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Audi RS6 Performance

Por nuestra redacción han pasado infinidad de coches deportivos, berlinas, biplaza, compactos, SUV y familiares, pero como el Audi RS6 Performance han pasado muy pocos coches. Posiblemente estemos ante la berlina familiar más deportiva y potente del mundo, capaz de sacar una sonrisa al mejor de los papás o mamás a los que les guste conducir sabiendo como no, lo que llevan entre manos.

Dejando de lado los halagos hacia este RS6, porque de no hacerlo, convertiríamos esta prueba en un sinfín de elogios y adjetivos calificativos, os podemos decir como dato muy relevante, y para que advirtáis lo que viene a continuación en nuestra prueba, que este coche tiene tan solo 5cv menos que el deportivo más radical de Audi, el R8 V10 Plus.

Si hacemos un recorrido por la historia de Audi, para saber de donde les viene la idea de crear semejantes bestias familiares, debemos retroceder hasta el año 1994, momento en el que se presentó el primer Audi S6 con tracción quattro y 230 cv. Ocho años después, en 2002, nació el primer RS6 con 450 cv siendo el rival del temido BMW M5, que por aquel entonces era el rey de las berlinas deportivas. Hoy, toda la gama de Audi tiene en su haber versiones S y RS, a excepción del A1 donde solo está disponible la versión S1 y el Q2, que por ahora no dispone de ninguna versión S ni RS, aunque seguro, que no tardará en llegar.

Ahora que ya hemos hecho un repaso por la historia, centrémonos en lo que tenemos aquí, al RS6 Performance. Hay muchas personas que pensará, el despropósito que puede llevar a una marca para fabricar semejante deportivo, por aquello de la conceptualidad, es decir, esto es una berlina. Pero en Audi, saben perfectamente que hay clientes que huyen de los pequeños deportivos que cuestan ser utilizados a diario por muchas razones, entre ellas, la discreción y entre otras la comodidad y capacidad. Por eso este coche tiene razón de ser, y desde luego los de Ingolstad saben muy bien lo que hacen con las versiones RS que tanto éxito tienen.

Nuestra unidad de pruebas era de lo mejorcito que hemos visto en lo que a la configuración de un coche de prensa se refiere. En color Azul Ascari, en combinación con el paquete de carbono exterior, los faros Matrix Led y las llantas de 21” calzadas con neumáticos 285/30/21 son un compendio de elementos específicos de esta versión Performance, que junto a los paragolpes específicos, las taloneras laterales, el marco de la parrilla Singleframe, las tomas de aire delanteras, el alerón del techo, el borde superior del difusor trasero en titanio o las salidas de escape, hacen en conjunto una voluptuosa obra de arte que respira ese aire imponente por los cuatro costados.

Sin duda alguna, el elemento clave de este deportivo, el alma que lo anima, se encuentra bajo el capó delantero. Hablamos de un poderoso bloque V8 de 4.0 litros de cilindrada y dos turbocompresores que derrochan una potencia de 605 cv y 750 Nm de par máximo entre las 2.500 y las 5.500 rpm. Con estas cifras, ¿Qué consigues?, pues nada más y nada menos que una aceleración de 0 a 100 km/h de tan solo 3,7 segundos, si, has leído bien, 3,7 segundos para un peso de 1.950 kilos, cifra a la que por ejemplo su hermano el R8 tan solo rebaja hasta los 3,2 segundos. En cuanto a la velocidad máxima la encontramos limitada en 250 km/h, pero esta limitación puede ampliarse hasta los 280 km/h o los 305 km/h si equipas el paquete Dynamic o Dynamic Plus.

En lo que a consumos se refiere, Audi ha conseguido homologar unos discretos 9,6 litros a los 100 km, cifra a la que nosotros no nos acercamos en ningún momento, ya que nuestra media durante toda la prueba teniendo en cuenta que hicimos un total de 576 kilómetro fue de 17,3 litros. Ahora bien, en condiciones normales, viajando por autopista a 120 km/h, cierto es que puedes conseguir cifras por debajo de los 10 litros, gracias la tecnología COD (Cylinder on demand) que desconecta 4 cilindros para permitir así cifras de consumo ajustadas.

Este motor está ensamblado a una caja de cambios Tiptronic de 8 velocidades con dos modos de conducción D y S y con la posibilidad de utilizarla de modo secuencial desde el propio selector o bien, desde las levas del volante. La tracción para garantizar que los 750 Nm de par no desgarren el asfalto, está encomendada al eficiente sistema quattro de la marca, que reparte la potencia a través de un diferencial central en proporción 40% al delantero y un 60% al tren trasero en condiciones normales, distribución que en función de la adherencia puede ir hasta un 80% al tren trasero.

El habitáculo combina a la perfección materiales como el carbono, la piel o la alcántara dentro de una atmosfera que respira deportividad en toda su esencia gracias al empaque que se respira. Los asientos semi backets, gracias a sus numerosos reglajes, recogen el cuerpo a la perfección, sobre todo en los apoyos laterales. Disponen no solo de calefacción sino de función de masaje y ventilación para los días más calurosos en verano. El tapizado en forma de panal de abeja con el contraste de costuras es un detalle más de lo que Audi puede hacer con sus deportivos a la hora de dotarlos de elementos que los convierten en piezas muy exclusivas.

El volante deportivo RS multifunción tiene un tamaño y grosor excelente y aunque no dispone de la parte inferior achatada como suele ser en los deportivos más radicales de la marca cumple con su cometido a la perfección en conducción deportiva. Tras este, encontramos el cuadro de instrumentos, que para nosotros es el ideal, ya que, aunque nos encanta el Audi Virtual Cockpit, no disponible por el momento en esta versión, las agujas nos gustan más, y aunque se vea ya un poco desfasado con respecto a otros modelos de la marca, cumplen a la perfección con su cometido, ofreciendo toda la información necesaria para conducir el coche de un solo vistazo.

La pantalla de 8” que emerge de la consola central para nuestro parecer ya resulta algo anticuada en lo que a representación de gráficos se refiere y en cuanto a la navegación. Desde aquí se maneja todo el sistema de Info entretenimiento a la vez que algunos parámetros de configuración del coche. Se echa de menos alguna información de los parámetros de entrega de potencia o par motor que estamos utilizando, por ejemplo.

En la parte más baja de la consola, y bajo el climatizador encontramos el selector del cambio Tiptronic, así como el botón de encendido del motor y el mando MMI con el tracpad. Esta parte está totalmente forrada por fibra de carbono pespunteada con toques azules.

Las plazas traseras están homologadas para llevar tres personas, aunque la plaza del centro no goce de la misma comodidad de las otras dos en ella puede viajar un niño sin problema. Sinceramente, y teniendo en cuenta el talante de este coche y su concepción, proponemos a Audi den en opción configurar esta parte de del coche con dos asientos al más puro estilo backet como los delanteros.

El maletero, la gran baza familiar que venerarán los propietarios de este coche puede dar cabida a 565 litros en condiciones normales, pudiendo ampliarse con extrema facilidad, abatiendo los respaldos de los asientos traseros hasta unos generosos 1.680 litros, espacio suficiente para irte de vacaciones con tus hijos.

En lo que a equipamiento se refiere, y para reforzar su radicalidad, en el Audi RS6 Performance con respecto a un Audi RS6 convencional encontramos la suspensión neumática adaptativa con regulación de altura, llanta de 21”, frenos de 390 mm con pinzas de 6 pistones, asientos tapizados en Alcántara/Cuero con pespunte de costuras en color, así como otros elementos que enfatizan más si cabe el aire deportivo de un conjunto que no deja indiferente. Nuestra unidad de pruebas estaba equipada además con el Paquete Dynamic, que incluye el tren de rodaje deportivo, dirección dinámica, luz de curva dinámica, intermitentes dinámicos, luz para cruces por GPS, faros Matrix LED y ampliación de velocidad máxima hasta 280 km/h, además del paquete Dynamic Plus donde destacan los frenos carbo cerámicos y el aumento de la velocidad hasta los 305 km/h, además de diferentes paquees que completan una lista de equipamiento interminable.

Conducir un Audi RS6 Performance, es una de las mejores experiencias a las que un periodista del motor se puede enfrentar, y os decimos esto porque la sensación que tienes al volante, de un coche que aparentemente, es una berlina familiar es brutal. Desde el momento en el que lo pones en marcha, hasta que decides un trazado por el que conducir, es toda una experiencia, una experiencia a la que nunca te acostumbras y de la que nunca tienes bastante.

Una vez puesto en marcha el motor, su V8 con el modo Comfort activado, tan solo deja escuchar un sonido que parece tímido, y que apenas invade el habitáculo. Este sonido a la par que vamos cogiendo velocidad, va en aumento, pero no enturbia para nada las conversaciones en el interior del coche, que es realmente cómodo para viajar y realizar desplazamientos a diario que forman parte de tu rutina. El sistema de desconexión de cilindros, para su uso por autopista es perfecto, ya que te permite ver consumos de entre 9 y 11 litros a los 100 km.

Ahora bien, cuando pulsa el Audi Drive Select, en busca del modo Dynamic, todo aquí se vuelve más contundente. Desde la respuesta al acelerador , pasando por la dureza de la dirección, así como ya notas que el chasis va cogiendo ese tarado más firme para afrontar las curvas que se pongan por delante y un sonido que se vuelve música celestial para los oídos de cualquier petrolhead ves como el conjunto te acompaña en cada uno de los giros que haces sin titubear, sin moverse de los raíles imaginarios por los que paree ir guiado buscando una y otra curva que en enlazar ofreciendo un aplomo digno de un biplaza. Una de las sensaciones que produce este RS6 al volante, es lo ágil que resulta ser a la vez que fácil de conducir, ya que no presenta complicación alguna para ir rápido.

Eso sí, sabes que bajo el pedal derecho llevas 605 cv, y un par motor de 750 Nm que están ahí cada vez que sales de una curva y decides hundir el pie en el acelerador para salir catapultado hasta la siguiente. Lo que más nos gusta de este coche, es que una vez aprendes a jugar con el cambio de pesos le puedes sacar mucho partido a conducir por ejemplo, en un puerto de montaña, ya que la precisión de la dirección, así como el tarado de la suspensión hacen que gires plano en cada una de las curvas, lo que evidentemente unido a un sistema de tracción integral que varía el par a cada eje en función de la necesidad de tracción, haga que quieras jugar una y otra vez a sacarlo de sus casillas, algo que es muy difícil de hacer en carretera abierta a la vez que no es recomendable.

Uno de los elementos claves que contribuye a sostener en el paso por curva y evitar los balanceos típicos de un coche de esta envergadura, es la suspensión neumática, que contienen a todo el conjunto a la hora de acelera y frenar para evitar en mayor medida los típicos cabeceos. Si a esto le sumamos que la versión Performance equipa un sistema de suspensión deportiva RS Plus más firme y con DRC (Dynamic Ride Control), que emplea unos muelles de acero y amortiguadores regulables en tres modos, se convierten en el aliado perfecto para engullir cualquier tipo de trazado por el que queramos conducir, sin mermar tampoco la comodidad que en un principio una berlina tiene que ofrecer.

Correr corre, y ¿frenar?, también frena. Nuestra unidad de pruebas estaba equipada con los frenos carbocerámicos, que una vez han cogido temperatura ofrecen unas frenadas que quitan el sentido, ahora bien, ¿vale la pena pagar lo que cuestan para un uso en carretera?, quizás los discos de acero de serie de 305 mm son más que suficientes para su uso convencional, estando destinados los de carbono para el uso en circuito.

Podríamos seguir escribiendo mucho más sobre el RS6 Performance, y más teniendo en cuenta aún, que, dentro de nuestro garaje ideal, este coche a título personal tiene ganada la primera plaza. Os puedo asegurar, que pocos coches de los que hemos tenido ocasión de poner a prueba son tan sensacionales, en cuanto a sensaciones, como lo es este RS6.

Hay una pregunta que te lleve a pensar si esta opción, la de comprar un RS6 Performance y es la más racional para alguien que busque un deportivo, pero no un deportivo cualquiera, sino un coche que por 147.000€ es capaz de sacarle los colores a otros deportivos de pura casta, teniendo en cuenta que aquí lo harás con la familia y con equipaje, por lo que, ¿vale la pena pagar lo que vale?, nuestra respuesta en un rotundo SÍ.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Audi España
  • Omya
  • Fotografías: Cristóbal Arjona