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El Audi Q3 ha sido durante muchos años el SUV más vendido dentro de un reñido segmento en el que ahora encontramos otras alternativas como el BMW X1, el Lexus UX o el Mercedes GLA. Es por ello por lo que la marca se ha puesto las pilas, y ha llevado a cabo una nueva generación de este superventas, fabricado sobre la moderna plataforma MQB del Grupo Volkswagen.

Fue en el Salón de Shanghái en 2007 cuando Audi presento un prototipo denominado Audi Cross Coupé quattro. Cuatro años después ese mismo salón vio como ese concept se convirtió en una realidad, que en sus inicios estuvo fabricada en la factoría de SEAT en Martorell con la misma plataforma del A3, el Volkswagen Golf V y el Tiguan.

Esta segunda generación presentada en julio de 2018 es ahora mucho más dinámica en lo que a diseño se refiere, algo que Audi está plasmando en los modelos que está lanzando últimamente. Prueba de ellos es por ejemplo el nuevo Audi Q3 Sportback que tuvimos ocasión de ver en la presentación que se llevó a cabo hace unas semanas en Granada.

El aspecto del Q3 nada tiene que ver con su predecesor, ahora parece que quiere asemejarse al Q8, del que hereda la nueva parrilla single Frame de forma octogonal con lamas verticales. En los extremos de esta parrilla encontramos los nuevos faros con tecnología LED que en opción pueden ser Matrix Led, como los de nuestra unidad de pruebas. El faldón delantero cuenta con dos grandes entradas de aire simuladas en los extremos que enfatizan más si cabe el talante deportivo de este nuevo Q3.

La vista lateral está representada por unos pasos de rueda sobre dimensionados que junto a la línea de cintura que parece unir los grupos ópticos delanteros con los traseros  remarcan su esplendorosa anchura. De serie el Q3 equipa en algunos de sus modelos llantas de 17”, pudiendo de forma opcional equiparlo con unas de hasta 20”.  La zaga está comprendida por unos pilotos que recurren al igual que los delanteros a la tecnología LED, así como por un difusor que da cabida a unas salidas de escapes que no se ven, algo que ahora está muy de moda.

El habitáculo es un compendio entre la tecnología y el diseño, en el que se aprecia un salto cualitativo en lo que a acabados se refiere con su anterior generación. La tecnología toma gran protagonismo, estando representada por el Audi Virtual Cockpit que es de serie (10,25”) y de forma opcional de 12,3”. El volante es una herencia directa de su hermano mayor el Q5, de corte deportivo en esta versión que luce el acabado S line. En la consola central encontramos el sistema MMI  Touch de 8,8” de serie y de 10,1 de forma opcional, desde el que se maneja todo el sistema de infoentretenimiento y que dispone de conectividad Apple CarPlay y Android Auto entre otras muchas funciones.

La zona donde se integra esta pantalla recibe el nombre de Black Panel cuyo diseño se ha inspirado en la parilla single Frame. Ahora, gracias a nuevos acabados es posible como podéis apreciar en la fotos combinar al aluminio cepillado con inserciones de alcántara en diferentes colores, lo que da un toque de empaque más premium y originalidad al salpicadero.

Bajo el climatizador bizona encontramos una serie de botones, entre ellos el Audi Drive Select que nos permite escoger entre 6 modos de conducción predefinidos (auto, confort, Dynamic, individual, Efficiency y offroad), así como el selector del cambio S tronic y el cargador inalámbrico para el smartphone.

Los asientos deportivos que forman parte del paquete S line son muy cómodos y sujetan el cuerpo a la perfección, además disponen de calefacción y de ajustes eléctricos con los que es muy fácil encontrar una posición idónea de conducción. En las plazas traseras encontramos una banqueta muy marcada para dos ocupantes, aunque esté homologada para tres. Gracias al uso de la plataforma MQB, el Audi Q3 ha incrementado su habitabilidad interior, gracias al aumento exterior de 9,7 centímetros y a la distancia entre ejes que ahora es de 2,68 metros. El maletero por su parte gana capacidad, contando ahora con unos generosos 530 litros que pueden verse aumentados hasta unos 1.525 litros si abatimos los asientos traseros que están divididos en secciones 40:20:40. Estos asientos además de poder regularse de forma longitudinal permiten la regulación del respaldo.

La oferta mecánica del Q3 está compuesta por tres de gasolina —35 TFSI de 150 CV, 40 TFSI de 190 CV y 45 TFSI de 230 CV— y dos Diesel —35 TDI de 150 CV y 40 TDI de 190 CV, todos ellos de cuatro cilindros y sobrealimentados. La tracción puede ser delantera en los modelos más básicos o quattro, así como el cambio manual de 6 velocidades o S tronic de doble embrague y 7 relaciones. Existe una versión más potente la del RSQ3, cuyo motor de 5 cilindros en linea ofrece unos generosos 294 CV y 480 Nm de par.

Nuestra unidad de pruebas que se corresponde con la versión 45 TFSI, equipa un motor de 20 litros TFSI que rinde una potencia de 230 CV y dispone un par motor de 350 Nm entre las 1.500 y las 4.400 rpm. Está asociado a una caja de cambios S tronic de siete velocidades con la que es posible sacar a relucir todo su potencial, sobre todo si la utilizas con el cambio secuencial y las levas.

La nueva normativa WLTP ha llevado a dar una realidad de las cifras de consumo, en las que este Q3 con esta motorización homologa unos 8,6 litros a los 100 kms. Durante nuestra prueba, cierto es que en autopista o autovía a 120 km/h es posible acercarse a esta cifra, ahora bien, si decides conducir de forma briosa por una carretera de montaña, es probable que llegues a ver medias de 10,5 litros como fue nuestro caso. Sus prestaciones son acordes a un SUV de este tamaño que lastra 1.650 kg, siendo capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,3 y de lanzarse hasta unos generosos 233 km/h. Siempre que mencionamos la velocidad punta nos olvidamos de que está reservada para las autobahn alemanas o para circuito, claro está.

El confort de marcha que ofrece el Audi Q3 no tiene parangón en su segmento, pues hace gala de ser un gran viajero a la par que puede ser un SUV muy divertido si deseas sacarle partido a esa faceta suya. Las unidades que equipan la línea S line ofrecen un sistema de amortiguación deportiva, lo que unido al aumento de cotas del Q3 se traduce en comportamiento más noble y seguro.

El sistema de tracción quattro es uno de los elementos claves para transmitir los 230CV al asfalto con la total garantía de que cualquier intento de perdida de tracción será apailado por este sistema, al que evidentemente también se le puede sacar mucho partido para conducir por pistas de tierra, el barro o la nieve, aunque no sea un todo caminos al uso, que se ve penalizado también por su escasa altura al suelo.

Nuestra unidad de pruebas parte de un precio  de 53.870€ con un equipamiento de serie muy completo, al que debemos de sumarle los opcionales como la pintura Gris Daytona efecto Perla, llanta de 19”, faros Matrix LED, paquete S line interior, paquete tecnológico, techo panorámico, asientos delanteros con ajuste eléctricos y calefactados, elementos en alcántara interior, asistente velocidad adaptativo o la dirección progresiva entre otros que incrementa su factura hasta los 68.740€.

El nuevo Audi Q3 nos ha dejado muy buenas sensaciones, no solo por el nuevo diseño que enfatiza mucho su carácter deportivo, sino también por el exquisito comportamiento que ofrece en cualquier situación de conducción. No solo es cómodo para viajar, sino que además es rebelde. Como os hemos comentado al inicio de la prueba hace unos días tuvimos ocasión de poner a prueba al Q3 Sportback, y en cuanto a comportamiento dinámico esta versión nada tiene que envidiarle, quizás, la apuesta entre uno y otro pase por el diseño, no por la efectividad.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Audi España
  • Fotografías: Miguel Angel Solá