Compartir

El Terramar es el SUV más grande de la gama CUPRA hasta la fecha y se asienta sobre la plataforma MQB Evo del Grupo Volkswagen, la misma que utilizan, por ejemplo, el Volkswagen Tiguan o el Skoda Kodiaq. Sus dimensiones le otorgan más presencia y también algo más de habitabilidad que el Formentor, con 4,50 m de largo, 1,86 m de ancho y 1,58 m de alto.

A simple vista, el Terramar proyecta una presencia mucho más rotunda que la del CUPRA Ateca, su predecesor, y el coche que empezó la historia de la marca, al que le faltaba precisamente este punto de carácter, ya que su parentesco con el SEAT de origen era demasiado evidente. El frontal adopta la conocida “nariz de tiburón”, un capó musculoso y una parrilla compacta que transmiten fuerza, rematados por la firma lumínica de tres triángulos, ya clásica en la casa, y por los faros CUPRA Matrix LED.

En el perfil, el Terramar combina superficies sólidas con nervios muy tensos y una caída de techo que no castiga en exceso la practicidad del conjunto. Llaman la atención las llantas de 20” con neumáticos 255/40 R20, que dejan ver un equipo de frenado de gran calibre y contribuyen a su imagen de coche listo para algo más que para pasear, mientras que en la zaga, los pilotos incorporan la denominación del modelo retroiluminada y se unen mediante una tira LED que recorre todo el ancho del coche, donde también aparece iluminado el logo de CUPRA. Todo ello ensancha visualmente la parte trasera, mientras que el difusor y los elementos inferiores añaden ese punto atlético que tanto busca la marca.

PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

El CUPRA Terramar arranca en 39.862 euros en su versión de acceso, el 1.5 eTSI de 150 CV. Nuestra unidad, el Terramar VZ e-HYBRID de 272 CV, parte de 52.210 euros con un equipamiento ya muy completo, al que se pueden añadir opcionales como el color exterior Dark Void (1.100 euros), las llantas de 20” (990 euros), el sistema de sonido Sennheiser (590 euros), el techo panorámico (1.430 euros), los asientos delanteros calefactados (380 euros) o la navegación con CUPRA Connect, elevando la factura hasta 57.880 euros.

Nuestra unidad corresponde a la variante tope de gama híbrida enchufable, el Terramar VZ e-HYBRID de 272 CV, probablemente la más equilibrada de la familia para combinar eficiencia urbana y placer en carretera sin renunciar a la practicidad. En definitiva, un coche polivalente que se coloca por encima del Formentor en tamaño y versatilidad.

La familia mecánica del Terramar se articula en tres propuestas: microhíbrida (eTSI), híbrida enchufable (e-HYBRID) y gasolina pura (2.0 TSI). La gama arranca con el 1.5 eTSI de 150 CV con sistema de 48 V y etiqueta ECO, mientras que las variantes PHEV se ofrecen en 204 y 272 CV con etiqueta CERO. Por encima aparecen los 2.0 TSI de 204 y 265 CV, siendo esta última la única con tracción total 4Drive.

HABITÁCULO DEPORTIVO Y MUY TECNOLÓGICO

El interior mantiene el sello habitual de CUPRA, con materiales bien escogidos y un diseño que entra por los ojos. En el Terramar, todo está claramente orientado al conductor: la consola central queda a su alcance inmediato y el espacio del acompañante se diferencia con una lectura muy marcada, casi lounge, pero siempre con ese fondo deportivo tan reconocible.

El volante achatado con levas, los asientos tipo baquet y las costuras en color cobre refuerzan esa identidad dinámica, un tono que también aparece en tiradores de puertas y deflectores del climatizador. Entre las opciones de tapicería destacan materiales sostenibles como Dinamica y SEAQUAL Yarn, un tejido elaborado a partir de plásticos recuperados del océano, que aporta una sensibilidad más actual al conjunto.

En tecnología, el Terramar monta una pantalla central de 12,9″ para el sistema de infoentretenimiento, un cuadro digital de 10,25″ y un Head-Up Display que proyecta la información sobre el parabrisas. La interfaz suma una barra de aplicaciones más intuitiva, widgets y controles de climatización integrados en la pantalla, además de compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, mientras que el sonido corre a cargo de un sistema firmado por Sennheiser.

Detrás, el Terramar ofrece espacio real para tres adultos, con una plaza central que sorprende por su amplitud, algo que no siempre ocurre en modelos como el Formentor. Además, la banqueta puede desplazarse hasta 15 cm, permitiendo jugar entre habitabilidad y maletero. En las versiones no híbridas, este puede llegar a 642 litros con doble fondo, aunque en esta variante PHEV la batería bajo el piso recorta algo la capacidad.

COMBINACIÓN MECÁNICA

La versión probada combina un motor de gasolina TSI de 177 CV con un propulsor eléctrico de 85 kW, para una potencia conjunta de 272 CV y 400 Nm de par. La batería neta de 19,7 kWh permite homologar entre 112 y 121 km de autonomía eléctrica, una cifra sobresaliente en el mundo PHEV y muy útil para moverse a diario en modo cero emisiones. En prestaciones, acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y alcanza 215 km/h.

La batería de 19,7 kWh de esta versión resulta más que suficiente para cubrir buena parte de los desplazamientos diarios en modo 100% eléctrico, siempre que en casa o en el trabajo se disponga de cargador. En corriente continua, a 50 kW, pasa del 10 al 80 % en unos 26 minutos, mientras que en alterna, a 11 kW, la carga completa roza las dos horas y media.

Más allá de la ficha técnica, lo interesante del Terramar es cómo consigue mezclarse con una rutina moderna: el trayecto al trabajo, la escapada de fin de semana, la cena improvisada o ese viaje largo en el que el coche acaba siendo casi una extensión del salón de casa. Ese es, precisamente, su mayor argumento de estilo de vida. No busca solo impresionar por imagen o por potencia, sino acompañar con una sensación de calidad, tecnología y versatilidad que encaja bien con quien quiere un SUV con personalidad propia, capaz de vestir igual de bien en una ciudad que en una carretera de montaña, y con una puesta en escena que deja claro que aquí el diseño también forma parte de la experiencia. Además, su enfoque híbrido enchufable encaja con una movilidad más relajada, silenciosa y cotidiana sin renunciar jamás.

DINÁMICA URBANA Y RUTERA

En ciudad, el Terramar se mueve con la calma y la facilidad que se espera de un SUV pensado para el día a día. Su autonomía cercana a los 120 kilómetros en modo 100 % eléctrico lo convierte en una propuesta especialmente sensata para quienes buscan un coche de este tipo con etiqueta ECO y con un enfoque eficiente sin renunciar a una imagen emocional.

En autovía y autopista demuestra además que sabe viajar con mucho aplomo, con consumos combinados de alrededor de 5,7 l/100 km cuando trabajan ambos motores, una cifra bastante razonable para un modelo de estas características.

Cuando llega el momento de enlazar curvas, algo que pudimos comprobar en nuestro viaje al país vecino, donde rodamos por la serpenteante carretera de montaña del Pas de la Casa, se aprecia que el aumento de tamaño respecto al Formentor le pasa algo de factura, y también el lastre extra propio de un PHEV frente a una versión térmica. Aun así, el Terramar sigue transmitiendo confianza, con una puesta a punto que favorece la facilidad de conducción por encima del radicalismo.

Estrena la nueva generación del Control de Chasis Adaptativo (DCC), con amortiguadores de doble válvula, combinados con una suspensión deportiva que rebaja la carrocería 10 mm y con una arquitectura del eje delantero optimizada, que afina el conjunto. Aunque no sea el SUV más incisivo de CUPRA, entra en curva con decisión y control, por lo que sigue siendo una gran opción para disfrutar de una carretera revirada sin perder comodidad.

La recuperación de energía en las frenadas mediante la función blending y el servofreno eléctrico aportan una respuesta muy homogénea. A diferencia de otros híbridos, aquí el sistema de frenado entra en acción desde el comienzo del recorrido del pedal, algo que nos ha resultado especialmente convincente.

Dispone de modos de conducción Comfort, Performance, CUPRA, específico de las versiones VZ, e Individual, que modifican el tacto del acelerador, la asistencia de la dirección y la gestión del chasis a través del DCC. En modo CUPRA, activable desde un pulsador en el volante, la respuesta se vuelve más directa y firme; en Individual, cada parámetro puede adaptarse al gusto del conductor.

En seguridad activa y pasiva, el Terramar suma un amplio arsenal de asistentes avanzados: control de crucero adaptativo con mantenimiento de carril, frenada automática de emergencia con detección de peatones y ciclistas, monitorización del ángulo muerto y asistente de tráfico cruzado trasero, entre otros.

CONCLUSIÓN

El CUPRA Terramar VZ e-HYBRID de 272 CV nos ha gustado, aunque quizá no tanto como las versiones equivalentes del Formentor o del CUPRA León, de las que guardamos un recuerdo muy sólido. El diseño encaja bien, pero lo que más nos enamora de CUPRA sigue siendo la puesta en carretera, y ahí el Terramar, pese a heredar el relevo del Ateca, no nos ha parecido tan fino y preciso como aquel.

Con el Terramar, CUPRA firma su propuesta más ambiciosa para asentarse en el segmento SUV compacto premium europeo. Tras el éxito del Formentor, la firma española vuelve a situarse en modo ataque con un modelo más grande, más tecnológico y con una vocación dinámica muy marcada, aunque durante la prueba veremos hasta qué punto cumple esa promesa.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • CUPRA
  • Fotogfrafías: @cristobalarjonafoto

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here