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Para conocer al Audi A5 en profundidad, nos tenemos que remontar al año 2007, cuando la marca nos sorprendió con el lanzamiento de la primera generación de un coupé, cuyas líneas eran un adelanto en cuanto a diseño en la época. No solo consiguieron hacer una berlina con estilo deportivo, sino que además era también era un coche elegante. En octubre de 2016, vio la luz la versión Sportback con 5 puertas, dónde por así decirlo Audi entro en un nuevo segmento para intentar batir a su competencia, ofreciendo ahora más espacio para las plazas traseras.   

Esta nueva generación del A5 que se lanzó en octubre de 2019, recibe toques estéticos en el exterior que le confieren a todo el conjunto un aire más deportivo todavía, de echo, durante nuestra prueba, nos llegaron a preguntar a preguntar si se trataba de un RS5 dada su apariencia. Pero no todo es diseño, sino también tecnología lo que recibe esta nueva generación, ya que el A5 incluye ahora los sistemas de micro hibridización en casi toda la gama de motores que pueden escogerse, donde si hay uno que destaca, es el propulsor que hoy hemos tenido ocasión de probar y que se corresponde con la versión 50 TDI quattro tiptronic de 286CV.

Diseño deportivo y con guiños al pasado

Su diseño no pasa desapercibido, menos todavía si este, se corresponde a la edición especial Black Line Edition, que incluye elementos como las llantas de 19”, cristales tintados, o el paquete de estilo negro así como la línea S line para enfatizar más si cabe su talante deportivo. El frontal es una declaración de intenciones, donde la nueva parrilla que es ahora más ancha y plana destaca sobre la nueva configuración lumínica de los nuevos faros Matrix LED, a la vez que el faldón delantero ofrece dos poderosas entradas laterales siendo todo el conjunto muy similar a la delantera de su todopoderoso hermano el RS5.

La vista lateral, es sencillamente preciosa, donde destaca la línea de media cintura dibujando una de las siluetas junto a la caída del techo en el pilar C que podemos encontrar dentro del segmento, así como las preciosas llantas de 20” Audi Sport que forman parte del equipamiento opcional de esta unidad. Por su parte la zaga, sigue el mismo aire de todo conjunto, donde destacan las salidas de escape trapezoidales, así como el pequeño deflector de aire en la tapa del maletero.

Interior premium, minimalista y tecnológico

En el habitáculo, vemos como Audi va poco a poco actualizando a toda la gama dotándolas de un elenco tecnológico que no tiene parangón. La calidad de los materiales así como el minimalismo, son dos cosas que están muy presentes, así como el cuidado al detalle para conformar un ambiente premium. Tras el volante multifunción, destaca el Audi Virtual Cockpit plus representado en una pantalla de 12,3″ que es totalmente configurable por el conductor, que se complementa con la pantalla tácil del sistema de infoentretenimiento MMI Touch de 10”, desde la que se controla todo el sistema multimedia, así como diversos parámetros de configuración del coche. Este sistema permite su manejo por voz, que ha mejorado bastante, a excepción del sistema de navegación al que le cuesta un poco interpretar algunos comandos o direcciones. Ofrece también una amplia conectividad con nuestros smartphones a través de Android Auto o Apple CarPlay.

Los asientos deportivos que forman parte de la línea de acabado S Line interior, tapizados en piel y alcántara sujetan el cuerpo a la perfección y es fácil acomodarse en ellos gracias a sus reglajes eléctricos. Son dos butacones first line, que disponen de calefacción y opcionalmente de función de masajes.

Las plazas traseras mejoran con respecto al Audi A5 Coupé, en primer lugar poer el acceso a las mismas y en segundo por que esta versión Sportback dispone de más espacio con respecto a los asientos delanteros, gracias a esos 6 centímetros de más. Aquí hay tres plazas, pero está claro que la de en medio no disfruta de la misma comodidad que las laterales. Por su parte el maletero dispone de 480 litros de capacidad, que puede verse fácilmente ampliada hasta los 1.238 si abatimos los respaldos de los asientos.

El Audi A5 Sportback 50 TDI está disponible desde los 61.680€, nuestra unidad pruebas con todo el equipamiento extra del que cabe destacar el Color Exterior Gris Daytona, llantas de 20” Audi Sport, Paquete Confort, Paquete Tecnológico, o, Asientos delanteros eléctricos y calefactados o el Volante de cuero mutifunción entre otros, se incrementa la factura hasta los 81.355€. Por su parte, el equipamiento de serie es acorde a lo que cabe esperar en una berlina de este tipo, destacando elementos como los Faros Matrix LED, mantenimiento de carril, reconocimiento de señales de tráfico, asistente arranque en pendiente, función Stop & Go, control de crucero adaptativo, asientos delanteros deportivos, Audi Connect, Audi pre sense City, Audi Parking system Plus así como otros muchos elementos que completan una larga lista.

Mecánica infalible y dinámica de conducción envidiable

Como avanzábamos al inicio de nuestra prueba, esta unidad está equipada con el motor V6 TDI  que ofrece 286CV de potencia y un par motor de 620 Nm a partir de las 2.250 rpm, lo que convierten a este propulsor en una fuente de  energía muy lineal para mover con muchísima soltura a todo el conjunto. Esta asociado a un cambio automático de 8 velocidades tipo Tiptronic y al sistema de tracción total quattro de Audi, lo que garantiza en en todo momento que el potencial se reparta de forma muy eficiente entre ambos ejes sin acusar a penas pérdidas de tracción.

Para nuestra prueba llevamos a cabo un viaje, que dejó una ruta de casi 2.000 kilómetros y en la que frente a los 7,3 litros que la marca homologa como consumo medio, nosotros obtuvimos un consumo medio de 8,3 litros de media, más que aceptable, teniendo en cuenta que condujimos por escenarios muy diferentes para comprobar la dinámica del A5 Sportback.

Sus prestaciones son muy acordes a un coche que se debate entre el confort y la deportividad. Acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 5,3 segundos mientras que es capaz de lanzarse cómodamente hasta los 250 km/h.

Para garantizar que en todo momento puedes disfrutar de ambos mundos, encontramos 5 modos de conducción preseleccionados dentro del Audi Drive Select (Efficiency, comfort, auto, Dynamic e individual), que inciden directamente sobre el motor, el cambio y la dureza de la suspensión.

La perfecta combinación de un propulsor enérgico, con un par de 650 Nm que empuja desde muy abajo, con un chasis que literalmente se lo traga todo, hacen que el A5 Sportback sea un coche para poder ir rápido en una carretera de montaña, donde se muestra realmente ágil a la par, que gracias al sistema de tracción quattro y un diferencial deportivo encargado de repartir la potencia entre ambos ejes, tienes la sensación de que estás conduciendo sobre unos railes virtuales que te guían en todo momento sin sacarte de la trazada.

En autovías y autopistas es un gran viajero, algo que durante los muchos kilómetros que llevamos a cabo en nuestra prueba tuvimos ocasión de comprobar. A velocidad de crucero, la sensación en todo momento es que no hay un motor diésel bajo el capó delantero, ya que el ligero zumbido que se filtra en el habitáculo es tan mínimo que no perturba el confort.

Conclusión

Este nuevo Audi A5 Sportback es una buena opción para aquellas personas que busquen la comodidad de una berlina y la deportividad o sensaciones de un coupé, postulándose esta versión como lo mejor de estos dos mundos dentro de la marca en su segmento. Dinámico, elegante, deportivo y cautivador, además de eficiente y confortable, quizás todos estos adjetivos, sean los que mejor caracterizan a este Audi A5.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Audi España

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