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En esta vida, a veces, ser el más rápido tiene sus ventajas, y es que el Bentley Bentayga Speed es hoy en día el SUV más veloz del mundo, con una velocidad punta de 306 km/h. Aunque esta cifra, quizás hoy en día no asuste, para un coche de estas características dado su tamaño y peso, es un dato realmente extraordinario.

Desde que en 2015 fuera presentado en el Salón del automóvil de Frankfurt, el Bentley Bentayga se ha consolidado como el SUV más premium del sector del automóvil, solo igualado por el Rolls Royce Cullinan en lo que a excelso de lujo se refiere, y por en Lamborghini Urus en cuanto a dinámica y prestaciones.

Gracias a la cortesía del Concesionario Oficial Bentley Barcelona, por nuestra redacción ha pasado toda la gama de los Bentayga, el W12, V8, el diésel y ahora el Speed, y en cada uno de ellos hemos encontrado similitudes, pero también diferencias que sobre todo difieren en el comportamiento dinámico.

Las versiones Speed de Bentley, ofrecen ese plus de deportividad en sus modelos, prueba de ello, es que estas equipan el famoso propulsor W12 de la marca, pero siempre con un aumento de potencia, como en este caso, que sube desde los 608 CV de la versión normal, hasta los 635 CV de esta unidad de pruebas. Quizás esta cifra pueda parecer mucho, pero la que verdaderamente es la culpable de que este SUV se mueva con la soltura que lo hace, son sus 900 Nm de par motor.

En cuanto al diseño, son pocos los elementos que diferencian a esta versión Speed de un Bentayga convencional, encontrándose todos ellos en el exterior. La parrilla delantera está oscurecida, de la misma forma que los faros. El paragolpes se extiende con un pequeño labio inferior, de la misma forma que en los estribos de las puertas, siendo el elemento más significativo e identificativo el gran alerón que culmina la prolongación del techo y las llantas de 22” específicas para este modelo disponibles en tres acabados.

Hablar de Bentley es hablar de exclusividad, por lo que su precio también lo es, así que sus 273.000€ no serán un impedimento para quien quiera tener en su garaje a un SUV extraordinario, que puede convertirse todavía en más exclusivo si le añadimos opcionales como los de nuestra unidad de pruebas, entre los que encontramos los frenos carbo cerámicos, el paquete Centenario, las especificaciones All Terrain, City y Touring, las inserciones en fibra de carbono, las tablets para los asientos traseros, el increíble sistema de sonido Naim, el reloj Breitling de la consola con diamantes o la curiosa caja fuerte bajo el reposabrazos delantero entre otros, que incrementan su precio hasta unos generosos 359.000€.

El habitáculo del Bentayga Speed rezuma lujo por los cuatro costados, ya que pocos coches hay en el mercado que dispongan de una calidad interior como la de un Bentley, a la que además hemos de sumarle al tratarse de una versión más deportiva, materiales como la alcántara de los asientos, los paneles laterales de las puertas y el volante, o a la fibra de carbono. No pasan inadvertidos tampoco los bordados que encontramos en el tapizado acolchado de los asientos, así como en los umbrales de las puertas y en la zona derecha del salpicadero frente al copiloto.

Configurar un Bentley no es tarea fácil, ya que puedes llegar a tener entre manos un coche único gracias a la infinidad de opciones que el fabricante pone a tu alcance para que así sea. En la factoría de Crewe, a la que hace dos años tuvimos la ocasión de visitar, donde se fabrica cada uno de estos SUV de forma artesanal, tú puedes ser partícipe, ya que comprar un Bentley no pasa solo por adquirir un coche de lujo, sino por el hecho de poder vivir la experiencia que ello supone, de ahí que con mucha frecuencia, el cliente de la marca realice un Tour Factory, para llegar a ver como se fabrican los coches más extraordinarios del mundo.

Como ya anunciábamos al inicio de este artículo, el Bentayga equipa el mítico motor W12 de 6.0 litros de la marca, que rinde una potencia de 635CV y entrega unos muy generosos 900 Nm de par. Con estas cifras es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,9 segundos y de lanzarse hasta los 306 km/h. Este propulsor está asociado a un cambio ZF de 8 velocidades capaz de soportar  tal cifra de par motor. Para garantizar una motricidad excelente en cualquier situación encontramos un sistema de tracción integral que reparte la potencia entre las cuatro ruedas con la ayuda de un diferencial posterior con bloque electrónico. El sonido de este motor con la línea de escapes deportivos opcional emite una sinfonía que bien debería de ser patentada.

A través del selector que encontramos junto al cambio, podemos seleccionar hasta 8 modos de conducción diferentes, optimizado cada uno de ellos en función de por dónde queramos conducir. Los modos Sport, Bentley, Comfort y Custom están pensados para disfrutar del coche en asfalto, así como modificar su talante deportivo, y los otros cuatro, están pensados para circular en condiciones de lluvia, nieve o bien para la montaña y forman parte de la especificación All Terrain.

El equipo de frenos carbo cerámicos es un elemento indispensable para un SUV de este tamaño y peso, siendo los de mayor tamaño que Bentley ha montado en un coche de serie, ofrecen una potencia de frenado de 6.000 Nm, capaces de detener al Bentayga Speed con contundencia y resultando bastante más infatigables que los discos de acero de serie, pesando además 20 kg menos.

Para que puedas dar rienda suelta a los 635CV, el sistema Bentley Dynamic Ride que utiliza un sistema de 48 V para las barras estabilizadoras traseras, es el mejor de los aliados, así como un sistema indispensable para el Bentayga Speed, pues mitiga mucho el balanceo de la carrocería en la entrada y salida de las curvas, lo que te permite abordar cualquier carretera de montaña, como si de una berlina se tratara. Elementos como el cambio o la suspensión también han sido puestos a punto de forma exclusiva para este modelos, con el fin de que todo el conjunto sea digno de llevar la palabra Speed.

El paso por curva que ofrece este mastodonte que tara 2,5 toneladas es impresionante y a la vez asustadizo, pues sus 900 Nm de par te catapultan de una curva a otra como si no hubiera un mañana, pero gracias a todos los sistemas que hemos comentado, su comportamiento es muy noble y permisivo.

En carretera en un SUV con el que podrías llegar dónde te propusieras, ya que a velocidad de crucero puedes gozar de una comodidad propia de un Flying Spur o el Mulsanne, donde parece que no hay nada más a parte del sonido del interior del habitáculo, pues cualquier ruido del exterior queda totalmente apaliado por el buen trabajo de insonorización que Bentley  ha llevado a cabo en este coche. Ni siquiera, salvo que fuerces el oído, se oye la rodadura de los enormes neumáticos en contacto con el asfalto.

La bravura del Bentayga Speed se aprecia desde que pulsas el botón de arranque y escuchas ese sonido que proviene de su línea de escapes, haciéndote sentir que vas a ponerte al volante de algo muy deportivo, y tal es la sensación, que cuando te sientas y coges el volante te sientes como si fueras un verdadero Bentley Boy.

Hemos tenido ocasión de probar al rival más directo del Bentayga, al Lamborghini URUS recientemente, y teniendo en cuenta que este último deriva del ya conocido Audi Q8, pero con unas connotaciones muchísimo más deportivas, tenemos que decir que el Bentayga Speed en ese sentido no lo es  menos. Si que es cierto que su volumen y peso perjudican su dinámica de conducción, pero para llegar a apreciar esto, has de ir realmente rápido.

Hay muy pocos vehículos en este mundo como el Bentley Bentayga, pero como el Bentayga Speed, hay todavía menos, quizás,  las mismas versiones del Continental GT o el Mulsanne son tan espectaculares y exclusivas como esta que hemos tenido ocasión de probar, pero más allá, cuesta encontrar un rival tan extraordinario y que además, haga gala de celebrar 100 años de historia.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Bentley Barcelona
  • Bentley Motors
  • Fotografías: Cristóbal Arjona