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El segmento de los híbridos enchufables está en pleno auge, mientras se termina de consolidar poco a poco el de los eléctricos, lo que se traduce en una mejora de los primeros, donde las marcas están consiguiendo autonomías que los conviertan en coches rentables. Volkswagen esto lo tiene muy presente y prueba de ello, es el coche que hoy ocupa nuestra prueba, el Volkswagen Golf GTE.

Muchas son las marcas que apuestan por hacer versiones híbridas de sus modelos, pero son muy pocos los que han conseguido hacer un coche como el Golf, es decir, que tenga la misma dinámica que puede llegar a ofrecerte un GTI, como es el caso del GTE, además de ser uno de los compactos más cómodos y versátiles que hay en el mercado, y si nos ponemos a enumerar sus títulos, con pocos hay que tengan la historia que tiene un Golf.

El diseño del Golf GTE poco dista del de un Golf convencional, salvo por pequeños detalles que podemos ver en el exterior, que se encuentran todos agrupados en la parte delantera, dónde vemos unas luces diurnas LED en forma de C en el paragolpes, así como una línea de color azul que recorre la parrilla y se introduce en los faros dotados también de tecnología LED, así como los logos en las aletas delanteras o las pinzas de freno pintadas en color azul.

Una de las soluciones que más nos ha gustado y que Volkswagen ha sabido hacer muy bien, es colocar la toma de recarga tras el logo de la calandra, para evitar así, como hacen otras marcas, tener que incluir en la carrocería una segunda tapa.

Cuando abres la puerta para acceder al habitáculo, ves cosas similares a otros modelos de la gama Golf, y en especial algunos que enfatizan su carácter más dinámico y deportivo, como el volante de cuero con la parte inferior achatada forrado de piel y con un pespunteado en color azul, los pedales de aluminio o los asientos de corte deportivo con el característico tapizado a cuadros, pero esta vez, en color azul. Este modelo ahora se ha visto digitalizado con la llegada del Volkswagen Digital Cockpit, un cuadro de mandos que es totalmente personalizable por el conductor, que nos permite ver mucha información a la vez que si lo deseamos la cartografía del navegador a pantalla completa en este display y que sustituye al anterior cuadro de agujas convencionales desde que apareciera este Golf en 2014.

Otro de los elementos que ha mejorado también, es la pantalla de 9,2” denominada Discover Pro que es opcional, pues de serie equipa una pantalla de 8” (Discover Media), situada en la parte alta de la consola central, cuyo manejo es totalmente táctil, pues carece de ningún mando giratorio o botón. Desde esta, se maneja todo el sistema de infoentretenimiento, a la vez que el navegador, los sistemas Car-Net, que permiten manejar tus aplicaciones favoritas, así como permite leer en voz alta o escribirlos a través del micrófono del vehículo entre otros usos.

Junto al selector del cambio, encontramos el botón mágico GTE, que nos entregará el 100% de potencia de ambos motores, y el botón E-modo con el que seleccionamos los 4 diferentes modos de conducción entre los que podemos escoger.

En la parte trasera encontramos espacio para tres personas, además de asientos con anclajes ISOFIX. Por su parte el maletero es el gran penalizado, pues dado que en el plano de este se alojan las baterías, se han perdido con respecto a un Golf convencional 108 litros de capacidad, así que ahora disponemos de 272 litros. Abatiendo los asientos traseros podemos llegar a tener una capacidad de carga total de 1.162 litros.  

En lo que a equipamiento se refiere el Golf GTE incluye de serie un elenco de elementos, entre los que podemos encontrar los asientos y volante de corte deportivo, llantas de aleación de 17”, selector de modos de conducción, Front Assist, Control de crucero adaptativo (ACC), Detector de fatiga, Control de estabilidad (ESP con función XDS, luces diurnas LED, 8 altavoces, App Connect o conexiones USB entre otros.

Bajo el capó delantero, encontramos el sistema híbrido del GTE, formado por la combinación de un motor de gasolina TSI de 1,4 litros que rinde 150 CV de potencia y de un motor eléctrico de 75 KW (102 CV) que en conjunto ofrecen 204 cv y una cifra de par motor de 350 Nm, cifra más que suficiente para mover con muchísima soltura a todo el conjunto, teniendo en cuenta además que la cifra de par, con el modo eléctrico está disponible desde que pulsas el botón Start.

Ambos motores se encuentran uno al lado del otro, mientras que las baterías de ion-litio, formadas por 96 celdas en 8 módulos se encuentran bajo el piso del maletero y disponen de un sistema propio de refrigeración que las mantiene siempre a una temperatura óptima para su utilización y cuyo tiempo de carga oscila entre las 4 horas y 15 minutos en un enchufe convencional, o 2,30 minutos en un puesto de carga rápida. Para enchufar al coche a la red, Volkswagen ha disimulado muy bien dónde colocar la toma, y lo han hecho tras el escudo de la marca situado en el frontal del coche, lo que ha servido para no tener que poner una tapa más en el lateral de la parte delantera o trasera como hacen otras marcas.

Estos dos motores, están asociados a una caja de cambios DSG de 6 velocidades adaptada especialmente para su uso con motores híbridos, que dispone de tres embragues y que puede controlarse también en modo secuencial. Además, permite modificar el grado de retención del motor eléctrico cuando soltamos el acelerador y en función de por dónde estemos circulando, con tan solo retrasar su posición.

Las prestaciones del GTE son admirables ya que acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 7,6 segundos y es capaz de lanzarse hasta los 222 km/h con ambos motores o hasta los 130 km/h con el motor eléctrico. En lo que a consumos se refiere, la marca homologa un combinado de 1,7 litros/100 Km con unas emisiones de 35 g/km de Co2, con una autonomía eléctrica de 50 kilómetros y una híbrida de 939 kilómetros, cifras que es difícil conseguir, pero fácil acercarse a ellas.

Para arrancar el coche, basta con presionar el botón Start que encontramos junto al selector del cambio. Una vez accionado, es el motor eléctrico el que prevalece para poner en marcha al Golf siempre y cuando haya carga en la batería. El GTE dispone de 5 modos de conducción, seleccionables, desde dos botones que se encuentran junto al selector del cambio y la pantalla del centro de la consola.

El modo E-Mode, se corresponde con la conducción eléctrica únicamente, lo que nos limita la velocidad hasta los 130 km/h. El modo GTE, convierte a este coche en un GTI, ya que ofrece el 100% de la potencia de ambos motores, a la vez que modifica la dureza de la dirección, el ajuste deportivo de la suspensión, la sensibilidad del acelerador y el funcionamiento de la caja de cambios es el ideal para realizar adelantamientos, o salir de parado, como si de un sistema Launch Control se tratara.

Con el modo Battery Hold activado mantenemos la carga de la batería, es decir, el coche funciona solo con el motor de combustión, y con el Battery Hold, el motor eléctrico funciona como un generador que recarga la batería, lo que te lleva a consumir más combustible, es por esta razón, por la que conducir este coche de la manera más eficiente, requiere de un pequeño periodo de adaptación para poder sacar mayor rendimiento en beneficio de 0 emisiones y un menor consumo de combustible, vamos, la razón por la que te comprarías básicamente este coche. El último de los modos, el Hybrid Auto, gestiona automáticamente el funcionamiento de ambos motores, siendo, según Volkswagen, el más equilibrado y eficiente de todos.

Durante toda la prueba, apreciamos lo que un coche híbrido como el Golf GTE, es capaz de transmitir, como por ejemplo la suavidad, cuando circulas con el motor eléctrico, la inmediatez de entrega de potencia si activas el modo GTE, así como un comportamiento dinámico propio de una versión GTI.

La capacidad dinámica de este coche es asombrosa, sobre todo si lo intentas llevar al límite, entonces será cuando su peso extra de 400 kilos es lo único que puede llevar a frenarte un poco a la hora de dibujar las curvas. Aun así, el conjunto formado por chasis, suspensión y neumáticos que, de forma opcional, estaban montados en unas llantas de 18” y medidas 225/40/18, hacen que te olvides que llevas un híbrido entre manos, haciéndote pensar que es otro Golf el que estas conduciendo.

La marca dice que con el motor eléctrico el Golf GTE tiene una autonomía de hasta 50 kilómetros, lo que en un principio es una distancia aceptable, para los desplazamientos urbanos diarios. Pero claro está, que esta autonomía depende de por donde conduzcas y como lo hagas con el modo eléctrico activado. Es decir; supongamos que nuestros desplazamientos diarios, recorremos un total de 90 kilómetros. Teóricamente, 50 de ellos los podríamos hacer sin utilizar el modo de combustión, pero ¿Qué pasa si para hacer estos 50 kilómetros estos son por un tramo de autopista o autovía?, pues que no conseguiremos esa autonomía, salvo que, por el camino, encontremos subidas, bajadas, y atascos en los que abusar de las frenadas.

Haciendo la prueba real, si tomamos como punto de salida nuestro domicilio, para llegar hasta la autopista, precisamos hacer 11 kilómetros, que pudimos recorrer sin problema en modo eléctrico, pues como es una carretera de curvas, consumimos solo un 11% de la carga eléctrica. Llegados a la autopista, activamos el motor de combustión, con el modo de conducción Hybrid activado, lo que hace que el coche de forma inteligente use los dos motores al unísono cuando este lo precise. Con esto, tras 28 kilómetros llegamos a la entrada de Barcelona, donde tras encontrar caravana, y con una autonomía en modo eléctrico de tan solo 19 kilómetros, pudimos llegar a nuestra oficina conduciendo sin utilizar el motor térmico. Por la tarde al recoger el coche, habíamos consumido ya más del 75% de la electricidad guardada en las baterías de iones de litio que disponen de 8,7 kWh de capacidad, por lo que tan solo pudimos hacer 5 kilómetros más. En resumen, hicimos en ese día 35 kilómetros optimizando muy bien la conducción, pero en nuestro caso, no es suficiente.

Teniendo en cuenta que tuvimos el coche una semana, de la que cinco días hicimos más o menos este trayecto, sí que es cierto, que el consumo de combustible, tras haber llevado a cabo casi 700 kilómetros, conseguimos una media de 6,1 litros a los 100 km, que lejos está de los 1,7 litros que anuncia la marca, pero que para nosotros es una muy buena cifra teniendo en cuenta que además de hacer esta prueba de consumo, condujimos por diferentes escenarios para ver el potencial de todo el conjunto.

Con todo esto, lo que queremos decir, es que los híbridos enchufables, son ideales para las personas, que por ejemplo se mueven en su día a día y hacen trayectos de hasta 30 kilómetros, como podría ser el caso de aquellos conductores que, dentro de una misma ciudad, salgan de casa, dejen a los peques en el cole, vayan a la oficina y de vuelta a casa hagan la misma rutina.

Si bien es cierto que el Golf GTE no es barato, si tu idea es la de adquirirlo, debes tener muy claro, para que quieres un coche híbrido. Al final, está claro, esta tecnología está ahí, y la tienes que pagar, pero lo que has de tener en cuenta, es si la vas a poder rentabilizar, o bien, tan solo quieres un híbrido para hacer una aportación al medio ambiente.

Con este coche conseguirás la pegatina ECO de la DGT, con todos los beneficios que ello conlleva, pero para ello tendrás que desembolsar los más de 40.000€ que vale esta versión. La pregunta está clara, ¿Vale la pena pagar el sobre coste de un Golf con el motor TSI de 140CV, por la versión híbrida? Nosotros creemos que sí, pues igual que la vez anterior, os podemos asegurar que esto no es un solo un Golf, y que no es solo un Golf Híbrido, sino que el GTE es un GTI, disfrazado.

¿Es para nosotros el GOLF GTE una alternativa real?, sin duda alguna y por varias razones, aunque la principal es la de saber que bajo una apariencia de coche tranquilo, tienes a un todo GTI de Volkswagen, lo que es una clara garantía a la hora de disfrutar de su conducción y de su talante deportivo, a la vez que un coche cómodo para viajar o utilizar a diario, sabiendo que, si lo utilizas para trayectos que no excedan de su autonomía puramente eléctrica, o bien, puedas cargarlo a medio camino, como podría ser en el parking de tu oficina, dispones de una autonomía limitada para hacer tu vida un poco más eficiente pensando en el medio ambiente, a la vez que ahorrarás en combustible, para llagar así a amortizar el sobreprecio de tener un híbrido enchufable en tu garaje.

Escrito por, Miguel Angel Solá

AGRADECIMIENTOS

  • Volkswagen España
  • Fotografías: Cristóbal Arjona