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Porsche Macan

Porsche ha llevado a cabo un face lifting del Porsche Macan, adaptándolo al actual lenguaje de diseño de la marca, a la vez que introduciendo en la gama nuevas motorizaciones y un equipamiento tecnológico sin parangón.

Centro Porsche Barcelona, colaborador habitual de nuestro medio, nos brindó el pasado mes de enero, la oportunidad de poner a prueba al Porsche Macan, equipado con el nuevo motor de 4 cilindros que desarrolla una potencia de 245 CV y que está disponible a partir de 66.500€, siendo esta una muy buena opción para aquellos clientes que busquen un SUV con connotaciones deportivas.

Si estás pensando en adquirir un Macan, Porsche inicia la comercialización del Macan Spirit con una edición limitada que recibe el nombre del mítico 924S Spirit de 1988 siendo su exclusiva venta para España y Portugal con 100 unidades en color blanco y otras 100 en color negro, que equiparan de serie elementos como el techo panorámico, faldones laterales, llantas Macan Turbo de 20″ salidas de escape deportivas y las ópticas de LED tintadas entre otros elementos.

Desde que apareciera en 2014, el Macan ha cosechado muchos éxitos para la marca, siendo uno de los SUV deportivos de referencia dentro de su sector, dónde tiene una amplia competencia con los Alfa Romeo Stelvio, Audi Q5 o BMW X4. Tanto es su éxito que ha llegado a desbancar en ventas al Cayenne, siendo en el año 2017 el Porsche más vendido del mundo (97.202 unidades) y con una cifra de venta de 350.000 unidades en toda su vida comercial.

Curiosamente esta semana pasada, Porche lanzaba un comunicado en el que dice que la próxima generación del Macan, ofrecerá cero emisiones, ya que será el primer SUV compacto eléctrico que la marca ponga en el mercado, y para ello utilizará la misma tecnología de 800 voltios del Taycan, y estará basado en la arquitectura Porsche Premium Platform Electric (PPE), desarrollada en conjunto con Audi AG.

En lo que a diseño exterior se refiere, los cambios de este nuevo Macan, son sutiles, pero en conjunto, hacen de este coche un objeto de deseo. Entre ellos, encontramos los faros Full LED, que pueden ser adaptativos (PDLS+), así como las luces tridimensionales para los pilotos traseros que ahora se encuentran unidos igual que en otros modelos de la marca y que recurren a la misma tecnología LED que las delanteras. El paragolpes delantero también recurre a una nueva estructura que ensalza más si cabe la calandra delantera, y pronuncian el difusor trasero donde se alojan las dobles salidas de escape.

Otras de las novedades pasan por los nuevos colores disponibles en su carta, entre los que encontramos el Mamba Green Metallic, Dolomite Silver Metallic, Canyon Grey o el no menos llamativo Azul Miami que lucía nuestra unidad de pruebas o la posibilidad de montar llantas de hasta 21” con medidas diferentes de los neumáticos para ambos ejes (295/35/21 para el tren trasero y 265/40/21 para el delantero).

En el habitáculo se sigue respirando el ambiente premium que sabes encontrarás en un Porsche, aunque ahora, este empaque está acompañado por las nuevas tecnologías. Lo más destacable, es la nueva pantalla táctil de la consola central, que crece hasta las 11”, desde la que se maneja y de forma muy intuitiva el sistema Porsche Communication Management (PCM) que es de serie para ambas versiones y que incluye el sistema de navegación, audio, conectividad con nuestro smartphone (solamente Apple CarPlay), así como dispone de conectividad propia a través del módulo de teléfono LTE y de acceso WLAN. Este sistema además ofrece un nuevo sistema de menús en mosaico que es totalmente personalizable, a la vez que permite la conexión a la nube Here Cloud y servicios Porsche Connect Plus, ofreciendo datos de atascos en tiempo real o la meteorología entre otros. Otra de las funciones, es el Offroad Precision que ofrece datos del funcionamiento del vehículo al activar el modo de conducción Offroad.

Las plazas delanteras son generosas, y fácil es acomodarse en ellas gracias a los numerosos reglajes de sus asientos deportivos, que, dicho sea de paso, sujetan el cuerpo a la perfección en los apoyos laterales. En las traseras encontramos espacio para dar cabida a dos adultos e incluso a dos niños con sillitas. Por su parte, el maletero dispone de unos generosos 500 litros, pudiendo ampliar fácilmente hasta los 1.500 litros abatiendo los asientos traseros.

La instrumentación está claramente orientada hacia el conductor, permitiendo la vista de sus míticas esferas, que coforman un cuadro de mandos  al que ya estamos acostumbrados a ver en otros modelos de la marca y que, para nuestra suerte, amantes de las tradicionales agujas analógicas todavía no se ha digitalizado al completo. Tres relojes tras el volante nos dan la información que necesitamos, y al más puro estilo racing, encontramos un gran cuenta revoluciones. A su derecha, una pantalla tft que hace de ordenador de a bordo, así como de apoyo para el navegador y dispone además de un útil indicador de la tracción que el coche utiliza en todo momento.

Otro de los elementos de nueva cosecha que encontramos en el interior es el volante que recibe la denominación de GT inspirado en el del 911, que incluye no solo las levas para el manejo del cambio de forma secuencial, sino el mando del control dinámico de la conducción, así como el botón Sport Response. La llave de encendido como no podía ser de otra manera se encuentra a la izquierda, al más puro estilo conservador Porsche, siendo este uno de los sellos de identidad propios de la marca.

Bajo la nueva pantalla táctil, encontramos las salida de aire del túnel central, así como la columna central que está ocupada por una consola que agrupa una preciosa y útil botonera heredada de las antiguas generaciones de Porsche Panamera, así como el selector del cambio y un botón específico para cada función, algo que es de agradecer, aunque está claro que en la próxima generación del Macan esto desaparecerá.

Entre los numerosos botones que encontramos, se encuentran los mandos de la climatización, así como los activadores del PASM (sistema de amortiguación variable de Porsche), el desactivador del control de tracción o el mando de conducción Off-Road que es de serie en todos los modelos del Macan.

En lo que a equipamiento de seguridad se refiere, el nuevo Macan equipa la velocidad de crucero adaptativa con función de parada y arranque en atasco, ayuda que equipa el Porsche 911; cámara de visión 360, mantenimiento de carril, parabrisas calefactable y acristalamiento antitérmico, entro otros muchos elementos que se han puesto a la orden del día para ofrecer así un elenco tecnológico del que todos los ocupantes pueden disfrutar.

Bajo el capó delantero encontramos un motor de 4 cilindros y 2.o litros de cilindrada, que desarrolla una potencia de 245CV entre las 5.000 y las 6.750 rpm y entrega un par motor de 370Nm entre las 1.600 y las 4.500 rpm, lo que se traduce en un motor lineal muy progresivo durante casi todo su régimen de giro.

Este motor deriva de la anterior generación, y ha disminuido su potencia desde los 252 CV a los 245 CV actuales, por el uso de un filtro de partículas en la línea de escape, con el fin de cumplir con las estrictas normativas Euro 6 d-temp.

Con estas cifras, el nuevo Macan acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 6,7 segundos y es capaz de lanzarse hasta los 225 km/h. En lo que a consumos se refiere, Porsche ha homologado uno medio de 8,1 litros a los 100 km, cifra que puedes ver fácilmente en el ordenador de abordo conduciendo por autopista a velocidad de crucero. Nosotros, durante nuestra prueba, en los 388 kilómetros que hicimos, obtuvimos una media de 12,3 litros, teniendo en cuenta que la mayoría de estos, fueron por carreteras de montaña y uso offroad.

Este propulsor, está ensamblado a una caja de cambios PDK de 7 velocidades, cuyos cambios son precisos, cortos y que cuenta con una séptima velocidad de desarrollo largo, ideal para conducir por autopista, y como no ajustar así los consumos, así como el sistema de tracción total PTM de Porsche.

Tan rápido es como eficiente, así que podemos encontrar el sistema start&stop y la función de conducción a vela, lo que lleva a pequeños ahorros de consumo, sobre todo cuando conduces por autopista, ya que en carreteras de montaña, ansías tanto sacar su potencial y disfrutar del deportivo y el ADN de Porsche que lleva en su interior que la única manera de sentir esto es haciéndolo beber, pero vale la pena, pues es aquí donde mejor demuestra para que ha sido concebido.

Cuenta para nuestro entender, con unas medidas geniales y suficientes para un SUV, con 4,7 metros de largo, 1,90 metros de ancho y 1,62 metros de alto, así como con una batalla y distancia entre vías que le proporcionan una estabilidad asombrosa sobre todo en curvas rápidas

Uno de los opcionales que no puede faltar en el Macan, es el paquete Sport Chrono añade los modos de conducción Normal, Sport, Sport Plus e Individual y la función Launch Control, además de un cronómetro analógico y digital en la parte superior del salpicadero. Los programas de conducción se eligen con un selector en el volante, una ubicación perfecta que anima a usarlos con frecuencia.

También, y de forma opcional se puede equipar al Macan con la recomendable amortiguación adaptativa PASM, a la que se le puede añadir la suspensión neumática que cuenta con altura variable, pudiéndose esta regular de forma manual o automática ya que funciona al unísono con los diferentes modos de conducción. Sin duda alguna, estos dos elementos son lo que hacen del Macan un SUV diferente, pues con ellos se mejora muchísimo la conducción, sobre todo en carreteras de montañas, pasando de ser un obstáculo a ser un hábitat natural en el que puedes sacar a relucir al piloto que todos llevamos dentro. Si a esto le sumamos el granito de arena que aporta el ya conocido Porsche Torque Vectoring Plus (PTV Plus), un sistema de distribución variable del par en las ruedas traseras que mejora la tracción, la sensación que tienes al volante es de que el coche va guiado por railes.

Todos estos elementos hacen que el Macan, ofrezca un elevado paso por curva, a la vez, y dadas sus medidas, que apenas notemos los balanceos típicos de la carrocería como suele pasar en este tipo de coches. La capacidad de tracción que ofrece en asfalto es espeluznante, y siendo travieso, has de desconectar todas la electrónica para conseguir que el coche se empiece a comportar como un tracción trasera, gracias a su sistema de sistema de tracción integral que es una herencia directa del Carrera 4 y que dispone de un embrague multidisco que se encarga de repartir la fuerza entre los ejes delantero y trasero en función de las condiciones de adherencia y grado de aceleración, primando la tracción al tren trasero.

Para el uso offroad, encontramos en la consola junto al selector del cambio, el botón OFFROAD, que automáticamente configura al Macan para un uso fuera del asfalto. La suspensión neumática pasa al nivel más alto, a la vez que la electrónica se ajusta para ofrecer una tracción óptima. Mediante el Porsche Hill Control (PHC), disponemos de un útil control de descenso que ajusta la velocidad del coche entre 3 y 30 km/h y es ideal para bajar pendientes pronunciadas. Durante nuestra prueba, estuvimos conduciendo durante unos casi 40 km por una pista forestal, y el comportamiento que tiene es muy bueno a la vez que la suspensión engulle las irregularidades del terreno con facilidad.

Es la tercera vez que nos ponemos al volante de un Porsche Macan, y siempre diremos lo mismo, que estamos frente a uno de los mejores SUV deportivos que hay en el mercado, siendo además el coche ideal para disfrutarlo a diario, y con el que tras con tan solo pensarlo, puedes salirte del asfalto para hacer alguna que otra travesura en algún camino de tierra como fue nuestro caso.

Escrito por, Miguel Angel Solá

AGRADECIMIENTOS

  • Centro Porsche Barcelona
  • Fotografías: Cristóbal Arjona
  • Configurador: PORSCHE MACAN