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El T-Roc es el SUV de tamaño medio de Volkswagen, con el que la marca ha querido ganar a aquellos clientes que, tras la moda emergente de este tipo de vehículos, y dentro del segmento C, querían un coche que no fuera un compacto, sino un vehículo un tanto más polivalente.

El T-Roc está fabricado con la plataforma modular MBQ, utilizada para el Golf, o el T-Cross, estando su posición en lo que a medidas se refiere entre este último y el Tiguan. Con unas medidas de 4,23 metros de largo, una anchura de 1,81 y una altura de 1,57 metros es capaz de dar cabida hasta 5 plazas y ofrecer un generoso maletero con una capacidad de 392 litros en condiciones normales y de hasta 1.237 litros si abatimos los respaldos de los asientos traseros.

ModeloT-CrossTiguanT-Cross
Largo4.324 mm4.846 mm4.110 mm
Ancho1.819 mm1.839 mm1.782 mm
Alto1.573 mm1.654 mm1.558 mm
Maletero392 litros520 litros385 litros

En 2017 cuando se presentó al T-Roc empezamos apreciar un nuevo lenguaje de diseño por parte de la marca, dándole un toque “descarado y juvenil”, para como no llegar así a otro público, dejando atrás el continuismo que hemos podido ver en otros modelos generación tras generación.

Destaca en el frontal las luces diurnas, así como la parrilla que le confiere al T-Roc una imagen ancha y generosa. La vista lateral, está igual de lograda que la delantera, en la que destaca más si cabe, la combinación bicolor que empieza en el pilar A y se extiende hasta casi el final del coche, y en la zaga encontramos un diseño muy horizontal dividiendo en tres niveles esta parte del coche, lo que le da una personalidad propia a la vez que deportiva.

El interior se respira un aire minimalista, pero de estilo Volkswagen, ya que puede recordarnos al del Polo o al de Golf VII. A nivel de personalización es posible equipar una moldura del mismo color de la carrocería para la parte central del salpicadero, algo que nuestra unidad de pruebas no lucía, pero que le da un toque más moderno y juvenil al habitáculo. Todo el salpicadero está orientado ligeramente hacia el lado del conductor, convirtiéndose este en protagonista. El volante tiene un corte y tamaño perfecto, y gracias a los botones agrupados en ambos lados, es posible configurar parámetros del coche, así como acceder al ordenador de a bordo, o cambiar la vista del cuadro de mandos Volkswagen Digital Cockpit de 11,7” (opcional), que es totalmente personalizable y ofrece mucha información.

La pantalla táctil de 8” que encontramos en la consola central, ofrece todo el acceso al sistema de infoentretenimiento, el audio y la navegación a la vez que ofrece conectividad total con nuestro smartphone gracias al Apple CarPlay y Android Auto.

La postura de conducción es muy acertada, ya que es muy similar a la de un compacto, aunque vas ligeramente sentado un poco más alto, lo que se agradece sobre todo para la conducción offroad. En la parte trasera, encontramos dos plazas muy marcadas, en la que pueden acomodarse dos adultos de hasta 1,90 metros de altura.

Nuestra unidad de pruebas estaba equipada con el motor de 4 cilindros TSI de 2.0 litros y 190 CV y 320 Nm de par disponibles entre las 1.500 y las 4.100 RPM. Por encima de esta motorización solamente encontramos la que se corresponder al T-ROC R, que luce este mismo motor, pero con 300CV.

Esta mecánica solo está disponible en combinación con el efectivo y laureado cambio DSG de 7 velocidades, con el que se puede sacar un rendimiento óptimo a el conjunto mecánico a la vez que conseguir unos consumos de entre 8 y 9 litros de forma combinada. El sistema de transmisión está encomendado a la tracción integral 4MOTION, que dispone de un diferencial electrohidráulico Haldex, el sistema que utiliza VW para sus motores transversales y dispone cuatro programas de uso, Snow- Off-Road y Off-road individual, que funcionarán al unísono con el sistema de modos de conducción que ofrece por su parte 4 modos predefinidos (Comfort, Normal, Eco y Sport) y uno denominado Individual que permite configurar el coche a modo del conductor.

Con esta motorización el T-Roc en autopista o ciudad se mueve con mucha soltura, claro está que también juega a su favor su liviano y contenido peso de 1.495 kilos. A nivel dinámico es un coche con las medidas de un compacto, y la verdad es que se comporta como tal, ofreciendo un buen paso por curva sin apreciar apenas inercias. La puesta a punto del chasis es excelente, tanto que a veces hace que olvides que entre las manos llevas un SUV.

Para la prueba de este T-Roc, y teniendo en cuenta que ya lo habíamos probado anteriormente, quisimos hacer algo diferente, por ello, nos decantamos por hacer una travesía offroad con él, para comprobar, y aun siendo un SUV de los urbanos, que tal se comportaba fuera del asfalto.

Sus cotas permiten hacer alguna que otra travesura en la montaña, como sortear alguna que otra rampa o trialera, a la vez que recorrer caminos o pistas forestales sin problema alguno. Quizás su escasa altura al suelo de 158 mm sea el principal impedimento para poder tener un uso más campero, pero su ángulo de entrada de 16,4º, de salida de 18,4º y el ventral de 12,5º permiten, con cuidado claro está, afrontar rampas y descenderlas sin temor a rozar con la delantera o la trasera del coche.

Nuestro recorrido empezó por una pista forestal que recorre los municipios de Olivella, Sant Pere de Ribes y l’Arboçar, donde los caminos forestales pueden ser transitados sin problema por vehículos, respetando claro está, que por aquí también circulan ciclista con BTT, así como personas a las que les gusta andar por el campo y el bosque. Nuestros primeros kilómetros nos llevan por una pista que desemboca en una zona más boscosa, donde encontramos una pequeña área con un par de socavones que nos permitieron poner a tres ruedas al T-Roc, para comprobar cómo funciona el sistema de tracción integral 4MOTION, que ya hemos probado en más de una ocasión y en diferentes modelos de Volkswagen.

Nos adentramos en un riachuelo, para nuestra pena sin agua, aquí encontramos los típicos cantos rodados que va dejando el agua a su paso, creando falsos caminos con los que adentrarte con un vehículo, ya que estos cantos con él, pero de un vehículo en más de una ocasión suelen moverse, y es muy fácil quedarse clavado con el coche. Pasamos despacio sobre ellos, y en algún momento, cuando empezamos que el T-Roc, empieza a perder tracción nos detenemos para dar marcha atrás, al final, hemos de pensar que los neumáticos de nuestra unidad de pruebas no son de tierra, sino de asfalto, y tampoco queríamos dañar las llantas.

Tras salir del riachuelo, tomamos una carretera de montaña, donde tras 12 kilómetros nos dirigimos a una zona de rampas y caminos de tierra que conocemos muy bien. Hasta llegar allí, comprobamos como el T-Roc es un gran devorador de curvas, y que dispone de una dinámica de conducción muy acertada, a la vez que sus 190CV hacen gala de mover a todo el conjunto con mucha soltura.

Llegamos a nuestro destino, y aquí, una vez seleccionado en modo de conducción Offroad con el mando giratorio que tenemos en la consola central, empezamos a afrontar alguna que otra rampa para ver la capacidad de entrada al final de estas, gracias a sus cotas. En alguna nos vimos en la obligación de retroceder a medio camino porque los neumáticos no nos dejaban subirla, ya que no tenían el grip suficiente, pero en ningún momento sentimos que fuera por la falta de capacidad de tracción mecánica, más bien todo lo contrario.

El T-Roc es sin duda y por así decirlo, la versión Crossover del Golf, con el que puedes tener las mismas sensaciones al volante, pero que además te permite hacer salidas fuera del asfalto para subrayar así su carácter campero.

Escrito por Miguel Angel Solá

Agradecimientos

  • Volkswagen España
  • Fotografías: Cristóbal Arjona
  • Precio de la unidad probada: 38.550€

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