Pocos nombres en la historia del automóvil despiertan tantas emociones como Capri. Para muchos, evoca imágenes de uno de los coupés con más estilo de los 70 y 80. Un deportivo muy largo, accesible y de cierta rebeldía, con un diseño muy europeo que al que Ford supo sacarle partido durante décadas. Ahora, ese mismo nombre vuelve a la vida, pero con un diseño muy diferente al original a la vez que dentro de los modelos 100% eléctricos de la marca.
Podríamos aquí entrar en el debate de si este coche, merece este nombre, por aquello de la nostalgia, pero sobre todo porque nada tiene que ver con el Capri de antaño. Ahora bien, esto plantea una sería pregunta; ¿es el Ford Capri un SUV eléctrico convincente para quien busca diseño, espacio, buenas prestaciones y autonomía real? Porque ese es el terreno donde compite, frente a pesos pesados como el Tesla Model, o sus primos del grupo Volkswagen como el ID.5, Skoda Enyaq Coupé y CUPRA Tavascan.
Ford lleva tiempo apostando por una estrategia clara en Europa: electrificación rápida, plataformas compartidas, en este caso con el grupo VAG, así como una fuerte inversión en diseño y puesta a punto. Ya lo vimos con el Mustang Mach-E, con el Explorer eléctrico y ahora con el Capri, tomando como base la plataforma MEB del Grupo Volkswagen, pero ejecutada íntegramente por Ford, como el Ford Explorer que probamos hace unos meses.
El Capri no intenta ser un SUV aventurero ni familiar al uso. Su razón de ser es otra: conquistar al cliente que quiere un eléctrico con imagen deportiva, cierto carácter emocional y una conducción algo más implicada, sin renunciar al espacio ni a la practicidad diaria. Y es quizás ahí donde empieza a tener sentido su planteamiento.
DISEÑO DEPORTIVO Y CON AMBICIÓN
Ford no ha querido disimular la orientación del Capri. Frente al Explorer, más robusto y “Outdoor”, el Capri apuesta por una silueta claramente deportiva, más baja visualmente y con una línea de techo que cae de forma pronunciada a partir del pilar C. Técnicamente es un SUV, pero visualmente se acerca mucho más al concepto fastback o a los SUV coupés que tan de moda están.
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En el frontal encontramos una parrilla cerrada, como manda la aerodinámica eléctrica, pero con una firma lumínica muy reconocible. El guiño más evidente al Capri clásico está en la iluminación diurna de doble faro circular, reinterpretada en clave moderna. Es un detalle que no resulta nostálgico en exceso, pero sí lo bastante reconocible como para generar identidad.
Un elemento poco habitual y muy intencionado es la integración del nombre “Capri” en el frontal, algo que no suele verse en este segmento y que refuerza su carácter icónico.
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De perfil, el Capri gana muchos puntos. Las llantas opcionales de 21 pulgadas llenan por completo los pasos de rueda y refuerzan su presencia. En esta versión de tracción trasera, los neumáticos son más anchos detrás que delante (255 mm frente a 235 mm), una configuración poco común en SUV eléctricos generalistas y que anticipa un comportamiento dinámico más interesante.
Como en otros modelos MEB, encontramos tambores traseros, una solución eficiente pero poco atractiva visualmente, y un pilar C con mucha chapa y pliegues muy marcados, que refuerzan la sensación de músculo. Las protecciones inferiores en negro piano, lejos de desentonar, encajan bien con su enfoque deportivo.
La parte trasera corta de forma bastante abrupta, al estilo de otros SUV fastback, mientras que una moldura transparente con el nombre Capri recorre el portón, pero sin recurrir a un spoiler exagerado. El resultado es una trasera más emocional que la del Volkswagen ID.5, pero también menos radical que la del CUPRA Tavascan. Un punto intermedio que puede atraer a un público más amplio.
PROPUESTA ELÉCTRICA Y BATERÍA ACERTADA
La unidad que hemos probado equipa la batería con 77 kWh útiles, situada en el piso del vehículo, mientras que la toma de carga se encuentra en el lateral derecho bien integrada. Por debajo tenemos las versiones con batería de 52 kWh y por encima una con 79 kWh y 340CV.
En corriente continua, admite cargas de hasta 135 kW, lo que permite pasar del 0 al 80% en unos 28 minutos en condiciones ideales. No es la cifra más alta del segmento, pero sí suficiente para viajes largos sin grandes penalizaciones.
En corriente alterna, el cargador embarcado es de 11 kW, con un tiempo de carga completo cercano a las ocho horas, perfecto para una recarga nocturna en casa o en un punto público.
Ford homologa 598 km de autonomía para esta versión, aunque tenemos que decir que es una cifra bastante ambiciosa. En conducción real, con un consumo medio de 18,5 kWh/100 km y un ritmo similar al de un SUV de combustión, es razonable esperar algo más de 400 km reales, sobre todo si conduces por autovías o autopistas.
No es una cifra récord, pero sí correcta y utilizable, especialmente si se adopta una conducción eficiente y se recurre al modo Eco. Eso sí, sorprende que la bomba de calor sea opcional (1.300 €) incluso en el acabado Premium, cuando su impacto positivo en la autonomía invernal es más que conocido.
HABITÁCULO BIEN RESUELTO Y MUY TECNOLÓGICO
El habitáculo del Capri hereda gran parte del planteamiento del Explorer, con una combinación de diseño moderno y soluciones prácticas.
Tras abrir la puerta, frente al conductor encontramos una instrumentación digital de 5,3 pulgadas, sencilla pero clara. Uno de los elementos más destacados del interior es la pantalla central de 14,6 pulgadas en formato vertical, que permite ajustar tanto su altura como inclinación. Con el sistema operativo más reciente de Ford, esta pantalla central es intuitiva y permite un fácil acceso a todos los menús, además de ser compatible con Apple CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica. La pantalla también integra controles para las funciones principales del coche, como los sistemas de asistencia al conductor, la climatización y el sistema de sonido.
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Una curiosidad, es que tras esta pantalla encontramos el «My Private Locker», un espacio de almacenamiento discreto para objetos pequeños, como un móvil o una cartera, con puertos USB adicionales.
El volante incluye un radio metálico inferior, rememorando al Capri clásico y mandos hápticos, algo que no nos acaba de convencer, de la misma forma que siempre lo hemos dicho de la familia ID de Volkswagen. Los asientos delanteros, con reposacabezas integrados y tapicería de aire retro, no destacan por su sujeción lateral, pero sí por ofrecer una posición de conducción cómoda y natural, ideal para viajes largos.
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El módulo de botones de iluminación queda parcialmente oculto por el volante, lo que dificulta acciones simples como activar los antiniebla, por ejemplo. El selector del cambio es una leva a la derecha del volante, desplazando los limpiaparabrisas a la izquierda junto con los intermitentes.
En las plazas traseras, el espacio para las piernas es generoso incluso para adultos altos, pero la caída del techo penaliza la altura para la cabeza. Pasajeros cercanos a 1,90 m tocarán el techo y sentirán cerca el montante C. A cambio, la plaza central es más cómoda de lo habitual, gracias al suelo completamente plano.
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El maletero de 567 litros es uno de sus grandes argumentos. Es amplio, regular y cuenta con doble fondo y una trampilla central para objetos largos. No hay frunk delantero, por lo que los cables de carga deben ir atrás. El punto más flojo es la cortinilla cubre maletero, demasiado endeble para un coche de este tamaño y precio.
MECÁNICA SUFICIENTE. 286CV PARA DAR RIENDA SUELTA
Nuestra unidad de pruebas se corresponde con la versión Rango Extendido RWD de 286CV, que monta un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes en el eje trasero. Es una configuración muy equilibrada dentro de la gama: por debajo queda la versión de 170 CV y por encima la variante de 340 CV con tracción total.
Las prestaciones son más que suficientes: 0 a 100 km/h en 6,4 segundos y velocidad máxima limitada a 180 km/h. No falta empuje en ningún momento y la entrega de potencia es progresiva y fácil de dosificar.
Se echan de menos levas para regular la frenada regenerativa, que tan solo puede regularse con el modo B del selector del cambio.
DINÁMICA DE CONDUCCIÓN BIEN APROVECHADA
En la dinámica de conducción es donde el Ford Capri realmente marca diferencias. A pesar de superar las dos toneladas de peso, el trabajo en chasis y suspensiones es sobresaliente, lo que se traduce en que el coche entra bien en curva, no balancea en exceso y transmite confianza, algo poco común en este tipo de vehículos, que tienden a ser muy blandos, sobre todo, aquellos que provienen de modelos del mercado chino como por ejemplo el BYD Sealion 7.
El tren delantero, liberado de la tracción, resulta rápido y preciso, mientras que el eje trasero mantiene siempre el aplomo. La dirección está demasiado asistida, pero ofrece un tacto directo y agradable. En ciudad, el radio de giro sorprende, facilitando maniobras y aparcamiento.
El pedal de freno, como en la mayoría de eléctricos podría mejorarse, ya que tiene un recorrido muy largo antes de ofrecer mordiente real, y los tambores traseros resultan poco convincentes desde un punto de vista técnico y estético, aunque la potencia de frenada es suficiente.
PRECIO Y EQUIPAMIENTO COMPETITIVO
El Ford Capri está disponible desde los 40.100€ para la versión de acceso y con el acabado Style. Nuestra unidad de pruebas con el acabado Premium parte en 47.850€ a lo que, si le sumamos opcionales como el color exterior Magnetic, llantas de 21” (600€), Paquete Driver (1.050€), Sistema de Sonido B&O (600€) o la Bomba de Calor (1.300€) incrementamos la factura hasta los 52.700€, precio más que coherente para un coche de su nivel, segmento y competidores.
OPINIÓN
Nos hubiera encantado que el Capri tuviera algo más del modelo del que precede, con un nombre que marcó una época, pero el futuro es tal y como lo vemos hoy en día.
El Ford Capri no es un coupé clásico, pero sí es un SUV eléctrico bien diseñado, espacioso, agradable de conducir y con una autonomía realista. Ford ha creado uno de los SUV eléctricos más equilibrados y emocionales del mercado generalista que acompaña muy bien a su hermano el Explorer.
Escrito por, Miguel Angel Solá
AGRADECIMIENTOS
- Ford España
- Fotografías: @dc.audiovisual

















