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La Harley Davidson Nightster vio a luz en 2022 y se presentó como la sucesora de la Sportster 883. Mantiene algunos elementos de diseño, pero ha sido mejorada para ser una moto actual, que permite una conducción más cómoda y la vez un tanto más dinámica, eso sí, perdiendo en esencia algunos detalles de las Harley de antaño.

En 2023 y coincidiendo con el 120 aniversario de la marca, Harley propuso presentar varias novedades y entre ellas introdujo a la Nightster Special que hoy ocupa nuestras líneas y que es una variante de la Nightster pero con detalles únicos como las llantas de aluminio, el cambio de logo en el depósito o el hecho de que ahora es una biplaza, lo que te permitirá disfrutar de tus viajes en compañía.

El diseño de esta moto es sencillamente cautivador, es una moto que atrae miradas en los semáforos y cuando estás parado. De hecho, durante la sesión de fotos que hicimos por Barcelona, nos preguntaron infinidad de veces por ellas, es más, un policía de la Guardia Urbana de Barcelona nos paró simplemente para contemplarla. Mantiene los trazos y el “look&feel” creado hace 65 años, dónde el depósito en forma de lágrima, que ahora es falso, con el asiento monoplaza (biplaza en el modelo Special) bajo el que se encuentra ahora el depósito de la gasolina, el guardabarros recortado y la cúpula del faro delantero que no es más que un guiño a la Iron 1200.

Otros elementos funcionales, pero de enfoque estéticos son la horquilla delantera y el doble amortiguador trasero, así como la cubierta de debajo del radiador que esconde la batería, aunque lo que está claro que el elemento que más salta a la vista es el motor Revolution Max 975T.

El modelo Nightster tiene un precio de salida en nuestro mercado de 17.900€ y de 19.700€ para la versión Special siendo por así decirlo, como las Harley de acceso. Si bien no son baratas, son muy exclusivas, y como todos sabemos, este argumento tiene un precio. A esto podemos sumarle el color Industrial Yellow de nuestra unidad de pruebas (300€), así como opcionales que puedes encontrar en su página web, pueden incrementar considerablemente la factura.

Una de las cosas que nos ha encantado, aunque somos muy de la “Old School” y de las agujas, es el nuevo cuadro de mandos que encontramos con respecto al modelo original, que en esta versión es totalmente digital, presentado en una pantalla TFT de 4” que además de ser personalizable , ofrece información como la presión de los neumáticos, autonomía, velocidad o la marcha engranada entre otros. Tiene conexión Bluetooth y ofrece un sistema de navegación que funciona en combinación con la app Harley Davidson. Se maneja con las nuevas piñas del manillar y la verdad es que su uso es bastante claro e intuitivo.

CHASIS Y MECÁNICA

La estructura del chasis mantiene lo visto en su predecesora, pero con alguna variación ya que ahora, la estructura principal del bastidor es la que emplea al propio motor como elemento portante, bajo una estructura tubular de acero delantera y otras de aluminio para anclar el basculante. Esto ha permitido que se recurra a un sistema de suspensión posterior monoamortiguador, sino a uno de dos unidades.

Con respecto a la Sportster S se ha aumentado 76mm el recorrido de la rueda situando ahora el asiento a 698mm del suelo, lo que facilita mucho no solo el acceso a la moto sino también las maniobras en parado, pero esto penaliza la colocación de los estribos que quedan muy bajos con respecto al suelo, lo que se traduce en que a la hora de abordar curvas en muchas ocasiones rozan. Por su parte, la horquilla delantera dispone de un recorrido de 114 mm, suficiente para engullir lo que encontremos en el asfalto.

El motor bautizado como Revolution Max 975 T de refrigeración líquida que anima a esta Harley es un bloque V-Twin Revolution de 975 cc, que anuncia una potencia de 90CV a 7.500 rpm y un par máximo de 95 Nm de par a 5.000 rpm, cifras que permiten que esta moto sea una opción para aquellos clientes con el carné de conducir A2. Este motor a diferencia de los ya conocidos 1.250 de la marca, dispone de un sistema de distribución variable en las válvulas de admisión y precisa solamente de una bujía por cilindro.

Cuenta con un embrague dotado de un sistema antirrebote y asistencia en las aceleraciones, un cambio de seis relaciones  y un sistema electrónico de última generación con tres modos de conducción, control de tracción y de retención ajustables por el conductor.

El resultado, es que los 220 kg de lastre de la Nightster no parecen ser un impedimento ya que todo el conjunto se mueve con muchísima soltura gracias a su increíble cifra de par motor y al perfecto escalonamiento y desarrollo del cambio de marchas. Prueba de ello es que en 4ª velocidad se pueden superar los 200km/h y en sexta alcanzar casi los 280 km/h, aunque esta Harley invita a conducirla de forma sosegada, a velocidades legales dónde estarás en regímenes de entre las 2.500 y las 5.0000 rpm sin forzar el motor.

IMPRESIONES DE CONDUCCIÓN

En ciudad es una moto calurosa, y mucho, ya que literalmente vas sentado sobre el motor y muy cerca de él lo que hace incluso que llevar pantalones cortos (ya sabemos que no se debería), es una proeza ya que puedes quemarte con la tapa de la culata, aun así, es muy maniobrable entre el tráfico urbano y su posición de conducción facilita las maniobras en parado.

En carretera sin embargo es cómoda para hacer kilómetros y kilómetros, aunque para mi gusto la posición de conducción sea un poco forzada, algo que se podría solucionar ajustando el manillar. El motor brilla por su ausencia de vibraciones y aquí todo resulta suave, no como en alguna otra Harley que ha pasado por nuestras manos.

A la hora de entrar en una carretera de curvas, lo único que te frenará, será la posición de los estribos delanteros, ya que hacen que en muchas ocasiones toquen al suelo, para ello debes inclinar bastante, pero cuando te acostumbras a ello hasta le encuentras la gracia. No por ello signifique que no puedas inclinar y llevar un buen ritmo, sino más bien todo lo contrario es una moto juguetona que permite bastante, sorprende tanto su agilidad y manejabilidad teniendo en cuenta su talla de 2.240 mm de largo. El hecho de encontrar ahora tres modos de conducción (Sport, Road y Rain), con los que la moto se vuelve más agresiva en su respuesta o más calmada es un acierto total. En el apartado seguridad encontramos un sistema ABS y el control de tracción que funciona al unísono con los modos de conducción o bien puedes activarlo desactivarlo a tu voluntad.

Quizás en el apartado frenos es dónde un segundo disco en el tren delantero no iría nada mal, ya que al final el lastre a detener es considerable.

CONCLUSIÓN

Es la primera Harley de esta nueva generación que probamos, y por ello nos ha costado asimilar varias cosas, entre ellas, el tema del no sonido del motor al que estábamos acostumbrados con otras Harley es algo que encontramos era mítico en estas motos, pero al final las normativas están ahí para cumplirlas.

Pero no por ello no significa que no sea una Harley pura, porque todo su empaque convence y mucho, y en esencia sabes que irás sentado sobre la digna sucesora de una moto que se concibió hace nada más y nada menos que 65 años. ¿Hay un mejor legado?

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Harley Davidson España
  • Ajuntament de Sant Martí Sarroca
  • Fotografías : Cristóbal Arjona y Daniel Cudié

Equipamiento

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