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La BMW R 12 G/S es una de las motos más deseadas de la gama BMW Motorrad, gracias a una propuesta que recupera de manera muy fiel el espíritu de la legendaria BMW R 80 G/S, aquella trail que marcó una época en el Dakar y que definió el concepto de aventura sobre dos ruedas, siendo así la moto definitiva para los amantes de las BMW de antaño. En 2021 BMW intentó rememorar a ese modelo con la nineT Urban GS que también pasó por nuestra redacción entonces, pero no consiguió su objetivo al hacer una moto que se parecía demasiado al modelo de carretera del que derivaba.

A simple vista podría parecer una simple reinterpretación elevada de la gama NineT, pero la realidad es muy distinta, que R 12 G/S ha sido concebida como una auténtica trail de orientación off-road, con una configuración mucho más seria y preparada para abandonar el asfalto en cualquier momento y sorprenderte en cualquier tipo de terreno.

Cuenta con suspensiones de largo recorrido —210 mm delante y 200 mm detrás—, llanta delantera de 21 pulgadas y una trasera de 17 pulgadas, que puede convertirse en 18” mediante el paquete Enduro Pro. Todo ello acompañado de un peso contenido para su categoría, con 216 kg en vacío, bastante menos que una BMW R 1300 GS, lo que por ende se traduce en mucho más manejable.

Como no podía ser de otra manera, y cierto es,  que es una garantía mecánica, comparte el conocido motor bóxer de 1.170 cc con otros modelos de la plataforma NineT. BMW ha modificado el chasis específicamente para esta versión, utilizando una pipa de dirección más elevada y adelantada, permitiendo un ángulo de giro de 42 grados y mejorando claramente la ergonomía off-road.

Otro de los puntos importantes es la altura, ya que de serie, el asiento queda situado a 860 mm del suelo, aunque puede llegar hasta los 895 mm si se combina el asiento Rally con la llanta trasera de 18 pulgadas del paquete Enduro Pro.

Opciones y equipamiento

BMW ha querido que la R 12 G/S no sea únicamente una moto con estética clásica y espíritu aventurero, sino también una trail moderna y muy preparada tecnológicamente. Por ello, además de una parte ciclo claramente enfocada al uso fuera del asfalto, la marca alemana ha desarrollado un completo catálogo de equipamiento y opciones que permiten adaptar la moto a distintos tipos de usuario y conducción.

Uno de los elementos más importantes es el paquete Enduro Pro, una configuración opcional que potencia todavía más sus capacidades off-road, paquete que nuestra unidad de prueba lucía. Con este paquete, la rueda trasera pasa de 17 a 18 pulgadas, mejorando el comportamiento sobre tierra y aumentando la altura libre al suelo. También incorpora estriberas específicas de enduro con posibilidad de giro para mejorar el apoyo y el tacto en conducción de pie, así como un pedal de freno adaptado a este tipo de uso. A ello se suman torretas de manillar más elevadas, defensas de motor y protectores de manos, reforzando claramente su orientación aventurera.

La parte ciclo también recibe una preparación específica respecto al resto de modelos derivados de la plataforma NineT. El bastidor tubular de acero ha sido modificado para ofrecer una mejor ergonomía fuera del asfalto, además de incorporar una horquilla invertida totalmente regulable de 45 mm y un sistema Paralever trasero con amortiguador ajustable y 200 mm de recorrido, una configuración que busca equilibrar comodidad, estabilidad y capacidad de absorción en terrenos complicados.

En el apartado electrónico, BMW tampoco ha querido quedarse atrás. De serie, la moto dispone de varios modos de conducción —Rain, Road y Enduro— que modifican la respuesta del acelerador y las ayudas electrónicas según el terreno. Si se equipa el paquete Enduro Pro, aparece además un modo específico pensado para conducción off-road más exigente, con una respuesta más directa y menor intervención de las ayudas electrónicas.

La dotación tecnológica incluye también control dinámico de tracción, control del par de arrastre del motor y ABS Pro en curva, sistemas que buscan aumentar la seguridad tanto en carretera como fuera de ella. Todo ello acompañado de elementos ya habituales en BMW, como el sistema Keyless Ride o la llamada de emergencia automática eCall, de serie en España.

Opcionalmente, la R 12 G/S puede incorporar elementos enfocados tanto al confort como a la conectividad. Entre ellos destacan el asistente de cambio Pro para subir y bajar marchas sin embrague, el Hill Start Control Pro para facilitar las arrancadas en pendiente, o una pantalla TFT de 3,5 pulgadas con conectividad para smartphone mediante la aplicación BMW Motorrad Connected.

La iluminación también juega un papel importante en el diseño y la funcionalidad de la moto. El faro delantero LED mantiene la estética clásica de las GS originales, pero incorpora una firma luminosa moderna en forma de “X”. Además, de manera opcional puede equiparse el sistema Faro Pro adaptativo, capaz de mejorar la iluminación en curva durante la conducción nocturna.

En conjunto, la BMW R 12 G/S combina una imagen clásica muy marcada con un nivel de equipamiento completamente actual, logrando una mezcla muy interesante entre tradición, tecnología y auténtica orientación aventurera.

La BMW R12 GS tiene un precio de salida de 18.090€, a lo que si le sumamos los opcionales de nuestra unidad de pruebas como la Option 719 II que incluye el color Arena Mate (2.368€), Paquete Comfort (1.138€), Option 719 Maneta Shadow II Negro (591€), o la Tapa de culata Option 719 Shadow Black (1.075€) nos deja un precio de 23.263€, sin duda no es barata, pero si muy exclusiva.

Un motor bóxer muy motor conocido

El motor apenas presenta cambios respecto a la configuración original, más allá de algunos ajustes puntuales como el nuevo sistema de escape, ahora con diseño dos en uno y un silenciador elevado para mejorar la distancia libre al suelo. Se mantiene el propulsor bóxer de 1.170 cc, con distribución DOHC y válvulas radiales, así como la refrigeración por aire y aceite, una solución clásica que refuerza su carácter mecánico y su respuesta lineal. La entrega de potencia se sitúa en 80 kW (109 CV) a 7.000 rpm, mientras que el par máximo alcanza los 115 Nm a 6.500 rpm, cifras que garantizan un rendimiento solvente tanto en carretera como fuera del asfalto.

Comportamiento en ruta y carretera

En carretera, la BMW R 12 G/S transmite una sensación muy distinta a la de una maxitrail moderna, ya que no busca la precisión absoluta ni el refinamiento extremo de una gran rutera asfáltica, sino una experiencia más auténtica y mecánica. Cierto es que la posición de conducción para carretera es algo “incierta” digámoslo así, pero por una razón, por que no ofrece la posición de una trail, pero tampoco la de una moto de montaña o enduro, se queda a medio camino entre ambas, lo que hará que te acostumbres, pero posiblemente te cueste un periodo de adaptación.

Su peso no juega en su favor, pero una vez en marcha la verdad es que parece menos pesada de lo que es.

El motor bóxer es uno de sus grandes atractivos, sino el más especial. Tiene personalidad, respuesta inmediata y una entrega de par muy aprovechable. Mantener ritmos constantes es una delicia, pero también lo es abrir gas y sentir cómo empuja con contundencia sin brusquedades, a la par de ver como sus cilindros empujan de un lado a otro y te mueven la moto ligeramente.

Las suspensiones muestran claramente su orientación mixta. En asfalto se percibe el largo recorrido disponible y existe cierto balanceo, especialmente en frenadas fuertes o cambios rápidos de apoyo, aunque siempre manteniendo el control y la estabilidad.

Precisamente en frenadas intensas es donde más se nota el enfoque trail de la moto. La suspensión delantera se comprime bastante y aparece algo de fatiga si se exige mucho al sistema, aunque en una conducción normal la potencia de frenado es más que suficiente.

La sensación general recuerda más a un vehículo robusto y preparado para cualquier terreno que a una trail puramente deportiva. Es una moto cómoda, sólida y con mucho carácter.

Comportamiento en montaña y off-road

Es fuera del asfalto donde la BMW R 12 G/S demuestra realmente el sentido de su existencia. Aunque sigue siendo una moto grande y pesada para estándares puramente endureros, el equilibrio general del conjunto está muy conseguido. La combinación entre estabilidad, tracción y recorrido de suspensiones permite afrontar pistas y caminos con mucha seguridad.

Durante la prueba nos aventuramos por una pista forestal y algún que otro camino, y ahí la verdad es que impone, por su peso y tamaño. Sin embargo, a medida que aumenta la confianza, aparecen sus verdaderas virtudes, y las cruzadas en tierra cada vez se dejan ver con más soltura.

Las estriberas enduro, la posición de conducción y el trabajo de suspensiones permiten controlar la moto con bastante naturalidad. Además, el motor bóxer aporta una enorme capacidad de tracción y una respuesta muy aprovechable en pistas rápidas.

Donde más brilla es en caminos amplios y terrenos de tipo raid o rally. Ahí la estabilidad y el empuje del motor convierten la conducción en una experiencia muy divertida y emocionante.

Conclusión

La BMW R 12 G/S recupera con mucha fidelidad la esencia de las trail clásicas de BMW. No es una moto que pretenda competir con las trail o maxitrails del mercado actual que son más modernas y mas tecnológicas, es una moto con carácter propio y un nicho de mercado muy acotado, pues estamos seguros de que su cliente final será el nostalgíco, boomer y capaz de apreciar su sentido.

Su motor bóxer mantiene intacta esa sensación mecánica y visceral que muchos usuarios echan de menos en las motos actuales, mientras que su parte ciclo permite disfrutar tanto del asfalto como de las pistas rápidas con mucha solvencia. No es una moto para hacer enduro extremo, pero sí una excelente compañera para viajes, rutas y aventuras off-road de tipo raid o rally.

Escrito por Miguel Angel Solá

Agradecimientos

BMW España

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