica de conducción

Bajo el capó encontramos un motor de tres cilindros, de 1.0 litros turboalimentado que rinde 116 CV sobre las 5.500 revoluciones por minuto. Su par máximo de 200 Nm se encuentra entre las 2.000 y 3.500 vueltas y alcanza los 203 km/h de velocidad máxima. El sonido de este motor es inconfundible, siendo un poco rumoroso en frío, algo caracterísitico de los tricilíndricos.

Está asociado a un cambio automático de siete velocidades que responde a la perfección en su hábitat urbanita, buscando mantener los consumos pese a que nosotros durante nuestra prueba obtuvimos una media de 6,9 litros a los 100.

El selector de modos de conducción con esta motorización es algo que quizás no tiene mucho sentido, pues básicamente en cualquiera de ellos (auto, Dynamic, Efficiency e individual) el comportamiento del coche no cambia, quizás tan solo en el modo Sport, es donde se aprecie un poco un tarado más duro de la suspensión, lo que contribuye a una mejora de dinámica, sobre todo si conduces en carretera.

A nivel dinámico es Citycarver se mueve, gracias a configuración de coche urbano con mucha soltura ante cualquier escenario. En la ciudad, es un coche ratonero que te permite moverte entre el tráfico urbano de forma ágil, de igual manera que en carretera, donde y aún no teniendo ninguna dote de coche deportivo, resuelve muy bien el papel en carreteras reviradas con un aplomo y guiado perfecto, gracias a una perfecta puesta apunto del chasis, suspensión y dirección.

Sin lugar a dudas el elemento clave de su compra está en su precio y en su diseño, ya que se sale de lo que es un vehículo urbano convencional, siendo una opción además, para entrar de lleno en el mundo de los SUV’s o crossovers que tan de moda están.

Agradecimientos

  • Audi España
  • Fotografías: Cristóbal Arjona

 

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