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Las cifras avalan el éxito de esta marca, que ha decidido despuntar por encima de SEAT, llevando a cabo modelos propios y dotándolo como no de una imagen y talante más deportivo. Prueba de ello, es que en los 3 años que CUPRA lleva como marca independiente, ha conseguido vender más de 55.000 unidades en todo el mundo, y el CUPRA León como el Formentor son las claves de su éxito.

Ahora, CUPRA entra de lleno en el proceso de la electrificación de sus modelos, y hasta que entre en producción el modelo 100% eléctrico denominado CUPRA Born, por el momento han empezado con las variantes PHEV, o lo que es lo mismo, los híbridos enchufables que ha introducido en el León, Formentor y en un futuro próximo en el CUPRA Ateca.

El nuevo CUPRA León está disponible en 4 versiones, dos de ellas con motor 2.0 TSI de 245CV y 300CV respectivamente y dos versiones híbridas enchufables de 204CV y 245CV, siendo esta última, la 1.4 e-Hybrid DSG la que se corresponde con esta unidad de pruebas y sobre la que hoy os hablamos.

El diseño de este coche no pasa inadvertido, gracias al empeño de la marca de hacer coches con un estilo propio, tanto es así, que cada uno de sus modelos recibe unas llantas con un diseño específico, y en el cado de esta versión híbrida no es menos. Ahora bien, ¿hay tantas diferencias con un León convencional como nos gustaría encontrar?. Por una parte, encontramos en el frontal la parrilla que luce un marco específico con el borde lacado en color gris y con un llamativo logo CUPRA. Los paragolpes en su interior acogen tras líneas horizontales, así como los antiniebla, estando mejor integrados en este modelo que en el Formentor.

La zaga, es realmente preciosa, quizás lo que más no ha gustado de este coche en lo que a diseño se refiere. Los pilotos unidos por una franja ofrecen una firma lumínica que parece dar más anchura el León. El logo de CUPRA toma gran protagonismo, de la misma manera que el difusor y las dobles salidas de escape enmarcadas en color cobrizo. Nuestro León, lucía la espectacular pintura Azul Petro Mate, que junto a todos los elementos anteriormente expuestos deja un marcado estilo racing de todo el conjunto.

Interior familiar y compartido

El habitáculo de los modelos de CUPRA es básicamente el mismo, es decir, encontramos lo mismo en un Formentor que en un León, respirando en ambos modelos un ambiente premium acompañado de un aire deportivo, pero sobre todo tecnológico, que en ambos modelos viene dado por la nueva pantalla de 12” táctil. Esta pantalla aglutina básicamente el funcionamiento del sistema de infoentretenimiento, así como diversos parámetros de configuración del coche o el sistema de climatización, entre otras muchas funciones. Concentrarlo todo tiene una ventaja, y es que el resto del salpicadero queda libre de muchos botones, que, en el caso del León, encontramos solamente al lado izquierdo del volante para el sistema de iluminación exterior. Pero, por otro lado, tiene la desventaja, de que tienes que aprenderte de memoria donde está cada una de las funciones del coche, lo que lleva su tiempo. Este sistema cuenta también con conectividad sin cable, con Android Auto, Apple CarPlay y MirrorLink, lo que supone una integración total con cualquier smartphone de última generación.

En la consola central encontramos el “pequeño” selector del cambio denominado by-wire del grupo, siendo más que suficiente para cumplir con su función, además del botón con el que podemos desconectar de forma rápida el control de tracción, así como el hueco para cargar el móvil dotado de dos tomas tipo USB C. Este selector, deja pues que para manejar el cambio de forma secuencia, tengamos que recurrir a las levas que encontramos tras el volante deportivo.

Hay que destacar como no el sistema de iluminación ambiental, que dispone en la parte frontal por debajo del parabrisas de una tira lumínica que aparte de cambiar de color se ilumina cuando tenemos un vehículo en la posición de ángulo muerto o al abrir la puerta si se acerca alguien por los flancos, algo no solo útil sino muy acertado.

Los detalles en color bronce, sello distintivo de CUPRA, podemos encontrarlos en los marcos de las salidas de aire, el volante deportivo o las costuras de la tapicería, color que combina a la perfección con el tapizado de los asientos o el material acolchado de la parte superior del salpicadero.

Hablando del volante, dispone de un grosor y tamaño perfectos con la parte inferior achatada, lo que se traduce en una única utilidad, facilitar la entrada ay salida del coche. Además de ser multifunción, dispone de un botón para poner en marcha el motor, así como de un mando que nos permite escoger entre los diferentes modos de conducción o para acceder directamente al modo CUPRA. Tras este encontramos el cuadro de mandos totalmente digitalizado y representado en una pantalla de 10” que es totalmente personalizable que hace recordar en alguna de sus representaciones a los modelos RS de Audi, por aquello de mostrar el cuenta revoluciones en posición central.

La habitabilidad del CUPRA León es muy buena, sobre todo en las plazas delanteras, donde gracias sus asientos de corte deportivo que sujetan el cuerpo a la perfección, es fácil acomodarse. Estos asientos como podéis ver son unos semi backets con el reposacabezas integrado, y están tapizados en piel de color azul con el contraste de costuras en el mismo color bronce que podemos encontrar en el salpicadero. En las plazas traseras, encontramos la misma fórmula, unos asientos de corte deportivo que darán cabida hasta tres ocupantes.

El maletero por su parte en esta versión híbrida tiene que contentarse con unos 270 litros, frente a los de un León convencional que ofrece 380 litros, que pueden ampliarse abatiendo los respaldos de los asientos traseros hasta los 1.191 litros.

Las baterías, están situadas en el piso del maletero, de ahí que resten litros de capacidad y son las encargadas de alimentar el sistema eléctrico que es de 13 kWh. Estas pueden cargarse en menos de 6 horas en un enchufe convencional doméstico, y en menos de 3 horas y 45 minutos en un cargador de 3,6 kW de corriente alterna, que puede conectarse al coche mediante el puerto de carga ubicado en la aleta delantera izquierda. Gracias a este esquema, el CUPRA León e-Hybrid recibe la etiqueta CERO de la DGT con todos los beneficios que lleva asociado.

Mecánica compartida eficiente y con mucho potencial

El sistema de propulsión híbrido del CUPRA León, combina un motor térmico 1.4 TSI de gasolina turbo alimentado de 150CV con un motor eléctrico de 116CV y que en conjunto ofrecen una potencia de 245 CV y 400 Nm de par motor, asociado a una caja de cambios DSG de doble embrague de seis velocidades y con tracción al eje delantero, tan solo la versión de 310CV es la que integra tracción total.

Las prestaciones son acordes a un compacto de estilo deportivo, acelerando de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y lanzándose cómodamente hasta los 225 km/h. Para que os hagáis una idea, el CUPRA León 2.0 TSI de 245CV, acelera de 0 a 100 en 6,4 segundos, mientras que su velocidad punta es de 250 km/h. Aquí, está claro que el peso de 1.485 kg, frente a los 1.671 kg de la versión híbrida son los que restan esas décimas y velocidad punta.

En cuanto a las cifras de consumo, la marca anuncia una cifra de 1,4 litros a los 100 km según ciclo WLTP, cifra a la que cualquier mortal vemos difícil que se acerque. En autovía o autopista a velocidad de crucero, haciendo uso del sistema híbrido con la batería bien cargada, conseguimos sacar unos 3,8 litros de media, y en conducción deportiva esta cifra se nos disparó hasta unos generosos 9,2 litros.

Por su otra parte, con la batería al 100% de su carga, CUPRA dice que puedes llegar a hacer hasta 63 kilómetros, está claro que esta cifra está reservada para conducción en ciudad. En carretera es bastante imposible de conseguir, y en el mejor de los casos conduciendo en este modo llegamos a hacer 38 kilómetros hasta agotarla por completo. Sí que tenemos que decir que esos kilómetros los hicimos por autovía, y a velocidad media de 100 km/h, con un consumo medio de 15,9 kWh. Esto se puede traducir en que estos 38 kilómetros han tenido un coste de 0,95€ teniendo en cuenta que cargamos la batería en una red doméstica con una tarifa de 0,06€/kWh.

Dinámica de conducción muy precisa y acertada

Teníamos muchas ganas de ponernos al volante del primer híbrido enchufable de la marca, ya que, tras haber probado al Formentor, teníamos también muchas expectativas sobre este modelo.

Tras acomodarnos en el asiento del conductor, y pulsar el botón start del volante, pasa lo que en la mayoría de híbridos, que nada, suena, pues prevalece el arranque en modo eléctrico, así que los primeros metros que puedes recorrer, salvo que cambies el modo de conducción, serán siempre así, salvo que esté agotada por completo la batería.  Hubiera estado bien, sobre todo para aquellas personan que quieran comprar este coche para utilizarlo en modo eléctrico disponer un botón o un selector para acceder directamente al modo eléctrico, ya que ahora se tiene que hacer a través del sistema multimedia con la complejidad que conlleva.

En el modo híbrido, el CUPRA León de forma automática en función de la demanda, gestionará el funcionamiento de ambos motores al unísono, o bien el uso de cada uno por separado. Con el modo Comfort activado, primará el uso del motor eléctrico, mientras que con el modo CUPRA activado será el motor de combustión el funcione en todo momento dejando el motor eléctrico como opción de over boost. La verdad, es que en este modo la patada que tiene el CUPRA León es bestial, ya que con los dos motores funcionado a la vez y la entrega del par motor, hacen que la sensación de aceleración sea mas de la que en realidad tiene, y más si tenemos en cuenta que en ese momento, es cuando el sonido amplificado del motor parece que estés sobre un V8, algo que no nos acaba de convencer del todo, ya que en el interior del coche suena excesivamente, lo que particularmente causa el efecto contrario, es decir, aprecias que no vas sobre un coche cuyo sonido es desmesurado.

A nivel dinámico este León se mueve con mucha no, con muchísima soltura, además de ofrecer un paso por curva muy elevado la capacidad de tracción y de guiado en sensacional. La verdad, es que la posición de las baterías, aun aumentando su peso le hacen un grato favor, porque todo el conjunto está más equilibrado. Hicimos la prueba en la misma carretera donde habíamos probado al CUPRA Formentor, y para ser justos, os podríamos decir que en conducción deportiva sí que es cierto que el Formentor tiene más aplomo, pero este León no se queda muy atrás. El trabajo que han llevado a cabo para ponerlo a punto es excepcional y eso se nota cuando conduces en carreteras reviradas.

Para garantizar una estabilidad total, CUPRA recurre en el León a un esquema de suspensiones para el eje delantero tipo McPherson y en el trasero, un multibrazo (como en las versiones más potentes del SEAT León), eso sí, hay una serie de ajustes en el chasis como los muelles específicos que reducen la altura libre al suelo en 25mm en el eje delantero o 20 mm en el trasero así como unos amortiguadores controlados  electrónicamente con ajustes específicos a través del DCC que son específicos para los modelos CUPRA, pudiendo escoger entre 15 tipos de tarado diferente, a nuestro entender demasiados. La dirección por su parte comunica bastante bien lo que pasa bajo el tren delantero, lo que se traduce en un guiado a la entrada y salida de las curvas perfecto.

En el apartado frenos, las versiones e-Hybrid recurren a unos discos de 340mm frente a los 370mm y pinzas Brembo de los modelos de combustión más potentes, siendo más que  suficientes para detener con contundencia al León, eso sí, acusan la fatiga tras kilómetros usándolos de forma constante.

Conclusión

Hay una pregunta que nos ronda la cabeza, y que le ronda a mucha gente, y es si tiene sentido un coche híbrido con una autonomía tan escueta como lo pueden llegar a ser 50 kilómetros en modo eléctrico. La respuesta a esta reflexión es que, si deseas adquirir un coche de estas características, debes de tener muy claro que harás con ese coche en tu día a día, pero, sobre todo, si dispones de puntos de carga en tu trabajo y en tu casa, ya que de lo contrario no sacarás partido a lo que realmente interesa, un sistema que te haga ahorrar consumos y por ende el dinero que esto conlleva, además claro está de dar un pequeño respiro a nuestro planeta con menos emisiones de CO2.

El precio de salida para esta versión, la que hoy ocupa nuestra prueba es de 40.480€ sin descuentos, si a esto le sumamos los opcionales como el color Azul Petro Mate (2.040€), asientos Backet con tapicería piel Azul Petrol (1.730€), volante superdeportivo (710€), asistente pre-colisión (150€), faldones CUPRA (350€), alarma (310€), Cable carga Modo 3 (170€), el precio asciende hasta los 43.180€. Dentro del exclusivo y extenso equipamiento de serie, cabe destacar las llantas de 19”, control de chasis adaptativo (DCC), Full Link compatible con Apple Car Play y Android Auto, Climatronic, bloqueo del diferencia XDS, detector de fatiga, faros delanteros Full LED, sistema de navegación High, cámara visión trasera, Digital Cockpit el Connectivity Box para la carga del smartphone entre otros. Este precio, a nuestro entender es muy competitivo, sobre todo si lo comparas con otros modelos del grupo, pero no solo eso, y es que la dinámica de conducción que puedes advertir en un CUPRA León, está por encima de sus rivales más directos.

Escrito por, Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • CUPRA
  • Ajuntament Sant Martí Sarroca
  • Fotografías: Cristóbal Arjona

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