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Septiembre de 2020 será recordado por la marca como una de sus fechas más importantes de su historia, ya que fue cuando dio comienzo la fabricación del Mercedes EQV en la factoría de Vitoria, un monovolumen desarrollado sobre la base del Clase V.

Después de dos años de arduo trabajo y con la pandemia generada por el COVID, la línea de producción dará a luz no solo a este modelo sino también a la eVito gracias a la adaptación que allí se ha llevado a cabo para el proceso de fabricación de vehículos eléctricos, además de formar a sus trabajadores de forma específica en lo que a materia de seguridad se refiere. En esa misma línea, se fabrican simultáneamente también a sus homólogos con motor de combustión. Otro dato interesante es que el EQV es el vehículo más caro que se fabrica en nuestro país, con un precio de salida de 79.000€.

Mercedes empezó su andadura hacia el proceso de la electrificación con la familia EQ, que fue presentada dentro del marco del Salón de París, el último celebrado, en 2016. Dos años más tarde el EQC vio la luz siendo este el primer vehículo 100% eléctrico de la marca. En el Salón de Ginebra de 2019, la marca presentó el Concept EQV, del que deriva el EQV del que hoy os hablamos y ponemos a prueba.

Hace unos meses tuvimos la ocasión de llevar a cabo una toma de contacto con el EQV en la presentación nacional que se llevó a cabo a finales de septiembre de 2020 en Madrid. Allí ya advertimos que este Clase V electrificado se acabará convirtiendo como lo ha hecho el Clase V en el referente de los monovolúmenes 100% eléctricos.

Quizás por ahora, el precio y la autonomía sean el principal freno de este vehículo, por el que está claro que quien lo compre hace una clara apuesta hacia el futuro, pero sobre todo para ahorrar costes con respecto a un vehículo de iguales condiciones, pero con motor de combustión.

Su precio de partida es de 65.548€ (sin IVA) y cuenta con una garantía de la batería de 8 años o hasta 160.000 kms, cubriendo cualquier anomalía de esta. Esta batería de iones de litio está situada en el piso del EQV, está refrigerada por agua y tiene una capacidad útil de 90 kWh. Su ubicación hace que se ahorre espacio a la hora que mejora el centro de gravedad del EQV, lo que se traduce en una mejora dinámica.

Diseño inequívoco

El diseño de EQV no es muy diferente a un Clase V convencional, y son muy pocos los detalles exteriores que delatan que nos encontramos ante un vehículo 100% eléctrico, y quizás el más representativo sea la tapa que encontramos en la parte delantera derecha, donde se ubica la boca de carga. Pensamos que hubiera sido una buena idea teniendo en cuenta el tamaño de este vehículo, dotarlo también de una boca de carga en la trasera. Otros detalles como las llantas de 17” o la calandra de nuevo diseño son específicos de este modelo, así como el marco cromado que recorre la parte inferior de la parrilla y que forma parte del paquete EQV High. La parte trasera curiosamente es similar a la misma que un Clase V con el paquete AMG, donde encontramos a parte del paragolpes cromado un pequeño alerón en el techo.

El EQV se presenta en dos longitudes de carrocería la estándar con 5,140 mm y la versión larga con 5.370 mm, que ofrecen a la vez una capacidad del maletero de 1.030 y 1.410 litros respectivamente. La parte trasera del EQV es totalmente modulable y es posible configurarla con una capacidad de hasta 8 plazas con tres filas de asientos, o con un total de 6 asientos, en función de la necesidad. También es posible instalar una mesa central o replegar los asientos como en un Marco Polo, lo que nos dejaría un espacio para poder dormir. Nuestra unidad de pruebas estaba configurada con la disposición 2+2+3, lo que nos dejó 7 plazas com mucho espacio entre ellas, gracias también a que tanto la segunda fila de asientos como la tercera puede desplazarse por railes.

Para acceder a la parte trasera encontramos dos puertas laterales de gran tamaño y que en en el caso de nuestra EQV estaban motoriazadas, lo que facilita la maniobra de apertura y cierre.

Habitáculo premium, cómodo y sobre todo tecnológico

El habitáculo es en excelso en lo que ambiente premium se refiere, pudiendo escoger diferentes tapizados o molduras para el salpicadero. En este sentido Mercedes siempre ha sido y será un referente con respecto a su competencia ofreciendo siempre los mejores materiales y un diseño cuya combinación resulta ser muy adecuada para un vehículo que va enfocado a hacer transfers con un público me mediana edad y de ambiente empresarial.

Tras el volante multifunción encontramos un cuadro de mandos analógico, ya que por el momento la marca no ha decidido digitalizar todo el cockpit del EQV, dejando para ello la pantalla de 10,25” que encontramos en la parte más alta de la consola central desde la que se controla el sistema de infoentretenimiento MBUX (Mercedes-Benz User Experience).

A través del sistema de navegación, el EQV optimiza las rutas para poder preservar la carga de la batería y por ende la autonomía. Cuando introducimos una ruta en el sistema, siempre buscará la mejor alternativa incluso nos dirá los puntos de carga que encontremos por el camino para poder hacer cargas rápidas si lo precisáramos.

Motor y baterías

El EQV tiene un motor eléctrico que desarrolla una potencia máxima de 150 kW (204CV) con un par motor de 362 Nm. Para alimentar a este propulsor que está situado en el eje delantero, encontramos un sistema de baterías de iones de litio con una capacidad de 100 kWh de capacidad bruta y de 90 kWh de capacidad útil. La toma de carga está situada en el paragolpes delantero izquierdo, lo que facilita el acceso en los puestos de carga rápida, pero es algo que se encuentra expuesto a posibles golpes.

Con un Wallbox y una potencia de carga de 11 kW en casa, podemos cargar el 100% de la batería del EQV en 10 horas, mientras que en un puesto de carga rápida de corriente continua de 110 kW podemos conseguir hasta un 80% de carga en tan solo 45 minutos.

A través de la aplicación Mercedes me Charge se pueden encontrar los puntos de carga públicos con más de 300 compañías. Es interesante saber que Mercedes tiene un acuerdo con Iberdrola para facilitar instalación del Wallbox en el domicilio, lo que garantiza tener una potencia de carga de hasta 11 kW en corriente alterna.

La velocidad máxima del EQV está limitada a 140 km/h, aunque de forma opcional se puede aumentar esa cifra hasta los 160 km/h, aunque de esta manera está claro que la autonomía será menor. Mercedes dice que con el 100% de la batería cargada se pueden hacer hasta 355 kilómetros, con un consumo medio homologado WLTP de 26,3 kWh. Nosotros durante nuestra prueba conseguimos un consumo medio de 28,3 kWh, cifra muy alta para un vehículo eléctrico, pero aquí hemos de tener en cuenta el peso de 2,6 toneladas a parte del propio volumen del EQV.

Para optimizar la eficiencia en la conducción y los consumos se recupera energía a través de las frenadas, así como en las desaceleraciones a lo que sumamos cinco niveles diferentes de recuperación que se controlan con las levas que hay tras el volante:

  • D Auto: el EQV adapta el nivel de recuperación de forma dinámica y predictiva.
  • D +:  el EQV se desplaza sin recuperación, es como ir en modo vela en un motor de combustión.
  • D: el EQV desacelera con una fuerza de recuperación comparable a la del freno motor convencional
  • D – : la fuerza de recuperación aumenta.
  • D – – : el motor eléctrico entrega su fuerza de recuperación máxima pudiendo incluso en este modo conducir con un solo pedal.

Por otra parte, y de la misma forma que un Clase V de combustión encontramos el Dynamic Select de Mercedes con 4 modos de conducción; Comfort (estándar), Economy (calefacción, aire acondicionado y autonomía optimizada), modo Economy+ (conseguir la máxima autonomía posible y el modo Sport (conducción deportiva). Para aquellos Clase V que equipan la suspensión neumática AIRMATIC, encontraremos el modo LIFT, que eleva el vehículo a bajas velocidades para obtener así una mayor distancia al suelo.

En cuanto a los sistemas de asistencia a la conducción, el Mercedes-Benz EQV ha superado con éxito las exigentes pruebas y ensayos de choque, ofreciendo un nivel de seguridad ejemplar, gracias no solo a su estructura sino también a todos los sistemas se seguridad activa con los que se le puede equipar, entre los que cabe destacar:

  • Paquete estándar de asistencia a la conducción: 3 sistemas de asistencia que facilitan la conducción y aumentan la seguridad: asistente de frenado activo, control de ángulo muerto y detector de cambio de carril.
  • LED Intelligent Light System: adapta de forma automática la iluminación de la calzada, en función de las diferentes situaciones de conducción mejorando la visibilidad.
  • PARKTRONIC: ayuda a maniobrar y aparcar con el EQV.
  • Airbags: frontales, windowbags y laterales de pelvis y tórax para conductor y acompañante equipados de serie. De forma opcional pueden instalarse windowbags para las plazas traseras.
  • Asistente de frenado activo: servofreno de emergencia activo que ayuda a evitar accidentes, siendo capaz de iniciar un frenado de emergencia si el conductor no reacciona a las advertencias del sistema, tanto con los vehículos precedentes como con los peatones que puedan estar cruzando la vía.

En lo que a seguridad se refiere, dentro de su equipamiento encontramos el asistente de señales de tráfico, protección de los ocupantes PRE-SAFE, ATTENTION ASSIST o el asistente para viento lateral, que detecta a tiempo las derivas laterales que las ráfagas intensas puedan provocar en el vehículo.

Todo en este monovolumen está pensado no sólo para ofrece un alto grado de confort a los ocupantes, que muchas viajarán en el como si en un butacón de first class se tratara, sino también para facilitar la conducción a quien en su día día por ejemplo se dedique a hacer transfers o a trabajar con él. ¿Podría ser el EQV un vehículo utilitario? La respuesta es un sí rotundo. Mercedes ha previsto que quien se compre este vehículo quiera llevar a cabo viajes, así que, durante 30 días al año, sin cargo alguno prestará a su propietario un vehículo de combustión para que pueda hacerlos sin la preocupación de dónde tendría que cargar las baterías del EQV, y esto durante los dos primeros años después de su compra.

Por otra parte, las medidas de este vehículo lo hacen adepto, para moverse por la ciudad, donde entrar o salir de un parking tiene, o no, la misma dificultad que la aparcar con un SUV de gran tamaño.

En carretera es cómodo, silencioso y gracias a su par motor se mueve con mucha soltura, sobre todo a la hora por ejemplo de llevar a cabo adelantamientos. Las autovías y las autopistas son sus trazados ideales, ya que las sinuosas carreteras de montaña, dado su volumen y su peso de 2,6 toneladas pasan factura, aun así, no queremos decir que no puedas disfrutar en ellas.

Conclusión

El EQV es un monovolumen sensacional, premium con un empaque y un diseño que no decepciona y con un sinfín de gadgets pensados para facilitar la vida al conductor pero que también velan por tu seguridad. Como hemos dicho al inicio de la prueba, quizás la autonomía sea uno de los hándicaps de este vehículo, sobre todo para uso personal, pero para trabajar en muchos casos estará más que servida. El precio por otro lado, podría ser el segundo de los impedimentos, pero al final estamos frente a un Mercedes, y frente al que posiblemente sea el referente dentro de su segmento.

Escrito por Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Mercedes España
  • Fotografías: Cristóbal Arjona

 

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