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Hyundai ha presentado a la cuarta generación del Tucson, un SUV que llega con un diseño cuyas líneas y trazos son rompedores dentro del segmento y que gracias a una relación calidad, equipamiento y precio lo sitúan como una alternativa para tener en cuenta si estás buscando un híbrido enchufable.

Desde que en el 2004 se fabricara la primera generación del Tucson, se han vendido en el mundo más de 7 millones de unidades, lo que se traduce en que este coche es un superventas para la marca. 1, 4 millones de estas unidades se han quedado en el mercado europeo, lo que supone todo un éxito. Con estas cifras que queremos decir, que raro es que una marca se arriesgue a cambiar algo que gusta y que funciona bien, pues en el caso de Tucson de nueva generación se han atrevido y con acierto a llevar a cabo un diseño rompedor, que a nosotros nos ha recordado a un SUV de altas prestaciones italiano… adivinad cual.

Diseño rompedor, casi un concept car

En el frontal destaca la calandra donde hay una fusión con los faros de la luz diurna, quedando los que iluminan en una posición original a ambos flancos el paragolpes delantero. Si hay una vista que destaca en este coche es sin duda la lateral, donde vemos con han jugado con aristas y ángulos que recorren toda la línea de media cintura y que conforman junto a los pasos de rueda una vista como hemos dicho antes, similar a la de un deportivo cuya nomenclatura procede de un animal antecesor del toro. En la zaga, vemos esa firma lumínica que junta a los pilotos traseros, así como un difusor que recoge una salida de escape doble.

Las dimensiones exteriores poco varían con respecto a la anterior generación de Tucson, así que encontramos una talla de 4,50 metros, con una anchura de 1,87 metros, lo que se traduce en una muy buena habitabilidad interior. El maletero ofrece 616 litros de capacidad, una de las mayores con respecto a su competencia, de entre los que podríamos destacar el SEAT Ateca o el Peugeot 2008. Los asientos traseros disponen de una modularidad 40-20-40, lo que permite hacer muchas combinaciones para poder aprovechar todo el espacio interior del coche, cargar diferentes tamaños de bultos en función de tamaño o de su largo, así como de ganar un generoso espacio al maletero.

Habitáculo espacioso y tecnológico

Ojalá hubieran replicado los de Hyundai el aspecto exterior en el interior arriesgándose como lo han hecho para ofrecer un diseño rompedor, pero no ha sido así. En el habitáculo encontramos una disposición que gira entorno a la gran pantalla de 10,25” que encontramos en el centro de la consola central, desde la que se controla todo el sistema de infoentretenimiento compatible con Android Auto, Apple Car Play y la app Bluelink de Hyundai. Bajo esta, encontramos los controles del climatizador y en la parte más baja el selector del cambio accionable desde tres botones. Esta disposición de los mandos, hacen que la consola sea bastante limpia y muy ergonómica, lo que ayuda a no tener que apartar la vista de la carretera.

Tras el original volante multifunción encontramos un cuadro de mandos que es totalmente digital, proyectado en una pantalla de 10”, que dispone de dos vistas, en función del modo de conducción seleccionado y en la que se ofrece toda la información necesaria para gobernar al Tucson. La calidad que se percibe dentro del Tucson es acorde a su precio y segmento, aunque los plásticos de los laterales de la consola central y de las zonas bajas de las puertas a nuestro entender desentonan un poco.

Ahora bien, la habitabilidad es lo suyo. La sensación que nos ha dado este coche es la misma que te ofrece cualquiera de los SUV de Škoda, donde tienes sitio y espacio para todo, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, donde tres ocupantes pueden viajar sin problema alguno.

Mecánica conservadora pero efectiva

La mecánica del Tucson híbrido está conformada, por un lado, por un motor de 4 cilindros turbo de gasolina que rinde 180 CV y por otro, por un motor eléctrico que está acoplado a la caja de cambios con una entrega de potencia de 60CV, lo que se traduce en una potencia conjunta de 230CV y un par motor de 265 Nm que se transmite al eje delantero mediante una caja de cambio automática por convertidor de par de 6 velocidades.

Para las salidas desde parado el Tucson utiliza siempre el sistema eléctrico como único propulsor, salvo que no esté su batería cargada. La transición entre un motor y otro es prácticamente inapreciable por el conductor, de la misma manera que los cambios de la nueva caja de cambios, que distan bastante de los antiguos CVT.

Para alimentar el motor eléctrico encontramos una batería de polímeros de iones de litio de 1,49 kWh que está situada bajo los asientos traseros, lo que, por un lado, no resta volumen de carga del maletero y por otro mejora el reparto de pesos.

Disponemos de un selector de modos de conducción, entre los que se puede escoger Eco, que será básicamente el más utilizado, o bien el Sport, que deja una configuración de todo el conjunto un tanto más sensible a la hora de acelerar, así como unas grafías deportivas del cuadro de mandos.

En vías rápidas este SUV se mueve con soltura, haciendo gala de su confort y de ser un gran viajero con el que hacer kilómetros y kilómetros es coser y cantar. La cosa cambia cuando decides adentrarte en carreteras reviradas, allí, con la suspensión de serie se nota que el fabricante no ha apostado por hacer un coche deportivo, sino un SUV cómodo, y eso se nota si vas a ritmo alegre haciendo transiciones entre curvas. Quizás la suspensión pilotada mejore este carácter, que además se acentúa con algún que otro subviraje, aunque para ello es que ya te has pasado de la raya y sus 1,6 toneladas de hacen notar.

En lo que a consumos se refiere Hyundai homologa unos discretos 5,7 litros / 100 Kms, cifra que en conducción deportiva asciende hasta los 8,5 o 9 litros y en autopista entorno a los 6,5, siendo este el peor de los escenarios curiosamente, pero es algo que le pasa a este tipo de sistemas híbridos. Durante nuestra prueba en la que hicimos 785 kilómetros, obtuvimos una media de 7,1 litros, cifra que no está nada mal teniendo en cuenta su volumen y peso.

Precio y conclusión

Nuestro Hyundai Tucson se corresponde con la versión 1.6 TGDI 230 CV con el acabado Tecno, que incluye un equipamiento muy completo entre el que cabe destacar llantas de 19”, cristales tintados, faros LED, volante de cuero y calefactable, pantalla táctil de 10,25”, sistema de sonido Premium KRELL, pantalla multifunción cuadro de mando de 10,25”, climatizador bizona, llave inteligente, asistencia frenada emergencia, reconocimiento de señales de tráfico, sistema activo conducción en carretera HDA, sistema activo cambio involuntario carril, control de descenso, estabilidad de remolque TFSA, frenos multicolisión y diversos airbags de cortina y rodillas entre otros elementos. Su precio de salida es de 39.600€ sin descuentos, lo que sin duda es una oferta muy atractiva dentro del segmento SUV.

Sin duda marcas como Hyundai son las que están haciendo coches atractivos a precios competitivos, sin renunciar en exceso por ello a la calidad de acabados ni al equipamiento que incluyen, siendo en este caso hasta un excelso. Esto deja al nuevo Tucson como una atractiva posibilidad de compra a quien busque un SUV de tamaño compacto, con gran habitabilidad, pero sobre todo a quien busque algo diferente entre la competencia, pues su diseño como hemos apuntado antes se presta a ello.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Hyundai España

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