Hace 5 años Audi revolucionó el segmento de los SUV eléctricos premium con la presentación del Audi e-tron, el que fuera el primer coche eléctrico de la marca, y hoy, lo hace con su buque insignia, el Audi Q8 e-tron.
La familia e-tron por entrar en contexto vio la luz en la competición, con el Audi R18 e-tron Quattro, el que fuera el primer deportivo híbrido en ganar las míticas 24 horas de Le Mans. Posteriormente, Audi dio a luz al A3 e-tron, el primer coche de calle en recibir este apellido y el precursor de la era eléctrica en la marca.
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Este modelo se presenta como una evolución del e-tron original, no solo a nivel estético sino porque también recibe mejoras dinámicas, así como una muy notable mejora de su autonomía, gracias a la adopción de una batería de 106 kWh, frente a la de 89 kWh que equipaba su predecesor.
Está disponible en dos carrocerías, convencional y Sportback, cada una con sus propias características estéticas y de espacio interior. Ahora, la gama se simplifica en tres versiones, todas ellas con tracción total ‘quattro’ y dos niveles de equipamiento: Advanced y S-Line.
La versión que ocupa nuestra prueba es el tope de gama, denominada Q8 50 e-tron quattro S Line, que ha experimentado mejoras en potencia y par motor, alcanzando los 408CV y 664 Nm respectivamente, aunque por encima todavía tenemos a una versión denominada SQ8 Sportback e-tron, dotada de tres motores eléctricos con una potencia conjunta de 370 kW (503CV).
El precio del Q8 e-tron parte en los 89.810€ de la versión de acceso, que se corresponde con la 50 Advanced, y desde ahí incrementamos precios en función de la carrocería y el acabado, según muestra la siguiente tabla:
- Audi Q8 e-tron 50 Sportback Advanced: 89.810 euros.
- Audi Q8 e-tron 50 Sportback S-Line: 95.310 euros.
- Audi Q8 e-tron 55 Sportback Advanced: 100.010 euros.
- Audi Q8 e-tron 55 Sportback S-Line: 105.510 euros.
- Audi Q8 e-tron 50 Advanced: 87.310 euros.
- Audi Q8 e-tron 50 S-Line: 92.810 euros.
- Audi Q8 e-tron 55 Advanced: 97.510 euros.
- Audi Q8 e-tron 55 S-Line: 103.010 euros.
Nuestra unidad de pruebas parte en los 95.310€, con un equipamiento excelso, al que, si le añadimos extras como el Paquete Black, Paquete Premium, Color exterior Marrón Madeira Metalizado, Asientos deportivos Plus, Retrovisores exteriores virtuales o el sistema de sonido Bang & Olufsen, incrementamos notablemente la factura hasta unos muy generosos 121.000€.
DISEÑO CONTINUISTA PERO CON CARÁCTER
A nivel de diseño, este SUV es bastante más atractivo que el e-tron, y son significativos sobre todo en el frontal, que ahora presenta la parrilla Singleframe cerrada, pero que dispone un sistema de lamas eléctricas activas, en la que además preside el logo de la marca. Los faros Matrix LED están unidos por un marco, lo que acentúa la anchura del Q8 y en el paragolpes encontramos dos sendas entradas de aire encargadas de refrigerar a los frenos.
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En la vista lateral destacan las dos tomas de carga que encontramos en las aletas delanteras (la del copiloto es opcional), así como la caída del techo estilo coupé en esta versión Sportback, lo que hace que la vista de todo el conjunto sea más deportiva que en la versión convencional. Los retrovisores virtuales, son otro de los elementos que destacan en esta vista. Mientras que en la trasera encontramos los grupos ópticos unidos por una tira led y un discreto difusor.
Su diseño no es por casualidad, ya que en Audi lo que han querido conseguir es mejorar la cifra del coeficiente aerodinámico con respecto al e-tron, en este caso encontramos un CX de 0,24, lo que mejora por ende el consumo y como no, la autonomía.
Las medias del Q8 e-tron no varían con respecto al e-tron, así que encontramos una talla de 4,91 m de largo, 1,94 m de ancho y 1,63 m de alto, medidas que conforman un interior para 5 ocupantes que cuentan con espacio suficiente en todas y cada una de las plazas.
HABÍTACULO PREMIUM Y CON MATERIALES SOSTENIBLES
En el habitáculo es dónde menos cambios encontramos. Sigue siendo un interior minimalista, premium y muy tecnológico, gracias en parte al uso de las tres pantallas. Una de 12,3” para el cuadro de mandos que es totalmente personalizable en cuanto a vistas e información mostrada. La segunda pantalla de 10,1” se corresponde con el sistema de infoentretenimiento y la tercera es para controlar el sistema de climatización o introducir datos para búsquedas en la navegación con escritura natural. Destacar que encontramos conexión con Apple Car Play o Android Auto sin cable, lo que nos permite utilizar además funciones de nuestro querido smartphone.
En la parte más baja de la consola central encontramos el selector del cambio y un generoso hueco para guardar cosas.
Los asientos deportivos que forman parte del acabado S line, son cómodos y recogen el cuerpo a la perfección sobre todo en los apoyos laterales. En la parte trasera encontramos espacio para tres ocupantes que disponen además de un sistema de climatización propio.
Volviendo al tema de los retrovisores virtuales, es difícil acostumbrarse a ellos. En la parte superior del panel de las puertas encontramos una pantalla en la que se proyecta lo que captan las cámaras exteriores, pero no dan la suficiente sensación de realidad y perspectiva que un retrovisor convencional. Eso sí, tienen la ventaja que no se empañan y en el caso de que llueva no restan visibilidad.
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El maletero es bastante generoso, y ofrece 569 litros de capacidad con una boca de carga bastante grande. Si abatimos los asientos la capacidad de carga crece hasta unos muy generosos 1.637 litros, al que se le suma uno en la parte delantera, bajo el capó siendo el espacio ideal para guardar los cables de carga.
BATERÍAS Y MECÁNICA
Su batería de 114 kWh bruto y 106 kWh neto prometen una autonomía de hasta 576 kms según el ciclo WLTP, está colocada en el centro del coche lo que haga que este disponga de un reparto de pesos del 50-50.
Audi ha mejorado mucho el proceso de carga con el Q8 e-tron, permitiendo potencias de hasta 170 KW frente a los 150 KW anteriores, lo que se traduce que en apenas 30 minutos podamos efectuar una carga de hasta el 80% de la batería lo que ya te permitiría hacer un buen viaje en condiciones sin tener que preocuparte por los tiempos de carga.
La recarga en corriente alterna es de 11 kW, siendo el tiempo de carga de hasta 9 horas y 15 minutos o de 4 horas y 45 minutos para el caso de cargar a 22 kW. El puerto de carga se encuentra en el lazo izquierdo del coche frente a la puerta del conductor, pero de forma opcional se puede optar por una segunda boca para el otro lado pero que solamente podrá utilizarse con una conexión tipo Mennekes llevando a cabo cargas lentas en corriente alterna.
Todas las versiones del Audi Q8 e-tron y de igual forma que el resto de eléctricos de la marca, incorporan de serie la función Plug & Charge, que permite la autentificación automática del vehículo en las estaciones de recarga compatibles y su activación con tan solo conectar el cable de carga, realizándose la facturación de forma automática.
Este coche equipa dos motores, situados uno de ellos en cada eje, por lo que ya tenemos aquí al infalible sistema de tracción Quattro. Su potencia es de 300 kW o lo que es lo mismo 408CV, suficientes para mover con muchísima soltura a un conjunto que lastra 2.585 kg, a ello contribuye su cifra de par motor de 664 Nm. En lo que a prestaciones se refiere, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,6 segundos y de lanzarse cómodamente hasta los 200 km/h.
DINÁMICA ACERTADA
La dinámica de este SUV ha mejorado mucho con respecto al e-tron, sobre todo en carreteras sinuosas, donde el otro acusaba, por un lado, movimientos de la carrocería por su tamaño y sobre todo por la flacidez del esquema de suspensiones que en esta versión ha mejorado y mucho. Si bien ambos coches son dos 10 para viajar, por el alto grado de confort que pueden ofrecer, este nuevo Q8 se presenta como una opción un tanto más rígido en aras de ser un tanto más deportivo.
Aborda las curvas con una facilidad pasmosa y eso en parte es gracias a una dirección precisa, directa y que transmite lo que pasa en ambas ruedas al volante con una precisión milimétrica. Los modos de conducción de los que está dotado este SUV juegan un papel fundamental, pues cambiar por completo la configuración del coche. Encontramos un total de 7, de los que dos de ellos están destinados claramente para el uso offroad. Modos, que funcionan al unísono con la suspensión neumática que como hemos comentado ha sido afinada para este modelo, lo que permitiendo tener lo mejor de dos mundos; la rigidez suficiente para conducir de forma deportiva y la suavidad para poder llevar a cabo un viaje sin acusar rebotes innecesarios.
Tras el volante encontramos sendas levas con las que podemos jugar mientras conducimos, y son las encargadas de cambiar el modo de la frenada regenerativa y la retención del Q8, llegando casi a poder conducirlo a modo de one pedal, siendo esto un acierto sobre todo para la ciudad.
CONCLUSIÓN
Hemos tenido ocasión de poner a prueba a todos los modelos 100% eléctricos de Audi, desde el Audi RS e-tron GT, pasando por el Q4 e-tron o el e-tron original, y sinceramente tras el apasionante RS e-tron GT, este es el que más nos ha gustado. Quizás por la sensación de que no parece que lleves entre manos un Q8, sino un SUV más pequeño por lo ligero que es. La única pega que podemos sacarle es quizás la del consumo, ya que es complicado bajar de los 20 kWh, incluso conduciendo a velocidad de crucero por la autopista.
Escrito por, Miguel Angel Solá
Agradecimientos
- Audi España
- Fotografías: Cristóbal Arjona












