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El CUPRA Formentor es un coche que no pasa inadvertido, que ha roto moldes en su segmento y que ha consolidado a la marca haciéndola despegar de forma estrepitosa, gracias a la enorme aceptación que ha tenido por parte de clientes que buscaban un coche diferente, atractivo y sobre todo deportivo.

Hoy os vamos a hablar del CUPRA Formentor VZ5 Taiga Grey, una versión que todavía hace más exclusivo a este coche. No solo por el equipamiento que lleva extra sino porque además está limitada a tan solo 999 unidades para todo el mundo y de las que solamente 46 se quedarán en nuestro país.

Quizás su precio de salida de 73.000€ sea su talón de aquiles, pero os aseguramos que es un precio que con gusto pagaríamos, sobre todo después de haberlo puesto a prueba y por lo que este coche es capaz de ofrecer. El color de esta unidad es el que define al modelo, Gris Taiga, que además encuentra otros elementos como el sistema de escape, los frenos Akebono, o las llantas de 20″ así como diversos elementos en fibra de carbono que hacen de esta versión una pieza para coleccionistas o los nuevos faros Matrix LED dinámicos.

¿Ha sido un acierto dotar al Formentor con el mismo propulsor que podemos encontrar en un Audi RS3 o en un TT RS? Nosotros pensamos firmemente que sí, por dos razones obvias. La primera es una cuestión económica, ya que el RS3, parte en unos muy generosos 77.800€, mientras que el TT RS lo hace desde los 92.200€, y el VZ5 como hemos comentado antes en los 73.000€ lo que sin duda lo convierten en una opción racional desde este punto de vista. Pero más allá de lo económico, y os lo dice alguien que ha tenido ocasión de poner a prueba a estos tres deportivos, es que las sensaciones que el VZ5 nos ha dado no las hemos tenido con los otros dos. Os lo iremos contando a lo largo de la prueba, para convenceros, claro está.

Diseño contundente e imperativo

A nivel de diseño y estético el VZ5 difiere poco del VZ o cualquier otro CUPRA Formentor, salvo por pequeños detalles que encontramos en el exterior, como el splitter en la delantera de fibra de carbono, las molduras de los pasos de rueda o el trenzado específico de la parrilla delantera.

Quizás la parte trasera sea la que más denota su carácter deportivo, donde encontramos las dobles salidas de los escapes, montadas en forma diagonal en el difusor trasero fabricado en fibra de carbono y tintadas en el color Copper que la marca parece haber puesto de moda.

En la vista lateral, vemos a un CUPRA más asentado y firme, gracias a la reducción de 10mm de la carrocería, donde destacan también las llantas de 20” calzadas con unos neumáticos en medida 255/35/20” para ambos ejes específicas de esta versión que dejan entrever el sistema de frenado firmado por especialista Akebono compuesto por unos discos perforados para el tren delantero de 375 mm con pinzas de 6 pistones y de 310 mm para el tren trasero.

Habitáculo premium y deportivo

En el interior se respira un ambiente de los más racing, destacando nada más abrir la puerta el grabado en láser en el lateral de esta que nos indica el número de unidad, en este caso era la 29 de 999. Los asientos los de corte deportivo y tapizados en cuero Nappa en tono marrón, perforados y con detalles en el color Cooper de la marca, sujetan el cuerpo a la perfección y se adaptan al cuerpo como un guante a una mano. En los apoyos laterales vas literalmente tan encajado que el cuerpo no se mueve para nada.

Tras el volante encontramos el cuadro de mandos, representado en una pantalla de 10,25” totalmente personalizable en lo que a vistas e información mostrada se refiere, y muy similar a la de los modelos RS de Audi, sobre todo en la vista más deportiva, en la que él cuenta vueltas toma gran protagonismo.

El salto tecnológico lo encontramos con la pantalla de 12” táctil que ya hemos podido probar en otros modelos como el nuevo León, que aglutina básicamente el funcionamiento del sistema de infoentretenimiento, así como diversos parámetros de configuración del Formentor o el sistema de climatización, entre otras muchas funciones. Concentrarlo todo tiene una ventaja, y es que el resto del salpicadero queda libre de muchos botones, que, en el caso del Formentor, encontramos solamente al lado izquierdo del volante para el sistema de iluminación exterior. Pero, por otro lado, tiene la desventaja, de que tienes que aprenderte de memoria donde está cada una de las funciones del coche, lo que lleva su tiempo. Una de las cosas que no nos ha convencido, y que vemos no tiene sentido, es poner bajo esta pantalla los mandos del volumen y los termostatos del sistema de climatización, como acceso directo, sobre todo, porque no están retroiluminados, lo que hace que, por la noche, sea difícil encontrarlos.

El sistema multimedia cuenta con conectividad sin cable, con Android Auto, Apple CarPlay y MirrorLink, lo que supone una conectividad del 100% con cualquier smartphone de última generación.

En la consola central encontramos el “pequeño” selector del cambio denominado by-wire del grupo, siendo más que suficiente para cumplir con su función, además del botón con el que podemos desconectar de forma rápida el control de tracción, así como el hueco para cargar el móvil dotado de dos tomas tipo USB C. Este selector, deja pues que para manejar el cambio de forma secuencia, tengamos que recurrir a las levas que encontramos tras el volante deportivo.

Hay que destacar como no el sistema de iluminación ambiental, que dispone en la parte frontal por debajo del parabrisas de una tira lumínica que aparte de cambiar de color se ilumina cuando tenemos un vehículo en la posición de ángulo muerto o al abrir la puerta si se acerca alguien por los flancos.

Las plazas traseras son amplias y pueden dar cabida a tres ocupantes, aunque la central como en todos los compactos no disfrutará de la misma comodidad que las laterales. El maletero por su parte, en esta versión ofrece 420 litros al tener tracción integral, resta 30 litros frente a los 450 litros de las versiones con tracción delantera y puede ampliar su capacidad hasta los 1.475 litros si abatimos los respaldos de los asientos traseros.

Motor galardonado, efectivo y de gran rendimiento

Bajo el capó encontramos el mismo motor que utilizan los Audi RS3 y TT RS, el TFSI de 5 cilindros y 2.5 litros que rinde en este caso 390CV, 10 menos que sus primos, por aquello de querer diferenciar a las marcas, algo incomprensible. El par motor ofrece unos géneros 480 Nm, y como aliado perfecto una caja de cambios DSG de 7 velocidades, dotada del sistema Launch Control, con el que es posible hacer un 0 a 100 km/h en tan solo 4,2 segundos.

El motor de 5 cilindros empuja al Formentor de forma estrepitosa, gracias a sus 480 Nm de par, disponibles desde bajas vueltas, por lo que cualquier toma de decisión es inmediata, bien sea para llevarte de una curva a otra o para hacer un adelantamiento. Una de las cosas que nos ha encantado es que el cambio DSG no cambia de marchas en modo manual como en otros coches del grupo, lo que te permite llegar incluso hasta las revoluciones de corte de inyección. Una de las novedades importantes es el sistema lumínico que nos indica que nos acercamos a dicho corte cuanto subimos hasta las 7.000 rpm, indicando con unos leds en color rojo este hecho.

Estuvimos comentando con el piloto Jordi Gené, quien ha participado activamente en la puesta a punto y desarrollo del Formentor VZ5, la capacidad de tracción que llega a tener, y nos decía que esto es gracias en parte al sistema 4Drive dotado de tecnología Torque Splitter y su diferencial mecánico trasero de control electrónico que varía el reparto de par entre las ruedas para mejorar así la motricidad, pero es que además, se le ha dotado de un modo Drift con el que la tracción total permite hacer derrapajes totalmente controlados, ya que este sistema envía fuerza a la rueda trasera exterior a la curva permitiendo deslizar la trasera del coche con muchísima facilidad, la misma con la que puedes corregirlo, de ahí que sea tan tan tan divertido, sobre todo si tienes ocasión de probarlo en un circuito como hicimos nosotros.

Prueba en carretera

Entramos en el habitáculo y pulsamos el botón START ubicado en uno de los satélites del volante, y el motor de cinco cilindros empieza a tomar temperatura para dejar un ronroneo en el interior que nada tiene que ver con el sonido de su hermano pequeño el VZ de 310CV y mucho menos con el sonido digital de la versión Hybrid. Aquí suena, como diría nuestro amigo y piloto Marcel Besolí a juguete “gordo, gordo”.

La dirección del VZ5 es directa, más y dura y precisa que en los otros modelos que hemos tenido ocasión de probar, así como algo más comunicativa, transmitiendo muy bien todo lo que pasa en el eje delantero, gracias al trabajo que se ha llevado a cabo a nivel de geometrías, lo que se traduce en un paso más elevado por curva ya que el coche se asienta mucho mejor a la entrada de las mismas, así como de las barras estabilizadoras delantera y trasera que juegan un papel fundamental para la torsión del chasis.

Uno de los elementos clave para asegurar una dinámica de conducción intachable es el DCC que permite hasta 15 niveles de configuración de forma individual, o bien, a través de los diferentes modos de conducción, por lo que puedes tener un SUV confortable o bien un verdadero kart de competición donde si pasas por encima de un bache puedes llegar a castañear los dientes.

Para llevar a cabo nuestra prueba con el CUPRA Formentor VZ5 escogimos una carretera espectacular, la Collada de Toses, dónde los giros se suceden como si el trazado de una etapa de Rally se tratara, siendo el escenario ideal para comprobar, el impresionante paso por curva del VZ5. Tras un buen shooting, comprobando el aplomo y guiado de este SUV compacto deportivo, ansiábamos encontrar una plataforma de hielo o nieve para poder jugar con el modo drift, pero no pudo ser, porque la nieve ya estaba en su última etapa y hacía mucho calor, así que todavía nos quedó el recuerdo de la otra unidad VZ5 que probamos hace unos meses en el Circuito Escuela Fast Parc Motor Castellolí y su plataforma deslizante.

 

Condujimos por autopista, carretera, autovías y puertos de montaña en un durante más de 350 kilómetros, lo que nos llevó a comprobar que el VZ5 es un SUV cómodo para viajar, donde puedes hacer consumos de entorno a los 8,5 o 9 litros si conduces a velocidad de crucero de 120 km/h. Ahora bien, la cosa cambia si entras en carreteras secundarias o puertos de montaña, donde si lo aprietas un poco para dar rienda suelta a sus casi 400CV estas cifras se disparan por encima de los 15 litros a los 100.

No nos cansaremos de decir que este CUPRA es un arma letal, en el buen sentido, si sabes bien lo que llevas entre manos, pues su dinámica de conducción es tan acertada que asusta. Parece un coche de scalextrix que va guiado por railes en todo momento, fácil de conducir, rápido y muy efectivo.

Conclusión

Para este apartado, escribiré en primera persona, para que vosotros los lectores juzguéis mi valoración. Hemos tenido ocasión de poner a prueba cuatro versiones del Formentor; la primera fue el VZ de 300CV del que ya nos quedamos prendados, si bien por su diseño más todavía por el apartado dinámico. En la versión Hybrid encontramos una opción más urbana pero no menos deportiva. Con la primera unidad del VZ5 que probamos, y sobre todo por el hecho de haberla probado en un circuito ya nos quedamos maravillados, pero ahora, con esta versión ya nos hemos enamorado del todo. Solo puedo deciros que me costaría mucho escoger entre uno de sus rivales, el Audi RS3 si tuviera que quedarme con uno de estos dos, ahí lo dejo.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • CUPRA
  • Fotografías: Cristóbal Arjona y Daniel Cudié

 

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