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Ford fue una de las marchas que apostó de lleno por llegar al segmento de los SUV con una variedad de versiones, ofreciendo variantes de combustión, con microhibridación, híbridas e híbridas enchufables y lo hizo con el modelo que hoy ocupa nuestras líneas, el Ford Kuga.

Si bien creemos que le haría falta ya un restyling tanto en el exterior como en el interior, el acabado ST-Line X le confiere un toque deportivo a todo el conjunto, apailando así el desfase que puede tener con respecto a sus más directos rivales, entre los que podríamos destacar al Citroen C5 Aircross Hybrid el Peugeot 3008 Hybrid o el Mitsubishi Outlander entre otros.

Cierto es que los híbridos enchufables son algo incomprendidos, la razón está clara y es la poca autonomía que ofrecen algunos coches rozando menos de 50 kilómetros, lo que dificulta que puedas hacer quizás el uso que te necesitarías para tu día a día, traduciendo en un suplemento de coste del uso de esta tecnología aunado a un incremento de peso considerable que por ende influye claro está en el consumo del motor de combustión.

Es por ello que el Ford Kuga, ofrece hasta casi 67 kilómetros de autonomía en modo 100% eléctrico, eso sí, en ciudad claro está, ya que en carretera como todos los coches eléctricos reduce estas cifras. Personalmente tengo que decir que durante la semana que tuvimos el coche, en el mejor de los escenarios recorrí 47 kilómetros en modo eléctrico, teniendo en cuenta que esta distancia fue toda por carretera sin tocar la ciudad, así que para nosotros ya sería un coche a poder tener en cuenta en nuestro garaje ideal.

DISEÑO Y EQUIPAMIENTO

La nueva plataforma con la que se fabrica el Ford Kuga, favorece la habitabilidad interior sustancialmente, donde se ha incrementado en 43 mm el espacio para los hombros, 13 mm la altura con respecto al techo y 57mm el espacio de los asientos delanteros, mientras que, en la parte trasera, hay que agradecer la regulación longitudinal de la banqueta que permite ganar espacio a esta parte del coche, restándolo del maletero, claro está.

El Ford Kuga ofrece un diseño propio, con carácter, pero con connotaciones de otros modelos de la marca como podrían ser el Focus o el Fiesta. Talla 4,61 metros de largo, 1,88 de ancho, 1,67 de alto y tiene una batalla de 2,71. Con respecto a su predecesor es 89 mm más largo, 44 mm más ancho y tiene una distancia entre ejes de 20mm más, lo que favorece el espacio interior.

El frontal es sin duda su sello de identidad, y la parte del coche con más carácter. Su parrilla de estilo panel de abeja en combinación con los faros LED le dan una estampa desafiante, mientras que en la vista lateral destacan como no, las llantas opcionales de 20”, calzadas con unos neumáticos en medidas 245/45/20.

En la zaga, encontramos un enorme portón del maletero que facilita muchísimo la carga de este, así como las dos salidas de escape cromadas y que no son falsas, como en muchos otros coches híbridos enchufables. Los pilotos traseros, al igual que los faros delanteros, cuentan con tecnología led para todas sus funciones.

El precio de salida de nuestra unidad de pruebas Ford Kuga es de 42.620€ con el acabado ST Line X que incluye elementos como los asientos tapizados en piel y alcántara, faros LED, cristales tintados, sistema de sonido Bang & Olufsen o detector de fatiga. A esto debemos sumar el importe de los opcionales como el color Blanco, Paquete Seguridad, asientos delanteros con regulación eléctrica o el techo de panorámico con apertura eléctrica, que nos dejan una factura total de 51.481€. Esta versión se corresponde con el acabado ST-Line X que además incorpora el Black Package, que incluye techo, retrovisores, spoiler en color negro, así como las pinzas de freno en color rojo, las llantas de 20” negras o los pedales de aluminio entre otros elementos. A todo esto, debemos añadir que en el equipamiento de serie encontramos sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sistema de mantenimiento en el carril, control de crucero con limitador de velocidad, asistente de frenada automática de emergencia entre los más destacados.

HABITÁCULO MODERNO Y TECNOLÓGICO

En el habitáculo del Kuga, se respira un ambiente moderno, con un nivel de acabados muy bueno, con unos plásticos agradables al tacto y una combinación de piel y alcántara de los asientos que le dan al interior un toque premium a la vez que deportivo. El volante tiene un tamaño y un grosor perfecto, al más puro estilo de los BMW, y tras este encontramos un cuadro de mandos totalmente digital de 12,3” y personalizable a través de los diferentes modos de conducción cambiando sus grafías.

La consola central la preside una pantalla táctil de 8” que cuenta con el sistema multimedia SYNC 3, desde el que se controla todo el infotaiment del coche, así como permite configurar parámetros de conducción. Es compatible con Android Auto y Apple CarPlay mediante cable. Los mandos del climatizador nos encantan, porque encuentras lo que quieres en un instante, sin tener que recurrir a tediosos menús en el sistema de infotaiment, quizás no es tan moderno como el resto del coche, pero es muy resolutivo.

ESQUEMA MECÁNICO Y TECNOLOGÍA HIBRÍDA

Este Ford Kuga PHEV es un híbrido enchufable, y su sistema recurre a un motor Duratec de cuatro cilindros en línea de 2,5 litros que desarrolla una potencia de 152 CV, y a un motor eléctrico que entrega 132CV lo que en conjunto es una potencia 225 CV. La tracción es delantera y la caja de cambios automática tiene 7 velocidades.

El motor eléctrico está alimentado por una batería de ion-litio con una capacidad total de 14.4 kWh (10,6 kWh útiles) con la que según Ford se pueden hacer hasta un total de 56 kilómetros en modo 100% eléctrico en ciclo WLTP, cifra a la que nos acercamos conduciendo en ciudad.

El sistema de gestión híbrido del Kuga permite cargar la batería de diversas maneras, bien sea a través del sistema de regeneración de la frenada o empleando el motor de combustión, lo que claro está, aumenta sustancialmente el consumo de combustible, así que lo mejor es recurrir a una carga en un enchufe convencional como los de casa, donde precisarás de menos de 6 horas para cargar del 0 al 100%, o bien 3,5 horas si lo hacemos a través de un cargador tipo Wallbox, por ejemplo.

A la hora de conducir, disponemos si la batería tiene carga de tres modos de conducción para poder aprovechar la tecnología híbrida. El primero, EV Now forzará al coche a que la conducción sea 100% eléctrica, el segundo EV Later guardará la carga de la batería para usarla en momentos puntuales como si fuera un overboost, y el tercero EV Charge es el encargado de cargar la batería a través del motor de combustión. Ahora bien, hay un cuarto modo, EV Auto que se encarga de optimizar el uso de ambas tecnologías en función de la conducción, siendo este el que mejor optimiza la autonomía de la batería.

COMPORTAMIENTO EN CARRETERA

El comportamiento dinámico de este Ford Kuga sorprende, porque aun no siendo un deportivo al uso, tienen connotaciones deportivas que te permitirán disfrutar de una carretera de curvas. Es un coche muy equilibrado y aun que su talla es alta y es un SUV, apenas se aprecian balanceos innecesarios a la hora de abordar curvas, la verdad, es que es sumamente agradecido en cualquier trazado por el que quieres conducirlo.

En autovía y autopista es un gran viajero, un compañero con el que podrás hacer muchos kilómetros disfrutando de su habitabilidad y sobre todo del confort que ofrece todo el conjunto. El interior está muy bien aislado, lo que se traduce en que no se escuchan apenas ruidos del exterior, ni siquiera el motor de combustión.

Como buen híbrido enchufable, además podrás tener casi una conducción en 100% eléctrico One Pedal, gracias a su sistema de retención de frenada, que puede seleccionarse con la posición L de la caja de cambios automática.

Quizás sus 225CV a veces se quedan un poco “pobres” a la hora de salir a relucir, ya que la entrega de potencia es muy progresiva, pero como hemos dicho antes, no es un deportivo sino un SUV para ser disfrutado como tal

Una de las pegas, algo común en los híbridos enchufables, es la penalización que te llevas en el maletero, y en el caso del Kuga esto es muy apreciable, ya que perdemos altura del mismo con respecto a un Kuga con motor de combustión. Mientras que nuestra versión de pruebas ofrece una capacidad de 411 litros las otras versiones tienen 475 litros. 

CONCLUSION

Todos los Ford que hemos probado hasta la fecha nos han dejado muy buenas impresiones, y el Ford Kuga Hybrid nos ha sorprendido gratamente por varias razones. Es espacioso, su diseño es cautivador, dinámicamente es divertido y cómodo para viajar, pero quizás la baza que más juegue a su favor, sea la relación calidad precio VS lo que ofrece como os hemos comentado en el apartado equipamiento.

Está claro que Ford ha hecho muy bien los deberes y ha sabido copar un mercado joven con ofertas y propuestas atractivas como es el caso de este Ford Kuga.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Ford España
  • Fotografías: Cristóbal Arjona

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