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¿Puede un coche aunar elegancia, eficiencia y deportividad? La respuesta es un rotundo sí, y prueba de ello es el automóvil que hoy ocupa nuestra prueba, el Audi A7 Sportback 50 TDI.

Fue en 2009, y dentro del marco del Salón de Detroit, cuando Audi presento el Audi Sportback Concept, para posteriormente en 2010 presentarse tal y como lo conocemos hoy en día, en el Salón de París, bajo la denominación de A7 Sportback.

Esta segunda generación, no utiliza la misma plataforma para su fabricación que su anterior generación, que en 2014 fue renovada, sino que hablamos de un coche completamente nuevo.

El Audi A7, es por así decirlo un gran turismo, que auna el confort y espacio de una berlina, con la imagen y comportamiento de un deportivo. Esta es la segunda vez que nos ponemos al volante de la versión Sportback, ya que en 2015 lo hicimos con la versión 3.0 TDI dde 320 CV, y sinceramente os podemos decir, que Audi ha conseguido mejorar lo mejorable. Por una parte, su y por otra, en lo que a tecnología se refiere, este A7 Sportback está dotado de los últimos gadgets con los que la marca ha ido equipando a sus ultimas renovaciones como el A6, el A8 o las nuevas incorporaciones como el Q8, de echo, muchos de los elementos del habitáculo son comunes para todos estos modelos.

Sus rivales más directos son el Mercedes CLS, el Porsche Panamera o el BMW Serie 6 Gran Turismo, modelos que también han pasado por nuestra redacción en sus diferentes generaciones.

En lo que a diseño se refiere, este nuevo Audi A7 se presenta como un Gran Turismo de corte deportivo, en el que destaca un nuevo frontal con la parrilla singleframe muy marcada, así como unos nuevos faros rasgados dotados de tecnología LED que le confieren al conjunto una mirada de los más desafiante. Estos faros están disponibles en tres opciones; LED, LED-Matrix y los LED con tecnología láser.

La vista lateral es la que aparentemente ha sufrido menos cambios, en la que destaca la nervadura que encontramos en la parte inferior de las puertas, así como las llantas de 20” opcionales. La zaga por su parte, es la parte donde más se ha jugado con un nuevo diseño, ofreciendo unos pilotos traseros que se unen mediante una tira de LED’s que conformar una preciosa figura lumínica por la noche. En la parte mas baja encontramos unas salidas de los escapes simuladas, detalle que personalmente no nos acaba de gustar, pero sigue la moda impuesta por algunas marcas.

Tras abrir la puerta del conductor, el habitáculo nos muestra un ambiente puramente tecnológico, en el que destacan las tres pantallas digitales. Aunque su diseño sigue siendo sobrio y minimalista, la sensación de ambiente premium se percibe en cada uno de los elementos que encontramos, como la piel de los asientos, del volante, o las inserciones de aluminio mate. El cuadro de mandos está presidido por el ya conocido Audi Virtual Cockpit, elemento de serie que permite ver mucha información a la vez que la cartografía del navegador de forma ampliada en la pantalla personalizable de 12,3 pulgadas y de la que en otras pruebas ya os hemos hablado con más detalle, mientras que en la consola central, encontramos ahora dos pantallas táctiles; una de ellas de 10,1 pulgadas, denominada MMI Touch Response, desde la que se maneja todo el sistema de infoentretenimiento, y otra secundaria, pero no menos importante de 8,6” que permite activar todo lo relacionado con la climatización y el ambiente confort del habitáculo, así como escribir de forma libre para por ejemplo introducir el nombre de una calle o ciudad en el sistema de navegación.

Ambas pantallas ofrecen una calidad de imagen impresionante, ofreciendo una perfecta combinación de respuesta acústica y háptica lo que facilita su uso como si de la pantalla de un smartphone o Tablet se tratara. Aunque para la introducción de datos, es posible hacer una escritura de forma natural sobreponiendo una letra encima de otra, y os aseguramos, que, aunque tengas letra de médico, esta pantalla es capaz de reconocer todo lo que hayas escrito. El uso de ambas pantallas ha permitido que en salpicadero y en la consola, se reduzca drásticamente el número de botones, que ahora está limitado tan solo a 6 botones.

Los asientos delanteros ofrecen un alto grado de confort, lo esperado en un Gran Turismo de esta índole, pero no pasa lo mismo con las plazas traseras, donde el espacio para las piernas de los pasajeros es algo justo para adultos de más de 1,80 cm. Por su parte el maletero ofrece unos muy generosos 535 litros de capacidad y un portón de generosas dimensiones que facilita la carga del mismo.

Son 4 las motorizaciones que están disponibles en la actual gama del A7 Sportback. Por una parte contamos con una versión con motor de 4 cilindros de gasolina que desarrolla una potencia de 245 CV con cambio S tronic pudiendo incorporar el sistema de tracción quattro, y por otra, tres variantes diésel, una de ella con un bloque de 4 cilindros y una potencia de 204CV, siendo la versión de acceso y dos con motores V6 con potencias de 231 y 286 CV asociados a un cambio Tiptronic. Nuestra unidad de pruebas, la 50 TDI quattro Tiptronic, equipaba el bloque V6 TDI de 3 litros que desarrolla 286 CV y 620 Nm de par máximo disponible entre las 2.250 y las 3.000 rpm.

El cambio Tiptronic asociado a este mecánica, cumple su cometido, pero no a a la perfección, pues sobre todo en conducción deportiva, no ofrece una rapidez inmediata como podría ser la de una caja de cambios S Tronic, la que equipan los motores de las versiones menos potentes.

Este motor gracias a la incorporación de la tecnología micro-híbrida con el sistema eléctrico de 48 voltios, hace que consigamos la etiqueta ECO, lo que no significa que no sea prestacional, como demuestra su aceleración de 5,7 segundos para pasar de 0 a 100 km/h o su velocidad punta de 250 km/h.

Los sistemas Mild-Hybrid están pensados para obtener la máxima eficiencia posible, lo que mejora tangiblemente las cifras de consumo. Por una parte tenemos un sistema de recuperación de energía en las frenadas, a lo que tenemos que sumarle el ya conocido “modo vela” que desacopla la caja de cambios cuando no aceleramos a lo que también debemos sumarle el hecho de que si circulamos llaneando es posible circular con el coche con el motor completamente apagado, siendo imperceptible casi por el conductor el momento en el que el motor se vuelve a poner en marcha.

Su cifra homologada de 5,6 litros a los 100 km no es ninguna broma, ya que en condiciones normales y circulando por autopista a velocidad de crucero es fácil acercarse. Nosotros durante nuestra prueba y un total de 782 kilómetros obtuvimos un consumo medio de 8,2 litros, teniendo en cuenta que la mayoría de esos kilómetros los hicimos por carreteras secundarias, autovías y alguna carretera de montaña. Si tenemos en cuenta las medidas, el peso y las prestaciones de este coche, esa cifra sería la similar a un hatcback con un motor de 2.0 litros y más menos 200 CV.

Para optimizar el comportamiento dinámico del A7, disponemos del ya conocido Audi Drive Select, que nos permite escoger entre 5 modos de conducción preseleccionados (Efficiency, Confort, Auto, Dynamic E individual) más uno que aparece oculto, pero que está ahí, denominado offroad y que detecta automáticamente si circulamos fuera del asfalto, para de forma automática activar la suspensión neumática y elevar el coche.

En autopista o autovías, este A7 es un verdadero devorador de kilómetros, que hace en muchas ocasiones te olvides de por donde conduces, pues en el haitáculo es prácticamente imperceptible cualquier ruido que provenga del exterior, ni siquiera la rodadura de los neumáticos se filtra a modo de sonido molesto. Ahora bien, como el Gran Turismo como el que está concebido y con el modo de conducción Dynamic activado, el conjunto gana rigidez para ofrecer un paso por curva digno de un deportivo, ofreciendo un aplomo y un guiado preciso como el bisturí de un cirujano.

El Audi A7 Sportback, está disponible desde los 66.700€ en la versión 40 TDI S tronic, que se correspondería a la de acceso. Nuestra unidad de pruebas, la 50 TDI quattro Tiptronic, parte en unos 78.350€ con un equipamiento de serie muy completo, del que podemos destacar las llantas de 18”, faros LED, volante de cuero multifunción con levas, ajuste eléctrico del volante, llave confort, MMI Navegación Plus, Audi Virtual Cockpit, Audi Pre sense front, regulador de velocidad con limitador de velocidad o el aviso de salida de carril entre muchos otros.

En cuanto a los opcionales, destacamos el color Negro Mitos metalizado de la carrocería, llantas de 20”, interior en cuero Valcona, sistema control presión de los neumático, asistente de luces largas, techo corredizo, asientos confort, paquete iluminación ambiente, climatizador de 4 zonas, Audi Parking System plus, Head-Up-Display,  sistema de Sonido Bang  & Olufsen o la suspensión dinámica adaptativa, que engrosan la factura hasta unos generosos 105.000€.

Nuestra conclusión, tras haber probado como ya os hemos comentado a lo largo de la prueba en dos ocasiones al Audi A7, es que encontramos en él, al Gran Turismo perfecto, que auna la comodidad y confort de una berlina, con la dinámica de un deportivo de esta magnitud, además claro está, de un elenco tecnológico y avanzados sistemas de prevención y seguridad que están ahí para ayudarte en hacer no solo la vida abordo más fácil sino más segura.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos