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Hemos tenido la oportunidad de ponernos al volante de una de las 10 exclusivas unidades que nuestro país ha recibido del BMW M3 CS, de las que una, la tiene en su poder el Piloto de Moto GP Marc Márquez, ganador de los BMW M Award en 2018.

Para entender la razón de ser de esta versión, nos tenemos que remontar al año 2005, cuando BMW presentó por primera vez al BMW M3 CS (E46), aunque en aquella época fuera con carrocería de tres puertas, y que heredaba elementos del CSL, como las llantas de 19”, los frenos o la dirección entre otros.

Estamos frente a la versión más potente y radical que se ha llevado a cabo hasta la fecha de un BMW M3, a la par que exclusiva, como denota su producción de tan solo 1.200 unidades, estando en el primer cajón del pódium comprendido por el BMW M3 y el BMW M3 Competition Package, modelos que han pasado ya por nuestra redacción también.

Bajo el capó de fibra de carbono, encontramos el mismo bloque del M3, pero en este caso, y al tratarse de una versión más radical, el 6 cilindros en línea twin-turbo ofrece 460CV a 6.250 rpm y un par máximo de 600 Nm entre las 4.000 y las 5.380 rpm, lo que quiere decir que hemos ganado 10CV extras con respecto al M3 Competition y 50 Nm, cifras que no son elevadas, pero que mejoran más si cabe el talante deportivo de este coche. Este motor se encuentra ensamblado a una transmisión automática de doble embrague y siete velocidades M DCT, siendo el complemento necesario para conseguir una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 3,9 segundos, algo que puedes hacer si utilizas la función Launch Control, mientras que la velocidad punta está limitada a unos generosos 280 km/h.

Como no podía ser de otra manera la línea de escapes en esta versión también ha sido modificada, lo que se traduce en un sonido metálico, pero bronco, sobre todo cuando activas los modos Sport o Sport +, para que te acompañen todo tipo de petardeos y gorgoteos cuando reduces de marcha.

Es en el exterior, donde se aprecian los elementos que diferencian al M3 CS de un M3 convencional o del M3 Competition Package, como la fibra de carbono utilizada en el splitter delantero o el difusor trasero, así como por el alerón que culmina la tapa del maletero denominado Gurney, que es de tamaño más generoso. Otro de los elementos que combinan el uso de la fibra de carbono es el capó delantero, de la misma forma que en los BMW M4 CS y M4 GTS, que además cuenta con una generosa entrada de aire, lo que ya da por habida cuenta, que bajo este elemento encontramos un motor un tanto más especial. El techo también está fabricado en este mismo material, lo que en conjunto ofrece un ahorro de peso a todo el conjunto de 50 kg.

Otro de los elementos de esta versión son las preciosas llantas de 19” para el eje delantero, calzadas con unos neumáticos en medida 265/35/19 y de 20” para el tren trasero con unos neumáticos en medidas 285/30/20, firmados por Michelin, en este caso unos Pilot Sport Cup 2, que básicamente son unos semi slicks que literalmente cuando se calientan se convierten en unos chicles que dejan literalmente pegado al asfalto a este M3 CS, que dejan además entrever el equipo de frenos específico con discos M Compound con pinzas de cuatro pistones delante y dos detrás, encargados de detener a esta bestia en cualquier circunstancia.

El chasis es el mismo que se utiliza para toda la gama M3, de la misma forma que la suspensión, donde tan solo los amortiguadores adaptativos han recibido una calibración específica en este modelo, así como el sistema de dirección y el diferencial activo M, lo que en conjunto hacen la experiencia de conducción de esta berlina de 4 puertas un tanto más “divertida”, por así decirlo, de conducir.

En el habitáculo pocos son los detalles que podemos encontrar y que distinguen a esta versión de un M3 convencional, salvo por los asientos deportivos semi backets que son una herencia directa del M3 Competition Package, o el logo CS bordado frente el copiloto, tapizados en dos tonos gris Silverstone Merino y Negro, donde fácil es acomodarse gracias a sus numerosos reglajes, sujetando el cuerpo a la perfección sobre todo en los apoyos laterales.

La alcántara ha sido el material escogido para guarnecer parte del salpicadero, así como la consola central, donde en el lado del pasajero encontramos bordada una inscripción CS, para que no se nos olvide en ningún momento que llevamos entre manos.

Para nuestra prueba, y como ya os contamos en un post anterior, nos desplazamos al Circuito Escuela Fast Parc Motor Castellolí, donde David Bosch, nuestro amigo y piloto de confianza fue el encargado de demostrarnos de que es capaz un BMW M3 CS, sin controles en una pista de asfalto deslizante. Las cruzadas se sucedieron en un circuito que habíamos marcado, con una precisión milimétrica, claro está, en los momentos en los que David pilotaba el coche, cuando nos tocó a nosotros la cosa cambió, aunque si es cierto que este deportivo, permite corregir errores.

Tras unas vueltas por el circuito escuela, vimos la capacidad que este CS tiene de afrontar curvas, con una facilidad pasmosa. En primer lugar, su dirección, precisa y directa, lo que facilita más si cabe la entrada a las mismas. En segundo lugar, un motor que se estira como si no hubiera un mañana, y en tercer y creo más importante un equipo de frenos que detiene a esta bestia a petición del piloto.

La sensación que tienes cuando entras en una curva, deslizando un poco la trasera del M3 CS para poder trazar las curvas es una maniobra que, en circuito, es una delicia llevar a cabo, sobre todo por la garantía de que, si te pasas con el pie del acelerador, aquí estas solo. Este ofrece una precisión digna de un cirujano, aunque claro está, 460CV y tracción trasera… ya sabes como tienes que pilotar… con cuidado, aun así, permite mucho.

En carretera, es una berlina de 5 plazas, en la que tienes cabida para toda la familia, aunque la suspensión, incluso en el tarado menos firme ofrece rebotes que se notan bastante en el interior, aunque ya sabes lo que llevas entre manos, así que es de esperar.

Como en todo en esta vida, la exclusividad tiene un precio, es por ello que el M3 CS tiene un coste de 129.600€, o lo que es lo mismo, casi 38.000€ más que un M3 convencional, pero hablamos de una edición limitada a tan solo 1.200 ejemplares para todo el mundo, de los que 10 se han quedado en nuestro país, siendo la de esta prueba una de ellas, lo que propiciará, que en el futuro, sea uno de los M3 mejor pagados en el mercado de segunda mano.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • BMW España
  • Fast Parc Motor
  • Fotografías: Cristóbal Arjona